viernes, 13 de julio de 2012

¿Moodle en un lado y las redes sociales en el otro?. Final

Escribe: Carlos Bravo

En los dos artículos anteriores el debate se dirigió a demostrar que los LMS, al estilo Moodle favorecen un tipo de curso cerrado, muy similar a las acciones desarrolladas en las aulas presenciales. Por el contrario en las redes sociales encontramos más apertura a la discusión, menos trabas a la participación, pero más dispersión de la información.

Hasta el momento cada uno en su lado tiene ventajas y desventajas reconocidas y esperamos que los LMS no se conviertan en redes sociales, sino que mantengan su estructura aunque con penetración de las redes. En el caso de Moodle existen nuevos bloques para acceder a Facebook y Google, aunque carece de sentido que las personas se matriculen en el curso vía Facebook, sin dejar los datos necesarios en la plataforma.

Las redes sociales aumentan la dispersión de la información, pues es tan variada que resulta difícil clasificar lo escrito durante una discusión.  En las redes la participación a veces es pobre, el estudiante como no se siente presionado por la “bendita calificación” no encuentra la razón para escribir y opinar. En ocasiones tienen razón pues es difícil escribir algo nuevo sobre los que otros están escribiendo, tomando en cuenta su poca experiencia en el tema. 

Las redes sociales requieren por parte del profesor mayor tiempo de dedicación, pues hay que atenderlas diariamente, tomando en cuenta la diversidad de información que circula. Requiere de un docente más entrenado en relación al empleo de la red y a la variedad de contenidos y recursos, pero a diferencia de Moodle no es tan compleja dicha preparación.

En las redes se favorece el aprendizaje informal, sin tiempo, ni presiones reguladoras,  y se logra un mayor acercamiento entre profesores y estudiantes, al compartir otros componentes de la vida personal, que en el aula presencial no logramos. En ellas se favorece el desarrollo de los sistemas personales de aprendizaje tanto de estudiantes como de profesores.  

Pero las redes aun suponen un mayor reto, no se trata solamente de llevarlas al aula, sino de convertirlas en áreas de estudio, para implementarlas en todos los ámbitos de la vida moderna, como señala Jason Ohleres. Ese debe ser el verdadero empleo de las redes desde el punto de vista educativo. 

Los cambios que se generan a diario alrededor de las redes sociales, no nos dejan tiempo para experimentar en ellas y peor aun para investigar su utilidad en la actividad de aprendizaje. Cientos de redes pululan en el ciberespacio, en una especie de mitosis convulsiva que generan más confusión en los que aun no se deciden por su empleo. Como en todo proceso evolutivo unas sobreviven y otras desaparecen por completo.

Algo similar, pero en escala menor está sucediendo con los LMS, surgen nuevas plataformas y otras se van readaptando al momento actual. Para los profesores aparecen preguntas difíciles de responder: ¿Hacia dónde dirigir nuestra atención? ¿Cómo dividir nuestro tiempo en uno o en otro ambiente? ¿Puedo estar seguro que el aprendizaje de los estudiantes está a la altura de estos tiempos, sí empleo las redes o los LMS, o ambos? Las respuestas por supuesto son difíciles de encontrar.

En un reciente video de Stephen Downes se pueden apreciar de modo gráfico sus ideas en torno a los PLE y los LMS, para concluir en la creación de redes de LMS, de PLE y por último llegar a una combinación de ambos que resultan en la satisfacción del individuo. 

En ese mismo camino se manifiesta  Jonathan Mott que propone la creación de una "red de aprendizaje abierto" (OLN) modelo que aprovecha la arquitectura abierta de la web. El OLN toma lo mejor tanto de los LMS como de las estructuras de los PLE de cada persona, para combinarlos en una red que el resultado final no es la suma, sino algo totalmente diferente y mejor que dicha suma. 

Estamos en una época de cambios acelerados, no es posible determinar hoy cuál es el camino más corto, tampoco el mejor para asimilar esos cambios. Sabemos que la estabilidad que disfrutamos antes de Internet se terminó y no volverá al panorama educativo. Estamos en el momento de entender que el mejor camino solo podemos crearlo entre todos.

Ese es el camino que nos toca recorrer.

viernes, 29 de junio de 2012

Patrones de elearning: Una fecunda y efectiva colaboración entre el mundo educativo y el mundo tecnológico

Escribe: Miguel Zapata Ros

En un post anterior dábamos la definición y tratábamos los aspectos más destacados de la técnica y la metodología de patrones aplicados al mundo del aprendizaje en redes, la docencia virtual y ¿cómo no? de la Educación a Distancia. Decíamos que:
 El concepto de patrón en el e-learning se aplica a estructuras de información que permiten resumir y comunicar la experiencia acumulada y la resolución de problemas, tanto en la práctica como en el diseño, en programas de enseñanza y aprendizaje a través de redes.
De esta forma un patrón puede entenderse como una plantilla, una guía, un conjunto de directrices o de normas de diseño. Los patrones pueden entenderse desde dos perspectivas: La pedagógica, o del diseño instruccional, o bien desde la perspectiva de los lenguajes y las técnicas computacionales que permiten el desarrollo de patrones. 
Decíamos igualmente que era un instrumento de comunicación efectiva,  en el progreso de la práctica del diseño instruccional, entre maestros y didactas por un lado, y expertos en desarrollos tecnológicos por otro:
 “Los patrones están diseñados para acoger y tener en cuenta  las mejores prácticas en un determinado dominio, los patrones Instruccionales (pedagógicos) tratan de alojar, para tener el cuenta de la forma más eficiente, el conocimiento de expertos en la práctica de la enseñanza y en las características de aprendizaje a quien va dirigido el programa de formación. El objetivo es captar la esencia de la buena práctica en una forma resumida (abstrayendo los elementos más significativos) de manera  que pueda ser fácilmente comunicada a los que la necesitan en un contexto de condiciones distinto. En su naturaleza el patrón puede ser igualmente la presentación de esta información (de las buenas prácticas, los conocimientos expertos, las soluciones a problemas,…) de una forma accesible y sistematizada, de manera que para cada nuevo diseñador pueda aprender o tener en cuenta lo que se conoce por expertos o por  profesores que hayan resuelto ya el problema en cuestión, y sea fácil la transferencia de conocimiento dentro de la comunidad.”

Este planteamiento ha tenido una acogida cuidada y privilegiada en nuestros estudios de máster, los que imparto en Alcalá, y también está incluido como línea de investigación en el doctorado que es continuación del máster. Naturalmente, como ahora, siempre que podemos  procuramos tenerlo en cuenta en las acciones colaterales de colaboración con otros centros o núcleos de docencia y de investigación dedicados a este tema. Fruto de ello ha sido un relativamente prolijo racimo de trabajos, de los que ofrezco algunos, glosados para quien tenga interés.

Muchas veces obsesionados por estar a la última de la tecnología nos olvidamos de aquello que muestra una eficiencia práctica.

De ese propósito hemos obtenido algunos frutos, de los cuales comparto la referencia de los cinco trabajos siguientes:

Patrones pedagógicos en educación virtual,  es un trabajo de José María Rodríguez donde nos frece interesantes ejemplo y casos de patrones y de lenguaje de patrones. www.um.es/ead/red/M10/rodriguez.pdf

Jesús Cáceres, de la Universidad de Alcalá, nos introduce a los patrones de diseño, introducción histórica, objetivos y ejemplos de proyectos sobre repositorios de objetos de aprendizaje existentes, centrándose en el proyecto CETL. Finalmente nos propone un patrón de diseño. www.um.es/ead/red/M10/caceres.pdf

Patrones de Diseño aplicados a la organización de repositorios de objetos de aprendizaje (Design Patterns applied to the organization of learning object
repositories), de Agustina Martínez García, Liverpool John Moores University, Faculty of Education.
Como en el caso anterior nos introduce al concepto de patrones, pero lo más interesante está en la descripción de Objetos de Aprendizaje generativos, utilizando como en el caso anterior el modelo del CETL

En este caso se hace igualmente una glosa sobre el sentido y significado de los patrones,  pero lo verdaderamente interesante son las propuestas de aplicarlos a procedimientos usados en el diseño instruccional pedagógico pero donde los ingenieros del software se muestran especialmente refractarios.

Patrones empleando GLO Maker. Desarrollo de Fundamentos Tempranos: Patrón pedagógico para la creación de Objetos de Aprendizaje. Aplicación práctica para la enseñanza de Paradigmas de Programación. De Tomás Montero Ripoll, Universidad de Alcalá de Henares.
Interesantísima aplicación al caso de la aplicación del método de “Desarrollo de Fundamentos Tempranos”

Patrones de Objetos de Aprendizaje para la Programación
Traducción al español de Nora Lizenberg y adapatación para RED de Miguel Zapata Ros de la versión original en Inglés, publicada en el Inderdisciplinary Journal of Knowledge and Learning
Objects – Volume 3, 2007 y disponible en http://ijklo.org/Volume3/IJKLOv3p019-028Jones.pdf. 

Un ejemplo de diseño de Objetos de Aprendizaje Generativos (GLOs): GLOs para Metodología de Estadística Aplicada
De Raquel Morales (autora y traductora), Cambridge University, UK, Dawn Leeder, UCeL Director, Cambridge University, UK  y Tom Boyle, London Metropolitan University
Una aplicación ya clásica de los GLOs al caso de la metodología de Estadística Aplicada.

sábado, 23 de junio de 2012

Quiero verte la cara...

Escribe: José Quintanal

     Uno de los elementos clave, que están cobrado importancia en la pedagogía actual, es la interacción educativa, en la que participan todos los agentes, protagonistas del desarrollo didáctico. Se habla de ella en términos de  comunicación socioemocional, lo que en cierto modo, le confiere carácter y sentido a esta relación. Lo que ocurre que, si se lleva a efecto basándose únicamente en la comunicación escrita, reduce el carácter emocional a la calidad expresiva del escritor, o a su voluntad por hacerlo de ese modo.

     La mayor parte de las interacciones que tienen lugar hoy día, en la enseñanza a distancia (EaD), suceden de este modo. Sobre todo, las que tienen origen en el estudiante. Éste, no siempre cuenta con los medios ni con los recursos o la formación necesarias. Pero en la otra parte, desde la perspectiva docente, quizás estos medios técnicos parecen ir enriqueciéndose, cada vez más, incluso en este sentido, para apoyar el mensaje con la transmisión sonora y visual del que emite, y se expresa. De este modo ya existen muchas de las clases que dictamos o impartimos a través de la red, y qué frialdad transmiten cuando son remitidas a documentos en formato texto, páginas web, publicaciones impresas, etc. Por eso propongo, pido, solicito, a quienes interese, a quienes gocen de entidad y protagonismo en la EaD, a quienes cada día, bajo esta modalidad, enseñan, trabajan, profesionalizan la educación, que tomen en consideración mi sugerencia de aportar ese matiz emocional a la relación formativa (que también es social). Y lo simbolizo en la expresión que titula este artículo: "quiero verte la cara", "porque quiero captar tus emociones, sentimientos, ilusiones, empeños,... Y también los matices que eres capaz de transmitirme cuando me hablas y me enseñas". Quiero que tu clase, ya sea en directo o grabada, tenga "vida", o emoción.

     Existen, como digo, medios y recursos que en el contexto de la educación a distancia pretenden, o persiguen, esa personalización de la interacción. Un ejemplo puede ser la ilustración de los foros con la imagen, fija, de quien se está expresando por ese medio. Pero no es suficiente. Hoy en día, la tecnología educativa también nos brinda medios  con los que asegurar que dicha relación goce de carácter dinámico:  la videoconferencia, una vídeoclase, chats de imagen, comunicación multicanal,... y otros muchos más. Una sencilla webcam y un micrófono, conectados a un ordenador con el software correspondiente, nos lo soluciona. A veces una simple cámara (hoy día hasta las fotográficas son grabadoras de vídeo), la tableta, o incluso el teléfono móvil, permiten poner en la red, en cualquier foro, nuestra palabra, acompañando la correspondiente imagen. Y hacerlo no resulta nada complejo. Modelos sobran, afortunadamente. El marco social que tiene quien dirige la Cátedra Unesco de EaD, a quien se destina este texto, es uno de ellos; pero abundan.

     Reivindico pues, mi deseo de verte la cara, o de veros; aunque haga la reivindicación así, por escrito, no renuncio a ella. Porque una imagen vale más que mil palabras. No obstante, prometo hacer el próximo llamamiento, o la siguiente reivindicación, enseñándote, enseñando, mi rostro, aunque no sea ningún dechado de virtudes. Lo haré por coherencia, y porque podáis captar mejor, la vehemencia que ahora estoy poniendo en este manifiesto.
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viernes, 15 de junio de 2012

¿Moodle de un lado y las redes sociales en el otro? Segunda parte

Escribe: Carlos Bravo

El anterior artículo en el blog generó una variedad de comentarios que enriquecieron la discusión, aportando gran cantidad de elementos para ayudar a responder las dos preguntas: ¿Qué hacer, abandonamos los LMS como es el caso de Moodle y nos centramos en los sistemas personales de aprendizaje? ¿Dirigimos el esfuerzo de los profesores a prepararse durante más tiempo en el empleo de las redes sociales y menos en Moodle? 

En términos de educación los extremos suelen convertirse en fracasos, por lo que abandonar los LMS para trasladarnos a los PLE no resulta aconsejable.  

Moodle y los demás LMS tienen sus propias características, no le podemos pedir que hagan otras tareas que no le son propias. Sí no nos conviene su utilidad pasamos a las redes sociales, lo que no significa que uno y otros sean excluyentes.

Cuando reviso las estadísticas del empleo de la plataforma por parte de los estudiantes de mi Universidad, se aprecia una disminución en el ingreso durante los meses de vacaciones. Diciembre y en especial Enero son meses donde la actividad baja a menos de la mitad de lo que ocurre en los meses siguientes, claro indicador que los estudiantes dejan a un lado dichas aulas. 

Lo anterior es reflejo de la cultura que generan los LMS, su símil casi perfecto con las aulas y grupos escolares. Durante el curso hay actividad, el “candado del aprendizaje” está abierto, pero una vez que finaliza la última prueba, el candado se cierra y a veces hasta se pierde la llave para abrirlo en el siguiente semestre. Suelo dejar abiertas las aulas para que los estudiantes de semestres anteriores ingresen nuevamente, pero por lo general son muy pocos los que lo hacen.

En mi práctica profesional con los estudiantes estoy dedicando más tiempo a las redes sociales que el que dos años atrás dedicaba a Moodle. Los LMS tienen vida limitada en el trabajo con los estudiantes, abrimos las puertas a los nuevos y desmatriculamos a los otros. Son como señala Carlos López, un conjunto de islas y añado sin cables de conexión ni faros que las identifiquen.  

Las plataformas estilos Moodle, son excelentes para una enseñanza vertical, estructurada, obligatoria y estandarizada en el tiempo. No es posible concebir en estos momentos una forma diferente para graduar a un profesional, que las estructuras existentes. La sociedad exige una acreditación respaldada en ambientes controlados y regulados, como es la escuela actual y los LMS brindan esa supuesta seguridad.

Estas plataformas tienen un costo añadido, a veces bastante elevado. Un servidor con sus características propias o uno rentado, una persona dedicada a la atención de los problemas tanto técnicos, como de profesores y estudiantes. La casi necesaria actualización de sus paquetes, con el riesgo que los complementos elaborados por terceros muchas veces no se pueden ejecutar en las actualizaciones.

A lo anterior se suma la obligatoria preparación de los profesores, no solo en lo técnico y en la  administración de su curso, sino y lo mas importante su empleo didáctico que es lo que consume más tiempo. El manejo de la plataforma por parte del profesor requiere de conocimientos previos en el campo informático, no siempre elementales.

Algunos de los recursos de las plataformas pueden ser bien complejos y por ello poco empleados. Un ejemplo en el caso de Moodle, es la lección. Es un excelente recurso para aplicar los métodos problémicos, pero su complejidad asusta a muchos y termina siendo empleada como un sencillo sistema de páginas Web.

Por el contrario las redes sociales no están sujetas a una matricula temporal, a un calendario, son libres en cuanto a las asociaciones de los participantes, flexibles y abiertas. Estas redes son cada vez más sociales, en la medida que ingresan más personas y aprendemos de todos. El aprendizaje que logramos en ellas no está sujeto a formalidades, plazos ni ambientes estructurados, es la máxima representación de la exacta “zona de desarrollo próximo” expuesta en 1924 por Vigotsky.

ofrece un entorno social y dinamiza una práctica cultural donde se inscribe la vida de muchas personas y con ello, sus oportunidades y limitaciones al momento de aprender. 

Tomo un párrafo de Miguel Zapata publicado en este blog, cuando señala: “Se han sucedido distintas situaciones, herramientas --- modas en definitiva--- pero algo ha quedado de forma invariante: La capacidad que tienen los entornos y herramientas digitales para procesar y representar la información más allá de las capacidades individuales y de proyectar más allá las posibilidades de aprender”. 

Las redes sociales no son aun, el mejor lugar para un aprendizaje formal, tampoco son creadas con ese fin. No podemos engañarnos con la idea que en las redes lograremos el tan ansiado aprendizaje, nos engañamos sí así pensamos. Las redes favorecen el aprendizaje mosaico, prima la dispersión informativa y los criterios tan variados pueden generar más confusión que aprendizaje real.  Lo anterior no le impide convertirse en el crisol donde se crean los sistemas personales de aprendizaje de cada individuo.

En las redes ante tanta dispersión estamos obligados a dedicar más tiempo, a aprender más de su empleo. Por lo general conocemos de las redes en relación a su uso, pero poco a su vinculación con los métodos, la evaluación y a toda la estructura de la actividad pedagógica.

Estamos en una encrucijada que como señala Camino López es una disrupción,  entendida como; “…aquellas innovaciones radicales que rompen con el paradigma anterior obligando al sistema de adaptarse para no morir”. Sí trasladamos este concepto a la educación Camino plantea la “disrupción educativa de las Nuevas Tecnologías"

Vivimos en un momento donde debemos decidir sí el camino correcto es emplear los LMS para las actividades del aprendizaje vertical, reguladas, respaldadas y adecuadas para una acreditación  o acabamos de romper con esa idea y fomentamos un cambio mayor; reformar nuestra manera de pensar en cómo se aprende y cómo organizamos ese aprendizaje. 

Seguimos en el debate.                




Cristóbal Suárez Guerrero.  Educación e Internet… mediadas por Vigotsky 


 


sábado, 9 de junio de 2012

Los profesores en el cine

Escribe: Juan de Pablos Pons



A propósito del estreno de la película ‘Profesor Lazhar ‘ (1)

La película canadiense titulada Profesor Lazhar (Monsieur Lazhar, 2011) propone una aproximación al mundo de la enseñanza en la estela de otros filmes estimables que de vez en cuando aparecen en las pantallas comerciales, como El club de los poetas muertos (Peter Weir, 1989); Hoy empieza todo (Bertrand Tavernier, 1999); La ola (Dennis Ganssel, 2008) o La clase (Laurent Cantet, 2008). En este caso, la película dirigida por Philippe Falardeau aborda el mundo de las aulas situando a los niños ante los problemas de los adultos, específicamente la muerte de una profesora en trágicas circunstancias. Esto supone situar ante la perspectiva infantil, a los adultos como seres vulnerables que se desorientan frente a los problemas y ante las contradicciones de la sociedad, equivocándose a menudo en sus decisiones. Así aparecen los propios profesores y las familias, en definitiva los referentes que sirven a los niños como modelos. No es un tratamiento habitual en las películas que dirigen su mirada hacia la escuela y sus particularidades.

Bachir Lazhar, el protagonista de esta historia, es un emigrante argelino que ha llegado a Montreal y es contratado como sustituto de una maestra de enseñanza primaria que se ha suicidado en el propio centro educativo. La situación de este profesor, una persona desarraigada con una visión del mundo diferente al entorno en el que trata de adaptarse, actúa como revulsivo para que los jóvenes alumnos comprendan algunos aspectos de la vida no precisamente idílicos. El profesor Lazhar intentará romper el muro de silencio que se crea ante la realidad insoportable de la muerte para el modelo occidental y pretenderá ayudar a los chicos de su clase tratando de que superen la traumática experiencia.

En realidad la película nos muestra que son los niños los que parecen tener una mejor capacidad para asumir la realidad. Así, se expresa cuando una alumna declara: "Los mayores creen que estamos traumatizados por lo que pasó, pero quienes están traumatizados son ellos”. Como en otros filmes que exploran los retos del mundo educativo, Profesor Lahzar cuestiona la validez de un sistema de enseñanza que empieza por maniatar el afecto para acabar constituyéndose en un sistema de alienación, cercenando la espontaneidad en este caso tanto de los niños como del profesor extranjero, buscando la seguridad de las rutinas y la tranquilidad del distanciamiento moral ante los problemas. El impresionante final de la película es toda una llamada de atención en este sentido.

Otro aspecto destacable de esta muy recomendable película es que hace perceptible los avances de los niños hacia la madurez partiendo de sus vivencias personales y su capacidad para mejorar, visibilizando esta evolución con el paso de las estaciones del año (del duro invierno hacia la prometedora primavera); lo que subraya la fundamental responsabilidad que cabe exigir a la institución escolar ante las nuevas generaciones. 

Inspirada en una obra teatral escrita por Evelyne de la Cheneliere, Profesor Lazhar reivindica la figura del profesor, en este caso destacando el carisma y la particular forma de enseñar de un argelino con graves problemas personales en su vida –es un refugiado político-. Su compromiso en ayudar a sus jóvenes estudiantes propiciará que el curso salga adelante, superando la tragedia que ha traumatizado a todos. La capacidad para afrontar un problema no visible para un niño como es la inevitabilidad de la muerte, cambiará la vida de sus jóvenes alumnos.

La propuesta de Pilippe Falardeau, candidata al Oscar 2011 en la categoría de mejor película de habla no inglesa, y premiada en festivales como  la Seminci de Valladolid, Locarno o Toronto, supone un ejercicio de honestidad, presentando los sentimientos de sus personajes sin manipular las emociones de los espectadores. Propone una oportuna reflexión sobre las carencias de un modelo docente que enseña pero no educa, que transmite pero no forma. El aula es presentada como un microcosmos, reflejo de la sociedad a la que pertenece, por lo tanto no se trata de una sociedad precisamente idílica. Uno de sus mensajes finales es especialmente significativo: lo mejor de la sociedad son los niños, debemos ayudarles a crecer sin menoscabo de sus posibilidades. Todo un reto para el mundo educativo y para la propia sociedad.

(1) Este texto reproduce el artículo publicado en la Revista de Cine Encadenados, dentro de la sección Luna Nueva.