viernes, 31 de agosto de 2012

De la enseñanza de calidad y los cursos en abierto a los cursos masivos (3 de 3)


Escribe: Manuel Castro

Los cursos masivos son una de las posibles extensiones de los cursos en abierto donde se integran algunos de los elementos que le faltaban a estos (evaluación, valoración, acreditación, interoperabilidad, entornos colaborativos, redes sociales, etc.) para obtener un elemento educativo superior, aplicados de forma masiva a un número elevado de estudiantes de una forma (más o menos) controlada.


De su “cualificación” como posibles cursos de educación a distancia ha tratado recientemente el Profesor Lorenzo García Aretio en su Blog sobre “Contextos Universitarios Mediados”, 


¿Son los MOOC educación a distancia (EaD)?

 
la conclusión es clara, si, se pueden considerar educación a distancia, aunque como en cualquier tipo de educación, habrá que ir con tiento en cuanto a su calidad y efectividad.
Valga esta introducción como inicio del cierre de esta serie de tres entradas en el Blog de la CUED, la primera sobre la búsqueda de la excelencia y la enseñanza de calidad en la formación, la segunda como han cambiado este entorno los cursos en abierto, y en esta tercera, como están cambiando en este momento de nuevo este entorno los nuevos cursos masivos.


Los cursos masivos (MOOC en inglés, Massive Open On-Line Course) son, desde mi punto de vista, un estadio intermedio entre los cursos abiertos, y el futuro (cercano) de la educación a distancia y online, buscando el conocimiento de qué, cómo y porqué se aprende en eso entornos y cuales son las inquietudes de estos estudiantes masivos, para poderles ofrecer ese futuro educativo (ya gratuito y masivo, o ya personalizado y con intereses económicos). Pretenden dotar a los cursos abiertos de los elementos que le “faltan” (entorno colaborativo, interacción, redes sociales, valoración, evaluación, y ya “pagando”, acreditación).


Hoy en día instituciones, consorcios y (ya) empresas privadas están entrando en estos entornos, para “enseñar” y evidentemente, para “aprender”. Ese intercambio de enseñanza y aprendizaje no es nuevo, se ha producido permanentemente en la historia de la educación. Uno de los aspectos más gratificantes de la docencia es lo que se aprende de ella !


Uno de los primeros problemas que han surgido dentro de la impartición de los cursos masivos es la elección del modelo tecnológico, de las herramientas a usar y de los entornos colaborativos de aprendizaje. La tendencia en general es usar herramientas y entornos nuevos, que aglutinen muchas de las ya existentes, pero que proporciones a las instituciones que imparten los cursos la información necesaria del comportamiento de los estudiantes, así como les permitan a estos tener el nivel óptimo de colaboración, interacción y conocimiento de la materia a estudiar.


El segundo de los problemas existentes es la acreditación. Este es un problema complejo y ahora mismo sin resolver. Movimientos como los primeros cursos o los más recientes del MITx donde se confía en el buen criterio e intención del estudiante a la hora de su acreditación y evaluación, tienen un escaso valor de credibilidad de cara a la futura valoración del certificado obtenido o de los conocimientos alcanzados. Otra segunda variante de este problema de acreditación es la falta de existencia de una acreditación global en Internet, donde el uso de múltiples identidades existente según los entornos y aplicaciones da lugar a una dispersión e imposibilidad de identificar adecuadamente a un estudiante para la acreditación de sus estudios.


Donde vamos ? Pues a punto de empezar el curso académico 2012/2013 en España, el futuro a corto plazo seguirá en manos de las acreditaciones claras y reales, y de la formación de calidad, donde el esfuerzo, la colaboración y el trabajo dotarán a los estudiantes de los conocimientos y capacidades adecuadas para su vida profesional y personal.


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Manuel Castro - DIEEC/UNED
mmmcastro@gmail.com
mcastro@ieec.uned.es
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IEEE Fellow
IEEE EdSoc President Elect
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jueves, 30 de agosto de 2012

De la enseñanza de calidad y los cursos en abierto a los cursos masivos (2 de 3)


Escribe: Manuel Castro

Los cursos en abierto han cambiado el esquema espacial y geográfico así como han globalizado el conocimiento entre unas "aulas docentes" y el mundo en su aspecto mas amplio (considerando en él exclusivamente el mundo con acceso a Internet, que aunque cada vez es mayor el acceso, sigue siendo éste no completo bien por problemas económicos en su mayoría o en algunos casos por problemas políticos).

Los motivos para la puesta en abierto de este conocimiento académico han sido varios, desde una apuesta de transmisión abierta del conocimiento por motivos altruistas (pensando basicamente en el bien comun y la humanidad), pasando por la motivación de la excelencia académica y el deseo de compartir y ampliar el alcance de la transmisión de ese conocimiento, o los motivos puramente económicos de llegar a un nuevo público y a nuevos mercados en base a un mayor alcance y difusión de la calidad de sus contenidos.

O a veces, una mezcla en mayor o menor grado de todos ellos.

El resultado ha sido un movimiento significativo de conocimientos, estructurados en materias y temas, de calidad y formatos muy diversos, accesible de forma abierta para cualquier interesado en una formacion especifica siempre que tenga acceso a Internet, pudiendo decirse que liderado en el mundo sajón por el MIT,
y en el mundo hispano, por Universia,
y 31 de sus Universidades Españolas y 20 de sus Universidades Iberoamericanas integradas en la red de 1.232 Universidades de Universia. Como ejemplos, el MIT ha incluido en su servidor OCW 1.200 cursos, o la UNED con 31 cursos.
O algunas ofertas institucionales también masivas, como el caso de la Open University, con 600 cursos ofrecidos, en su entorno LearningSpace, en constante evolución.
Algunas de las conclusiones del movimiento de cursos en abierto se pueden presentar como:
* Se ha enfatizado el uso del inglés como idioma de comunicación global y de transmisión de conocimiento e información, de forma claramente masiva sobre el resto de idiomas, reivindicando igualmente el claro y amplio apoyo de la comunidad anglosajona al movimiento,
* Algunas instituciones (pocas) educativas han “rentabilizado” dentro de su oferta educativa y de su estrategia de marketing y difusión el esfuerzo (económico y tecnológico) puesto en la iniciativa de cursos abiertos. Otras han sabido “capitalizar” este esfuerzo con iniciativas y ayudas públicas o privadas para esta apertura de contenidos y cursos.
* No está clara la integración del movimiento de cursos abiertos, con otras iniciativas “abiertas”, como pueden ser las de programas abiertos y software libre, o las de equipos o hardware libre. Esta falta de sinergia entre estas comunidades crea falta de confianza en bastantes posibles creadores o proveedores de cursos abiertos.
* La plataforma utilizada para los cursos abiertos, Educommons, aunque completa y válida para su uso y cometido, podría completarse o ser más potente en aspectos esenciales dentro del entorno educativo: mayor integración con plataformas de aprendizaje abiertas, uso de estándares educativos avanzados, empaquetado e interoperabilidad, integración de evaluación y valoración educativas, posibilidades de colaboración, etc.
* El respaldo (y uso en su mayoría) del movimiento de cursos abiertos a la iniciativa de Creative Commons ha permitido un auge muy importante y un mayor conocimiento de este formato de licencia abierto, que puede ser regulado en sus distintas posibilidades pro su creador.

Los mayores retos en este momento de los cursos abiertos y su movimiento son: su integración e interrelación con las plataformas de aprendizaje, así como la evolución del modelo de “negocio” de las instituciones impulsoras y su interrelación con las iniciativas de cursos masivos actualmente en marcha.

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Manuel Castro - DIEEC/UNED
mmmcastro@gmail.com
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IEEE Fellow
IEEE EdSoc President Elect
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miércoles, 29 de agosto de 2012

De la enseñanza de calidad y los cursos en abierto a los cursos masivos (1 de 3)




Escribe: Manuel Castro

Revisando el libro "Lo que hacen los mejores profesores universitarios" de Ken Bain publicado por la Universidad de Valencia en castellano en 2005 (el libro está patrocinado por Harvard College en 2004 aunque Ken Bain trabaja en la Universidad de Nueva York) para preparar un comentario sobre él para mi asignatura de "Tecnologías Educativas en la Ingeniería" de Master (http://www.ieec.uned.es/Web_docencia/EEES_Pos_IIEEC.asp), veo una buena oportunidad para animar este final de agosto con estos tres temas en el blog de la CUED que coordina mi buen amigo Lorenzo García Aretio.

Tres temas unidos por la educación: 
* la enseñanza de calidad (presencial, a distancia, on-line - de calidad, en todo caso), 
* los cursos y contenidos en abierto, y,
* la nueva incorporación de los cursos masivos. 


Temas actuales, en revisión constante en muchos casos por la implantación del Espacio Europeo de Educación Superior, así como su evolución a los cursos abiertos y masivos fruto de la competitividad y globalización actual.

¿ Qué comenta el profesor Bain sobre los docentes y la excelencia y calidad en sus enseñanzas (en este caso presenciales) ? Nada nuevo, o al menos  nada muy novedoso, todo lo que se conoce (y usa) en el mundo académico (eso si avalado por un amplio estudio sobre mas de 100 excelentes docentes):
* los mejores profesores y docentes conocen muy bien las materias que imparten, (basado en el esfuerzo personal del docente),
* preparan sus sesiones y clases como esfuerzos intelectuales formales (tanto en su propia preparación como en lo que esperan de sus estudiantes para obtener el rendimiento mas elevado, basados en el esfuerzo personal del docente y del estudiante),
* enseñan creando un "entorno para el aprendizaje critico natural" usando la mayor diversidad de medios y actividades, problemas, desafíos, ideas nuevas y útiles (se podría ampliar ésta buena práctica con medios propios de la enseñanza no presencial, como son usando las mejores herramientas de comunicación, mensajes, foros y blogs, redes sociales y plataformas de gestión del aprendizaje),
* tratan a los estudiantes con gran confianza y naturalidad, y,
* tienen algún método sistemático de evaluación de progresos y resultados - tanto de los estudiantes como de las actividades realizadas así como de su propio comportamiento, (basado en el esfuerzo personal del estudiante y en el propio).

Todo esto de forma integrada y con una gran dosis de trabajo, conocimiento y ganas de enseñar (y a su vez de aprender) puede ser un buen resumen inicial de la búsqueda de la excelencia docente (y además es suficientemente general para un entorno presencial, a distancia u on-line).

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Manuel Castro
Catedrático - DIEEC/UNED
mmmcastro@gmail.com
mcastro@ieec.uned.es
skype - mmmcastro.gmail
IEEE Fellow
IEEE EdSoc Presidente Electo
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PD. Para los que no puedan o no tengan tiempo de leer el libro, y quieran ver un resumen del mismo más amplio, lo tienen en esta web de la Universidad de Navarra,
 

viernes, 20 de julio de 2012

Bocetos de pedagogía virtual #epedagogía




Escribe: Cristóbal Suárez
Para entender las complejas relaciones, dependencias y tensiones entre la educación, la sociedad, la cultura, y ahora Internet, podemos echar de un saber llamado pedagógico. Ojo, no se trata de la didáctica únicamente, ya que muchas veces pedagogía y didáctica se asumen como idénticas. La pedagogía implica a la didáctica que directamente se ocuparía de atender la necesidad sobre ¿cómo aprender?

La pedagogía, dotada de una larga tradición, diversas fuentes, distintos objetos de estudio y variados enfoques cada vez más interdisciplinares –por suerte- se encarga de una amplia gama de interrogantes con las que busca plantear y dar sentido a la acción educativa. La pedagogía es un saber más holista. Por ello, las inquietudes pedagógicas son amplias, van desde las preguntas por el sentido de la educación, para qué; el contexto educativo, dónde; los agentes educacionales, con quién; los contenidos educativos, qué; los materiales que los soportan, con qué; las secuencias de aprendizaje, cuándo; las metodología didáctica –ya vista-, cómo y la pregunta sobre la evaluación.

Pero hoy la pedagogía se encuentra ante la exigencia de analizar, a través de estas interrogantes, los procesos educativos –en más amplio sentido de la palabra- que discurren en los márgenes de virtualidad. No se trata de una moda o un producto del marketing educacional, sino más bien de cubrir una necesidad teórica y práctica de repensar la educación en la “capa virtual” que, con notable rapidez y profundidad, se está hibridando en nuestro desarrollo social y cultural como condición de aprendizaje. 

No obstante, esta pedagogía virtual, e-pedagogia o pedagogía del mundo virtual –el término será anecdótico frente al concepto- está en construcción y, literalmente, cada día hay algo nuevo por conocer. Por ello este camino no es llano, ni recto, ni mecánico. La hipótesis de trabajo es que la construcción de este lenguaje pedagógico sobre la educación en los márgenes virtuales no consiste en trasladar o traducir la pedagogía actual y aplicarla al mundo virtual. 

¿Por qué no nos serviría toda la pedagogía actual? Porque la potencial pedagogía virtual se construye –la hipótesis de fondo- sobre un modelo de sociedad con utopías sociales diferentes, se sustenta en condiciones tecnológicas con amplio significado en los sistemas de producción y con valor real en las vidas de las personas, con flujos de comunicación y autocomunicación masivos, horizontales y abiertos, con modelos y rutinas culturales disruptivas a los sistemas de interacción y creación, con territorialidades no centrales y fijas, con representaciones híbridas de la realidad… es decir, ¿cómo representar el aprendizaje es estas condiciones? En buena parte de esta respuesta se haya implicada la pedagogía virtual.

Sensibilizado por la idea anterior, y atendiendo la invitación del Servicio de FormaciónPermanente de la Universitat de València, me animé a repensar y desarrollar –por no decir encarar- el reto del curso “e-pedagogía en la Sociedad Red”. No sé si es el mejor título para un curso, pero en definitiva me ha servido para recuperar, reorganizar y ampliar la información sobre las cosas que vengo desarrollado desde hace tiempo. El producto tangible ha sido este curso, un esbozo de algo donde hay mucho que trabajar.

En este curso, dirigido a profesores de la Universitat de Valéncia, asumí que el reto no era usar una herramienta web concreta para mirar con nuevos ojos las asignaturas que los docentes de distintas disciplinas iban a dar en el curso 2012-2013, sino más bien buscar comprender su sentido sociocultural y, desde ahí, enriquecer la mirada docente con elementos propios de la cultura digital educativa. Por ello me plantee tres objetivos: 
  • Definir y dar respuesta a las distintas interrogantes que caracterizan el desarrollo pedagógico en la Sociedad Red, la e-pedagogía.
  • Comprender que la innovación en educación no consiste sólo en la aplicación de herramientas web, sino en la creación de una cultura educativa en red.
  • Repensar la práctica docente desde la cultura digital educativa buscando enriquecer la programación curricular con enfoques, modelos, actividades y recursos en red. 
Lo que aquí presento son bocetos, tal cual, de esta e-pedagogia que busca aportar, si cabe, en la construcción añadiendo algunos trazos y dando algunas pinceladas en ese mural global y heterogéneo de construcción. 
De aquí que mi mirada en el curso se haya centrado en plantear y debatir algunas de las interrogantes que mueven esta epedagogia. Por ello, para cada día prepararé una presentación que planteaba las preguntas que me había propuesto desarrollar: 
  • ¿Para qué aprender? Educación y Sociedad Red 
  • ¿Dónde aprender? Reconfiguración del entorno educativo: lugar-nodo 
  • ¿Cómo aprender? Estructuras didácticas no lineales: MOOC y PLE 
  • ¿Con quién aprender? Nuevos agentes como condición social de aprendizaje 
  • ¿Con qué aprender? Recursos educativos abiertos
Resumiendo, el eje central de una e-pedagogía en la Sociedad Red no es la herramienta, sino ¿qué hacer con las funciones socioculturales que añade a la educación? Y aquí andamos, pensando igual que al inicio del curso.

jueves, 19 de julio de 2012

Entornos ubicuos de aprendizaje

Escribe: Miguel Zapata Ros

La tecnología ubícua permite al alumno realizar actividades educativas allí donde esté, y contar con los componentes de su entorno social de aprendizaje.

Esta es la idea que se mantiene como tema de fondo en el artículo que acabo de publicar en el nuevo número de RED Revista de Educación a Distancia. Pero en él, más allá de conceptos y definiciones, está la justificación de la calidad centrada en el aprendizaje en estos entornos, que es la misma que en el resto de trabajos anteriores: Suministrar elementos de referencia, rasgos, requisitos e indicadores, para el diseño instruccional y para los usuarios.

Los entornos ubicuos se han difundido y popularizado en actividades básicas, como por ejemplo las económicas. Así hablamos de m-commerce más allá de e-commerce. De esta forma hay aplicaciones para el comercio, para la banca, las bolsas de valores, los negocios y para el hogar. Y vemos a profesionales utilizar dispositivos 3G en trenes, metro y aeropuertos, y Wi-Fi en salas de espera, cafeterías y restaurantes. Este hecho es irreversible. La propia utilidad ha impuesto su uso, sin necesidad de formación de usuario y con un valor añadido que produce más beneficios que coste.

Desde hace tiempo la literatura especializada (Trifonova, A., March 2003) nos muestra interesantes y significativas iniciativas de integración de entornos ubicuos, los LMS disponen en su totalidad versiones APP, aunque el desarrollo y el interés de las corporaciones por dispositivos especializados no ha corrido paralelo (Keagan, 2005a).
Entre otras justificaciones para el aprendizaje móvil, y de paso una base sólida para persuadir a este sector de la industria, lo constituye lo que Keagan (2005a) llama "ley de las tecnologías" de la educación  a distancia, según la cual
"No es con las tecnologías inherentes a las cualidades pedagógicas con las que se  tienen éxito en la educación a distancia, sino con  las tecnologías que están asumidas y son de uso generalizado por los ciudadanos”.

Para apoyarla señala un ejemplo, el de los videodiscos interactivos (laser discs) de los años noventa ¿Quién los recuerda ahora?. Estos dispositivos reunían todas las condiciones y las características pedagógicas, según atestiguan numerosas investigaciones internacionales y españolas de la época, para ser utilizados en distintas áreas de aprendizaje y disciplinares, entre ellas las ciencias sociales, el arte y sobre todo la enseñanza de los idiomas como lenguas extranjeras y la lectoescritura. Sin embargo  no tuvieron éxito porque no era de uso corriente, no había la suficiente cantidad de gente que lo poseyera.
Esto no sucede ahora con la tecnología móvil, su difusión es mayor que la de cualquier otra en cualquier época.

Dado el interés y pertinencia de estudiar la evaluación de los entornos ubicuos de aprendizaje, los sistemas de enseñanaza y aprendizaje apoyados en esta tecnología, no splanteamos determinar siguiendo el modelo desarrollado en otros trabajos anteriores (Zapata, 2003 y Marcelo y Zapata, 2008) rasgos de calidad y los correspondiente indicadores siguiendo una metodología similar: centrada en el aprendizaje.

Cuando nos planteamos definir objetivos de la calidad, en éste como en los demás casos, el objetivo es definir y proporcionar rasgos, requisitos e indicadores que permitan evaluar las actividades que se hacen o pueden hacer con el apoyo de los dispositivos que constituyen estos entornos, y cómo se organizan en función de los aprendizajes obtenidos, si son distintos, nuevos o mejores que por otros medios.
El objetivo es pues la evaluación y  la forma de evaluar la solidez pedagógica del aprendizaje móvil o ubícuo. Para ello desarrollaremos una serie de reflexiones sobre la aplicación de ideas y conceptos extraidos de lo sdesarrolos teóricos constructivistas y socioconstructivistas y a partir de ellos establecer seis elementos de evaluación: Integración  de la tecnología ubicua en el sistema, fundamentación teórica, programación y coordinación docente, presencia docente, ajuste de las actividades a la configuración y características de los dispositivos y evaluación.

El aprendizaje ubícuo.
Si representamos (Fig. 1) funcionalidad (capacidades para procesar, elaborar y representar) y la movilidad de los dispositivos, la curva tradicional casi es lineal, de una proporción inversa, con la tecnología referida a un momento dado:
 Fig. 1.- Relación funcionalidad-movilidad, tal como se ha visto hasta ahora.

Sin embargo esto habría que matizarlo (Fig. 2) actualmente con algunas restricciones: La funcionalidad no disminuye a partir de ciertos límites aunque aumente indefinidamnete la movilidad. La funcionalidad disminuye en un principio pero se mantiene debido en buena parte a la calidad y cantidad de las aplicaciones y a una mayor presencia potencial de la información (cloud-computing). Las restricciones son en todo caso ergonómicas o por funcionalidad humana.

Fig. 2.- Relación funcionalidad-movilidad en la actualidad.

Sin embargo el hecho en sí es el mismo, en un rango determinado el aumento de la movilidad supone una disminución de la funcionalidad o en todo caso unas restricciones prácticas.

De igual forma que existe un continuum desde el punto de vista de la funcionalidad en los dispositivos utilizados, que va desde los ordenadores de escritorio a smartphones y tablets pasando por ordenadores portátiles,existe un continuum desde ele-learning hasta el m-learning. Realmente se podría decir que m-learning es e-learning con menos funcionalidades, o funcionalidades menos finas, y con más movilidad. Esto, que puede parecer una conceptualización obvia o irrelevante, presenta nuevos, muy potentes y radicales cambios en la metodología, debidos al aumento de oportunidades y de ámbitos donde realizar las actividades. Pero sobre todo por sumergir a éstas en un contexto social muy potente y asumido por la población como entorno de relación.

En definitiva el concepto de aprendizaje móvil o ubicuo debería bascular sobre la movililidad a partir de lo avanzado sobre usos y posibilidades educativas del e-learning, del aprendizaje apoyado por la tecnología o del aprendizaje conectado.

Quizá pues quedaría por determinar qué son en este contexto dispositivos móviles. Podemos decir que son dispositivos que se pueden utilizar en la actividad educativa, para aprender, y se pueden llevar en el bolsillo, en el bolso o en una cartera, y que admiten conexión 3G o wifi, o las que en su momento las sustituyan.
La definición que proponemos para el aprendizaje móvil o ubicuo es pues sencilla en su formulación pero de importantes implicaciones:

Continuar la acción educativa y los procesos de aprendizaje a través de  teléfonos inteligentes y tablets.

Hablamos de smartphones y tablets porque son los dispositivos vigentes, pero realmente la  característica de aprendizaje móvil es que utiliza dispositivos que
  • Las personas utilizan y  llevan a todas partes.
  • Son considerados como dispositivos personales para utilizar entre amigos.
  • Son baratos y fáciles de usar.
  • Se utilizan constantemente en todos los ámbitos de la vida con variedad de configuraciones y usos que combinan Internet con la ubicuidad.
¿Aprendizaje móvil o ubicuo? A la hora de elegir palabra no es tan importate el término en sí como la conceptualización, y ambas ---aprendizaje móvil o aprendizaje ubicuo--- quedan así con un contenido entendemos que claro y equivalente. Sin embargo, por las connotaciones que encierra el término, parece más indicado ubicuo. En este caso observamos que hay una carga más fuerte sobre las posibilidades de acceder e interoperar con recursos y personas en todos los sitios que en el caso de móvil que hace más fuerza en los dispositivos “móviles”. Creemos que es más importnate tener un accceso básico disponible en todas las partes a la documentación los programas y aplicaciones, cloud computing, y una buena cobertura 3G o wi-fi, que las funcinalidades de los dispositivos, que no siempre es preciso utilizar.

Por último cabe señalar que para que la acción educativa sea eficaz, de calidad, el sistema de formación debe contemplar en su acción y en sus consecuencias esta nueva situación, pero incluso de que cuando hablamos de aprendizaje ubicuo entendemos en todas partes, incluso en las aulas, o en el centro escolar, en los pasillos, en el espacio de recreo y en la biblioteca, donde se deben generar situaciones de acceso y de uso. Las programaciones y la acción docente deben pues garantizar un enlace educativo entre las actividades vivas, las actividades en conexión o de aceso a los recusos en casa o en la biblioteca y el enlace móvil, como un todo continuo e integrado. Que además pueda ser evaluado.

ISSN 1578-7680
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