jueves, 25 de enero de 2018

¿Plagio o coincidencia? Principal causa de rechazo de los artículos científicos



Escribe  Jesús Miguel Muñoz Cantero 
Editor Revista de Investigación Educativa

 Recientemente, con otras compañeras de la Universidade da Coruña, hemos publicado un artículo titulado “Atribuciones causales en el plagio académico por parte de estudiantes universitarios”. En este trabajo realizamos un estudio sobre lo que hemos denominado prácticas deshonestas o plagio con estudiantes universitarios, ante la inquietud generada, en los últimos años, hacia las malas prácticas relacionadas con la producción de ideas ajenas sin tener en cuenta y sin citar la procedencia de las mismas, con el grave perjuicio que esto tiene en el ámbito científico y, por la amplitud de problemas éticos y legales que acarrean. Abordaba el comportamiento ético, en una entrada anterior de este blog (Muñoz-Cantero, 2017), con un comentario respecto a las competencias que, como autoras y autores, debemos de poseer en relación al saber ser, estar, hacer y funcionar en la sociedad de la información, del conocimiento y del aprendizaje, resaltando la necesidad de que las aportaciones a las revistas científicas deberían ser contribuciones relevantes y novedosas al conocimiento, de acuerdo con un compromiso ético y social.
El tema de plagio, no afecta solamente a los artículos académicos, y muestra de ello son la multitud de estudios que tienen como tópico esta cuestión. Así se puso de manifiesto en el trabajo de Rebollo-Quintela, Espiñeira Bellón y Muñoz-Cantero (2017), en el que se recogen diferentes obras que abordan este “fenómeno” que se da tanto en la enseñanza media (Comas, Sureda, Angulo & Mut, 2011; Morey-López, Sureda-Negre, Oliver-Trobat & Comas-Forgas, 2013) como en las Enseñanzas Universitarias (Ceballos Villada & Vásquez Arteaga, 2013; Ruiz Bejarano, 2016); que pone el foco en los diversos agentes: los estudios de Cerezo (2006) que analizan el problema desde el punto de vista de los discentes, los estudios de Flint, Clegg &Macdonald, (2006) que analizan estas malas prácticas desde la perspectiva del docente, así como  la obra de González Díaz, 2016 que se centra en los editores de revistas. Si recuperamos la categorización realizada por Sureda et al. (como se citó en Rebollo-Quintela, Espiñeira-Bellón y Muñoz-Cantero, 2017) podemos englobar los esfuerzos para erradicar estas prácticas en cuatro, a los que me voy a referir posteriormente:
a.- Caracterizar a los sujetos que plagian y el alcance del mismo,
b.- Establecer la tipología de plagio.
c.- Buscar las causas/atribuciones que motivan que se produzca y,  por
último,
d.-Buscar soluciones y medidas para atajarlo.
Los comités editoriales de las revistas disponen hoy en día, como muchos docentes en sus universidades o centros de educación no universitaria, de mecanismos (de pago –Turnitin, Urkund, PlagAware, Plagscan, …-  y gratuitos –Plagium, Plagiarism Checker, Viper, Plagiarisma, …-) que permiten detectar a las/os autoras/es que plagian y el alcance del mismo (Villanueva, 2016). Sin embargo, ni todo lo que se detecta es plagio y ni todo lo que se detecta es del mismo tipo de plagio.  Lo que sí está claro es que este fenómeno incide en la primera decisión editorial; es por ello importante que detectemos el tipo de plagio o coincidencia con textos ya publicados. En este sentido debemos distinguir entre:
  • Lo que se ha dado llamar cultura del copy-paste –cortar y pegar- (que no es más que la denominación informática del plagio) y que es cometido cuando se extraen literalmente párrafos seleccionados de varios textos y que después vienen pegados en los artículos sin ninguna referencia bibliográfica. Dado que algunas aplicaciones informáticas generan informes en los que cada cita copiada aparece con un color diferente, personalmente yo lo denominaría “corta, pinta y colorea”.
No cabe duda de que los artículos así recibidos son rechazados casi al instante dado que atentan contra el principio de originalidad que solicita cualquier revista.  Entendemos que el autor, puede reproducir breves fragmentos de texto, de datos o incluso de figuras (fotografías, imágenes, gráficos, …) para apoyar la argumentación del artículo, pero citando, como no puede ser de otra manera, su procedencia.
Hemos de tener en cuenta también que el plagio puede cometerse por el simple hecho de reseñar, resumir, aludir o desarrollar ideas ajenas sin citar a sus autores (Ceballos Torres, Guijarro Rodríguez y Domínguez Rivas, 2016; Universidad de Cantabria, 2016).
  • Otro de los fenómenos que se detectan es lo que es conocido como el Síndrome de Publish or Perish, producido por la necesidad de publicar la mayor cantidad de trabajos posible en el menor tiempo. Todo el mundo conoce, y entre el ámbito académico más, las presiones a las que el profesorado universitario está sometido para lograr un reconocimiento en términos de sexenios de investigación o en términos de acreditaciones a figuras de profesorado; lo que motiva en muchas ocasiones que se cometan grandes errores. Aluja y Birke (como se citó en Miranda Montecinos, 2013) señalaban en un artículo referido a plagio y ética en investigación, el caso del Dr. Slutsky de la Universidad de California San Diego, que publicó 137 artículos en 7 años, es decir, publicó a una razón de 1 artículo por cada 13 días laborales. Llevados los antecedentes a una comisión investigadora –por la tasa sorprendente de productividad académica del Dr. Slutsky–, se comprobó que el 56% de los trabajos eran de dudosa validez y el 9% eran derechamente fraudulentos. Realmente una falta de competencia ética al atentar contra la propiedad intelectual en trabajos académicos y profesionales (Toller, 2011).
  • Como consecuencia de las dos anteriores, se suele cometer La creencia de que lo que está en la red es público y de todos u, otras causas asociadas a las competencias del saber (cómo pueden ser, entre otras, las escasas habilidades de que se disponen para desarrollar trabajos propios), o del saber funcionar (por ejemplo, la capacidad para organizarse, principalmente el tiempo), pueden estar detrás de este tipo de plagio. En este mismo Blog Martínez Clares (2016) señalaba que debemos investigar (con) ciencia, pero también con conciencia; elaborar los artículos sin el estrés de la urgencia.
  • Por último, queremos hacen mención a otro tipo de plagio que, muchos autores no lo consideran como tal, dado que se trata de sus propias obras ya publicadas que son enviadas a otras revistas, con otros títulos o usando en la nueva aportación científica material ya publicado. Se trata de lo que se conoce como Es difícil en este caso, determinar para los equipos editoriales el nivel de coincidencia límite de rechazo pues puede afectar a la fundamentación teórica pero no a la empírica; sin embargo, la realidad es que recibimos artículos con un 40%, 50%, 60%, 70% y hasta un 98% de coincidencia con otros artículos de los mismos autores ya publicados.
En la Revista de Investigación Educativa hemos detectado casos de todos los tipos descritos y, cada quince días que tomamos las decisiones editoriales de los artículos que entran para su revisión, nos encontramos entre un 30-50%, que rechazamos, lo cual es alarmante. Muchos de estos problemas quedarían resueltos con una buena utilización de la normativa en la que nos basemos ya sea APA, MLA, Vancouver, IEEE, Chicago, etc…, citando adecuadamente la multitud de breves fragmentos que aparecen en los artículos y las ideas de los demás que sirven como fundamento de nuestra propia investigación, incluyendo las referencias web de los documentos, … de manera que podamos construir un trabajo sobre el tema que sea personal y, sobre todo, ORIGINAL. 
Referencias bibliográficas:
Aluja, M. & Birke, A. (2004). Panorama general sobre los principios éticos aplicables a la investigación científica y la educación superior. En M. Aluja & A. Birke (coords.), El papel de la ética en la investigación científica y la educación superior (2ª ed., pp.87-143.). México: Fondo de Cultura Económica.
Ceballos Torres, L., Guijarro Rodríguez, A. y Domínguez Rivas, L. (2016). Factores que inciden en el mal uso de la información en trabajos de investigación científica. Revista Didasc@lia: D&E. Didáctica y educación, 7(4), 57-74. 
Ceballos Villada, Z.R. & Vásquez Arteaga, E.A. (2013). Comportamientos, pensamientos y sentimientos frente al fraude académico en ámbitos universitarios CESMAG y Universidad Mariana. En F. Vásquez Rodríguez (comp.), Investigar la docencia: investigaciones sobre prácticas evaluativas en el aula, conflicto escolar y problemas de aprendizaje (pp.189-228). Bogotá D.C.: Kimpres, Universidad de la Salle.
Cerezo, H. (2006). Aspectos éticos del plagio académico de los estudiantes. Elementos:Ciencia y Cultura,61, 31-35.  Recuperado dehttp://www.elementos.buap.mx/num61/pdf/31.pdf
Comas, R., Sureda, J., Angulo, F. & Mut, T. (2011). Academic plagiarism amongst secondary education students: state of the art. En ICERI2011 Proceedings 4th International Conference of Education, Research and Innovations (pp. 4314-4321). Madrid: International Association of Technology, Education and Development.
Flint, A., Clegg, S. & Macdonald, R. (2006). Exploring staff perceptions of student plagiarism. Journal of Further and Higher Education, 30 (2), 145-156.http://dx.doi.org/10.1080/03098770600617562
González Díaz, L. (2016). La escala de grises dentro de los criterios éticos de la citación bibliográfica. Revista Finnova, 3(2), 71-77. Recuperado de http://revistas.sena.edu.co/index.php/finn/article/download/566/632
Martínez Clares, P. (2016, mayo, 27). Investiguemos (con)ciencia. Aula Magna 2.0. [Blog]. Recuperado de: http://cuedespyd.hypotheses.org/1917
Miranda Montecinos, A. (2013). Plagio y ética dela investigación científica. Revista Chilena del Derecho, 40(2), 711-726.
Morey-López, M., Sureda-Negre, J., Oliver-Trobat, M.F. & Comas- Forgas, R.L. (2013). Plagio y rendimiento académico entre alumnado de Educación Secundaria Obligatoria.Estudios sobre educación, 24, 225-244. Recuperado de http://dadun.unav.edu/handle/10171/29571.
Muñoz-Cantero, J.M. (2017). Competencias transversales en la investigación. Ser y estar en la red. Aula Magna 2.0. [Blog]. Recuperado de: https://cuedespyd.hypotheses.org/2977
Rebollo-Quintela, N., Espiñeira-Bellón, E.M. y Muñoz-Cantero, J. M. (2017). Atribuciones causales en el plagio académico por parte de los estudiantes. Revista de estudios e investigación en psicología y educación, Ext.(06), 2386-7418.  DOI:https://doi.org/10.17979/reipe.2017.0.06.2453
Ruíz Bejarano, A. M. (2016). Fuentes digitales y fuentes impresas. Prácticas letradas y plagio en el marco universitario. Revista Chilena de Literatura, 94, 215-230. http://dx.doi.org/10.4067/S0718-22952016000300011
Toller, F (2011). Propiedad intelectual y plagio en trabajos académicos y profesionales.Revista la propiedad inmaterial, 85-97.
Universidad de Cantabria (2016).  Evitar el plagio en trabajos académicos. Santander: Servicio de biblioteca.
Villanueva, J. F. (2016, abril, 8). Las herramientas antiplagio: necesidad y eficacia. Aula Magna 2.0. [Blog]. Recuperado de: https://cuedespyd.hypotheses.org/1382
Cómo citar esta entrada:
Muñoz-Cantero, J.M. (2018). ¿Plagio o coincidencia? Principal causa de rechazo de los artículos científicos. Aula Magna 2.0. [Blog]. Recuperado de:https://cuedespyd.hypotheses.org/3374
Tomado de Aula Magna 2.0 con permiso de sus editores

miércoles, 24 de enero de 2018

Nuevo número de Bordón

Escribe Editores de Aula Magna 2.0
El último número publicado por la revista Bordón correspondiente al volumen 70, número 1 de 2018, se organiza en torno a nueve contribuciones. Los diversos artículos abordan asuntos como el valor de la cooperación, la educación de calidad y el liderazgo, el ciberacoso,  la validez predictiva del U-Ranking, entre otros; sin duda, temas pertinentes y de gran interés en el momento actual.  
A continuación se presentan los artículos que componen este nuevo número.   
ARTÍCULOS
INTEGRACIÓN DE PERSPECTIVAS SOBRE EL PERFIL METODOLÓGICO DE UNA EDUCACIÓN DE CALIDAD [ACCESO ABIERTO]
Samuel Gento Palacios, Raúl González Fernández, Ascensión Palomares Ruiz, Vicente Jesús Orden Gutiérrez
LOS PADRES ANTE EL CIBERACOSO: FACTORES DE PROTECCIÓN
Santiago Yubero, Elisa Larrañaga Rubio, Raúl Navarro
Tomado de Aula Magna 2.0 con permiso de sus editores

martes, 23 de enero de 2018

30 años de RIED. Nuevo Monográfico: Blended learning en la Universidad


Escribe Lorenzo García Aretio


En 2018 conmemoramos aniversario de la “RIED. Revista Iberoamericana de Educación a Distancia”, más su predecesora, “Revista Iberoamericana de Educación Superior a Distancia”, nacida esta última en 1988, ambas editadas por la Asociación Iberoamericana de Educación Superior a Distancia (AIESAD). Por tanto, se cumplen 30 años de esta publicación científica en sus dos etapas. Introducimos y describimos los contenidos de este primer número del Vol. 21 de RIED, correspondiente a 2018.
En la sociedad actual, cada vez son menos las instituciones presenciales modernas que no cuentan en su docencia con el correspondiente complemento virtual. Además de las tradicionales clases y seminarios presenciales, se ponen a disposición de los estudiantes sitios Web de las asignaturas, plataforma digital, foros, chat, blogs, redes sociales, wikis, tareas, etc. Este submodelo viene siendo progresivamente introducido por buena parte de las instituciones ordinarias presenciales.
Por otro lado, algunos centros imparten a distancia ciertos estudios o algún programa o materias que también se siguen ofreciendo en modalidad presencial. Y, finalmente, resulta más común encontrarnos con instituciones que imparten estudios con un determinado porcentaje de tiempo lectivo realizado en presencia y el resto a distancia. Este submodelo viene denominándose como de estudios semipresenciales, mixtos, combinados o, en su denominación en inglés, blended-learning.
Pues bien, a estas aproximaciones, a estas confluencias de modalidades, dedica la “RIED. Revista Iberoamericana de Educación a Distancia” buena parte de su reciente número, el 21(1), correspondiente a enero de 2018. Detallamos a continuación todos los contenidos del mismo:
Monográfico de RIED. La revolución del blended learning.
García Aretio, L. (2018). Blended learning y la convergencia entre la educación presencial y a distancia. RIED. Revista Iberoamericana de Educación a Distancia, 21(1), 9-22. doi:http://dx.doi.org/10.5944/ried.21.1.19683
García-Ruiz, R., Aguaded, I., & Bartolomé-Pina, A. (2018). La revolución del blended learning en la educación a distancia. RIED. Revista Iberoamericana de Educación a Distancia, 21(1), 25-32. doi:http://dx.doi.org/10.5944/ried.21.1.19803
Bartolomé, A., García-Ruiz, R., & Aguaded, I. (2018). Blended learning: panorama y perspectivas. RIED. Revista Iberoamericana de Educación a Distancia, 21(1), 33-56. doi:http://dx.doi.org/10.5944/ried.21.1.18842
Cabero-Alemanra, J., & Marín Díaz, V. (2018). Blended learning y realidad aumentada: experiencias de diseño docente. RIED. Revista Iberoamericana de Educación a Distancia, 21(1), 57-74. doi:http://dx.doi.org/10.5944/ried.21.1.18719
Cebrián Robles, D., Cebrián de la Serna, M., Gallego Arrufat, M., & Quintana Contreras, J. (2018). Impacto de una rúbrica electrónica de argumentación científica en la metodología blended-learning. RIED. Revista Iberoamericana de Educación a Distancia, 21(1), 75-94. doi:http://dx.doi.org/10.5944/ried.21.1.18827
Torres-Toukoumidis, Á., Romero-Rodríguez, L., & Pérez-Rodríguez, M. (2018). Ludificación y sus posibilidades en el entorno de blended learning: revisión documental. RIED. Revista Iberoamericana de Educación a Distancia, 21(1), 95-111. doi:http://dx.doi.org/10.5944/ried.21.1.18792
Simon Pallisé, J., Benedí González, C., Blanché i Verges, C., Bosch i Daniel, M., & Torrado Fonseca, M. (2018). Análisis cuantitativo y cualitativo de la semipresencialidad del sistema universitario de Cataluña. RIED. Revista Iberoamericana de Educación a Distancia, 21(1), 113-133. doi:http://dx.doi.org/10.5944/ried.21.1.18773
Castaño Garrido, C., Garay Ruiz, U., & Themistokleous, S. (2018). De la revolución del software a la del hardware en educación superior. RIED. Revista Iberoamericana de Educación a Distancia, 21(1), 135-153. doi:http://dx.doi.org/10.5944/ried.21.1.18823
Duarte Hueros, A., Guzmán Franco, M., & Yot Domínguez, C. (2018). Aportaciones de la formación blended learning al desarrollo profesional docente. RIED. Revista Iberoamericana de Educación a Distancia, 21(1), 155-174. doi:http://dx.doi.org/10.5944/ried.21.1.19013
Prieto Martín, A., Díaz Martin, D., Lara Aguilera, I., Monserrat Sanz, J., Sanvicen Torner, P., Santiago Campión, R., Corell Almuzara, A., & Álvarez-Mon Soto, M. (2018). Nuevas combinaciones de aula inversa con just in time teaching y análisis de respuestas de los alumnos. RIED. Revista Iberoamericana de Educación a Distancia, 21(1), 175-194. doi:http://dx.doi.org/10.5944/ried.21.1.18836
Gisbert Cervera, M., de Benito Crosetti, B., Pérez Garcies, A., & Salinas Ibáñez., J. (2018). Blended learning, más allá de la clase presencial. RIED. Revista Iberoamericana de Educación a Distancia, 21(1), 195-213. doi:http://dx.doi.org/10.5944/ried.21.1.18859
Estudios e investigaciones
Marciniak, R., & Gairín Sallán, J. (2018). Dimensiones de evaluación de calidad de educación virtual: revisión de modelos referentes. RIED. Revista Iberoamericana de Educación a Distancia, 21(1), 217-238. doi:http://dx.doi.org/10.5944/ried.21.1.16182
Ribeiro, S., Freitag, V., & Sellitto, M. (2018). Instrumento de mensuração de qualidade de materiais didáticos para a educação à distância. RIED. Revista Iberoamericana de Educación a Distancia, 21(1), 239-259. doi:http://dx.doi.org/10.5944/ried.21.1.17157
Cabero Almenara, J., Llorente Cejudo, M., & Morales Lozano, J. (2018). Evaluación del desempeño docente en la formación virtual: ideas para la configuración de un modelo. RIED. Revista Iberoamericana de Educación a Distancia, 21(1), 261-279. doi:http://dx.doi.org/10.5944/ried.21.1.17206
Castro, E., Melo, K., & Campos, G. (2018). Afetividade e motivação na docência online: um estudo de caso. RIED. Revista Iberoamericana de Educación a Distancia, 21(1), 281-301. doi:http://dx.doi.org/10.5944/ried.21.1.17415
EduardoUFABC, E., & Silvia Dotta, S. (2018). Interfaces da flexibilidade cognitiva e da aprendizagem em fóruns de discussão.RIED. Revista Iberoamericana de Educación a Distancia, 21(1), 303-322. doi:http://dx.doi.org/10.5944/ried.21.1.17496
De la Fuente Sánchez, D., Hernández Solís, M., & Pra Martos, I. (2018). Vídeo educativo y rendimiento académico en la enseñanza superior a distancia. RIED. Revista Iberoamericana de Educación a Distancia, 21(1), 323-341. doi:http://dx.doi.org/10.5944/ried.21.1.18326
García, B., Serrano, E., Ponce Ceballos, S., Cisneros-Cohernour, E., Cordero Arroyo, G., & Espinosa Díaz, Y. (2018). Las competencias docentes en entornos virtuales: un modelo para su evaluación. RIED. Revista Iberoamericana de Educación a Distancia, 21(1), 343-365. doi:http://dx.doi.org/10.5944/ried.21.1.18816
Citar así esta entrada:
García Aretio, L. (01/12/2017). 30 años de RIED. Nuevo Monográfico: Blended learning en la Universidad. Contextos universitarios mediados. (ISSN: 2340-552X). Recuperado de http://aretio.hypotheses.org/2430.
Tomado de Contextos universitarios mediados con permiso de su autor

sábado, 20 de enero de 2018

Estar informado (semanal - 20/1/2018)

CUED: 48 preguntas para fomentar pensamiento crítico | https://t.co/ow9olHJqMN

CUED: Escuelas optimistas, esperanzas practicables e inspiraciones alcanzables | https://t.co/ZOX0smGCjw

CUED: Universidad-Empresa: un binomio imprescindible | https://t.co/36rTDNKYPN

Profesores jubilados, al rescate de las aulas: Muchos maestros no tienen claro su papel. Noticias de Educación | https://t.co/4wYGwxBvii

Personalized learning gives students a sense of control over chaotic lives - The Hechinger Report | https://t.co/IO3dcXEO4z

Why We Need to Focus on Personalized Learning | https://t.co/uloTd5MLvM

La era de Zettabyte: tendencias y análisis | https://t.co/lEdKzPMRnb

80% de afectados por delitos informáticos en Latinoamérica no los denuncia | https://t.co/mkad0W92Ed

A vision for learning | https://t.co/Hc993VCvBT

e-Learning Or eLearning? Confusion: It's All In A Word - eLearning Industry | https://t.co/EgruQXWQXW

La financiación de las universidades españolas es muy dispar entre comunidades autónomas y se aleja de los países de nuestro entorno - elEconomista.es | https://t.co/08JN4vxUGG

Superar el determinismo tecnológico: un importante desafío en #EDTECH para el 2018 - Aika Educación | https://t.co/RQyMewrNy6

Five old educational technologies | Tony Bates | https://t.co/4hBOqxP0Oo

Evaluación E-Learning, ¿por qué es TAN importante? | IsEazy | https://t.co/a0fsEaNTKT

Facebook: una crisis de madurez | https://t.co/9yiCaTpbap

Note Taking With Technology | Edutopia | https://t.co/L6LBQOv5a7

Adapting to Adaptive Learning | https://t.co/u4SOB8TYQF

¿Prohibición del celular o educar para evolucionar? | https://t.co/tS05OmDUxR

Escuelas optimistas, esperanzas practicables e inspiraciones alcanzables | https://t.co/d5iBSntOMr

Tendencias TIC 2018 | https://t.co/b92U4gIE5e

Transformación digital y métodos ágiles en 2018: predicciones | https://t.co/2uhXpqwRGt

The Digital Use Divide: Challenges to Technology Implementation | https://t.co/Wc4RZ8RNzM

Dispositivos móviles y realidad aumentada en el aprendizaje del alumnado universitario | https://t.co/iNb8OvAmGx

Universidad y autoexigencia | https://t.co/d5x6ZxFzI6

Diez gráficos que explican por qué hace falta un pacto educativo | https://t.co/ODXVK389zf

ASÍ, SÍ: LAS CALIFICACIONES ESCOLARES QUE FUNCIONAN  | https://t.co/necnZDCAdc

Learn how to play drums with this kit that turns your phone or tablet into a drum set via Mashable | https://t.co/gdHVtJa8Vr

La Inteligencia artificial en el aula: por un aprendizaje significativo - aulaPlaneta | https://t.co/YNcnMz0zSK

A vueltas con la gobernanza de las universidades - Universidad, sí | https://t.co/mBewUzRNPx

All-girl engineer team invents solar-powered tent for the homeless | https://t.co/7fJ6WYDiQw

La trazabilidad en las plataformas educativas  | https://t.co/B0ji3jDt0E

¿Por qué hay universidades públicas con másteres de más de 10.000 euros? | https://t.co/17ABsaNzVg

Organizations Have a Training Problem. Are MOOCs the Answer? | https://t.co/0sH9wl5Swg

Close Reading Checklist to Use with Students in Class | https://t.co/nye7WKwLIB

Francisco Mora: "El cerebro sólo aprende si hay emoción" | https://t.co/Zrddqpct4k

Soft material inspired by grasshoppers for better electrode adhesive | https://t.co/t4oLBszAuO

"We are preparing students for jobs that don't exist"- WRONG - "we're preparing them to be agile..." - good perspective from @DCulberhouse | https://t.co/ZawZh8RW1c

25 buscadores especializados en educación | https://t.co/RBspVYCzOY

18 Top Learning Systems Trends to Watch in 2018 | https://t.co/ow9olHJqMN

Learning to Learn in Cyber Education | https://t.co/ra9SjeYSz1

Higher Ed Governance for the Real World. Rachel de Lauder | https://t.co/1heQhbWZuF

3 Tips to Move from In-Person Corporate Language Training to an LMS | https://t.co/mNC5t24R6v

MOOCs: searching for a viable business model. Paper  @yepelboin . Yves Epelboin | https://t.co/I5mAaeUj4K

Tendencias en la transformación digital de educación.  Infografía (I) @fundacionorange | https://t.co/cV5i214tgY

9 Awesome High School Flexible Seating Classrooms via @Jennifer_Hogan | https://t.co/9Y3XwnTKET

Three Links About The World’s Different Cultures via @larryFerlazzo | https://t.co/n38TIBdhd4

¿Es el aprendizaje automático el futuro de la educación? | Educación y Cultura AZ | https://t.co/4CJ1UsGEpx

En el punto de mira: transparencia y honestidad en la publicación científica | https://t.co/k8ug17Kl5e

4 Reasons why teaching students to use technology in the classroom is a no-brainer | https://t.co/tN4xaTmBGM

miércoles, 17 de enero de 2018

Universidad-Empresa: un binomio imprescindible

Escribe Juan José Alvarez 
El debate educativo se ha instalado en el centro de las preocupaciones de nuestra sociedad y lo importante ahora es acertar en el diagnóstico, clave para preservar y elevar la calidad de nuestro sistema educativo.
Educar representa un reto conjunto para toda nuestra sociedad, ha de ser un proyecto colectivo y compartido.
Hay que sembrar, asentar y consolidar las bases para lograr una transformación de la percepción social sobre la educación y en particular sobre la educación superior,  verdadero motor de desarrollo presente y futuro, y todo ello sin la imperiosa necesidad de satisfacer expectativas electorales perentorias o urgentes. Se trata de un propósito, un reto fácil de expresar pero complejo de lograr: alcanzar la eficiencia y la equidad en los procesos de educación y formación.
La dura crisis que poco a poco vamos superando ha tenido muchas derivadas perversas. Una de ellas se traduce en que todo aquello que no aporte réditos inmediatos al sistema parece destinado a ser sacrificado y arrojado por la borda de lo prescindible.  Frente a esta inercia cabe defender que la inversión en salud, en educación y en formación en el trabajo han de integrar el eje de toda política pública eficaz, competitiva y solidaria.
Necesitamos volver al origen para resolver los problemas de nuestra sociedad y hacerlo con las garantías que nos da todo lo que hemos sido capaces de progresar en estos años. Volver al origen para innovar. Una innovación que impregne las estrategias de desarrollo económico y social. Una innovación útil, práctica, que nos ayude a avanzar, que nos lleve de los discursos a los hechos. Esa innovación tiene que ver mucho con los valores del respeto, el reconocimiento del otro, la perseverancia en el esfuerzo y la capacidad de asumir riesgos.
Nuestro reto actual para ganar el desafío de la innovación no radica tanto o solo en la tecnología cuanto en el conocimiento y reside sobre todo en la cooperación. Vivimos una profunda crisis de la práctica de la cooperación, y sin ella no hay nada que hacer. Necesitamos cooperar unos con otros, dialogar de verdad buscando espacios comunes.
El debate del futuro. La mirada ilustrada a los problemas de siempre, pero con las armas de la experiencia y el saber acumulado. Conocimiento al servicio de la sociedad, pero sobre todo trabajo, valores de esfuerzo y sacrificio, práctica permanente de la cooperación, del respeto a la diversidad, de apuesta por un liderazgo compartido en el que todos tienen que aportar, de cuidar los detalles y respetar la inteligencia, de dar valor a la reflexión y al silencio.
Son tiempos de innovación. También, por supuesto, en la Universidad. Una innovación sobrevenida, que se nos impone por los que han hecho ya las tareas. Necesitamos tomar las riendas de la innovación, anticiparla, construir nuestro propio destino, olvidar la fácil excusa de que todo nos viene impuesto desde fuera, porque no es verdad. Lo que vayamos a ser depende, sobre todo, de nosotros mismos, de todos y cada uno de nosotros.
Nos falta más pegagogía social en torno al valor de la formación y al papel que debemos jugar las universidades y los universitarios ante ese reto educativo. Con demasiada frecuencia lo público en general y la universidad en particular no sabemos mostrar nuestras potencialidades a la sociedad a la que nos debemos. Tenemos que hacer un esfuerzo adicional para hacer ver a nuestras familias el esfuerzo que realizamos para llegar a esa meta de excelencia que nunca deja de marcar retos.
Hay que subrayar la importancia estratégica de la educación, de la formación: es mucho más que un capricho intelectual, al convertirse en la forma de abrirse camino en la vida de forma libre, autónoma, creativa. La educación superior y el desarrollo científico y tecnológico son en la sociedad del conocimiento la herramienta imprescindible para conseguir el desarrollo económico y social sostenido.
En particular, la universidad no puede convertirse en un fin en sí mismo. Hay que combatir la ola de utilitarismo que algunos quieren imponer a las Universidades. ¿Cómo hacerlo? reafirmando los valores tradicionales de la Universidad: el pensamiento básico y crítico, el rigor intelectual, la honradez, la dedicación, el entusiasmo, la motivación.
Como con frecuencia afirma el Prof. Dr. Pedro Miguel Etxenike, la característica esencial de una universidad de excelencia es cuidar a los jóvenes, cuidar y formar a las personas: deben ser “ciudadanos” de la universidad. Cuidar a los jóvenes y a su desarrollo intelectual y personal es la marca de las instituciones de excelencia.
Todos los estratos o etapas educativas son claves, pero el eslabón superior, el de las Universidades, deviene fundamental para culminar esa estrategia y para garantizar una educación del más alto nivel, una investigación avanzada y una innovación puntera.
El tejido empresarial necesita, más que nunca, una verdadera y mayor interacción entre empresa, sociedad y universidad.
Empresa y Universidad responden a culturas, valores y misiones diferentes, pero deben coordinarse más y mejor, deben ir de la mano, deben apostar por la superación de modelos de gestión que les convierten demasiadas veces en compartimentos casi estancos dentro de la sociedad.
Hemos avanzado, sí, pero ello no debe frenar nuestra laboriosidad bajo la autocomplacencia; al contrario, debe motivarnos para seguir trabajando duro, conscientes de que la formación y la empleabilidad de nuestros jóvenes depende en buena medida de que asumamos con motivación y profesionalidad cada clase, cada labor académica, cada investigación.
Los valores de entrega, de dedicación, de motivación, de búsqueda de la calidad y de la eficiencia han de inspirar nuestra actuación como universitarios, trabajando con pautas de ilusión, de excelencia y de servicio social.
Todo ello es necesario pero no suficiente: hay que modernizar nuestra gobernanza interna, nuestra estructura, debemos aportar todas las nuevas herramientas metodológicas de aprendizaje a nuestros estudiantes, internacionalizar nuestra oferta formativa y reforzar de verdad nuestra apuesta por la calidad.
Y desde el reducto de libertad que representa la tarea universitaria, con humildad, reconocimiento y absoluto respeto al trabajo desarrollado por cada una de nuestras universidades quisiera proponer un último reto pendiente: convertir nuestra suma de universidades en un verdadero sistema universitario al servicio de la sociedad. Fortalecer el papel de nuestras Universidades y mejorar su calidad es clave para nuestro principal valor, base además de todo proceso productivo y de un futuro colectivo, desligado de meras aspiraciones individuales: nuestros jóvenes y su formación.
Tomado del Blog de Studia XXI con permiso de sus editores