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viernes, 22 de noviembre de 2013

¿Enriqueces o empobreces? MOOC

Publicado por: Cristóbal Suárez Guerrero (Universidad de Valencia)

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Para muchas personas ligadas a la educación y la formación el tema de los Massive Open Online Course (MOOC) no pasa desapercibido. No. La red es un hervidero donde se ofertan, debaten, analizan, investigan y se opina, a favor y en contra, de los MOOC. La red se ha convertido en un gran MOOC sobre MOOC, un metamooc podría decirse.

Por ejemplo, en Google Trends se constata un gran pico de interés sobre los MOOC que crece significativamente desde 2012; se encuentran seis millones de resultados si escribimos la palabra “MOOC” en Google; en Twitter usando el hashtag #mooc se encuentra un timeline rico en opiniones que se actualiza con mucha rapidez, ver “todo sobre los MOOCs”; en YouTube existen casi sesenta mil resultados con algún video relacionado sobre el tema; existen curadores de contenidos que convierten datos en información sobre el tema MOOC; muchas revistas han dedicado monográficos completos a los MOOC (eLearning Papers nº33) así como otras preparan números para enero o abril de 2014; se ha editado un Libro Blanco sobre MOOC; se han celebrado congresos y se convocan otros sobre el tema; existen listas MOOC y plataformas para crearlas; podemos encontrar una amplia oferta mensual de MOOC o buscarlas por nuestra cuenta en buscadores especializados; los MOOC también inspiran iniciativas para evaluar su alcance, observatorios, informes, premios o manifiestos MOOC. El mundo de la educación –y el mal llamado “sector educativo” – no es impasible frente a los MOOC. Son visibles por los cuatro costados.

Además de los retos que encaran los MOOC relacionados con la calidad de la evaluación del aprendizaje y con la deserción de los estudiantes, temas estrechamente ligados ya que, abusando del símil, si un médico no trabaja bien el diagnóstico (evaluación) es muy probable que los pacientes se le mueran (deserción), aquí insistiré en dos ideas sobre los MOOC.

Los MOOC describen un entorno educativo en red, y esto es decir mucho

Aprender en las fronteras que demarcan los MOOC implica pensar, hacer y sentir en un nuevo entorno educativo, un entorno organizado en red. Más allá de ser únicamente un material educativo, Internet configura un entorno de acción y representación del aprendizaje que no es neutro, es reticular. Acceder a Internet implica acceder a una forma de organización del conocimiento y la comunicación pensada en red. Pensar Internet como entorno educativo más que como material implica ir más allá del “materialismo didáctico”. ¿Por qué es importante esto?

Según la teoría sociocultural, un entorno educativo lejos de ser solo un “escenario” o un elemento accesorio en la comprensión el aprendizaje, forma parte de su explicación y desarrollo. Esto es, si las expectativas –y limitaciones– del aprendizaje en un entorno MOOC son expectativas pensadas como acción en red, no da lo mismo pensar un MOOC como entorno de personas en red, los cMOOC (conectivistas), o como un entorno de materiales en red, los xMOOC (contenidistas).

La pedagogía puede, debe, atender estos sesgos con que se construyen los entornos educativos MOOC asumiendo que la red no es un marco decorativo digital, sino que forma parte de la propia acción de aprender. Se puede aprender “con” Internet aprovechándola como centro de contenidos selectos, sesgo de los xMOOC, o aprender “en” Internet aprovechando los flujos de comunicación que se construyen en torno a núcleos de contenidos, sesgo de los cMOOC. Por ello, si el ámbito educativo que redefine un MOOC está basado en un entorno red, replicar lo que ocurre en otros entornos puede ser un sinsentido.

Los MOOC son masivos, pero esto no es decir lo mismo que colaborativos

El modelo xMOOC recupera el formato industrial de acceso a los contenidos pero en un entorno en red. Si bien es cierto que un MOOC es abierto y global, ventajas frente a los modelos cerrados de educación, la interacción social es –y busca intencionadamente– ser masiva. Lo masivo es uno de los puntos instruccionales básicos en los MOOC, como señala Sangrà: “una de las justificaciones que se utilizan para defender la “masividad” de los MOOC es que, a más participantes implicados, mayores son las posibilidades de interacción entre iguales. Esas interacciones son las que servirán de apoyo permanente a quien se marque como objetivo aprender”. Esta “gran concurrencia” es una potencial ventaja, pero potencial. Veamos.

Desde un punto de vista educativo, hablar del desarrollo social de Internet es hablar de una condición social de aprendizaje, ¿pero qué ocurre con lo social en un MOOC?, ¿no encuentran los alumnos en los MOOC buenos contenidos para aprender? Todo lo contrario, los MOOC son buenos lugares para encontrar contenido de calidad, pero hace falta añadir a la conectividad tecnológica en red la complicidad psicológica de la interdependencia entre los estudiantes. Hace falta dar un salto cualitativo en la forma de representar el aprendizaje masivo y abierto en Internet buscando ir de la multitud en red a la colaboración en equipos.

La pedagogía puede, debe, estimar que no toda forma de participación colectiva en red implica formas de coordinación humana significativas para la experiencia de aprendizaje. Hace falta repensar en los MOOC, y en la educación en red, el papel educativo de “el otro”. No es un tema baladí, tiene que ver con poner en cuestión las entrañas pedagógicas sobre el concepto de quién enseña y de enseñanza en los MOOC. Por ello, no basta con asegurar o evaluar el éxito de un MOOC por la multitud social que acumula, sino más bien por la coordinación entre personas como equipo y también como comunidad de aprendizaje. Si a los MOOC no les falta multitud, sería conveniente buscar en la colaboración una hipótesis de trabajo. Algunos MOOC ya han empezado a verlo: Distributed Open Collaborative Course (DOCC).

No hay razón tecnológica para no enriquecer los MOOC con miradas que vayan más allá de distribución masiva de contenidos abiertos y en red, lo que hay son retos pedagógicos que permitan aprovechar el entorno y la interacción en red de los MOOC como condición de aprendizaje.

Fuente artículo│El País. Blogs Sociedad. Traspasando la línea, Albert Sangrà. 11 de noviembre de 2013. Autor invitado: Cristóbal Suárez Guerrero.

Este post ha sido publicado originalmente en Educación y Virtualidad. Autorizada por el autor su publicación en este Blog CUED.

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