martes, 4 de agosto de 2026

Diseñamos una web en ChatGPT antes de crearla

 Por Ramón Besonías



Los textos en color malva oscuro son enlaces para consultar contenidos o descargar materiales.


En el texto anterior en este blog, publiqué cómo crear una web con el nuevo modo Work en ChatGPT Plus. Lo hice sin mucha iteración, como ejemplo no tanto de diseño de la web, sino para ver cuáles son los pasos que hay que dar para configurarla en la interfaz. Digo esto porque lo recomendable, antes de crear la web, es diseñarla. Para eso debemos tener más o menos claro qué queremos y cómo lo queremos.


¿Cuáles son los pasos previos a la creación de la web?

  • Saber qué y cómo lo quiero. Objetivos, a quién va dirigido, contexto, criterios de evaluación... Si tienes documentos para afinar, mejor. Aportar documentos ayuda a afinar el diseño.
  • Abrir un chat de ChatGPT y decírselo.
  • Definir lo más detalladamente la estructura de tu web, las secciones, estilo gráfico (letras, colores), contenidos, tareas o actividades, evaluación, interacción...
  • Diseñar en imágenes el design mockup de la web. El design mockup es una representación visual que muestra cómo se verá un producto final. ChatGPT te irá creado las maquetas visuales de la estructura general, de cada sección, del estilo gráfico, de las páginas de tareas, de la evaluación...
  • Una vez tenemos listo el diseño visual, ahora toca determinar el uso de la web, los contenidos, las tareas, la evaluación... Como en la conversación ya le habrás aportado materiales de contexto y ya está listo el diseño gráfico, con tu iteración será más fácil ir delineando cada aspecto didáctico de uso de la web. ChatGPT permite crear documentos en formato docx o pdf de estos materiales de diseño curricular. Te recomiendo que te los cree en docx. Así será más fácil rehacerlos a gusto. 
  • Revisar todo: diseño gráfico y curricular. Cuanto más afinado esté, menos iteraciones necesitará el diseño web. Ten en cuenta que diseñar una web, al principio, cuando somos novatos, consume muchos tokens. A mí me consumió un 70% de la cuota semanal. Por eso, es tan importante hacer esto que te muestro en este artículo. No crees la web a pelo, directamente, sin un paso previo de prediseño. 
  • Subir todos los archivos del diseño gráfico y el curricular a unas carpetas y tenerlo listo para crear tu web en el modo Work de ChatGPT.


Te muestro un ejemplo de diseño previo.

La idea es crear una web para estudiantes de ELE de Primaria. Lo deseable es que sepan leer y escribir en su idioma nativo. La web se llama Mi casa y pretende practicar español a partir del entorno familiar de su propia casa. 

Tienes a tu disposición más abajo los materiales de diseño gráfico y curricular.

Pasos a dar:

Paso 1: Entra en modo Work. Dile al inicio lo que deseas y que tenga en cuenta los materiales aportados para diseñar la web. Pero no le digas que te la cree inmediatamente. Puedes usar este prompt más extenso o redactar uno más corto de inicio, al que vayas añadiendo iteraciones. Te sugiero este:

Quiero crear una web educativa. Antes de diseñarla o programarla, ayúdame a definir su base pedagógica y curricular: título, finalidad, destinatarios, contexto de uso, objetivos, contenidos, competencias, criterios de evaluación, metodología, actividades, accesibilidad y alcance de la primera versión. Revisa también los documentos y mockups que adjunte, pero no construyas todavía la web. Hazme preguntas breves, una cada vez, detecta contradicciones y ayúdame a concretar las decisiones. Empieza analizando los materiales aportados y pregúntame cuál es la idea general de la web y qué quiero que consiga el alumnado.

Paso 2: Dile que analice los materiales y que te indique si necesita algún dato más para elaborarla. Posible prompt:

Analiza ahora todos los documentos, mockups y materiales aportados junto con la definición pedagógica y curricular acordada. Antes de construir la web, comprueba si la información es suficiente, detecta contradicciones, vacíos o decisiones pendientes y dime qué datos adicionales necesitas. Hazme únicamente las preguntas imprescindibles, una cada vez. Cuando dispongas de todo lo necesario, presenta un resumen de cómo interpretarás el proyecto y espera mi aprobación antes de comenzar a construirlo.

Paso 3: Una vez tenga todo, dile que te redacte un guion de diseño previo para que lo aceptes o modifiques. Prompt de ejemplo:

Con toda la información ya recopilada, redacta un guion previo de diseño y construcción de la web. Organiza la propuesta por secciones y pantallas e indica en cada una: finalidad, contenidos, actividades, navegación, elementos visuales, interacciones, audios, ayudas, evidencias y adaptación móvil. Incluye también el recorrido principal del usuario y el orden de construcción recomendado. No programes todavía la web. Presenta el guion para que pueda aprobarlo, corregirlo o pedir modificaciones antes de comenzar.

Paso 4: Una vez definido lo que queremos, toca crear el diseño gráfico de la web. Dile:

Antes de desarrollar la web, crea su propuesta de diseño gráfico a partir de la definición pedagógica, el guion aprobado y los materiales aportados. Define la identidad visual: paleta de colores, tipografías, estilo de ilustraciones e iconos, fondos, botones, tarjetas, navegación, estados de interacción y adaptación a móvil. Después, crea mockups representativos de la portada, una sección, una actividad y una misión. No construyas todavía la web funcional. Presenta primero el sistema visual y los mockups para que pueda aprobarlos o solicitar cambios.

Paso 5: Terminada esta fase, toca el diseño curricular. Ten en cuenta que estos documentos se ajustan a la normativa española: el currículo de Educación Primaria y las competencias clave, el enfoque de Lengua Extranjera establecido en el Real Decreto 157/2022 y el MCER y su volumen complementario.

Ahora desarrolla el diseño curricular de la web a partir de la definición pedagógica, el guion aprobado y los materiales aportados. Alinea la propuesta con el currículo español de Educación Primaria, las competencias clave, el enfoque de Lengua Extranjera del Real Decreto 157/2022 y el MCER con su Volumen complementario. Concreta objetivos, competencias específicas, criterios de evaluación, saberes básicos, descriptores, contenidos, actividades, evidencias e instrumentos de evaluación. Relaciona cada elemento curricular con secciones y tareas reales de la web. No construyas todavía la versión definitiva. Presenta primero una tabla curricular clara y revisa que exista coherencia entre objetivos, actividades y evaluación para que pueda aprobarla o solicitar cambios.

Paso 6: Si estás de acuerdo, entonces dile que abra la herramienta interna Sites y cree la versión preliminar de la web. Prompt: 

Revisa ahora el conjunto completo del proyecto: definición pedagógica, diseño gráfico, arquitectura, diseño curricular, accesibilidad, actividades, misiones, evaluación y materiales aportados. Comprueba si todo es coherente y suficiente para construir la web. Si detectas algún vacío crítico, indícalo antes de empezar. Si está lista, abre la skill Sites y crea la versión funcional completa siguiendo fielmente todo lo aprobado. Prioriza claridad, accesibilidad, navegación sencilla, adaptación móvil, coherencia visual y utilidad pedagógica. Al terminar, resume qué has construido, qué elementos quedan como provisionales y qué convendría revisar en la siguiente iteración.

Paso 7: ¿Hay algo que revisar? Díselo. Afina hasta tenerla pulida.  Prompt:

Revisa y prueba ahora la web completa. Detecta errores de contenido, navegación, diseño, accesibilidad, funcionamiento y adaptación móvil. Corrige todo lo que puedas y afina la experiencia hasta obtener una versión estable, coherente y pulida. Comprueba los recorridos principales del alumnado, las actividades, las misiones, los audios, el guardado, el progreso y las áreas para docentes y familias. Cuando consideres que está lista, realiza una última prueba general y prepara una versión compartible mediante enlace para que pueda probarla con colegas y estudiantes. Indícame también qué aspectos conviene observar durante ese pilotaje y cómo comunicarte después las incidencias detectadas.

Paso 8: ¿Está lista? Pruébala y compártela con tus colegas y estudiantes. Pero recuerda que debes comunicar antes cómo funciona la web, cómo usarla, cómo se evaluará. No les tires a la piscina sin flotador. Hay que ver si la web se usará en el aula y/o en casa, con familiares o no. 

Antes de compartir la web, ayúdame a preparar su plan de uso y pilotaje. Define primero si se utilizará en el aula, en casa o en ambos contextos, si requerirá acompañamiento docente o familiar, cuánto durará cada sesión, qué deben hacer los participantes, qué productos o evidencias se recogerán; y cómo se evaluará el aprendizaje y el funcionamiento de la propia web. Después redacta materiales breves y claros para: profesorado, alumnado, familias, cuando participen, y personas colaboradoras que vayan a probarla. Explica cómo funciona la web, cómo acceder, qué recorrido seguir, qué se espera de cada usuario, qué datos se recogerán, cómo comunicar incidencias y qué aspectos deben observarse durante la prueba. No compartas todavía el enlace. Presenta primero el plan de uso, evaluación y comunicación para que pueda revisarlo y aprobarlo.

Recuerda que siempre podrás volver a esta conversación y mejorar elementos. Conviene que pruebes la web como si fueras tú el usuario o usar a un niño/a de cobaya para testarla. 

Desde el modo Work no puedes crear multimedia, pero sí enlazar desde fuentes externas. Revisa qué contenidos de la web necesitan audio o vídeo. Para cada recurso, redacta el guion, duración, finalidad didáctica, texto de locución, elementos visuales, subtítulos, transcripción, nombre de archivo y lugar exacto donde se integrará. No inventes que puedes generar directamente los archivos si esa función no está disponible. Cuando te entregue los archivos finales o sus enlaces, intégralos en la web con controles accesibles de reproducción, pausa, repetición y subtítulos.

Para esta web, la opción más realista sería audios pregrabados para vocabulario e instrucciones. Actividades de grabación sencilla del alumnado, si la web lo permite y la privacidad está resuelta. Un botón opcional del tipo Habla con ChatGPT que abra ChatGPT fuera de la web. Esta opción es sencilla, pero el alumno saldría de la web. 


Materiales de diseño gráfico y curricular 

Para que los descargues y se los pases a ChatGPT en modo Work:

Diseño gráfico

Diseño curricular

Comparto también un índice de imágenes y documentos:


Recuerda que puedes usar estos materiales, todos o los que necesites, como adjuntos para crear la web. O crear los tuyos propios. 

Tomado de IA Educativa

lunes, 3 de agosto de 2026

Si tienes una duda, no es culpa tuya

 Por Ángel Fidalgo

A la salida de un restaurante de Chongqing, que según nos dijeron es el más grande del mundo, nos encontramos con más de setenta camiones aparcados en un lateral de la carretera, con sus conductores dentro. Al ver aquella escena comenté en voz alta para qué estarían allí tantos camiones. La conductora del coche en el que viajábamos, Yunxia, detuvo el vehículo, bajó la ventanilla y preguntó a uno de los conductores. Su reacción me sorprendió y se lo comenté. Entonces me respondió con total naturalidad: “Si tienes una duda, no es culpa tuya”

La frase me sorprendió, parece que Yunxia tenía un resorte que se activaba cuando tenía una duda, simplemente preguntaba y también decía que si no le contestaban que no se avergonzaba, preguntaba inmediatamente a otra persona. Para ella, tener una duda y preguntar eran dos cosas inseparables.

El valor de la duda como recurso de aprendizaje es de los más potentes, si un alumno tiene una duda es muy probable que el resto del alumnado también la tengan, aunque ellos aún no lo sepan. Esto no parece comprenderlo el alumnado ya que cuando un alumno te hace una pregunta el resto aprovecha el tiempo para mirar el móvil, hablar entre ellos o desconectan durante unos segundos. Es como si pensaran que la duda es un tema personal entre el alumno que pregunta y el profesor que responde.

Por esta razón, trabajo mucho  (y lo consigo) para que cuando una persona pregunta algo en clase, el resto del alumnado atienda e incluso pueda responder.

Para Yunxia, preguntar era un acto reflejo. En cambio, en muchas de nuestras aulas universitarias, cuando surge una duda, el acto reflejo suele ser justamente el contrario: desconectar.

Tenemos que ayudar a nuestro alumnado a entender que preguntar en clase no es un signo de debilidad, sino un acto de generosidad. Quien formula una duda crea una oportunidad de aprendizaje para toda la clase. Y quienes no preguntan deberían comprender que las preguntas de sus compañeros son uno de los recursos de aprendizaje más valiosos de los que disponen. Y también para el profesorado, que gracias a ellas puede entender mejor qué está ocurriendo realmente en el aula.

Si queremos una mejora del aprendizaje sencilla, rápida y sin inversión económica, consigamos que preguntar sea el acto reflejo que sigue a una duda.

Tomado de Investigación e innovación educativa

viernes, 31 de julio de 2026

¿Quién es el propietario de una respuesta generada por IA? Un fallo judicial alemán redefine la autoría, la responsabilidad y la confianza en la inteligencia artificial

 Tomado de Universo Abierto

Courtroom with judges and lawyers examining a digital display of a traffic accident reconstruction
Judges and lawyers review a digital reconstruction of a traffic accident in a modern courtroom.

Malespina, E. (2026, 18 de junio). Who Owns an AI Answer? The AI School Librarian (Substack) https://aischoollibrarian.substack.com/p/who-owns-an-ai-answer

El artículo analiza las implicaciones de una reciente sentencia dictada por un tribunal alemán que aborda una cuestión cada vez más relevante: ¿quién es responsable cuando una inteligencia artificial genera una respuesta incorrecta o perjudicial? A partir de este caso, la autora examina cómo las respuestas producidas por sistemas de IA no pueden considerarse simples fragmentos de información sin autor ni responsabilidad. Aunque los modelos generativos producen textos originales en apariencia, su funcionamiento depende de datos de entrenamiento, algoritmos y decisiones de diseño tomadas por empresas y desarrolladores. La resolución judicial pone de manifiesto que, a medida que estas herramientas se integran en la vida cotidiana, resulta imprescindible definir responsabilidades legales y éticas sobre el contenido que generan.

Uno de los argumentos centrales del artículo es que las respuestas de la IA no pertenecen realmente a la máquina. Detrás de cada resultado intervienen múltiples actores: quienes desarrollan el modelo, quienes proporcionan los datos con los que se entrena, las organizaciones que lo implementan y los usuarios que formulan las preguntas. Esta compleja cadena de participación dificulta aplicar los conceptos tradicionales de autoría y propiedad intelectual. Más que preguntarse quién «posee» una respuesta de IA, la autora propone reflexionar sobre quién debe asumir la responsabilidad por su precisión, sus sesgos y sus posibles consecuencias.

El texto destaca que esta cuestión tiene una especial importancia en el ámbito educativo y bibliotecario. Profesores, bibliotecarios y estudiantes recurren cada vez con más frecuencia a herramientas de IA para obtener información, redactar textos o resolver dudas. Sin embargo, cuando una respuesta contiene errores, omite contexto o reproduce información falsa, surge el problema de determinar quién responde por esos fallos. La autora sostiene que la confianza en la IA no puede basarse únicamente en la sofisticación tecnológica, sino que debe apoyarse en mecanismos de transparencia, trazabilidad y verificación de las fuentes.

Asimismo, el artículo subraya que las bibliotecas y los profesionales de la información tienen un papel esencial en este nuevo escenario. Más allá de enseñar a utilizar herramientas de IA, deben fomentar competencias de alfabetización informacional e inteligencia artificial, ayudando a los usuarios a comprender que las respuestas generadas por estos sistemas no constituyen verdades definitivas, sino resultados probabilísticos que requieren contraste con fuentes fiables. La capacidad de evaluar críticamente la información adquiere así una importancia aún mayor que en la era de los motores de búsqueda tradicionales.

Como conclusión, la autora sostiene que el verdadero debate no gira únicamente en torno a la propiedad de las respuestas generadas por IA, sino sobre la responsabilidad y la confianza. La sentencia alemana representa un paso significativo hacia la construcción de un marco jurídico y ético que reconozca que las respuestas de la inteligencia artificial tienen consecuencias reales para las personas. En este contexto, la educación, las bibliotecas y las instituciones públicas desempeñan un papel decisivo para promover un uso informado, crítico y responsable de estas tecnologías.

Tomado de Universo Abierto

jueves, 30 de julio de 2026

Creando una web educativa con ChatGPT Work

  Por Ramón Besonías


Puedes descargar la infografía pinchando sobre la imagen


Como quizá sepas, y si no te recomiendo mi anterior artículo, ChatGPT ha hecho un cambio importante, no solo de chapa y pintura. Añade una herramienta que trasciende la mera conversación y convierte la IA en un agente que te ayuda a elaborar múltiples recursos, entre ellos webs o apps interactivas, que podrás ver en tus dispositivos y descargar para llevarlas y usarlas donde quieras. 

He estado probándola. Se me ocurrió crear una web de contenidos para mis estudiantes de 2º de Bachillerato de Historia de la Filosofía. ¿Tema? Los filósofos de la naturaleza. La idea es ofrecer una web que aproximara a los estudiantes a los problemas abordados por estos filósofos, reflexionando sobre el paso del mito al logos y apreciando la relación entre las preguntas que se hacían con las que hoy nos hacemos. 


¿Cómo creé ChatGPT esta web? 



Entré en la modalidad web de mi cuenta de pago, la versión Plus. Si tienes cuenta gratuita no podrás crear webs. Al entrar, en la parte superior verás dos modos: Chat o Work. Elige Work si quieres usar sus funciones de agente, para crear tareas o recursos. ChatGPT permite hacerlo desde su versión web o descargar su aplicación. Como no voy a usar archivos de mi ordenador, lo usé en mi navegador, no en la aplicación. 



Bien. Ya estoy en modo Work. Debajo de la ventana de redacción, verás la etiqueta Elegir Proyecto. Puedes alojar esa conversación en un proyecto previo o nuevo. Yo lo incluí en uno que irá añadiendo todas las webs o apps que vaya creando. Lo he llamado Sites porque así se llama la función de ChatGPT que permite crear webs. 



Ahora toca elegir el modelo de trabajo que quieres usar. Mantén el que te aparece por defecto, GPT-5.6 Sol. En nivel de esfuerzo, puedes poner en Ligero o Medio, y con velocidad Baja o Estándar. Más que suficiente si lo que quieres hacer no requiere mucho cómputo o complejidad. 

Ahora toca decirle qué quieres hacer. Lo deseable es que tengas preparado un prompt detallado y después vayas limando detalles en la conversación. Yo elaboré el prompt con ayuda de ChatGPT, en una conversación aparte. Una vez lo tenía listo lo inserté en la nueva conversación en modo Work

No le pidas que te genere la web directamente. Antes debes afinar detalles de tu web. Puedes pasarle archivos de referencia, para que se base en ellos o adquiera contexto. Verás una interfaz similar a esta.



Verás una columna lateral en la derecha donde se ven el prompt, los archivos adjuntados, los agentes que necesita para crear la web, las webs que consulta y una miniatura de la web que va creando. Es información automática. Te va saliendo a medida que va generando la web. 

Cuando tenga la versión de la web, aparecerá una ventana pequeña en el flujo de la conversación. Podrás abrirla en una pestaña nueva (se verá la web tal y como ha quedado), compartirla o verla en Vista Previa. Si crees que debes afinarla más, mejor verla en Vista Previa (se abre una ventana en ChatGPT y la verás completa), revisarla y decirle a ChatGPT que mejore, elimine o añada lo que desees. Sé muy claro y preciso.



En pantalla completa, la web se verá así:



Ve navegando y anotando qué modificar.

Una vez afinado todo, si crees que la web ha quedado como deseas, ábrela en ventana aparte. La primera vez te pedirá que entres con tu cuenta de ChatGPT (aunque seas el autor). Ya no te lo pedirá más, a no ser que cambies de dispositivo. Copia el link y pégalo donde desees, para que lo vean otros colegas o tus estudiantes. 

En mi caso, el link es: 

https://filosofos-naturaleza.rbesonias.chatgpt.site

Todos los links tienen la misma forma: 

título de la web(punto)nombre de usuario(punto)chatgpt(punto)site

ChatGPT te dará la opción de descargar la web completa para verla en tu navegador y compartirla donde quieras. Solo busca el archivo index y listo. Se abrirá en tu navegador. Puedes descargar mi web de ejemplo aquí


Impresiones:

  • Elaborar una web como esta te lleva una hora o más. Menos de lo que te llevaría crearla a pelo, pero no se hace en 2 minutos.
  • El truco está en tener paciencia, llevar una idea muy clara de lo que quieres, aportar archivos que den contexto o alimenten tu web y revisar varias veces la web hasta obtener el resultado óptimo. 
  • Aún no maneja bien la parte gráfica. No genera las imágenes de apoyo como quiera. 
  • No he probado llevar esta web al máximo: ver si afina más las imágenes, comprobar si es capaz de insertar audios o vídeos que le aportes, o enlazarlos desde urls públicas o tuyas. Enlaces públicos seguro que pueden insertarse. Podrás pedirle que inserte vídeos de YouTube, audios de Spotify o archivos alojados mediante una URL, reproductores incrustados con iframe, vídeos o audios servidos desde un almacenamiento externo. No está claro que te inserte audios o vídeos, por ejemplo, desde Google Drive. Pero se puede probar. Pásale la url y dile: Usa este archivo de Google Drive como audio de la web. Comprueba que se reproduce sin iniciar sesión. Si no puede cargarse en un reproductor HTML, incrusta la previsualización de Drive y, como alternativa, añade un botón «Abrir audio».
  • Creo que si le adjuntas imágenes, te las inserta donde desees. Eso permite una mejor adaptación de los contenidos a tus necesidades.
  • Otra prueba interesante es ver si es capaz de crear e insertar en tu web simulaciones interactivas. Por ejemplo, le podría decir: Crea una simulación del dilema del tranvía. Permite cambiar el número de personas, el grado de responsabilidad del agente y las consecuencias previstas. Después de cada decisión, muestra cómo la interpretarían el utilitarismo, Kant y la ética de la virtud. Más plausible es que puedas insertar simulaciones desde webs externas, como GeoGebra, Genially, Scratch...
  • Mi prueba es preliminar y limitada. No le he pasado archivos de apoyo. Le he realizado complejas iteraciones de retoque. 
  • Hay que tener en cuenta que acaba de salir esta herramienta como quien dice ayer mismo. Hay que darle tiempo. OpenAI dice que será capaz de elaborar productos como paneles de datos y cuadros de mando, calendarios y hojas de ruta, gestores de proyectos o tareas, calculadoras, simuladores y formularios, informes interactivos, portales internos, galerías y repositorios, prototipos funcionales de una aplicación, webs informativas o recursos educativos interactivos... Todo ello entregando un sitio alojado y compartible, que pueda abrirse desde una url y actualizarse cuando cambien los datos o las fuentes conectadas.

Te recomiendo leer la información oficial de OpenAI sobre Sites. Te resumo:

  • Puedes añadir texto, imágenes, audio, vídeo, código y otros materiales.
  • Sigues siendo dueño de tus contenidos, pero permites que OpenAI los use para alojar y mostrar la web.
  • Eres responsable de lo que publique la web y de los datos que recoja.
  • Debes tener permiso para usar imágenes, audios, vídeos, marcas y otros recursos.
  • Si recoges datos personales, debes cumplir el RGPD e informar a los usuarios.
  • No debe usarse para pagos, inversiones, actividades ilegales, engañosas o dañinas.
  • No se pueden recoger datos bancarios ni información médica protegida.
  • OpenAI puede mostrar la etiqueta «Creado con ChatGPT».
  • OpenAI puede retirar la web en cualquier momento
  • ChatGPT Sites sigue siendo una función beta.


Otra cuestión no menos desdeñable es la limitación de uso. Aunque pagues, se agota. Para crear esta web, he consumido un 71%. Cuando se agote, deberé esperar una semana para volver a crear algo en el modo Work. Pero hay que tener en cuenta que es mi primera web. Cuando genere más recursos, optimizaré mejor mi cuota de uso. Además, es previsible que estos límites varíen con el tiempo. No sabemos si para bien.  

Lo sensato es saber modular el modelo a usar con Work para evitar consumir muchos tokens. En mi caso, al usar el Medio, noté el consumo. Quizá con uno inferior hubiera obtenido resultado similares.

 

He creado un asistente de ChatGPT para crear prompts previos al uso de Work o para resolver dudas de configuración u otro tipo:

Asistente de ayuda


A esto se le suma otra cuestión. Cada vez generaremos más materiales en ChatGPT que requieran un volumen de almacenamiento mayor. Por ahora, aunque lleve años usando ChatGPT, solo he consumido 154 Mb de un tope de 20 Gb. Pero ¿qué requiramos de más almacenamiento? La IA agéntica creará archivos internos que se alojarán en los servidores de OpenAI. Cada cuenta tendrá un tope. Por ahora es sostenible, pero los archivos ocuparán cada vez más. Ese será otro asunto a tener en cuenta. El alojamiento. ¿Habrá que pagar por tener más capacidad de almacenamiento? Veremos. 



Como todo en la vida, es cuestión de ir cacharreando. Pero sin duda promete y se intuye que la IA generativa camina hacia una mejor integración multimodal y una superación del rudimentario pregunta-respuesta de las conversaciones estándar. Con Work, la IA piensa, ejecuta y te da el producto terminado y listo para compartir y usar. 

Tomado de IA Educativa

miércoles, 29 de julio de 2026

Los espartanos del conocimiento

 Por Ángel Fidalgo

Cuando pensamos en Esparta solemos imaginar guerreros, escudos y batallas. Sin embargo, la característica más importante de aquella sociedad no era la guerra en sí misma. Lo verdaderamente singular era que toda la sociedad estaba orientada hacia un objetivo común: formar guerreros. La educación, el reconocimiento social, el honor e incluso la forma de entender el éxito personal giraban alrededor de ese propósito.

La historia nos muestra que las sociedades alcanzan sus mayores logros cuando son capaces de alinear a sus ciudadanos en torno a un objetivo compartido. Esparta eligió la guerra. Otras sociedades eligieron la religión, el comercio o la expansión territorial.

¿Se imaginan que una sociedad elija el conocimiento como uno de los objetivos compartidos? ¿cómo sería? ¿qué ocurriría? Desde luego no habría desfiles de sabios ni grandes gestas heroicas. Sus victorias, a menudo silenciosas, se producirían en laboratorios, aulas, bibliotecas, talleres o en las instituciones encargadas de gestionar el bien común. El prestigio social no estaría asociado a la fuerza física ni a la riqueza, sino a la capacidad de aprender, comprender, enseñar y contribuir al progreso colectivo.

En China coincidí con la celebración del Gaokao, la prueba nacional de acceso a la universidad, comparable en cierta medida a nuestra antigua Selectividad o a la actual EBAU. Sin embargo, lo que más me llamó la atención no fue la dificultad de los exámenes ni el número de estudiantes que participaban, sino la actitud de la sociedad en su conjunto.

En algunas ciudades se procuraba reducir el ruido e incluso evitar tocar el claxon para no distraer a los estudiantes. En los hoteles donde se alojaban era habitual encontrar mensajes de ánimo y buenos deseos, y muchas familias viajaban con ellos para acompañarlos durante esos días. Sin embargo, lo que más me sorprendió fue la salida de las pruebas: familiares esperaban a los estudiantes con ramos de flores, aplausos y abrazos, como si regresaran de una gran gesta.

Algo parecido debía ocurrir en Esparta cuando los jóvenes regresaban de una campaña militar o alcanzaban la condición de guerreros. Abrazos, felicitaciones, flores…una sociedad celebrando aquello que considera valioso.

Al igual que los espartanos eran reconocidos por su preparación para la guerra, las sociedades que valoran el aprendizaje y convierten el conocimiento en un objetivo compartido forman personas mejor preparadas para afrontar los desafíos de su tiempo, resolver problemas, innovar, generar riqueza, comprender el mundo e incluso contribuir a transformarlo.

Quizá la verdadera diferencia no esté en los exámenes, sino en la pregunta que se hace cada estudiante: ¿estudio para aprobar o estudio para aprender? Cuando una sociedad valora el conocimiento, la respuesta suele estar bastante clara.

Tomado de Investigación e Innovación educativa