miércoles, 22 de junio de 2022

Nuevo Call for Papers RIED: Investigando las evidencias de aprendizaje en las prácticas educativas mediadas por las tecnologías digitales

 



Coordinadores del Monográfico: 
 
César Coll, Frida Díaz Barriga, Jesús Salinas y Anna Engel
 
1.- Introducción
 
Desde el inicio de la era de la sociedad de la información las formas en que las personas aprendemos han ido evolucionando con mucha rapidez. Hoy en día el aprendizaje ya no está limitado a los periodos iniciales de la vida de las personas ni a las instituciones de educación formal. Las personas aprendemos en los múltiples contextos de actividad por los que transitamos a lo largo y ancho de nuestras vidas (Banks y otros, 2007; Coll, 2013). Aprendemos cada vez más en contextos de actividad virtuales e híbridos y no solo presenciales. Aprendemos con el apoyo de múltiples y distintos tipos de dispositivos que nos permiten incorporar e integrar recursos y herramientas digitales de diferente naturaleza y origen, así como construir entornos digitales personales de aprendizaje ajustados a nuestros intereses y preferencias de aprendizaje (Castañeda y Adell, 2013; Downes, 2015). Muchos de estos dispositivos son móviles y tienen conexión inalámbrica, lo que nos permite acceder a distintos contenidos de aprendizaje y contextos de actividad que nos ofrecen oportunidades y recursos para aprender. Este tipo de dispositivos, además, facilitan que aprendamos en diferentes momentos, llevando con nosotros nuestros instrumentos de aprendizaje y nuestros aprendizajes de un contexto a otro (Wong y Looi, 2011). Este enfoque en el aprendizaje permanente que se está dibujando condiciona la forma en que los y las estudiantes acceden a la información y adquieren conocimientos, habilidades y competencias, y plantea el reto a la educación formal de crear entornos apropiados para esas nuevas formas de aprender.


El sistema educativo formal no se ha quedado al margen de esta transformación digital. La incorporación de las tecnologías digitales a los procesos de enseñanza y aprendizaje es, sin duda, uno de los factores que ha impulsado la búsqueda de modelos y estrategias de enseñanza-aprendizaje y la creación de entornos de aprendizaje apropiados para el siglo XXI. Actualmente conviven diversas modalidades formativas que utilizan herramientas digitales y que podemos situar en un continuo, en uno de cuyos polos encontraríamos procesos de enseñanza y aprendizaje predominantemente presenciales con usos muy puntuales de recursos o herramientas digitales, y en el polo opuesto procesos de enseñanza y aprendizaje en línea en los que toda la actividad conjunta de profesorado y alumnado está enteramente mediada por las tecnologías digitales. Entre ambos polos podríamos situar una miríada de modalidades híbridas en función del tiempo y la carga de trabajo distribuidos entre las actividades presenciales y las actividades en línea, así como de otras características igualmente destacadas de estas actividades como, por ejemplo, el mayor o menor peso del apoyo tutorial y del aprendizaje autónomo del alumnado, de las actividades individuales o colaborativas o del mayor o menor recurso a experiencias y aprendizajes que tienen su origen en contextos no formales de aprendizaje.


En los últimos años han ido surgiendo nuevos modelos y estrategias pedagógicas y didácticas a partir del uso de las tecnologías digitales como, por ejemplo, el aprendizaje adaptativo (adaptive learning), el aprendizaje colaborativo mediado por ordenador (computer-supported collaborative learning), la clase invertida (flipped classroom), las aulas inteligentes (smart-classroom), los entornos personales de aprendizaje (personal learning environments), la gamificación y los juegos serios (gamification, serious games), la retroalimentación a partir de las analíticas de aprendizaje (learning analytics), etc. En paralelo, la incorporación de las tecnologías digitales ha otorgado una nueva dimensión a las metodologías tradicionales (aprendizaje basado en proyectos o problemas, aprendizaje en servicio, aprendizaje basado en retos…), incluida la enseñanza directa, mediante la incorporación de las plataformas de enseñanza y aprendizaje o de tecnologías más específicas como las aplicaciones (apps) educativas, la realidad extendida, las simulaciones, el metaverso u otros desarrollos basados en técnicas de inteligencia artificial, entre otras. Recientemente, los confinamientos y restricciones de movilidad derivados de la pandemia han supuesto un incuestionable impulso al uso de las tecnologías digitales en los procesos de enseñanza y aprendizaje, por lo que resulta apremiante conocer las posibilidades y restricciones de las tecnologías ante la gran diversidad de contextos, usuarios, propósitos o contenidos en base a evidencias centradas en el aprendizaje.

 
En la investigación sobre el impacto de las tecnologías en la educación algunos autores como Istance y Kools (2013) señalan dos grandes aproximaciones: una que busca el “impacto tecnológico”, desde la consideración que las tecnologías digitales son por sí mismas el catalizador de un cambio radical en la educación y el aprendizaje; y otra que adopta un enfoque centrado en el alumno y en el “impacto en el aprendizaje”, que pone el énfasis en la tecnología como un instrumento para ayudar a las personas en sus aprendizajes. Las muy diversas formas en que las tecnologías digitales permiten configurar entornos de enseñanza y aprendizaje hacen que la búsqueda de un “impacto tecnológico'' específico en el aprendizaje sea muy problemático, pues dicho impacto depende en gran medida de cómo se usen dichas tecnologías y con qué propósito, y en combinación con todo el resto de elementos que configuran el entorno al que dan forma (como la calidad de los recursos y tareas de aprendizaje, los modos de interacción entre profesores y alumnos, los tipos de retroalimentación, etc.). No obstante, aun las investigaciones que buscan el “impacto en el aprendizaje” no siempre aportan evidencias claras del aprendizaje logrado por los y las estudiantes. En un buen número de casos los resultados que se aportan tienen que ver con la satisfacción del alumnado con la formación recibida, la usabilidad de las herramientas puestas a su disposición, su percepción sobre el aprendizaje, los niveles de finalización o abandono y el grado de éxito, y en menor medida, con su rendimiento académico (Martin, Sun, y Westine, 2020). Las calificaciones académicas obtenidas mediante exámenes o test son, obviamente, evidencias de alto valor, pero también lo son las evaluaciones de desempeño que prueben que el alumnado ha adquirido determinadas competencias o habilidades o cuenta con capacidades para resolver problemas, aplicar, interpretar, analizar, categorizar, argumentar, defender, evaluar, construir, formular, etc.
 
El propósito de este monográfico de RIED-Revista Iberoamericana de Educación a Distancia (la Revista Iberoamericana de l Educación Digital), es recoger trabajos basados en investigaciones, sean cuantitativas, cualitativas o mixtas, que aporten evidencias empíricas del impacto de las prácticas educativas mediadas, total o parcialmente, por las tecnologías digitales en los resultados de aprendizaje del alumnado. Entendiendo los resultados de aprendizaje en un sentido amplio, es decir, incluyendo contenidos conceptuales, actitudinales, habilidades, competencias, participación, implicación, y poniendo el acento en aprendizajes especialmente relevantes y con una incidencia destacada en el desarrollo personal y social del alumnado. Trabajos, en suma, que prueben empíricamente que los y las estudiantes realmente alcanzaron (o no) esos aprendizajes. 
 
También se aceptarán revisiones siempre y cuando formulen propuestas teóricas o metodológicas orientadas a superar, en su caso, las limitaciones derivadas de los resultados de dichas revisiones y a establecer con claridad nuevas prioridades en la agenda de la investigación del tema.
 
Se priorizarán los trabajos referidos al ámbito universitario, aunque pueden aceptarse también aquellos realizados con estudiantes no universitarios cuya metodología y resultados pueden ser replicados en entornos de educación superior.


2.- Temas 

De acuerdo con este foco, se espera que los originales aborden, entre otras, alguna o algunas de las cuestiones siguientes:
  • ¿Qué evidencias de aprendizaje tenemos de prácticas educativas mediadas por las tecnologías digitales orientadas a potenciar la reflexión, la metacognición o el aprendizaje autorregulado en la educación superior?
  • ¿Qué evidencias de aprendizaje tenemos de prácticas educativas mediadas por las tecnologías digitales orientadas a fomentar el pensamiento crítico, el pensamiento creativo o las habilidades de resolución de problemas?
  • ¿Qué metodologías poco habituales en la tradición de las aulas universitarias se están desarrollando gracias a las tecnologías digitales? ¿Tenemos evidencias empíricas del impacto de estas metodologías en los resultados en el aprendizaje de los y las estudiantes?
  • ¿Qué prácticas educativas blended o híbridas se están llevando a cabo? ¿Tenemos evidencias empíricas del impacto de estas prácticas en los resultados en el aprendizaje de los y las estudiantes?
  • ¿Qué tipo de metodologías o estrategias didácticas y pedagógicas utilizan en mayor medida tecnologías digitales? ¿Qué tipo de tecnologías digitales son las más habituales en las aulas universitarias? ¿Qué experiencias prácticas con evidencias de aprendizaje se conocen?
  • ¿El aprendizaje resultante de la participación en prácticas educativas mediadas por las tecnologías varía en función de los aspectos sociodemográficos del alumnado (edad, nivel educativo, nivel sociocultural, género…) y/o factores contextuales (disciplina, contenido, curso…)?
  • ¿Qué planteamientos teóricos y metodológicos son más adecuados para investigar el impacto de las prácticas mediadas por las tecnologías digitales en el aprendizaje del alumnado? ¿Cuáles son las ventajas y limitaciones de los diferentes enfoques? ¿Cómo aprovechar sus ventajas y contrarrestar sus limitaciones?
 
3.- Fechas clave
  • Envío de originales: hasta el 30 de noviembre de 2022.
  • Publicación oficial del monográfico: junio-julio de 2023.
 
4.- Exigencias a los autores
 
Referencias
  • Banks, A. et. al. (2007). Learning In and Out of School in Diverse Environments: Life-Long, Life-Wide, Life-Deep. The Learning in Informal and Formal Environments Center. University of Washington, Stanford University, and SRI International. http://lifeslc.org/docs/Banks_etal-LIFE-Diversity-Report.pdf
  • Castañeda, L., & Adell, J.  (2013). La anatomía de los PLEs. En Castañeda, L., & Adell, J., Entornos personales de aprendizaje: claves para el ecosistema educativo en red, (p. 11-27). Ed Marfil.
  • Coll, C. (2013). La educación formal en la nueva ecología del aprendizaje: tendencias, retos y agenda de investigación. En J.L. Rodríguez Illera (Comp.), Aprendizaje y Educación en la Sociedad Digital (pp. 156-170). Universitat de Barcelona. http://www.psyed.edu.es/archivos/grintie/AprendizajeEducacionSociedadDigital.pdf
  • Downes, S. (2015). From MOOC to Personal Learning. FGV Online, 5(1), 69-77. http://www.downes.ca/post/64556
  • Istance, D., & Kools, M. (2013). OECD work on technology and education: Innovative learning environments as an integrating framework. European Journal of Education, 48(1), 43-57. https://doi.org/10.1111/ejed.12017
  • Martin, F., Sun, T., & Westine, C. D. (2020). A systematic review of research on online teaching and learning from 2009 to 2018. Computers & Education, 159, 104009. https://doi.org/10.1016/j.compedu.2020.104009
  • Wong, L-H., & Looi, Ch-K. (2011). What seems do we remove in mobile-assisted seamless learning? A critical review of the literature. Computers & Education, 57, 2364-2381. https://doi.org/10.1016/j.compedu.2011.06.007 
Tomado de RIED
 

martes, 21 de junio de 2022

 Por Pablo Ojeda



La Educación Híbrida es un modelo educativo que permite a los estudiantes tener lo mejor de la educación tradicional y aquella que usa las nuevas tecnologías en la web. Sobre este asunto, en un informe reciente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), se sitúa a Venezuela en el último lugar, en América Latina y el Caribe, en cuanto a las capacidades digitales de base para salir adelante con este tipo de innovación educativa.

En otras palabras, consideramos una irresponsabilidad hacer un llamado a la presencialidad compulsiva en las escuelas, sin hacer una evaluación real sobre las posibilidades del uso de las tecnologías para mejorar la calidad y accesibilidad a la Educación, y de paso, asegurar la salud frente a la pandemia.

Conviene subrayar, que se han detectado dos momentos importantes, en cuanto al empleo pedagógico de las tecnologías, durante el aislamiento social. En una primera fase, se utilizaron las videollamadas y la mensajería instantánea para la comunicación entre los docentes y los estudiantes, y el resultado lo conocemos, ya que fue altamente rechazado por los estudiantes, debido a que se les obligaba a estar largas horas frente a la computadora, con el subsecuente cansancio de nuestros muchachos.

*Lea también: Descalificación personal, por Gisela Ortega

Con el paso de los meses, los docentes implementan innovaciones educativas con el empleo de herramientas emergentes, como son los Sistemas de Gestión de Aprendizaje (Google Classroom, Moodle, blogs y otros) y se lograron experiencias formativas exitosas. Lo anterior, ocurrió, fundamentalmente, en la educación privada, ya que las instituciones educativas públicas estuvieron, prácticamente, cerradas durante el aislamiento producido por la covid-19.

Decía yo antes, que la ventaja principal de la Educación Híbrida es su capacidad para brindar una experiencia de aprendizaje equilibrada, donde se desarrollan las denominadas competencias del siglo XXI o competencias blandas, las cuales tiene que ver con; las habilidades para el aprendizaje autónomo y la innovación; las relacionadas con el uso de la información, los medios de comunicación digitales, y finalmente el desarrollo de habilidades personales y profesionales. Resaltamos, en este último punto, el desenvolvimiento para el trabajo fundamentado en proyectos colaborativos.

Desde el punto de vista educativo, la Educación Híbrida se refiere a la utilización de una combinación de métodos de aprendizaje tradicionales y en línea en el aula.

Los beneficios de utilizar un enfoque híbrido para la educación son múltiples. En primer lugar, permite a los profesores personalizar sus métodos de enseñanza para adaptarse a las necesidades de cada alumno. En segundo lugar, facilita una mejor comunicación entre los estudiantes y su profesor. En tercer lugar, mejora la participación y las habilidades de aprendizaje de los estudiantes. En cuarto lugar, ayuda a los educadores a realizar un seguimiento y medir el progreso de sus alumnos. En quinto lugar, y lo más importante, la Educación Híbrida conduce a un mejor desempeño general de los estudiantes. Lo dicho hasta acá, nos debe invitar a la reflexión y seguramente concluir sobre la tremenda brecha educativa que se está generando entre los estudiantes con más posibilidades y aquellos que no las tienen.

Con relación al trabajo que han realizado algunos de nuestros docentes, hay una serie de ventajas en el uso de un enfoque híbrido para la educación. Para empezar, permite a los profesores adaptar sus métodos de enseñanza a las necesidades de cada alumno. También facilita una mejor comunicación entre los educandos y su profesor y esto se debe a que los estudiantes pueden hacer preguntas y recibir comentarios pertinentes.

Definitivamente, el empleo de un enfoque híbrido mejora la participación y las habilidades de aprendizaje del alumnado y esto se debe a que les permite aprender a su propio ritmo sin sentirse abrumados. Además, la utilización de métodos de aprendizaje en línea, proporciona a los educadores la posibilidad de hacer un seguimiento y medir el progreso de sus alumnos.

Esto es importante porque ayuda a los docentes a identificar las brechas de conocimiento en los estudiantes. Conviene subrayar, que lo anterior se ha hecho, en la mayoría de los casos, sin una formación previa y producto del ensayo y el error.

Para finalizar, y regresando al asunto de volver a clases en las escuelas públicas, bajo la presencialidad compulsiva, sin el acceso a la Internet, es una clara violación a los Derechos Humanos consagrados por la Organización de Naciones Unidas (ONU). Para mí es evidente que, se pretende mantener a los venezolanos, y sobre todos a los más jóvenes, bajo el “Mito de Caverna”

Tomado de "Tal cual" con permiso de su autor

lunes, 20 de junio de 2022

 Por 

La realidad virtual y la realidad aumentada son grandes recursos educativos, pero no son exactamente los mismo.

Históricamente, la tecnología ha sido una de las herramientas fundamentales para el avance de la educación y la mejora del aprendizaje, especialmente estos últimos dos años en los que desarrolló un rol crítico para habilitar la educación a distancia. En artículos anteriores hemos hablado sobre estos dos temas, realidad aumentada y realidad virtual, así como sus usos en educación. 

En 2021 presentamos a la profesora Mariela Urzúa Reyes, que nos acompañó para explicar las aplicaciones de la realidad aumentada para enseñar química en una edición anterior de nuestros webinars. Este año, la profesora Urzúa regresa para el webinar titulado: Aplica Realidad Virtual de manera sencilla en tus clases de Química, que se llevará a cabo este martes 21 de junio a las 12:00 horas (Ciudad de México).

En esta nueva edición, la profesora Urzúa comentará acerca de otro proyecto de su autoría, pero con una tecnología diferente: realidad virtual. ¿Cuál es la diferencia entre esta y la aumentada? Para entender mejor lo que se conversará en esta transmisión, procedemos a explicar estas distinciones.

Realidad aumentada vs. Realidad virtual

Si bien ambos términos se refieren a la incorporación de elementos tecnológicos a la experiencia humana, sus implicaciones son muy distintas. Por un lado, la realidad aumentada, usa dispositivos para sumar aspectos digitales a un entorno físico, como en el juego Pokemon Go

La realidad virtual, por otro lado, genera una experiencia de inmersión total a través del uso de dispositivos wearables (tecnología vestible) como visores o cascos de realidad virtual. Funciona creando un entorno simulado en el que el usuario se sumerge y percibe como cercano a la realidad. Dicho de forma simple, la realidad aumentada parte del mundo real y solo agrega elementos digitales a este, mientras que la virtual sumerge al usuario y crea una realidad de cero, ambas aproximaciones pueden aportar grandes beneficios al esfuerzo educativo.

Tecnologías didácticas y Química

El trabajo anterior de la profesora Urzúa en el rubro de las tecnologías educativas involucró un proyecto de realidad aumentada para la enseñanza de la Química con resultados muy positivos para sus estudiantes. En colaboración con su hijo, Jesús Alejandro Gómez Urzúa, de 15 años, desarrolló una app para que sus estudiantes pudieran visualizar el proceso de hibridación de carbono, la forma que toman los orbitales híbridos y la manera en que se hacen enlaces sencillos dobles y triples de hidrocarburos. De acuerdo con la docente, el 95 % de los estudiantes reportaron que la aplicación les ayudó a mejorar su aprendizaje y nivel de comprensión. 

“La materia de Química no es tan popular, son muy pocos los interesados en esta asignatura dada la complejidad de los conceptos básicos para comprender la estructura de la materia. Sin embargo, con realidad aumentada podemos motivar a los estudiantes a conocer más sobre esta materia y adentrarse a mundos desconocidos”, comentó la profesora sobre las prestaciones de la tecnología para facilitar la educación en un artículo Edu bits sobre su penúltimo proyecto. Con lo aprendido en esta colaboración dio un paso más hacia la realidad virtual, y compartirá sus conocimientos en este próximo webinar el martes 21 de junio a las 12:00 horas (Ciudad de México). ¡No te lo pierdas!

El webinar se realizará en español, pero si eres de habla inglesa te invitamos a consultar la versión en inglés de varios de los artículos enlazados y el Edu Trends sobre Realidad Aumentada y Realidad Virtual.


Tomado de EDUNEWS

viernes, 17 de junio de 2022

Recomendaciones diarias: un libro digital infinito

Escribe Carlos Bravo Reyes

 Con el inicio de las medidas impuestas ante la presencia del COVID 19, se paralizó por completo el trabajo presencial en la actividad educacional. Millones de instituciones escolares cerraron sus aulas y profesores y estudiantes convirtieron sus casas en escuelas improvisadas. De un día para otro, las computadoras y celulares ocuparon el lugar más importante en la casa y la conexión a Internet se convirtió en uno de los recursos más preciados en nuestras viviendas.

Sin embargo, el hecho de contar con Internet y un dispositivo desde el cual se podía acceder a la Web, no garantizaba en absoluto el traslado de la escuela a la casa. Era necesario un reacomodo de la vieja, pero siempre permanente relación, entre los métodos y los medios, estos últimos con un alto carácter digital.
En esta relación didáctica, sin importar que algunos le cambian el nombre al método por estrategia y otros a los medios por recursos, lo relevante es entender que en el proceso pedagógico ambos componentes, están estrechamente vinculados y uno depende del otro para su ejecución. Podemos disponer de la mejor sala de video conferencia, pero si solo se emplea para hablar uno y escuchar los otros, solo hemos cambiado la sala física por la digital.

Se produjo una formación de emergencia, donde se empleó lo que estuviera a nuestro alcance y por supuesto que fuera conocido y fácil en su manejo. Así, de la noche a la mañana empezaron a surgir nuevos productos tecnológicos con la intención de coadyuvar en la necesidad de la formación en tiempo de Covid. En este jolgorio tecnológico algunos medios pocos conocidos se convirtieron en famosos en pocos meses. Es el caso de Zoom, plataforma poco empleada, pasó a ser una de las preferidas, además incrementando su capital muchas veces.

Sumergido en el dilema de cuál medio utilizar y viendo la similitud de muchos de ellos entre sí, propuse a mis estudiantes de la Mención en Tecnología educativa de la Licenciatura en Educación de nuestra Universidad, la creación de un grupo de recomendaciones. La primera de ellas se publicó el 31 de marzo del 2020.



En un principio las recomendaciones sugerían formas de usar los medios, las redes, las normas de comportamiento, pero al cabo de los días, nos percatamos que era también necesario compartir recursos, enlaces, programas y todo lo que fuera útil para la actividad educativa y social.

Por ejemplo, la número 31 estaba dirigida al empleo de una sala de video, gratuita, que consume menos datos que Zoom y por ende de gran utilidad.

En otras recomendaciones se divulgaron diferentes salas de video, similares a la de la imagen. Es el caso de las recomendaciones 93, 98, 171,211,416, 419,563, 616, 744 y 795.











De igual modo muchas recomendaciones proponen sitios Web, para editar videos, imágenes y archivos sonoros. Otras están dirigidas a la descarga de imágenes, sonidos y videos que pueden ser empleados en proyectos audiovisuales.

Una de las recomendaciones que más impacto tuvo, fue la 708, publicada el ocho de marzo del 2022, dedicada al Día Internacional de la Mujer, la que fue accedida más de 5800 veces.


El libro digital infinito: una vía de selección de contenidos digitales.

Después de más de 800 recomendaciones y la misma cantidad de días consecutivos, considero que las recomendaciones se transformaron en una manera de seleccionar el contenido disperso en la red, de medios, programas y sitios Web que favorecen el desarrollo del sistema personal de aprendizaje de estudiantes y profesores.

Las recomendaciones, a través de sus 15 ediciones, tienen el objetivo de transformarse en un libro digital infinito. Lo de libro y digital, son obvios, pero lo de infinito lo agrego en el sentido de disponer de un inicio, pero no de un final.

Las recomendaciones no siguen un orden específico, son precisamente recomendaciones, por lo que al ser ordenadas perderían la esencia de recomendar. En los dos tomos agregamos unas cien palabras claves, no obstante son insuficientes. De igual manera, cada tomo tiene un índice interactivo, que también es insuficiente.

Estamos mejorando este índice en nuestro sitio Web que pueden acceder en https://recomendacionesdiarias.info/ y que en las próximas semanas tendrá todas las recomendaciones.

Por ahora queda invitarlos a compartir los dos tomos. El primero con las recomendaciones de la 1-500 en https://bit.ly/recomendacion_500 y el Tomo II desde el número 500 a la 800, desde https://bit.ly/recomendacion_800 los que también puede descargarlos. Hasta hoy se descargaron unas 14 mil ocasiones.

Tomado de 366-días

jueves, 16 de junio de 2022

Ingeniería social a la ingeniería social

 Por Marvin Soto

La ingeniería social es el arte -podríamos incluso verla como ciencia-, de manipular hábilmente a un individuo para que realice una acción que puede o no ser lo mejor para su propio peculio.

Para lograr la efectividad de la ingeniería social, usualmente se requiere una recogida de información que ayude a hacer creíble la manipulación, presupuestando en el arsenal mucha información del objetivo, en todo tipo de fuentes abiertas o en bases de datos que se supone, son custodiadas por “tenedores de confianza”. De cómo nos datifican, mucho he escrito antes.

Usualmente tipificamos la ingeniería social como un arte para la comisión de delitos, pero eso no es del todo cierto. La razón es simple… usted como individuo o como “objetivo” TODOS los días es manipulado de múltiples formas sin que, en tu imaginario, veas esa manipulación como algo malo o como un delito. A ver, analicemos algunos ejemplos:

  • La maquinaria de mercadeo empresarial que estimula con conocimiento acumulado previo nuestros hábitos de consumo, sacando tu dinero de tu bolsillo. ¡Caiste!
  • Los profesionales que usan información de sus clientes para engrosar sus captación de mercado.
  • Las aseguradoras con estrategias de bienestar o miedo para que compres seguros con clausulas imposibles, porque ¡debes vivir mejor y pensar en el futuro!
  • Los políticos y sus argucias para ganar tu adhesión o tu voto aun con estrategias perversas y difamadoras, presentadose como ¡la panacea, el non plus ultra, el menos malo!
  • Los empleadores, que te saben o averiguan la vida y estudian como llevarte por el camino que le conviene o en su defecto, se inhiben de contratarte.
  • Las redes sociales y sus cajas de resonancia, que te perfilan y te meten sus contenidos en razon de tu comportamiento en linea y venden tus datos sin considerar cuanto te afectan.
  • El gobierno que esconde verdades en falsas verdades como estrategia de manipulacion masiva o de fractura social.
  • El banco que busca monetizar contigo a toda costa y te mantiene a tope, respirando a traves de una pajilla, trabajando para ellos.
  • Incluso tus hijas(os) que te hackean diariamente para que cedas a sus demandas.

Podríamos extendernos en estos ejemplos, sin dudas a cada uno de ustedes se le vienen a la mente más. En serio, seriamos ingenuos y/o muy inocentes –cosa que dudo-, creyendo que la ingeniería social es por defecto la plataforma para la comisión de delitos. La amalgama hace encajar por intereses lo que es o lo que no es… diríamos, ¡mera conveniencia!

¡Y no!, no es una práctica reciente. Solo como ejemplo y solo con fines ilustrativos; ya Lucifer andaba haciendo de las suyas “aparentemente” por allá en el cielo y la humanidad –según el relato conocido-, fue víctima de sus estratagemas de ingeniería social. También es cierto que la ingeniería social es egoísta y busca que esa manipulación sea un negocio en donde solo quien engaña, sea el que se beneficie.

Aclarado el punto de que TODOS somos continuamente objeto de alguna forma de ingeniería social, pareciera que la misma es algo de lo que no nos hemos librados en milenios, por lo que se deduce que lo que procede es saber identificarla. No es ciencia de cohetes, es malicia, conciencia activa y análisis mesurado y lejos de cualquier prisa, ansiedad, miedo u oportunidad.

A efecto de aportarles, hablare en el contexto de la tecnología, sobre algunos tipos de ingenieros sociales que caminan a nuestro lado diariamente en el ciberespacio.

Primero, los llamados ciberdelincuentes o delincuentes informáticos, mismo que surgen a medida que el software moderno se vuelve más difícil de penetrar, es más desafiante o bien difícil de manipular, así que nuestros oscuros vecinos recurren a las habilidades de ingeniería social, mediante técnicas de phishing, smishing, vishing, etc.

Luego aparecen los espías que, como buenos ingenieros sociales, se granjean datos creíbles de sus víctimas para generar credibilidad y “engañarlos” haciéndoles creer que son alguien o algo que no son. Estoy seguro que alguien les ha llamado o escrito un correo para hablarles de una herencia, un sorteo inesperado, un incidente en sus cuentas de banco, un deposito erróneo, entre muchas técnicas empleadas por los ignotos.

Pero, ¡hay peores! Que tal los ladrones de identidad que utilizan información como el nombre de una persona, números de cuenta bancaria, dirección, fecha de nacimiento y número de seguro social sin el conocimiento del propietario. Hace poco en Costa Rica conocimos en noticias de un joven que ni siquiera sale de su casa y ha sido condenado y es perseguido por la justicia. Claro, no es que el caballero sea el malo, es que un extranjero ilegal e indocumentado robo su identidad y sospechamos que no para buenos fines.

Que tal ese empleado descontento que entra en una relación conflictiva con su empleador. Todo parece estar bien después del incidente, porque este tipo de ingenieros sociales ocultan su nivel de disgusto para no poner en riesgo su empleo, pero recurren al robo de propiedad intelectual, secretos, bases de datos, etc., o también recurren a acciones vandálicas como el daño de sistemas o recursos organizacionales u otros delitos como alguna acción vengativa. Típicamente se les conoce como insiders.

Los estafadores impulsados ​​por la codicia o el deseo de “ganar dinero” de forma fácil, dominan la capacidad de leer a las personas para apuntar a una víctima vulnerable. Suelen usar la conmiseración o la necesidad imprimiendo sentido de urgencia o de oportunidad. ¡Mucho ojo y muy atentos los sentidos! Los hay en abundancia y han migrado al ciberespacio.

Ha aparecido con mucha recurrencia los reclutadores de ejecutivos. Estos sí que suelen ser muy hábiles no solo para leer a las personas, sino también para comprender qué las motiva, para complacer tanto al buscador de empleo como al anunciante. Roban datos sensibles, incluso piden pagos para acelerar el supuesto proceso de contratación.

Que tal los vendedores. El uso de sus habilidades para averiguar cuáles son las necesidades de las personas y luego presentar soluciones mágicas con fines de engaño. Muy frecuentes hoy día en las estafas piramidales o esquemas Ponzi, que afilian con fines de inversión en mercados volátiles como las criptodivisas, las acciones y supuestos productos con ganancias exponenciales y/o residuales. También en esos productos, medicamentos o bienes suntuosos a precios de risa.

Increíble, pero si, también debemos hablar de los gobiernos como maquinarias de ingeniería social. En Costa Rica, hemos vivido algunos episodios como el una tal “Unidad Presidencial de Análisis de Datos” utilizada “aparentemente” para controlar mensajes que intercambiaban ciudadanos, sujetos de interés e incluso otros políticos o detractores del gobierno. Esto no siempre es negativo, ya que puede ser que el control de algunos mensajes sea para el bien común o con fines de persuasión obtusa.

Claro, en Costa Rica no debería ir tan lejos dada nuestra tradición pacifista y democrática. Aunque todos sabemos, que cuando los políticos quieren evitar hablar de algo, recurren al “lenguaje de madera”, es decir; “el arte de hablar sin decir nada”, un estilo del discurso comunista usado mucho hoy día incluso por políticos de derecha con frases como “una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa”, “aquí tenemos una línea y a este lado tenemos otra línea, pero esta de aquí –otra línea imaginaria-, no se alinea”, “siempre que pasa igual, sucede lo mismo”.

Fuente: EC-Council

También muchos profesionales “vivillos” usan tácticas de sonsacamiento, como mampara en entrevistas o interrogatorios como principios psicológicos de la ingeniería social, cuyo fin es manipular a sus objetivos en la dirección que ellos quieren. Por ejemplo, que decidan contratar adquirir un bien o contratar un servicio que en circunstancias naturales no contratarían. Aprovechando el momento para meter “el diez con hueco” –es decir; para engañar-, a su objetivo.

En resumen; hay muchos más actores de amenazas o tipos de ingenieros sociales. Bien establece el Foro Económico Mundial en el Global Risk Report publicado en Enero del 2022, que el 95% de los incidentes de ciberseguridad ocurren debido al error humano, por supuesto muchos de ellos como víctimas de alguna técnica de ingeniería social.

Tomado de Marvin G. Soto con permiso de su autor