martes, 19 de mayo de 2015

Cerrando brechas

Escribe:  José Blas García Pérez 

 
La separación sociedad-escuela es uno de los principales retos a superar en la educación del siglo XXI.

Fotograma de la película: Los cuatrocientos golpes

Ya no se sostiene en equilibrio esta doble distancia: por un lado la escuela no quiere saber nada de los cambios de la sociedad y, recíprocamente, la sociedad no quiere saber nada de cambios en la escuela. Dos mundos que se dan la espalda,  aún sabedores que la mejora sólo vendrán de la mano de ambos. Y quizás, precisamente por eso, no se miran: sin cambio social será mucho más difícil el cambio educativo.
Un equilibrio pactado tácitamente

Fotograma de la película: Los cuatrocientos golpes
La escuela, casi siempre ligada a instituciones (iglesia, estado…) es de natural conservadora, protectora de la estructura de la sociedad que la cobija.  En las sociedades avanzadas, el derecho a la escolarización universal debería haber superado este estigma que las instituciones educativas tienen desde su nacimiento. Pero no ha sido así. Paradójicamente los estados modernos han descubierto en sus políticas educativas una forma más de control de los ciudadanos. Sólo así podemos entender que se continúe potenciando  una escuela cerrada, controlada, medida y estandarizada como seguro de generaciones de ciudadanos disciplinados.

Miro a mi alrededor y cada día tengo más certeza que hay un movimiento constante en la base de la estructura de la escuela hacia el cambio. Un oleaje que comenzó siendo  humilde, como el aleteo de una mariposa, pero que ha roto la timidez  y ahora está presente en todos los eventos educativos (locales, nacionales e internacionales),  es portada y ocupa columnas de diarios y magazines y ha invadido las redes sociales. Tengo la suerte de vivir la enseñanza desde diferentes ámbitos  y constato evidencias, anhelos y deseos de mejora permanentes en todos los componentes  de las comunidades educativas y de aprendizaje. 

Pero al unísono también observo  el funcionamiento de una  oposición sin argumentos a ese cambio, un “conforTmismo” con el modelo de escuela existente que se ampara en el silencio. Un silencio de los que tendrían la obligación de “hablar”, de recoger propuestas y ponerlas en diálogo. Un debate que, seguramente, silencian  con la  esperanza de contrarrestar este movimiento a modo de antídoto a la máxima quijotesca del ladran luego cabalgamos. En estos días estamos asistiendo a mítines, programas  e informes electorales que ningunean el ámbito educativo (acaso hacen referencias breves y  genéricas) y quiero pensar que no  se dan cuenta que la ausencia de este discurso, tristemente, retrasará  aún más una transformación educativa que es urgente.
¿Por qué es urgente?

Fotograma de la película: Los cuatrocientos golpes
¿Acaso en el mundo occidental podríamos seguir viviendo con una organización social  y política sin participación ciudadana o alejada de los derechos humanos? ¿Podríamos hacer un mundo sostenible utilizado los medios de producción del siglo pasado? ¿Acaso la medicina, el derecho, la ingeniería, la política, las relaciones económicas y mercantiles tiene que ver con los modelos  existentes en la épocas anteriores?

Por el contrario las escuelas continúan siendo una reproducción de siglos atrás, donde se instruye en vez de educar; donde los saberes son cerrados y clasistas; donde los modelos de enseñanza y aprendizaje son únicos y directivos; donde los aprendizajes están jerarquizados por una sociedad obsesionada en medir y comparar; donde la promoción de la rutina y la competitividad anula cualquier proceso creativo y donde se  excluye a personas, en razón de mal entendidas razones de igualdad que ignoran básicos principios de equidad.

Las investigaciones en neuro-ciencia lo aseguran: La adquisición del conocimiento y la configuración de la mente humana ha cambiado:

El conocimiento es dinámico, diverso y mestizo.
La construcción de conocimiento es horizontal y compartida.
El conocimiento no se consume sino que  se crea.
El conocimiento es autónomo y el valor de lo construido lo pone el creador, nunca viene determinado desde fuera.
El aprendizaje formal e informal se unen en un continuum que rompe espacios y tiempos estandarizados.
Los recursos para aprender son abiertos y plurales.
La potencialidad de las tecnologías nos abre multitud de  maneras de personalizar el aprendizaje, así como de la posibilidad de modificarlo rápidamente  y compartirlo.

La brecha entre escuela y sociedad

Fotograma de la película: Los cuatrocientos golpes
Entre los jóvenes hay un desapego al sistema educativo constatable. Y no sólo de la enseñanza obligatoria, también de la universitaria. ¿Por qué esta falta de aprecio? La separación  escuela-sociedad ha sido más que evidente en los últimos 40 años de los que tengo memoria: en la escuela te enseñaban contenidos que no podías adquirir en la calle y en la calle aprendías todo aquello que la escuela ocultaba o ignoraba a propósito.

Es hora de cerrar brechas, de tender puentes que den sentido a una escuela para la sociedad del siglo XXI. La escuela de espaldas al contexto  es una cuestión que tenemos que resolver los que nos dedicamos a la educación de forma urgente, si no queremos que la “institución educativa” quede reducida a un acontecimiento histórico del pasado para las próximas generaciones.


Tomado de INED 21 con permiso de su autor

viernes, 15 de mayo de 2015

Desconcertantes señales desde Marte (o cómo mudarnos al hábitat del superhéroe)

Escribe Dolors Reig


Es una pregunta frecuente en charlas para padres y profesores en escuelas. ¿Cómo acompañar a nuestros hijos en el uso adecuado de redes sociales? ¿Cómo hacer un uso de las mismas que conduzca al aprendizaje? ¿Es necesario dominar las tecnologías?

Mi respuesta ha variado con el tiempo, desde un primer momento de “éxtasis” tecnológico hasta la realización de que es lo humano, siempre, lo que importa en cuanto al uso de cualquier tecnología. En este sentido repito a menudo que lo que los padres y profesores debemos hacer, en primer e irrenunciable lugar, es ser eso mismo. Padres en el sentido de transmitir y dar ejemplo en cuanto a los valores y la educación emocional que queremos en nuestros hijos, profesores en el sentido de ayudar, cada cual en nuestra especialidad, a dar sentido, a contextualizar, a dar profundidad, a filtrar, la infinita información sobre cada materia existente en internet.

La frase se repite en múltiples conferencias y entrevistas: “Prefiero un profesor sabio en su materia que no domine las herramientas tecnológicas que todo lo contrario”. También, ante cualquier dilema moral o ético prefiero padres y profesores íntegros y con fuertes valores que “techies” que usen fantásticamente las herramientas pero sin un rumbo determinado.

Escribo esta entrada, sin embargo, para alertar de algo que considero también fundamental: también es indispensable cierta apertura mental, la comprensión de que se trata de un ecosistema vital distinto pero con enormes posibilidades y en un estado ideal de cosas, cierta familiaridad o dominio del medio.

No es que nada de lo humano sea especialmente nuevo en internet, de forma que cualquier problema puede tratarse estableciendo paralelismos con el mundo offline (el bullying, como manido ejemplo, ocurría también en las plazas de tierra y cemento del mundo offline). Si bien  es cierto que la comunicación en red aporta matices y puede incrementar la gravedad de algunos temas (en el caso del  ciberbullying, es cierto que puede cobrar una gravedad especial cuando en la red puede ocurrir 24 horas al día, 7 días a la semana y con un alcance social de la posible burla mucho mayor), las soluciones en cuanto a inteligencia emocional, integridad ética, valores que movilizar en cada situación, son muy parecidas o idénticas a las que poníamos en marcha en el mundo pre-internet.

Pero no son los jóvenes los que saben eso. Somos los adultos los que debemos establecer las comparaciones, dando consejos y prestando un soporte emocional par aquellas situaciones que aprendimos durante nuestro proceso de socialización, sin complejos ni miedos. Porque repito de nuevo, no hemos dejado de ser, debemos ser, más que nunca sus guías en cuanto a criterio y valores.

No es indispensable dominar la tecnología para todo ello, pero sí resulta tremendamente útil. Y es que el problema es que muchos jóvenes no identifican a sus padres, profesores, etc. como habitantes de ese mundo, desconociendo además esos paralelismos que pueden hacerse. Se manifiestan “huérfanos digitales” en el sentido de que dicen no tener a quién acudir, si sus referentes desconocen el medio, cuando tienen problemas o dudas de criterio o valores, en internet.

Es por eso que vale la pena formarnos, convertirnos en usuarios activos de redes, interactuar con ellos (sin invadirles),  borrar de la mente de nuestros jóvenes la idea de que se trata de problemáticas  que solamente ellos pueden entender. No necesitan, normalmente, ayuda tecnológica (en eso son mejores que nosotros) y no es en ese sentido instrumental en el que les podemos ser útiles, pero surgen de las redes problemas en las relaciones humanas que no son nuevos y necesitan de la atención del adulto en muchos momentos. No podemos esperar que sean ellos, si nos ven alejados del medio, los que detecten el valor atemporal de nuestro soporte.

Como profesores, además, diría que la pérdida es también personal. Si nos apasiona nuestra especialidad, son muchas las posibilidades y recursos que aparecen gracias a las tecnologías y podemos perdernos la oportunidad de que sean ellos mismos quienes nos los muestren si nos ven demasiado alejados de su mundo.

Os sonará la idea que transmito desde hace tiempo: estamos ante unas tecnologías tremendamente potentes para cambiar lo que somos, como individuos y humanidad, en el sentido de convertirnos, educar a nuestros jóvenes en superhéroes, artífices de una sociedad mucho mejor, o supervillanos, si les / nos alineamos con las tremendas posibilidades destructivas también del fenómeno. Cultura y valores son nuestra garantía de que todo esto llegue a buen puerto y en ello debemos ser más responsables que nunca.

Lo haremos mejor, sin duda, si perdemos el miedo a las tecnologías y las abrazamos como formas de entender mejor a nuestros jóvenes, de ser lo que estos necesitan, mejores padres, maestros, que nunca.


Tomado del Caparazón con permiso de su autora

martes, 12 de mayo de 2015

La ludificación con el empleo de Moodle

Escribe Carlos Bravo Reyes


En los últimos años es frecuente encontrar infinidad de trabajos, artículos y ejemplos variados sobre el empleo de juegos en la educación. Algunos se refieren a gamificación que proviene del inglés (gamification) y otros a ludificación (lúdico) más cercano a nuestro idioma, pero tampoco registrado en el Diccionario de la Real Academia. 
 
Un término u otro, lo importante es la importancia que tiene el juego en el aprendizaje. Si consideramos el juego como se lee en gamificación.com: “…es el empleo de mecánicas de juego en entornos y aplicaciones no lúdicas con el fin de potenciar la motivación, la concentración, el esfuerzo, la fidelización y otros valores positivos comunes a todos los juegos. Se trata de una nueva y poderosa estrategia para influir y motivar a grupos de personas”.  

El empleo del juego en la actividad de aprendizaje no es algo nuevo, pero con la llegada del video juego y la vinculación con la pantalla del ordenador, se transformaron en una tarea dirigida a lograr un aprendizaje con carácter innovador. 

Ejemplos de juegos instalados en la computadora y que reflejan por ejemplo el movimiento de un proyectil  ayudan a mejorar la comprensión de las leyes de la Mecánica. Otros casos como los de matemáticas  o de otras ciencias, son ilustrativos de la utilidad de estos juegos.

Empleo de Moodle para crear un juego. 

Una de las participantes en el juego
Moodle es una de las plataformas tipo LMS más empleadas en la educación, pero no tiene, al menos hasta la versión 2.6 aplicaciones propias para el desarrollo de juegos. Lo más cercano a este tipo de tarea es el establecimiento de insignias que se pueden otorgar automáticamente cuando el estudiante cumple una determinada tarea. Este reconocimiento favorece la motivación y la seguridad en el aprendizaje cuando es alcanzada. 

Desde Moodle se puede acceder a otros sitios Web donde se desarrollan juegos y también se pueden emplear las aplicaciones de Hot Potatoes, para resolver determinados juegos o responder preguntas que cuentan con un contador para el tiempo y otro para los resultados. 

Pero el caso que narramos fue un juego empleando los recursos y actividades de Moodle, sin recurrir a elementos externos. Para ello se utilizó el cuestionario que es una de las actividades de la plataforma más utilizada en las evaluaciones. Esta actividad cuenta con diferentes opciones: programar la fecha y hora de inicio y cierre, el tiempo de duración del cuestionario, la cantidad de preguntas por página, la inclusión de retroalimentación, la calificación automática, la existencia de preguntas aleatorias que se extraen de una categoría de preguntas, la posibilidad de barajar el orden de las preguntas y dentro de estas, retomar el examen después de un tiempo establecido, entre otras. 

Otras estudiantes en la resolución
del cuestionario

A partir de algunas de estas posibilidades se decidió la selección del cuestionario para el juego donde participaron estudiantes del Taller de Multimedia didáctico del octavo semestre de la licenciatura en Educación de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno. El juego en cuestión estuvo dirigido a profundizar en el empleo de las redes sociales, destacando su importancia, características generales y aplicaciones más destacadas. 

Se elaboraron tres categorías de preguntas agrupadas bajo el principio didáctico de las más sencillas a las más complejas. Algunas de las preguntas disponían de imágenes que mostraban los íconos de las redes sociales, además todas las preguntas eran cerradas, del tipo verdadero o falso, selección múltiple o emparejamiento, para lograr la calificación inmediata. 

El cuestionario se ajustó de modo que en dependencia de la calificación se podía pasar al siguiente grupo de preguntas. Para esto se emplearon los condicionales o restricciones de actividad donde en función del cumplimiento de una tarea se permite el acceso a otra. Si los estudiantes obtenían el valor de aprobación o más pasaban al siguiente cuestionario y de nuevo la misma condición hasta completar todas las preguntas. 

Aquellos que no lograban la puntuación mínima de aprobación debían esperar cinco minutos para volver a tomar el cuestionario. En este caso no se aplicaba penalización, por lo que la nueva calificación era válida para seguir en la competencia. 

El cuestionario se ajustó a un tiempo determinado, garantizando la dinámica del juego. El primer cuestionario con diez preguntas tenía como máximo 15 minutos, lo que fue disminuyendo a 12 en el segundo hasta el último cuestionario que solo dispuso de 9 minutos. Todos con la misma cantidad de preguntas.

Se emplearon las opciones de barajar el orden de las preguntas y el orden dentro de cada una de ellas. Además en el aula digital se mostraban los resultados que cada uno alcanzaba, aumentando el interés en la competencia.

En el análisis de los resultados de las respuestas se aprecian datos interesantes. El primer cuestionario fue intentado 40 veces, el segundo 32 y el tercero 17 veces. En el promedio de calificaciones se observa que el primer cuestionario alcanzó 7,44 puntos, el segundo 7,5 y el tercero 7,67 de un máximo de 10.

Premiadas del juego e integrantes del grupo que lo elaboró

Los participantes en su totalidad evaluaron la actividad como amena, divertida y les ayudó a profundizar en algunos detalles de las redes sociales que de otro modo podían olvidar. Para todos fue la primera vez que emplearon la plataforma en un juego bajo estas condiciones e insistieron que la misma se repita en otras asignaturas. 

Las preguntas fueron elaboradas por un grupo de tres estudiantes, como parte de la tarea grupal que todos deben resolver en el curso. Ninguno de estos estudiantes tenía conocimiento sobre la creación del cuestionario en Moodle, pero con una pequeña explicación lograron crear los tres cuestionarios. 

Este grupo fue el que seleccionó las preguntas, la separación en los tres niveles y el encargado de otorgar los premios.

En resumen solo se requiere de un poco de esfuerzo para transformar una tarea tal vez monótona, como es la de revisar las características de algunas redes, en una actividad divertida aun para estudiantes universitarios a punto de concluir su carrera. 

Tomado de 366-días con permiso de su autor

jueves, 7 de mayo de 2015

Otros "tiempos" (distintos) para aprender

 Escribe:  José Blas García Pérez 


¿Se puede aprender más allá de los tiempos escolares formales? ¿Los tiempos personales, informales y no formales son momentos de aprendizaje?

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Fotograma de la película: La máquina del tiempo

Permitidme, para comenzar, una denominación de los tiempos que utilizamos para aprender utilizando una analogía con los tipos de aprendizaje comúnmente aceptados  en la literatura pedagógica:
Tiempo formal: el tiempo secuenciado, organizado y normativo que utilizamos para aprender de manera institucionalizada aspectos culturales comúnmente aceptados como esenciales.
Tiempo informal: el tiempo alternativo que está organizado y que utilizamos para aprender fuera de la escuela objetos de aprendizaje básicos, aceptados social y culturalmente en nuestro entorno.
Tiempo no formal: el tiempo disruptivo, ocasional e incierto que utilizamos para aprender aspectos culturales variados de interés personal o minoritario compartido.
Tiempo personal: el tiempo interno y variable, pero permanente, en el que aprendemos  objetos de aprendizaje íntimos, que pueden ser compartidos o no con otros.

Una vez definidos, y recogiendo las dudas anteriores, me planteo una pregunta global: ¿Es posible gestionar de otro modo el “tiempo escolar?
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Fotograma de la película: La máquina del tiempo
La posibilidad de gestionar la riqueza que es el tiempo (lo que otros llaman capital horario) de modo que se “rentabilice y se haga lo más productivo para los interesados”, existe. Son muchos y variados lo ejemplos. Veamos algunos.
1
La “flipped classroom”, como metodología emergente, une tecnología sobre el uso del tiempo escolar con metodologías basadas en el aprendizaje activo e interactivo para conseguir el propósito que el alumnado aprenda más y, sobretodo,  mejor. Invertir los tiempos de información y aprendizaje de los espacios habituales donde se produce, combinando para este fin el tiempo escolar formal y el tiempo informal, supone una revulsión en cómo los objetivos que se persiguen durante el tiempo escolar  y el tiempo relativo a la escuela (fuera de la escuela) se invierten para, de paso, modificar lo que se hace en la escuela y lo que se hace en otros contextos como eje clave de un aprendizaje verdadero.
2
También, las experiencias de aprendizaje cooperativo, ponen en marcha procesos de autonomía de los equipos de trabajo expertos, para hacerlos capaces de proponer en sus cuadernos de equipo tantos objetivos de aprendizaje  propios como  la gestión de espacios, tiempos, recursos y evaluación autónoma. En ellos se pueden hablar de “contratos de tiempo personalizados” donde los estudiantes intervienen en la organización temporal de la tarea de aprendizaje, no sólo de ellos, sino de los miembros de su equipo o, incluso, del aula.
3
Otras experiencias “obligan a romper” la estructura “de horario clásico”.  El Aprendizaje Basado en Proyectos  no deja otra forma de entender el horario supeditado al proyecto, donde es el profesorado y el alumnado los que negocian el cuándo se realiza y quién coordina. Es imprescindible, en lugar de dividir el tiempo en horas por asignatura, crear módulos temporales que se ajusten a las unidades de aprendizaje (proyectos, retos, investigaciones…) que se diseñen, tratando de poner en marcha una nueva tecnología organizativa temporal que se base en términos como flexibilidad, mudabilidad, subjetividad y no determinación.
4
Experiencias sobre Aprendizaje Abierto en la Escuela, (e-learning, plataformas virtuales, MOOC…), con utilización de las redes como herramientas para aprender,  obligan a flexibilizar  y proporcionar autonomía en la gestión de los tiempos escolares. Su modularidad e interconexión proporciona al aprendiente una mayor flexibilidad en el proceso global de enseñanza y aprendizaje, pudiendo  elegir  no sólo el orden de los contenidos, sino también el momento y cantidad de tiempo que se invierte en ellos. La personalización temporal de los mismos entra en consonancia con las capacidades personales  y desarrollo intelectual múltiple, invirtiendo el tiempo de manera proporcional a sus capacidades.

También la capacidad de gestión de los tiempos de interacción con los orientadores y con otros aprendientes de manera diacrónica favorece una comunicación mucho más eficaz y voluntaria. El tiempo sincrónico, el aquí y ahora deja de ser un condicionante que, en ocasiones, atenaza la comunicación y la construcción de aprendizajes compartidos en lugar de favorecer el aprendizaje no directivo, donde la colaboración en la red se transforma en cultura  y oportunidad para el aprendizaje.

Ni que decir tiene que todavía continuamos con el lastre cultural que nos lleva a cometer errores en este tipo de aprendizaje, privando la posibilidad de una gestión personal de los tiempos, simplemente en aras de una certificación, corrección o apertura y cierre de los módulos, que sólo benefician al gestor de la plataforma, pero nunca al aprendiente.
5
La planificación móvil del tiempo. He tomado esta acepción de Aniko Husti  (otro de los grandes estudiosos del tiempo escolar: “Del tiempo escolar uniforme a la planificación móvil del tiempo”) para designar un modelo de planificación mixta que, desde mi punto de vista puede ser eficaz en los colegios, donde combinar tiempos modulares y tiempos abiertos, flexibles y autónomos.

Si fueron los Jesuitas (La Ratio Studiorum fue iniciada por Ignacio de Loyola en 1541) los que impusieron el tiempo escolar basado en la hora, también han sido ellos los que han comenzado a eliminarla. Hace unas semanas nos encontrábamos con una noticia en varios medios que informaba sobre el nuevo modelo de enseñanza que “Los colegios de jesuitas de Cataluña, han comenzado a implantar eliminando asignaturas, exámenes y horarios y han transformado las aulas en espacios de trabajo donde los niños adquieren los conocimientos haciendo proyectos conjuntos”.

En definitiva, se trata de adoptar una concepción más subjetiva del tiempo (como plantea desde hace muchos años Hargreaves) desde la visión de que el tiempo es algo vivido por cada individuo y su duración interna varía con cada persona en función de nuestros intereses y actividades, y las exigencias que éstas plantea.
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Fotograma de la película: La máquina del tiempo

¿Tiene todavía sentido un tiempo uniforme cuando ya hemos pasado la línea de la ruptura y lo que deseamos es la transformación? No hay sitio para una concepción del tiempo lineal y consecutivo en los espacios donde, definitivamente, existe información ubicua, enseñanza líquida, currículum global, aprendizaje interdisciplinar.

Es evidente pues, que el tiempo escolar conceptualiza los modos de educación. Tiene que ver con el qué y el cómo enseñamos y constituye en sí mismo un discurso pedagógico y cultural. Su reflexión nos hace avanzar y buscar concreción sobre aquello que queremos  que signifique la educación en el S XXI.

Bibliografía:
  • Lara, B.; Acosta, M. y Ortega M.P. (2012): Tiempo escolar: Entre el aprendizaje y el desarrollo. Subjetividad y cultura. 27
  • Correia,T. (2003). Tempo de las escuelas, tiempos de los escolares. Reuniao Anual da ANPED, 26.
  • Hargreaves, A. (1992). El tiempo y el espacio en el trabajo del profesor. Revista de educación, (298), 31-53.
  • Husti, A. (1992). Del tiempo escolar uniforme a la planificación móvil del tiempo.Revista de educación. 298.
  • Varela, J. (1995). Categorías espacio-temporales y socialización escolar: del individualismo al narcisismo, en Jorge LARROSA (ed.), Escuela, poder y subjetivación. Madrid: La Piqueta.


Tomado de INED 21 con permiso de su autor


lunes, 4 de mayo de 2015

Estrategias críticas de aprendizaje y de desempeño! (Ed. Disruptiva)

Escrito por Juan Domingo Farnos (juandon)

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Estaba leyendo a Clarles Jennings en http://charitylearning.org/…/qa-with-charles-jennings-7020…/, otro de mis autores referencia sobre el analisis y la evaluacion de desempeño como una de las nuevas competencias fundamentales en el LEARNING IS THE WORK, com un procedimiento continuo, sistemático, orgánico y en cascada, de expresión de juicios sobre el personal de una organización, en relación con el trabajo y el aprendizaje habitual y a su potencial de desarrollo, y que se plantea con una óptica histórica y prospectiva que pretende integrar los objetivos de la organización con los del individuos…

Del mismo modo, Brown (1983) y otros… visualizaron una distinción entre una posición estática y una perspectiva dinámica de conocimiento y desempeño, con el argumento que los aprendices varían no solo en lo que saben, sino también en lo que hacen con lo que ya sabíen previamente.


Estos factores, que en conjunto constituyen un esquema denominado por Brown (1982) tetraedro del aprendizaje, permiten deducir por qué la enseñanza de las estrategias no puede hacerse en forma abstracta, sino en función de las demandas, tareas, materiales, dominios y temáticas que conforman el aprendizaje intencional.

Y ello nos lleva a enteneder que si bien históricamente, los métodos de análisis de trabajo han asumido que los trabajos no cambian por los individuos que los realizaban, buscando simplemente comparar las tareas, roles y responsabilidades del trabajo. Sin embargo, técnicas más recientes reconocen la naturaleza dinámica del trabajo, y los factores individuales y de situación, por l oque podemos deducior que el trabajo y el aprendizaje nunca deben ser estáticos ni uniformes, sino completamente dinamico y adaptado a los diversos contextos en que se encuientran y a las personas que los van a llevar a cabo (Excelencia personalizada), por lo que así es másfacil llegar a la personalizacion y a la socializacion de los mismos.

Pero todo lo que acabamos de mencionar sin una accion de PENSAMIENTO CRÍTICO, no serviria para nada, porque entonces nos decolveria en poco tiempo a la comodidad, al confort y por tanto a la uniformidad de siempre.

Encontramos cinco dimensiones esenciales del pensamiento crítico:
  • El análisis del pensamiento
  • La evaluación del pensamiento
  • Las disposiciones de pensamiento
  • Las destrezas y habilidades de pensamiento
  • Los obstáculos o barreras para el pensamiento crítico
En suma, los elementos o estructuras de pensamiento nos permiten “tomar nuestro pensamiento aparte” y lo podemos analizar de acuerdo a nuestro ámbito personalizado y nuestra relación con los demás…

Pensar consiste en los siguientes conocimientos y competencias:
Habilidades de Pensamiento Crítico: recopilar información, evaluar las pruebas, considerar alternativas / Implicaciones, elija / Implementar mejor alternativa.
Habilidades de Pensamiento Creativo: generación de ideas, la combinación de las ideas, el análisis de las ideas, evaluar Ideas.
Habilidades para resolver problemas: Soluciones en Desarrollo, Creatividad, Organización Persistencia, Análisis y Aplicaciones.
Creatividad: La fluidez, flexibilidad, elaboración, originalidad, Solicitud….

Shashir Shetty “escribe sobre el pensamiento crítico asociado a una generacion de personas que tratan a las tecnologías como si fueran ellos mismos y que es necesario no solo entender, sino dejarles paso para que ellos ejerzan el liderazgo de una sociedad que es de todos, por supuesto, pero ellos la comporenden mucho más”…Obviamente no estoy de acuerdo porque creo que confunde lo que significa la personalizacion y lo confunde con individualismo, que no se parecen en nada.

Cuáles pueden ser las actividades claves que la gente puede participar durante el trabajo para promover el aprendizaje?

Existen casi tantas como podeis imaginar…. Aquí están algunas:


1. usando la solución de problemas como una técnica de aprendizaje
2. utilizando las asignaciones especiales para el desarrollo
3. reflexión individual
4. trabajo swaps y sombra para el desarrollo
5. usando el proyecto de equipo de escritos como una herramienta de aprendizaje
6. tutoría y revertir la tutoría
7. coaching y alentando la retroalimentación informal
8. construcción y explotación de redes internas y externas
9. usando las reuniones de equipo para la reflexión y aprendizaje
10. explotación de asociaciones profesionales como un recurso de desarrollo
11. usando el aprendizaje de la acción


El conocimiento es necesario siempre pero no suficiente para el rendimiento, ya que es la eficiencia con la que un aprendiz utiliza lo que tiene disponible en un momento determinado, por lo que así podemos entender mejor lo que constituye la inteligencia dinámica del propio conocimiento.

  • La importancia de la distinción entre competencia / rendimiento …se ha demostrado en varias ocasiones en el trabajo empírico, especialmente en los estudios de la metacognición…
  • Sin embargo, puede ser necesario hacer una distinción entre las características ideales y las
    características mínimas de una estrategia.
  • Una estrategia prototípica o ideal es un proceso dinámico de resolución de problemas. Contiene un componente metacognitivo y un componente cognitivo. Una estrategia prototípico es una serie secuencial con propósito, por iniciativa propia, e intencionalmente seleccionado, supervisado y evaluado de actividades.
  • Competencias rendimiento, general o específico, —controlada o automática, estrategias de aprendizaje… son los que utiliza el alumno cuando se enfrentan a una tarea de aprendizaje. Las estrategias que el aprendiz opta por utilizar, la forma en que las implementa monitoradas y evaluadas, dependen tanto de lo que el apropio aprendiz trae ya en su “mochila” de conocimientos previos, su experiencia en diferentes situaciones de aprendizaje o no, lo que podríamos denominar “diferencias individuales”, así como la propia situación en si, dode se produce el aprendizaje (contexto)
Con todo ello nos interesa establecer claramente diferentes estrategias de aprendizaje, pero no entendidas a la manera que se utiliza siempre, sino esencialmente con planteamientos dinámicos, ya que personalizar la educación no significa estandarizarla y uniformizarla, precisamente si no todo lo contrario, es decir….lo que implicaría por lo menos los siguientes procedimientos:

-Asistir de forma selectiva a los problemas de aprendizaje y tareas ….
-El análisis de la tarea en cuestión
-La toma de decisiones y elecciones
-La ejecución de los planes
-Seguimiento de los progresos y la modificación de los planes
-Evaluación de resultados
– Coordinar un comportamiento estratégico previamente pensado…


Asistir selectivamente a un problema o una tarea novedosa; el análisis de uno mismo, de problemas y situaciones; a la realización, ejecución y evaluación de un plan; se llega a todo el camino hasta que la solución del problema. Cada paso es un enlace integral de la cadena de estrategia; y cada paso supone la elección estratégica por parte del solucionador de problemas….

El pensamiento crítico significa analizar y evaluar la información de manera independiente de los demás. Al pensar críticamente se puede aprender mejor. Ayuda a entender las ideas en el tema y recordar.


Tomado de Juandon. Innovación y conocimiento con permiso de su autor