viernes, 7 de agosto de 2026

La tarea no termina con la IA: comienza con la defensa del aprendizaje

 Por Carlos Bravo Reyes y Mercedes Leticia Sánchez Ambriz

Ilustración conceptual sobre aprendizaje visible con inteligencia artificial, fuentes, prompts, evidencias y defensa del conocimiento

Uno de los problemas más visibles en las aulas universitarias no es que los estudiantes utilicen inteligencia artificial. El problema aparece cuando la emplean para resolver todo, entregando resultados que no comprenden. Presentan un texto correcto, una infografía atractiva y realizan una exposición bien ordenada. Sin embargo, no pueden explicar una idea central, reconocer una fuente ni justificar una decisión. El producto parece terminado, pero el aprendizaje permanece oculto. Cometen errores y dicen que fue la IA quien lo dijo.

Esta situación obliga a revisar el sentido de la tarea. Durante años, los profesores evaluamos el resultado final como evidencia del trabajo intelectual. La inteligencia artificial ha debilitado esa relación. Un documento bien escrito ya no demuestra, por sí solo, que su autor conoce el tema. La fluidez verbal puede ocultar una comprensión limitada. También puede encubrir fuentes débiles, conceptos imprecisos y conclusiones que nadie verificó.

La respuesta más inmediata suele ser prohibir la IA o intentar descubrir cuánto texto produjo. Ambas decisiones dejan intacto el problema pedagógico. La pregunta no debería ser cuánto intervino la herramienta. Conviene preguntar qué hizo el estudiante con ella, qué examinó, qué descartó y qué puede defender sin consultarla otra vez.

La guía de la UNESCO sobre IA generativa en educación e investigación propone una integración centrada en las personas. También defiende el desarrollo de capacidades. El documento sobre reforma de la evaluación en la época de la inteligencia artificial plantea un cambio semejante. La evaluación debe preparar al estudiante para trabajar en un mundo donde la IA forma parte de la actividad profesional. También debe ofrecer evidencias confiables del aprendizaje alcanzado.

Hacer visible el aprendizaje

La experiencia que propongo puede llamarse: La ruta visible del aprendizaje con IA. Su propósito no consiste en producir más materiales. Busca que cada estudiante reconstruya el proceso seguido y responda por sus decisiones. NotebookLM funcionaría como mediador de la investigación, no como una máquina que entrega respuestas terminadas.

La actividad comenzaría con una pregunta problémica, que exige comparar, relacionar y tomar partido. Un ejemplo sería este: ¿cuándo contribuye la IA generativa al aprendizaje universitario y cuándo genera dependencia cognitiva? Podemos crear varios equipos de tres integrantes, donde cada uno podría delimitar la pregunta desde una asignatura o situación educativa concreta.

Cada equipo iniciaría una investigación profunda para construir un cuaderno en NotebookLM. Las fuentes podrían rondar entre ocho y diez, donde al menos cinco serían artículos académicos o revisiones científicas. También incluiría documentos institucionales y una fuente que presente una perspectiva diferente. Esta condición reduce la posibilidad de formar un corpus que solo confirme una idea previa.

Incorporar un documento al cuaderno no significa aceptarlo; por el contrario, cada fuente debe pasar por una revisión. Los estudiantes examinarían la autoría, la fecha, la procedencia, el método empleado, la evidencia presentada y sus límites, así como su relación con la pregunta. Una fuente puede parecer confiable y aportar muy poco. Otra puede ser pertinente, pero contener afirmaciones que deben compararse con otras fuentes. Esta tarea es la que obliga al estudiante a leer y analizar las fuentes, evitando así la aceptación tácita de todas las fuentes.

Para esta tarea se puede crear una tabla de calidad documental, donde se recogen todos los elementos antes mencionados. El estudiante tendría que explicar por qué conserva cada texto y qué uso le dará. También anotaría las fuentes descartadas y las razones del rechazo. Esta decisión tiene valor formativo. Buscar información es solo el inicio; seleccionar exige criterio.

Después se elaboraría un glosario comentado con diez o quince términos. Cada entrada contendría una definición redactada por el equipo y la fuente que la sustenta. También incluiría un ejemplo, un contraejemplo y su relación con otros conceptos. Copiar una definición no basta. El ejemplo muestra si el estudiante puede reconocer el concepto. El contraejemplo permite comprobar si comprende sus límites.

Este glosario cumple otra función: evita que categorías como pensamiento crítico, aprendizaje, dependencia o evaluación se utilicen como etiquetas vacías. Si el estudiante no puede explicar un término con sus propias palabras, tampoco puede utilizarlo con rigor en una conclusión.

En esta etapa entraría el sitio Prompts para trabajar con NotebookLM. Su biblioteca y el método 5C ofrecerían un andamiaje común. El método organiza cada consulta mediante contexto, corpus, comando, condiciones y comprobación. La acción cognitiva debe ser precisa. Comparar, evaluar, explicar y justificar producen interacciones más exigentes que resumir.

El sitio no debería convertirse en un banco para copiar instrucciones. Cada equipo seleccionaría tres prompts y los adaptaría a su problema. También redactaría uno propio mediante el método 5C. En todos los casos mostraría el prompt de referencia, la versión modificada y la razón de cada cambio.

Mostrar los prompts tampoco demuestra comprensión. Un prompt puede copiarse con la misma facilidad que una respuesta. Por eso, el registro debe incluir el propósito, el resultado obtenido, la verificación realizada y la decisión final. El estudiante explicaría si aceptó, corrigió, descartó o reformuló la respuesta. También presentaría un prompt que fracasó y mostraría cómo lo corrigió.

Una segunda tabla vincularía las afirmaciones con sus evidencias. Cada conclusión tendría una fuente, un fragmento de respaldo, una interpretación del equipo y una advertencia sobre sus límites. Esta separación ayuda a distinguir tres niveles. Uno corresponde a la fuente, otro a NotebookLM y el tercero a la conclusión estudiantil.

Desde el enfoque histórico cultural, la herramienta ocupa el lugar de un instrumento de mediación. No aprende en lugar del estudiante. Modifica la actividad y crea nuevas condiciones para acceder a la información. La apropiación del conocimiento surge cuando el estudiante dialoga, contrasta, explica y actúa con los conceptos. El profesor organiza esas condiciones y orienta el paso desde la ayuda externa hacia la comprensión propia.

La defensa cambia el sentido de la tarea

La infografía y la presentación serían productos de síntesis, pero no el centro de la evaluación. La infografía representaría relaciones entre conceptos, evidencias y conclusiones. Cada afirmación central indicaría su fuente. La presentación mostraría el proceso de investigación, las decisiones documentales, los prompts empleados y las correcciones realizadas.

La defensa del trabajo no consiste en crear diapositivas, ni en leerlas. El equipo tendría que responder varias preguntas. Explicaría qué investigó, cómo delimitó el problema y qué fuentes aceptó. También mostraría cómo influyeron los prompts y qué puede sostener sin ayuda de la IA. Esta última pregunta marca la diferencia entre repetir una salida y demostrar aprendizaje.

La actividad terminaría con una defensa individual. El profesor elegiría al azar un término del glosario, una fuente, una afirmación de la infografía y un prompt. Cada integrante explicaría su sentido y reconstruiría el razonamiento seguido. También respondería una pregunta nueva. La selección aleatoria impide que una sola persona concentre el trabajo y obliga a todos a conocer el proceso completo.

La calificación debe reflejar este cambio. La calidad de las fuentes recibiría el veinte por ciento. La relación entre afirmaciones y evidencias tendría otro veinte por ciento. El glosario y la comprensión conceptual representarían el quince por ciento. Los prompts, su justificación y sus reformulaciones sumarían otro quince por ciento. La infografía y la presentación aportarían el diez por ciento. La defensa individual completaría el veinte por ciento restantes.

Este reparto de notas no comunica una decisión pedagógica. Los productos visuales tienen valor, pero no sustituyen la investigación. Un diseño atractivo no compensa una fuente débil. Una presentación fluida no reemplaza la comprensión. La defensa tampoco funciona como castigo. Es el momento en que el estudiante convierte el proceso en lenguaje propio.

La propuesta permite trabajar varias habilidades en una sola experiencia. Los estudiantes buscan, seleccionan, comparan, definen, verifican, sintetizan y comunican. La taxonomía de Bloom deja de aparecer como una lista de verbos. Se convierte en una guía para formular operaciones intelectuales observables. La alfabetización en IA también adquiere un sentido pedagógico. No se limita a manejar funciones; incluye reconocer límites, examinar evidencias y asumir responsabilidad por una conclusión.

Esta tarea puede aplicarse en distintas asignaturas. Cambiarían la pregunta, el corpus y los productos, pero se conservaría el principio. Cada resultado generado con IA debe dejar una huella que permita reconstruir cómo se obtuvo. Esa huella no es una captura de pantalla. Está formada por fuentes, decisiones, dudas, correcciones y argumentos.

El mayor riesgo no es que la inteligencia artificial escriba por los estudiantes. El mayor riesgo es que ellos se acostumbren a presentar conocimientos que nunca hicieron suyos. Esa práctica alimenta una forma de aitoxicación: mucha información, apariencia de dominio y escasa capacidad para explicar.

Por eso, la tarea no termina cuando aparece el texto, la infografía o la presentación. En ese momento comienza la parte que realmente interesa al profesor. El estudiante debe mostrar qué comprendió, cómo llegó hasta allí y qué razones sostienen su respuesta. La autoría ya no se mide por la ausencia de inteligencia artificial. Se reconoce en la capacidad de examinarla, corregirla y responder por cada idea presentada.

La idea que estamos presentando surgió como parte de un taller sobre NotebookLM que recientemente realizamos con profesores y administrativos de la Facultad de Humanidades. La tarea evaluativa propuesta requiere madurez del estudiante, responsabilidad, habilidades digitales, en especial para trabajar con NotebookLM, y un sentido ético del trabajo. El profesor debe orientar detalladamente cada paso, para evitar que se salten algunos y volvamos al clásico copiar y pegar. Es una tarea que puede revisarse por partes y conlleva tiempo tanto en la fase de investigación, el desarrollo y su presentación final.

Tomado de 366-días

jueves, 6 de agosto de 2026

Aprender sobre IA: libros, comunidades de aprendizaje, YouTube, RRSS...

 Por Ramón Besonias



Las palabras en color malva contienen enlaces


Existen múltiples formas de aprender sobre IA educativa. La más común es la autodidacta, probar por tu cuenta, descubrir qué funciona y qué no, cuáles son las limitaciones y posibilidades, aplicarlo en tu aula y evaluar si te sirve. Todos hemos aprendido y seguimos haciéndolo de esta forma. Testar desde la experiencia, usar IA teniendo en cuenta tu propio contexto de enseñanza y tu mochila de materiales, metodologías y formas de evaluar. Esta forma de aprender es irrenunciable. Aprendemos sobre la marcha, por tanteo, adaptándonos constantemente si las circunstancias lo requieren.

Pero aprender en soledad es insuficiente. Necesitamos -por lo menos a mí me sucede- aprender de otros, ver qué y cómo lo hacen, resolver dudas, descubrir nuevas formas de uso. La forma más directa es tu propio entorno de trabajo. Si otros compañeros usan IA, preguntar, ver in situ cómo lo hacen, aprender juntos. Pero no es fácil a veces encontrar compañeros que usen IA, aunque lanzarse y preguntar es un buen comienzo. A veces te sorprende lo que los docentes hacen pero no comparten por vergüenza.

Anímate a crear redes de aprendizaje en tu espacio profesional. Grupos de trabajo, proyectos entre docentes, abrir debate sobre el uso de la IA en tu centro, redactando un plan de uso consensuado y formaciones adaptadas a vuestro entorno. Llevar este tema a las familias, a través del AMPA. Esto es compatible con tu formación autodidacta o aquella que recibes de forma reglada. 

En X, antiguo Twitter, sigo lo que comparten @eboixader, @mallemar, @FerrarelliM, @ProductivoProfe, @c_magro, @pitiklinov, @DotCSV, @testingcatalog, @JonhernandezIA, @jorgecarrion21, @elarjonauta...

Otra opción, también recurrente, es buscar en el basto espacio digital canales, webs, grupos que hablen de IA educativa. Cada vez hay más. Pero conviene en esto diferenciar la paja del grano. Abundan espacios que buscan ganar dinero ofreciendo servicios mediocres, o influencers que hablan de IA a destajo, a través de vídeos hechos con IA sin mediar experiencia ni criterio. He comprobado que de quien más se aprende es de quien comparte lo que hace en su aula. Y es difícil encontrar docentes que compartan en digital. Casi todos son más observadores que creadores. Dar el paso a compartir es esencial para enriquecer el aprendizaje cruzado.

En mi caso, he creado en YouTube dos listas de reproducción donde añado vídeos que me interesan:

  • Pensar la IA: Reúne entrevistas, conferencias, charlas con diferentes expertos que reflexionan sobre la IA. 
  • Novedades sobre IA: Tutoriales variados que enseñan cómo usar recursos o te ponen al día sobre las últimas herramientas. 

Más tarde que pronto publico algún que otro vídeo en mi canal de YouTube

También comparto aquí, en este blog, y en los grupos de RRSS que he creado, en Twitter, en Facebook y en Instagram

Además, creé una comunidad en WhatsApp que tiene ya cerca de 300 miembros. Contiene varios grupos independientes. Uno general, que es en el que está todo el mundo, y otros específicos por niveles y áreas. El próximo curso espero que esta comunidad genere sinergias de aprendizaje compartido. Estás invitado y puedes invitar a otros docentes a ella.

Y si lo que deseas es leer sobre IA, puedes consultar esta bibliografía que voy ampliando. En ella encontrarás decenas de propuestas, algunas sobre IA educativa y otras ensayos que vinculan la IA con múltiples disciplinas.

Espero que estos recursos te sirvan para aprender sobre IA y enriquecer el uso en tu aula.

Tomado de IA educativa

miércoles, 5 de agosto de 2026

La evaluación en la era de la inteligencia artificial: el próximo gran cambio que necesita la educación

 Por Universo Abierto

Richards-Hill, Jaye. Assessment in the Age of AI: The Next Great Education Reform. LinkedIn, 2026.

La irrupción de la inteligencia artificial generativa está obligando a replantear uno de los pilares fundamentales del sistema educativo: la evaluación. En su reflexión, Jaye Richards-Hill sostiene que el verdadero desafío no consiste en impedir que el alumnado utilice herramientas como ChatGPT, Claude o Gemini, sino en reconocer que los métodos tradicionales de evaluación han dejado de ser suficientes para medir el aprendizaje auténtico.

La facilidad con la que la IA puede producir ensayos, resolver problemas o generar proyectos cuestiona la validez de pruebas diseñadas para evaluar únicamente el producto final, impulsando una transformación profunda del modo en que se certifican los conocimientos y las competencias.

El artículo plantea que la educación debe abandonar un modelo centrado en la reproducción de contenidos y avanzar hacia evaluaciones que valoren procesos cognitivos complejos. En este nuevo escenario adquieren especial relevancia competencias difícilmente automatizables, como el pensamiento crítico, la creatividad, la capacidad de argumentación, el juicio ético, la resolución de problemas abiertos, la comunicación y la reflexión metacognitiva. Más que comprobar si un estudiante puede producir un texto, el objetivo pasa a ser comprender cómo llega a sus conclusiones, cómo utiliza la IA de manera responsable y qué valor intelectual aporta al resultado final.

Richards-Hill también subraya que esta transformación exige un cambio cultural dentro de las instituciones educativas. Los docentes deberán diseñar experiencias de aprendizaje más auténticas, incorporar evaluaciones continuas, presentaciones orales, proyectos colaborativos, portafolios digitales y actividades que hagan visible el proceso de aprendizaje. En lugar de perseguir un imposible «examen a prueba de IA», la propuesta consiste en integrar estas tecnologías de forma transparente, estableciendo normas claras sobre su uso y evaluando la capacidad del alumnado para trabajar conjuntamente con ellas de manera crítica y ética.

Finalmente, el autor defiende que la inteligencia artificial representa una oportunidad histórica para impulsar la mayor reforma educativa de las últimas décadas. Igual que en otros momentos la llegada de Internet o de las tecnologías digitales obligó a redefinir la enseñanza, la IA invita ahora a revisar los fundamentos de la evaluación. El éxito de esta transición dependerá de que universidades y centros educativos dejen de considerar la IA únicamente como un riesgo para la integridad académica y comiencen a utilizarla como catalizador para construir modelos de evaluación más relevantes, flexibles y alineados con las competencias que demandará la sociedad del conocimiento en el futuro.

Tomado de Universo Abierto

martes, 4 de agosto de 2026

Diseñamos una web en ChatGPT antes de crearla

 Por Ramón Besonías



Los textos en color malva oscuro son enlaces para consultar contenidos o descargar materiales.


En el texto anterior en este blog, publiqué cómo crear una web con el nuevo modo Work en ChatGPT Plus. Lo hice sin mucha iteración, como ejemplo no tanto de diseño de la web, sino para ver cuáles son los pasos que hay que dar para configurarla en la interfaz. Digo esto porque lo recomendable, antes de crear la web, es diseñarla. Para eso debemos tener más o menos claro qué queremos y cómo lo queremos.


¿Cuáles son los pasos previos a la creación de la web?

  • Saber qué y cómo lo quiero. Objetivos, a quién va dirigido, contexto, criterios de evaluación... Si tienes documentos para afinar, mejor. Aportar documentos ayuda a afinar el diseño.
  • Abrir un chat de ChatGPT y decírselo.
  • Definir lo más detalladamente la estructura de tu web, las secciones, estilo gráfico (letras, colores), contenidos, tareas o actividades, evaluación, interacción...
  • Diseñar en imágenes el design mockup de la web. El design mockup es una representación visual que muestra cómo se verá un producto final. ChatGPT te irá creado las maquetas visuales de la estructura general, de cada sección, del estilo gráfico, de las páginas de tareas, de la evaluación...
  • Una vez tenemos listo el diseño visual, ahora toca determinar el uso de la web, los contenidos, las tareas, la evaluación... Como en la conversación ya le habrás aportado materiales de contexto y ya está listo el diseño gráfico, con tu iteración será más fácil ir delineando cada aspecto didáctico de uso de la web. ChatGPT permite crear documentos en formato docx o pdf de estos materiales de diseño curricular. Te recomiendo que te los cree en docx. Así será más fácil rehacerlos a gusto. 
  • Revisar todo: diseño gráfico y curricular. Cuanto más afinado esté, menos iteraciones necesitará el diseño web. Ten en cuenta que diseñar una web, al principio, cuando somos novatos, consume muchos tokens. A mí me consumió un 70% de la cuota semanal. Por eso, es tan importante hacer esto que te muestro en este artículo. No crees la web a pelo, directamente, sin un paso previo de prediseño. 
  • Subir todos los archivos del diseño gráfico y el curricular a unas carpetas y tenerlo listo para crear tu web en el modo Work de ChatGPT.


Te muestro un ejemplo de diseño previo.

La idea es crear una web para estudiantes de ELE de Primaria. Lo deseable es que sepan leer y escribir en su idioma nativo. La web se llama Mi casa y pretende practicar español a partir del entorno familiar de su propia casa. 

Tienes a tu disposición más abajo los materiales de diseño gráfico y curricular.

Pasos a dar:

Paso 1: Entra en modo Work. Dile al inicio lo que deseas y que tenga en cuenta los materiales aportados para diseñar la web. Pero no le digas que te la cree inmediatamente. Puedes usar este prompt más extenso o redactar uno más corto de inicio, al que vayas añadiendo iteraciones. Te sugiero este:

Quiero crear una web educativa. Antes de diseñarla o programarla, ayúdame a definir su base pedagógica y curricular: título, finalidad, destinatarios, contexto de uso, objetivos, contenidos, competencias, criterios de evaluación, metodología, actividades, accesibilidad y alcance de la primera versión. Revisa también los documentos y mockups que adjunte, pero no construyas todavía la web. Hazme preguntas breves, una cada vez, detecta contradicciones y ayúdame a concretar las decisiones. Empieza analizando los materiales aportados y pregúntame cuál es la idea general de la web y qué quiero que consiga el alumnado.

Paso 2: Dile que analice los materiales y que te indique si necesita algún dato más para elaborarla. Posible prompt:

Analiza ahora todos los documentos, mockups y materiales aportados junto con la definición pedagógica y curricular acordada. Antes de construir la web, comprueba si la información es suficiente, detecta contradicciones, vacíos o decisiones pendientes y dime qué datos adicionales necesitas. Hazme únicamente las preguntas imprescindibles, una cada vez. Cuando dispongas de todo lo necesario, presenta un resumen de cómo interpretarás el proyecto y espera mi aprobación antes de comenzar a construirlo.

Paso 3: Una vez tenga todo, dile que te redacte un guion de diseño previo para que lo aceptes o modifiques. Prompt de ejemplo:

Con toda la información ya recopilada, redacta un guion previo de diseño y construcción de la web. Organiza la propuesta por secciones y pantallas e indica en cada una: finalidad, contenidos, actividades, navegación, elementos visuales, interacciones, audios, ayudas, evidencias y adaptación móvil. Incluye también el recorrido principal del usuario y el orden de construcción recomendado. No programes todavía la web. Presenta el guion para que pueda aprobarlo, corregirlo o pedir modificaciones antes de comenzar.

Paso 4: Una vez definido lo que queremos, toca crear el diseño gráfico de la web. Dile:

Antes de desarrollar la web, crea su propuesta de diseño gráfico a partir de la definición pedagógica, el guion aprobado y los materiales aportados. Define la identidad visual: paleta de colores, tipografías, estilo de ilustraciones e iconos, fondos, botones, tarjetas, navegación, estados de interacción y adaptación a móvil. Después, crea mockups representativos de la portada, una sección, una actividad y una misión. No construyas todavía la web funcional. Presenta primero el sistema visual y los mockups para que pueda aprobarlos o solicitar cambios.

Paso 5: Terminada esta fase, toca el diseño curricular. Ten en cuenta que estos documentos se ajustan a la normativa española: el currículo de Educación Primaria y las competencias clave, el enfoque de Lengua Extranjera establecido en el Real Decreto 157/2022 y el MCER y su volumen complementario.

Ahora desarrolla el diseño curricular de la web a partir de la definición pedagógica, el guion aprobado y los materiales aportados. Alinea la propuesta con el currículo español de Educación Primaria, las competencias clave, el enfoque de Lengua Extranjera del Real Decreto 157/2022 y el MCER con su Volumen complementario. Concreta objetivos, competencias específicas, criterios de evaluación, saberes básicos, descriptores, contenidos, actividades, evidencias e instrumentos de evaluación. Relaciona cada elemento curricular con secciones y tareas reales de la web. No construyas todavía la versión definitiva. Presenta primero una tabla curricular clara y revisa que exista coherencia entre objetivos, actividades y evaluación para que pueda aprobarla o solicitar cambios.

Paso 6: Si estás de acuerdo, entonces dile que abra la herramienta interna Sites y cree la versión preliminar de la web. Prompt: 

Revisa ahora el conjunto completo del proyecto: definición pedagógica, diseño gráfico, arquitectura, diseño curricular, accesibilidad, actividades, misiones, evaluación y materiales aportados. Comprueba si todo es coherente y suficiente para construir la web. Si detectas algún vacío crítico, indícalo antes de empezar. Si está lista, abre la skill Sites y crea la versión funcional completa siguiendo fielmente todo lo aprobado. Prioriza claridad, accesibilidad, navegación sencilla, adaptación móvil, coherencia visual y utilidad pedagógica. Al terminar, resume qué has construido, qué elementos quedan como provisionales y qué convendría revisar en la siguiente iteración.

Paso 7: ¿Hay algo que revisar? Díselo. Afina hasta tenerla pulida.  Prompt:

Revisa y prueba ahora la web completa. Detecta errores de contenido, navegación, diseño, accesibilidad, funcionamiento y adaptación móvil. Corrige todo lo que puedas y afina la experiencia hasta obtener una versión estable, coherente y pulida. Comprueba los recorridos principales del alumnado, las actividades, las misiones, los audios, el guardado, el progreso y las áreas para docentes y familias. Cuando consideres que está lista, realiza una última prueba general y prepara una versión compartible mediante enlace para que pueda probarla con colegas y estudiantes. Indícame también qué aspectos conviene observar durante ese pilotaje y cómo comunicarte después las incidencias detectadas.

Paso 8: ¿Está lista? Pruébala y compártela con tus colegas y estudiantes. Pero recuerda que debes comunicar antes cómo funciona la web, cómo usarla, cómo se evaluará. No les tires a la piscina sin flotador. Hay que ver si la web se usará en el aula y/o en casa, con familiares o no. 

Antes de compartir la web, ayúdame a preparar su plan de uso y pilotaje. Define primero si se utilizará en el aula, en casa o en ambos contextos, si requerirá acompañamiento docente o familiar, cuánto durará cada sesión, qué deben hacer los participantes, qué productos o evidencias se recogerán; y cómo se evaluará el aprendizaje y el funcionamiento de la propia web. Después redacta materiales breves y claros para: profesorado, alumnado, familias, cuando participen, y personas colaboradoras que vayan a probarla. Explica cómo funciona la web, cómo acceder, qué recorrido seguir, qué se espera de cada usuario, qué datos se recogerán, cómo comunicar incidencias y qué aspectos deben observarse durante la prueba. No compartas todavía el enlace. Presenta primero el plan de uso, evaluación y comunicación para que pueda revisarlo y aprobarlo.

Recuerda que siempre podrás volver a esta conversación y mejorar elementos. Conviene que pruebes la web como si fueras tú el usuario o usar a un niño/a de cobaya para testarla. 

Desde el modo Work no puedes crear multimedia, pero sí enlazar desde fuentes externas. Revisa qué contenidos de la web necesitan audio o vídeo. Para cada recurso, redacta el guion, duración, finalidad didáctica, texto de locución, elementos visuales, subtítulos, transcripción, nombre de archivo y lugar exacto donde se integrará. No inventes que puedes generar directamente los archivos si esa función no está disponible. Cuando te entregue los archivos finales o sus enlaces, intégralos en la web con controles accesibles de reproducción, pausa, repetición y subtítulos.

Para esta web, la opción más realista sería audios pregrabados para vocabulario e instrucciones. Actividades de grabación sencilla del alumnado, si la web lo permite y la privacidad está resuelta. Un botón opcional del tipo Habla con ChatGPT que abra ChatGPT fuera de la web. Esta opción es sencilla, pero el alumno saldría de la web. 


Materiales de diseño gráfico y curricular 

Para que los descargues y se los pases a ChatGPT en modo Work:

Diseño gráfico

Diseño curricular

Comparto también un índice de imágenes y documentos:


Recuerda que puedes usar estos materiales, todos o los que necesites, como adjuntos para crear la web. O crear los tuyos propios. 

Tomado de IA Educativa

lunes, 3 de agosto de 2026

Si tienes una duda, no es culpa tuya

 Por Ángel Fidalgo

A la salida de un restaurante de Chongqing, que según nos dijeron es el más grande del mundo, nos encontramos con más de setenta camiones aparcados en un lateral de la carretera, con sus conductores dentro. Al ver aquella escena comenté en voz alta para qué estarían allí tantos camiones. La conductora del coche en el que viajábamos, Yunxia, detuvo el vehículo, bajó la ventanilla y preguntó a uno de los conductores. Su reacción me sorprendió y se lo comenté. Entonces me respondió con total naturalidad: “Si tienes una duda, no es culpa tuya”

La frase me sorprendió, parece que Yunxia tenía un resorte que se activaba cuando tenía una duda, simplemente preguntaba y también decía que si no le contestaban que no se avergonzaba, preguntaba inmediatamente a otra persona. Para ella, tener una duda y preguntar eran dos cosas inseparables.

El valor de la duda como recurso de aprendizaje es de los más potentes, si un alumno tiene una duda es muy probable que el resto del alumnado también la tengan, aunque ellos aún no lo sepan. Esto no parece comprenderlo el alumnado ya que cuando un alumno te hace una pregunta el resto aprovecha el tiempo para mirar el móvil, hablar entre ellos o desconectan durante unos segundos. Es como si pensaran que la duda es un tema personal entre el alumno que pregunta y el profesor que responde.

Por esta razón, trabajo mucho  (y lo consigo) para que cuando una persona pregunta algo en clase, el resto del alumnado atienda e incluso pueda responder.

Para Yunxia, preguntar era un acto reflejo. En cambio, en muchas de nuestras aulas universitarias, cuando surge una duda, el acto reflejo suele ser justamente el contrario: desconectar.

Tenemos que ayudar a nuestro alumnado a entender que preguntar en clase no es un signo de debilidad, sino un acto de generosidad. Quien formula una duda crea una oportunidad de aprendizaje para toda la clase. Y quienes no preguntan deberían comprender que las preguntas de sus compañeros son uno de los recursos de aprendizaje más valiosos de los que disponen. Y también para el profesorado, que gracias a ellas puede entender mejor qué está ocurriendo realmente en el aula.

Si queremos una mejora del aprendizaje sencilla, rápida y sin inversión económica, consigamos que preguntar sea el acto reflejo que sigue a una duda.

Tomado de Investigación e innovación educativa