En los dos
artículos anteriores el debate se dirigió a demostrar que los LMS, al estilo
Moodle favorecen un tipo de curso cerrado, muy similar a las acciones
desarrolladas en las aulas presenciales. Por el contrario en las redes sociales
encontramos más apertura a la discusión, menos trabas a la participación, pero
más dispersión de la información.
Hasta el momento
cada uno en su lado tiene ventajas y desventajas reconocidas y esperamos que
los LMS no se conviertan en redes sociales, sino que mantengan su estructura
aunque con penetración de las redes. En el caso de Moodle existen nuevos
bloques para acceder a Facebook y Google, aunque carece de sentido que las
personas se matriculen en el curso vía Facebook, sin dejar los datos necesarios
en la plataforma.
Las redes
sociales aumentan la dispersión de la información, pues es tan variada que
resulta difícil clasificar lo escrito durante una discusión. En las redes la participación a veces es
pobre, el estudiante como no se siente presionado por la “bendita calificación”
no encuentra la razón para escribir y opinar. En ocasiones tienen razón pues es
difícil escribir algo nuevo sobre los que otros están escribiendo, tomando en
cuenta su poca experiencia en el tema.
Las redes
sociales requieren por parte del profesor mayor tiempo de dedicación, pues hay
que atenderlas diariamente, tomando en cuenta la diversidad de información que
circula. Requiere de un docente más entrenado en relación al empleo de la red y
a la variedad de contenidos y recursos, pero a diferencia de Moodle no es tan
compleja dicha preparación.
En las redes se
favorece el aprendizaje informal, sin tiempo, ni presiones reguladoras, y se logra un mayor acercamiento entre profesores
y estudiantes, al compartir otros componentes de la vida personal, que en el
aula presencial no logramos. En ellas se favorece el desarrollo de los sistemas
personales de aprendizaje tanto de estudiantes como de profesores.
Pero las redes
aun suponen un mayor reto, no se trata solamente de llevarlas al aula, sino de
convertirlas en áreas de estudio, para implementarlas en todos los ámbitos de
la vida moderna, como señala Jason Ohleres. Ese debe ser el verdadero empleo de
las redes desde el punto de vista educativo.
Los cambios que
se generan a diario alrededor de las redes sociales, no nos dejan tiempo para
experimentar en ellas y peor aun para investigar su utilidad en la actividad de
aprendizaje. Cientos de redes pululan en el ciberespacio, en una especie de
mitosis convulsiva que generan más confusión en los que aun no se deciden por
su empleo. Como en todo proceso evolutivo unas sobreviven y otras desaparecen
por completo.
Algo similar,
pero en escala menor está sucediendo con los LMS, surgen nuevas plataformas y
otras se van readaptando al momento actual. Para los profesores aparecen
preguntas difíciles de responder: ¿Hacia dónde dirigir nuestra atención? ¿Cómo
dividir nuestro tiempo en uno o en otro ambiente? ¿Puedo estar seguro que el
aprendizaje de los estudiantes está a la altura de estos tiempos, sí empleo las
redes o los LMS, o ambos? Las respuestas por supuesto son difíciles de
encontrar.
En un reciente
video de Stephen Downes se pueden apreciar de modo gráfico sus ideas en torno a
los PLE y los LMS, para concluir en la creación de redes de LMS, de PLE y por
último llegar a una combinación de ambos que resultan en la satisfacción del
individuo.
En ese mismo
camino se manifiesta Jonathan Mott que
propone la creación de una "red de aprendizaje abierto" (OLN) modelo
que aprovecha la arquitectura abierta de la web. El OLN toma lo mejor tanto de
los LMS como de las estructuras de los PLE de cada persona, para combinarlos en
una red que el resultado final no es la suma, sino algo totalmente diferente y
mejor que dicha suma.
Estamos en una
época de cambios acelerados, no es posible determinar hoy cuál es el camino más
corto, tampoco el mejor para asimilar esos cambios. Sabemos que la estabilidad
que disfrutamos antes de Internet se terminó y no volverá al panorama
educativo. Estamos en el momento de entender que el mejor camino solo podemos
crearlo entre todos.
Ese es el camino
que nos toca recorrer.




