jueves, 26 de febrero de 2026

Regreso a lo análogo

 Por Mariana Sofía Jiménez Nájera

Últimamente, cuando visito a mis amigos y deciden poner música ya no es un “Alexa, reproduce Spotify”, sino un pequeño ritual en donde la persona se levanta de su lugar, escoge un disco de vinilo y lo coloca en un reproductor para, posteriormente, reproducirlo. Este proceso desata siempre, en mi caso, una conversación con respecto al artista, a la colección de discos de la persona, gustos musicales, entre otros. Una orden o acción que tarda segundos se ve reemplazada por un pequeño ritual que toma más tiempo.

Independientemente de crear un buen tema de conversación, poco a poco se ha podido ver el resurgimiento de actividades análogas que, por un tiempo, dejaron de ser populares. Por ejemplo, Kodak se declaró en bancarrota en el 2013 y su caso es la ejemplificación del “innovar o morir”; sin embargo, la empresa actualmente se encuentra expandiendo sus capacidades de producción debido al auge de la fotografía análoga, en donde cada vez más personas se están sumando al auge análogo, comprando cámaras de rollo o polaroids

De igual manera, los mismos medios de comunicación fueron desalentadores con los libros impresos, en donde varios incluso predijeron que estos serían destronados eventualmente por los ebooks y las librerías dejarían de existir. Esta fue la realidad de varias librerías que lamentablemente quebraron durante unos años y plataformas de venta digitales como Amazon incentivaron estas ventas e incluso se convirtió en una de las plataformas principales para la venta de libros. Sorprendentemente, ahora se ha podido observar un boom de la lectura en redes sociales, lo cual ha llevado a librerías independientes a resurgir. Incluso la cadena Barnes & Noble ha comunicado que abrirá 60 nuevas librerías en Estados Unidos.

Ahora que la tecnología ha evolucionado y somos capaces de tener una cámara que produce fotografías instantáneas y de excelente calidad, así como libros que pueden comprarse y obtenerse en cuestión de segundos, tendría sentido que las compañías mencionadas anteriormente se estuvieran extinguiendo. Empero, está pasando lo contrario y los causantes son las generaciones actuales. ¿Qué está pasando con los jóvenes que se encuentran regresando al pasado y están adoptando tecnologías y experiencias análogas?

Nostalgia que puede tocarse

Recordemos que las generaciones Z y Alfa nacieron con el Internet, por lo que varios avances tecnológicos y digitales ya existían, muchos de ellos, incluso, siendo “infancias iPad”. Estos jóvenes han estado rodeados de pantallas a lo largo de su vida, en donde la mayoría de sus actividades se concentra en uno o dos dispositivos; cuando en las generaciones anteriores dichas actividades se realizaban de distintas maneras. Escribir una carta en papel, ir al cine, tomar fotografías de rollo, leer las noticias en el periódico o escuchar música desde un reproductor de audio portátil debían hacerse por separado, creando el espacio, la concentración y el tiempo para realizar cada actividad.

Ahora bien, para las nuevas generaciones, estas actividades se aglomeran en un solo dispositivo, deslizando los dedos por una pantalla o un teclado para acceder a distintas actividades en vez de tener que desplazarse entre medios. En vez de escribir una carta en papel, se hace a través de emails; ver una película se reduce a ingresar a una plataforma de streaming, así como leer las noticias se puede hacer a través de redes sociales o en una aplicación del teléfono, y de igual manera lo es tomar fotos y escuchar música, ahora en apps especializadas como Spotify.

La separación que anteriormente había para realizar cada actividad ahora es una mezcolanza que se despliega en una pantalla. Para estas generaciones, los medios palpables de los que generaciones anteriores disfrutaron porque era la única manera de obtenerlas (como CD, películas en VHS, fotografías impresas) ha cambiado y fácilmente puede accederse a ellos de manera digital.

Los jóvenes pueden disponer de dichos medios, pero de forma no tangible, sin poseerlos y con restricciones. Con esto se hace referencia a que realmente, al pagar una suscripción para cualquier servicio de streaming, ya sea para tener acceso a libros, música o películas, lo que realmente el usuario adquiere es un permiso para acceder al catálogo que le pertenece a la plataforma. Por lo que la película o canción favorita de alguien puede desaparecer en cualquier momento y repentinamente debido a factores externos que involucran a estos canales digitales, eliminando así el sentido de pertenencia de las nuevas generaciones, que realmente nunca fueron dueños de sus obras favoritas. Regresar a adueñarse de este tipo de medios demuestra la añoranza de las nuevas generaciones por poseer cosas con las que directamente pueden interactuar.

Ahora bien, consumir algunos de estos medios de manera análoga puede ser considerado un lujo. Mientras que sí existe un alza significativa en la adquisición de productos físicos como libros, cámaras de rollo, películas y materiales para realizar actividades DIY es una realidad, la mayoría de las personas no tienen acceso a ellos, ya que el costo de estos es mayor que la suscripción mensual a un amplio catálogo musical, por ejemplo, suele ser menos a la compra de un solo disco de vinilo. De igual manera, revelar fotografías e imprimirlas es mucho más costoso que tomar fotos desde un celular, el cual cuenta con más capacidad que un rollo, así como la capacidad de verlas, editarlas y eliminar las no deseadas. 

La nostalgia es un factor que también ha llevado a los jóvenes a elegir este tipo de actividades. La añoranza por los tiempos antes del surgimiento del Internet ha sido bastante recurrente entre las nuevas generaciones, donde las preocupaciones eran nulas para muchos durante su infancia y adolescencia, las redes sociales eran inexistentes o apenas surgían y sobre todo, no existían algoritmos que incitan a que el usuario pase más tiempo consumiendo contenido irrelevante. Donde las fotos esporádicas e imperfectas eran la normalidad, en lugar de las imágenes editadas o completamente hechas con inteligencia artificial que reflejan la irrealidad que la actualidad ha normalizado. 

Ni hablar de la situación actual del mundo, en la cual, debido al mundo hiperconectado, es fácil adentrarse a conocer las noticias más devastadoras en tiempo real; cuando, en comparación, tener el acceso que tenemos actualmente era imposible. Esta saturación de noticias ocasiona que las personas se sientan abrumadas e incluso deprimidas y ansiosas. 

“El interés de la generación Z en cosas que puedan tocar, sostener y físicamente poseer los ayuda a encontrar estabilidad en un mundo turbulento”. – Alan Cross, 2024 para Global News.

Por ende, el anhelo por un entorno desconectado se puede ver en la forma de tendencia, la cual se encuentra rondando plataformas de redes sociales como TikTok. La bolsa análoga, la cual consiste en llenar una bolsa con libros, dispositivos para escuchar música, diarios, crucigramas, materiales para dibujar o tejer, entre otras actividades, evitando aquellas que involucren equipos tecnológicos más complejos como celulares o tabletas, es la nueva moda. Paradójicamente, los usuarios comparten en estas redes el contenido de dichas bolsas con el fin de evitar el doomscrolling y hacer uso mínimo de las redes sociales; al tener en ellas distintos pasatiempos para permanecer offline la mayor cantidad de tiempo posible. 

Permanecer fuera de línea también es uno de los objetivos principales del regreso al uso de lo análogo. Así como existen aplicaciones para elevar la productividad, es decir, productos físicos se han sumado con el fin de disminuir la ciberactividad de las personas, los teléfonos tontos (dumb phones, en inglés) han surgido en respuesta a ello, los cuales consisten en teléfonos sin acceso a internet que solo cuentan con las funciones fundamentales: hacer y recibir llamadas y mensajes SMS. Por otro lado, surge The Brick, el cual impide ingresar a aplicaciones bloqueadas por el usuario a menos que este lo desbloquee usando dicho dispositivo físicamente.

Regresar a lo análogo… ¿En las aulas?

Mientras que la modernidad nos empuja a seguir adelante con las nuevas tendencias tecnológicas y digitales, también es importante como docentes voltear a ver a los estudiantes, y así, reconocer y comprender los temas del momento que también se ven reflejados en sus comportamiento y perspectiva del mundo. La implementación de las tecnologías debe realizarse conscientemente y con sentido para proveer aprendizaje de calidad al alumnado. Es necesario hacer una pausa para realizar actividades que prioricen nuestra humanidad y valores como la paciencia y perseverancia para navegar este mundo tan complejo, y no tanto la velocidad o eficiencia en las que dichas actividades pueden llevarse a cabo. 

La manifestación de este comportamiento demuestra el hartazgo de los jóvenes de estar rodeados de algoritmos, AI slop y sugerencias de contenido no sugeridas o que pretenden vender productos y servicios. Las nuevas generaciones buscan compensar el tiempo perdido con hábitos y actividades que los mantengan en el presente, les den un descanso de las pantallas para disfrutar, y por ende, formar vínculos estrechos con el mundo real que les rodea.

Tomado de EDUNEWS del Tec de Monterrey

miércoles, 25 de febrero de 2026

Más allá del código: ¿Qué reglas necesita la Inteligencia Artificial?

 Por Paola Dellepiane


En su sitio web, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) define el término Inteligencia Artificial como un sistema, de la siguiente manera: 

Un sistema de IA es un sistema basado en máquinas que, para objetivos explícitos o implícitos, infiere, a partir de la información que recibe, cómo generar resultados como predicciones, contenido, recomendaciones o decisiones que pueden influir en entornos físicos o virtuales. Los diferentes sistemas de IA varían en sus niveles de autonomía y adaptabilidad después de su implementación.

Partir de esta definición es clave para poder tener comprender que cuando nos referimos a la Inteligencia Artificial (IA) estamos considerando un campo en múltiples dimensiones de impacto social, mucho más amplio que el chatGPT.

La inteligencia artificial avanza rápidamente, y con ella surgen oportunidades transformadoras, pero también retos críticos para las sociedades globales. El informe publicado por la OECD.AI traza un camino hacia un futuro más equilibrado y seguro para la IA.

El informe analiza los posibles beneficios y riesgos futuros de la (IA), y propone acciones prioritarias para maximizar su impacto positivo mientras se mitigan los peligros. Además, lo sintetiza en diez puntos claves, de mayor relevancia a atender: 

  • desmarcada

    10 beneficios prioritarios: desde avances científicos acelerados hasta servicios personalizados en salud y educación, pasando por una mayor transparencia institucional.

  • desmarcada

    10 riesgos clave: contempla temas que refieren a manipulación de la información, concentración de poder y la necesidad de alinear los sistemas de IA con valores humanos, entre otros.

  • desmarcada

    10 acciones prioritarias para políticas públicas: se proponen una serie de definiciones de reglas claras, inversión en investigación de seguridad en IA y promoción de habilidades laborales para un futuro impulsado por la IA.

El informe evalúa escenarios, tendencias y medidas de gobernanza para asegurar un desarrollo responsable de la IA.

1. Beneficios de la IA

La IA tiene el potencial de transformar la sociedad y la economía, generando impactos positivos en diversas áreas:

  • Avances científicos: Aceleración del descubrimiento de nuevos tratamientos médicos y soluciones tecnológicas.

  • Crecimiento económico y productividad: Optimización de procesos en la industria y los servicios, aumentando la eficiencia.

  • Reducción de la desigualdad: Posibilidades de mejorar el acceso a la educación, la salud y el empleo.

  • Mejor toma de decisiones: Mayor capacidad para analizar datos y hacer predicciones precisas en múltiples sectores.

  • Educación y salud personalizadas: Herramientas de IA que adaptan el aprendizaje y los tratamientos médicos a las necesidades individuales.

  • Mayor transparencia y participación ciudadana: Uso de IA para mejorar la supervisión de gobiernos e instituciones.

  • Automatización de tareas peligrosas: Reducción del riesgo laboral al delegar tareas peligrosas en sistemas autónomos.

2. Riesgos de la IA

El informe también señala desafíos significativos que deben abordarse:

  • Ciberataques avanzados: La IA puede facilitar ataques más sofisticados a infraestructuras críticas.

  • Desinformación y manipulación: Uso de IA para generar noticias falsas y engañosas, afectando la democracia.

  • Carrera tecnológica sin regulación: Competencia acelerada entre empresas y países sin suficiente inversión en seguridad.

  • Concentración de poder: Dominio de la IA por un pequeño grupo de empresas o naciones, afectando la equidad global.

  • Impacto en el empleo: Automatización que puede reemplazar ciertos trabajos sin generar suficientes alternativas.

  • Vigilancia masiva y privacidad: Expansión del uso de IA para monitorear a las personas sin controles adecuados.

  • Falta de explicabilidad: Decisiones tomadas por IA sin que los humanos puedan entender o cuestionar su lógica.

3. Acciones Prioritarias

Para garantizar un desarrollo seguro y equitativo de la IA, el informe sugiere diez acciones clave:

  • Establecer regulaciones claras sobre responsabilidad y daños causados por IA.

  • Definir usos prohibidos de la IA para evitar aplicaciones peligrosas.

  • Asegurar la transparencia de los sistemas de IA y la divulgación de información clave.

  • Implementar procedimientos de gestión de riesgos en toda la vida útil de los sistemas de IA.

  • Evitar dinámicas de competencia que prioricen la velocidad sobre la seguridad.

  • Invertir en investigación para mejorar la seguridad y confiabilidad de la IA.

  • Capacitar a la población en habilidades digitales y de IA para afrontar cambios en el empleo.

  • Fomentar la participación social en la regulación y supervisión de la IA.

  • Prevenir la concentración de poder en pocas empresas o países.

  • Promover el desarrollo de IA en áreas estratégicas como salud, educación y sostenibilidad.

Con ayuda de chatGPT,  comparto un cuadro “comparativo” para destacar puntualmente el alcance de los beneficios, riesgos y acciones propuestos en el informe, a las familias. De lo propuesto por el chatGPT, puede observarse que la mayoría de los puntos destacados, tienen un alcance significativo a las familias. 

Comparación: Beneficios Generales vs. Beneficios para las Familias


Beneficios Generales

Beneficios para las Familias

Avances científicos: IA impulsa descubrimientos médicos y nuevas tecnologías.

Salud personalizada: Diagnósticos más precisos y tratamientos adaptados a cada miembro de la familia.

Crecimiento económico: Mejora la productividad y eficiencia en el trabajo.

Seguridad laboral y oportunidades: Puede generar nuevos empleos, pero es clave preparar a los jóvenes con habilidades digitales.

Reducción de la desigualdad: Facilita el acceso a educación y salud en comunidades vulnerables.

Acceso a educación de calidad: Plataformas de aprendizaje personalizadas para niños y adultos.

Mejor toma de decisiones: Análisis de datos para predecir tendencias y optimizar procesos.

Apoyo en la vida cotidiana: IA ayuda en planificación financiera, administración del hogar y educación de los hijos.

Educación y salud personalizadas: Adaptación de contenido educativo y tratamientos médicos según necesidades.

Tutoría personalizada: Herramientas de IA para reforzar el aprendizaje en casa.

Mayor transparencia y participación: Mejora la supervisión de gobiernos y empresas.

Protección contra desinformación: Enseñar a las familias a identificar noticias falsas generadas por IA.

Automatización de tareas peligrosas: Reduce riesgos en entornos laborales.

Mayor seguridad en el hogar: Dispositivos de IA para monitoreo y prevención de accidentes.



Comparación: Riesgos Generales vs. Riesgos para las Familias


Riesgos Generales

Riesgos para las Familias

Ciberataques avanzados: La IA facilita ataques más sofisticados a sistemas críticos.

Seguridad digital en el hogar: Protecciones contra robos de identidad y ciberataques a dispositivos familiares.

Desinformación y manipulación: IA puede generar noticias falsas y engañar a las personas.

Exposición infantil a contenido falso: Los niños pueden ser vulnerables a información errónea o manipulaciones en redes sociales.

Carrera tecnológica sin regulación: Desarrollo apresurado sin suficiente control.

Uso de IA sin supervisión: Riesgo de depender de IA sin entender sus limitaciones o sesgos.

Concentración de poder: Dominio de la IA por pocas empresas o países.

Acceso desigual a la tecnología: No todas las familias tienen los mismos recursos para aprovechar la IA.

Impacto en el empleo: Automatización reemplaza trabajos sin generar suficientes alternativas.

Desempleo en sectores tradicionales: Familias deben prepararse para nuevas oportunidades de empleo en la era digital.

Vigilancia y pérdida de privacidad: IA puede usarse para recopilar datos sin consentimiento.

Protección de datos familiares: Evitar que información personal de niños y adultos sea usada sin autorización.

Falta de explicabilidad: Las decisiones de la IA pueden ser difíciles de entender.

Decisiones sin control parental: Aplicaciones y juegos con IA pueden influir en los niños sin que los padres lo noten.


Comparación: Acciones Prioritarias Generales vs. Acciones para las Familias


Acciones Prioritarias Generales

Acciones para las Familias

Regulación y responsabilidad legal: Normas claras sobre el uso de IA.

Control del uso de IA en casa: Supervisar qué aplicaciones usan los niños y qué datos comparten.

Transparencia y divulgación de información sobre IA.

Educación digital: Enseñar a toda la familia cómo funciona la IA y sus riesgos.

Gestión de riesgos en el desarrollo y uso de IA.

Seguridad en el hogar: Implementar contraseñas seguras y revisar configuraciones de privacidad en dispositivos.

Evitar la competencia desenfrenada sin ética.

Uso responsable de la tecnología: Establecer límites en el uso de IA para no reemplazar la interacción humana.

Inversión en IA segura y confiable.

Promoción de habilidades digitales: Preparar a los niños para el futuro laboral con conocimientos en tecnología.

Capacitación laboral para la era de la IA.

Preparación para cambios laborales: Buscar oportunidades de formación y adaptación a nuevos empleos.

Protección contra la concentración de poder en IA.

Acceso equitativo a tecnología: Buscar opciones asequibles para que toda la familia se beneficie de la IA.


Conclusión

El informe destaca que la IA puede ser una fuerza para el bien, pero solo si se gestiona de manera adecuada. Para ello, es fundamental que gobiernos, empresas y la sociedad trabajen juntos en la regulación, la educación y el desarrollo responsable de esta tecnología.

En resumen, la IA ofrece grandes oportunidades, pero también desafíos significativos. Para las familias, la clave está en la educación, la protección de la privacidad y la preparación para un mundo cada vez más digitalizado.

El camino adecuado no es ignorar ni prohibir estas tecnologías, sino comprender sus capacidades y limitaciones para integrarlas eficazmente.

Tomado de Aplicaciones educativas en entornos virtuales

martes, 24 de febrero de 2026

El 49% de los libros editados registran venta cero

 Toamdo de Universo Abierto

Álex Sàlmon. (2026, 14 de febrero). Cuando un libro vende cero ejemplares [Artículo]. El Periódicohttps://www.elperiodico.com/es/ocio-y-cultura/libros/20260214/libro-vende-cero-ejemplares-126714609

El sector editorial vive una paradoja inquietante: mientras las ventas globales de libros siguen creciendo, casi la mitad de los títulos publicados no venden ni un solo ejemplar. Según datos compartidos por libreros en un congreso reciente en Valencia, el 49% de los libros editados registran venta cero, lo que significa que no encuentran lectores más allá, en muchos casos, del entorno cercano del autor. Esta cifra resulta especialmente dolorosa para quienes han invertido tiempo y esfuerzo en escribir y publicar su obra, y plantea interrogantes sobre el funcionamiento del mercado.

El contraste es aún más llamativo si se tiene en cuenta que la industria del libro mantiene una tendencia ascendente, aunque en 2025 se haya ralentizado ligeramente. Sin embargo, solo un 4,5% de los títulos supera los 100 ejemplares vendidos, lo que evidencia una enorme desigualdad en la distribución de las ventas. Mientras unos pocos libros concentran la atención y el éxito comercial, una gran mayoría pasa completamente desapercibida.

Una de las causas señaladas es la superproducción editorial. Ante el temor de perder espacio en las librerías, los grandes grupos publican constantemente nuevos títulos para mantener presencia física en los puntos de venta. Esta estrategia prioriza la cantidad sobre la calidad y genera una saturación que dificulta que cada obra tenga visibilidad suficiente. No es la primera vez que ocurre un fenómeno similar en el sector.

Además, muchos libros llegan al mercado sin campañas de promoción ni acompañamiento real por parte de las editoriales. En algunos casos, son los propios autores —incluso los ya conocidos— quienes deben organizar su difusión con libreros de confianza. La consecuencia es que numerosas novedades ni siquiera se exhiben adecuadamente, y en campañas clave como Navidad, Sant Jordi o ferias del libro, muchas cajas permanecen cerradas, reflejando un sistema que publica más de lo que puede sostener comercialmente.

Tomado de Universo Abierto