lunes, 16 de marzo de 2015

Los jesuitas y la educación (I)


1 La disrupción de los colegios jesuitas

Estos días han aparecido  noticias como ésta en la prensa:  


donde se afirma

Los colegios de jesuitas de Cataluña, en los que estudian más de 13.000 alumnos, han comenzado a implantar un nuevo modelo de enseñanza que ha eliminado asignaturas, exámenes y horarios y ha transformado las aulas en espacios de trabajo donde los niños adquieren los conocimientos haciendo proyectos conjuntos (…)  Los jesuitas (…) han diseñado un nuevo modelo pedagógico en el que han desaparecido las clases magistrales, los pupitres, los deberes y las aulas tradicionales, en un proyecto que ha comenzado en quinto de primaria y primero de ESO en tres de sus escuelas y que se irá ampliando al resto. 
“Educar no es solo transmitir conocimientos El proyecto impulsa "las inteligencias múltiples y sacar todo el potencial" de los alumnos y que hagan las actividades de aprendizaje según sus capacidades. "Hemos transformado la educación para que el alumno sea el protagonista, para que haya verdadero trabajo en equipo y los estudiantes descubran cuál es su proyecto vital, qué quieren hacer en la vida y enseñarles a reflexionar, porque van a vivir en una época que les va a desconcertar", ha argumentado Aragay.
Las asignaturas han sido sustituidas por proyectos. (...) "Aprenden mucho mejor si ven que lo que aprenden tiene una aplicación práctica".

Podemos ver también la noticia y la crónica en la Vanguardia, ABC y en El Diario.

En este fragmento se ven claramente influencias del flipped classroom, PBL, del nuevo paradigma postindustrial de la educación basada en logros y no en estándares, además de otras teorías y visiones ya clásicos del aprendizaje: Aprendizaje colaborativo, las ideas implícitas, conceptos previos, andamiaje cognitivo, teoría de la elaboración, etc. Todas ellas consideradas incluidas entre las corrientes cognitivistas y constructivistas. También se perciben las ideas de Christensen sobre modelos disruptivos. Pero en cualquier caso sin profundizar mucho, ni en los enunciados de las ideas, lo cual es propio de una reseña periodística, pero tampoco, lo cual ya es más significativo, en los documentos que constituyen la armazón del proyecto Horizonte 2020

Aparentemente pues estamos en presencia de un modelo disruptivo. Toman elementos que parecen sacados de la las tendencias en auge. Sin embargo, como veremos en lo que sigue, no toman de forma argumentada y en detalle elementos de estas teorías y visiones. No tienen en cuenta en su fundamentación las teorías de la enseñanza, ni los modelos que se basan en la teorías del aprendizaje, modelos cognitivistas y constructivistas, ni tan siquiera mencionan modelos más próximos, o asumidos por otras tendencias católicas, como son las teorías de Dewey o el Método Montessori.

Los propios contenidos de los documentos carecen de referencias de ese tipo, o a esas teorías.

Por otra parte los jesuitas no parten de cero. Hay una fuerte pedagogía jesuítica, que constituye un recio pilar de la Historia de la Educación, sobre todo de la Educación Superior, que ha servido de modelo para organizar la universidad y la investigación, bien de forma directa, en las instituciones jesuíticas, en Europa e Iberoamérica, o bien como ejemplo para la universidad pública y laica en los últimos 500 años. Veremos además que los enunciados hechos públicos aunque dicen inspirarse en la tradición jesuítica  la contradicen en bastantes aspectos.

Las referencias que hemos utilizado son las que están en la web del proyecto y en la que dan como referencia del nuevo modelo a partir de la web y documento  HORIZONTE 2020, un nuevo modelo pedagógico.

En general se ofrece poco más que vaya más allá de las declaraciones de los gestores, que aparecen en las reseñas periodísticas, y remiten al corpus doctrinal de la pedagogía jesuítica. Eso dicho a partir de los documentos que hemos tenido en cuenta para elaborar este post y que se pueden consultar en la página de documentos.
En ellos, aunque aparecen continuamente  enfoques aparentemente coincidentes con  las nuevas tendencias y al nuevo paradigma de la educación postindustrial, no hay ninguna referencia a las teorías que los avalan ni a las teorías clásicas de la educación y del aprendizaje.

Se aloja todo bajo el denominador de la educación ignaciana, pero es difícil encontrar un precedente en esta literatura a los planteamientos y referencias de corrientes y teorías sobre la enseñanza y sobre el aprendizaje al uso (Bloom, Gagné, Dewey, Bandura, Ausubel, etc). Ni tampoco lo avalan con evidencias experimentales. Por lo demás la literatura empleada y los textos elaborados no siguen un método  académico al uso, con citas, referencias, formulación  de hipótesis, pruebas mediante investigaciones, a las que puedan referir, o a teorías comúnmente conocidas en la comunidad académica de estos temas: teorías de la instrucción o del aprendizaje, diseño instruccional, o simplemente a sistemas epistemológicos en los que se puedan integrar o a los que se puedan referir las ideas.

Nos referimos tanto a los contenidos, en los que tradicionalmente se basa la pedagogía jesuítico que se pueden ver en los documentos sobre la educación de la Compañía de Jesúscomo a los contenidos más teóricos, pero igualmente generales y con las mismas deficiencias señaladas del proyecto Horizonte 2020, que se pueden encontrar en el enlace de documentos del proyecto

2. La pedagogía jesuítica.

Existe una corriente pedagógica, un modelo y un paradigma. 

Ignacio de Loyola impelido por un afán de impulsar la fe católica tras la Reforma, organiza un método para estimularla, defenderla y difundirla que tiene como uno de sus ejes la educación, la educación superior sobre todo.

Donald Clark, si prescindimos en ella de la parte que no es exclusivamente educativa, hace una escueta pero significativa síntesis  de lo que supuso.

La Compañía de Jesús es una orden misionera impulsada por un espíritu de combate, en el ámbito de las ideas, muy parecido al militar y con similar estrategia. Su objetivo: difundir la fe católica. En este contexto la Educación se plantea como  su principal arma y la de mayor éxito.

Actualmente la Compañía de los Jesuitas sigue activa en todo el mundo y en plena vigencia con cerca de 40.000 activos en la orden y con actividades educativas en 112 países. Algunas de sus instituciones como puedan ser las escuelas de negocios, entre ellas, la Universidad y la escuela de Deusto, son las primeras en su sector. Y los colegios jesuitas españoles siempre ocupan los primeros puestos en los rankings de calidad educativa.

Todos los principios, su justificación y filosofía aparecen en un manual eminentemente práctico con las normas para organizar la educación. Es por así decirlo la primera aproximación moderna a lo que después se conocería como diseño instruccional, pero con un grave déficit, que todavía persiste, como veremos, en la pedagogía jesuítica: La ausencia de interacción entre las teorías, como abstracción de los resultados de investigaciones sistematizados, y la práctica. Se trata del manual educativo jesuita Ratio Studiorum. Elaborado por un selecto grupo de instructores en la época de Acquaviva, conocido como el segundo fundador de los jesuitas, en 1586. Acquaviva de esta manera formalizó la educación jesuita, de una manera que es fácil de reproducir y ampliar. El libro es un relato detallado de cómo establecer una escuela, organizar las clases, los programas de estudios, los horarios y los métodos de enseñanza. Con este modelo se han organizado escuelas y universidades en todo el mundo, primero con la Iglesia Católica y los jesuitas y luego con los colegios y universidades de titularidad estatal, o pública. Son la Universidad y la escuela que hemos conocido hasta ahora. Su funcionalidad fue asumida por la escuela industrial. Era un modelo eficiente a estos fines.

Lo que sucede es que inicialmente esta eficiencia fue puesta al servicio de su función principal:  La educación para los jesuitas fue la herramienta para difundir la religión, específicamente las enseñanzas de la Iglesia Católica, por lo que el carácter moral y la devoción religiosa se hicieron habituales en ella, e impregnaban transversalmente el resto de enseñanzas. Esto no se hizo a través de la instrucción religiosa directa sino a través de un enfoque religioso para todo aprendizaje.
Sin embargo la principal aportación, desde el punto de vista de la instrucción y por lo que supone un hito, es la filosofía y el método para organizar el  Plan de Estudios
Se trataba pues de  una educación de alto nivel académico con un claro énfasis en las humanidades y en los clásicos de la literatura, la historia y la lengua. Y fieles a la tradición greco latina utilizaban las herramientas de la razón y de la lógica, lo que por otro lado lleva a la filosofía y a la teología.  De esta forma las Matemáticas (Clark, 20), por ejemplo, fue visto como un tema secundario, como algo mundano, más cercano de los intereses materiales. No obstante esta espiritualidad, el plan de estudios, sin embargo, hace énfasis en los aspectos  "formales" a través de análisis. Se alentó pues el pensamiento crítico. Sin embargo se atendió también aspectos del plan de estudios que no se consideraban puramente académicos, como eran las artes, el teatro y la educación física.  
Oro rasgo es que la lengua constituye otra base del método. Se considera al Latín como la lengua científica, la que es capaz de vehiculizar la ciencia. Pero sobre todo era el lenguaje de la religión y de la Iglesia. De esta forma  el latín era obligatorio incluso en el Siglo XX. El Latín primero, y luego el español, constituían la base de la enseñanza que los jesuitas hicieron en América. Se practicaba una auténtica inmersión lingüística, en algunas escuelas  no se permitían las lenguas vernáculas, incluso fuera de las aulas. La Ratio Studiorum  deja claro que el Latín no era una ayuda para aprender otros idiomas, sino para inculturar a los alumnos en la tradición de la iglesia y los clásicos. Se enseñaba directamente y a través de la inmersión, la traducción está mal vista. Si recordamos las escenas de la película La Misión, con los indios guaraníes, lo comprenderemos perfectamente.
El método organizativo de la Ratio constituye la base de la organización de la Universidad moderna. Desde la figura del rector de los departamentos, el concepto y la práctica de las asignaturas el progreso en la carrera a través de la superación de las asignaturas y de las partes que la componen, se ha mantenido como método práctico hasta nuestros días, así como los métodos de aprendizaje que tienen su base (no acaban ahí ni mucho menos) en la memorización.
Sin embargo el modelo jesuita no es el único de la iglesia católica, el Método María Montessori, mucho más moderno y abierto, constituye no solo un método para organizar la educación y el aprendizaje sino que contiene una epistemología y una base filosófica, así como una naturaleza científica.
Maria Montessori tuvo un gran impacto en la renovación de los métodos pedagógicos de principios del siglo XX, a pesar de que hoy la mayoría de sus ideas parecen evidentes. Sin embargo puso en clave científica (formulación de hipótesis, experimentación y aceptación o rechazo) cuestiones como la empatía y la interacción adulto-niño o profesor-alumno. Sin embargo a pesar de su naturaleza eminentemente cristiana incluso estas ideas y métodos no calaron en la pedagogía jesuítica.
Tomado de http://redesabiertas.blogspot.com/ con permiso de su autor.

miércoles, 11 de marzo de 2015

Seminarios de Producción redCUED

Autor: Miguel Ángel Espinosa Mondragón. World Future Studies Federation

Desde la Cátedra UNESCO de Educación a Distancia (CUED), se va a conformar el equipo de desarrollo de la Dirección de Seminarios de Producción de redCUED. Este equipo inicial tendrá como propósito estructurar organizacional y metodológicamente el espacio de seminarios de la Red; posteriormente se convertirá en el núcleo de coordinación del área de seminarios de investigación y formación para la Red CUED. A ello quedan ustedes invitados. De acuerdo con los requisitos más abajo explicitados, podrán inscribirse en el Grupo correspondiente desde la plataforma redCUED.

La futura Dirección de Seminarios de Producción tendrá como propósito organizar e impartir seminarios de investigación y práctica en torno a la Educación a Distancia, poniendo especial énfasis en:

1. El estado del arte en la materia.
2. Sus posibilidades a futuro.
3. La sistematización de los métodos en sus áreas de estudio y acción.
4. Los instrumentos idóneos para impulsarla.
5. La identificación de buenas prácticas.
6. La identificación de bibliografía y estudios, en el entorno de la Red CUED y en el universo externo.

De los trabajos de investigación y práctica en los seminarios de la redCUED esperamos obtener el desarrollo colectivo de productos publicables en distintos formatos digitales para la promoción y estudio de la educación a distancia. Dentro de esta producción prevemos varias colecciones de distribución abierta que incluirían, entre otros, los siguientes productos:

1. Guías.
2. Papers.
3. Infografías.
4. Esquemática.
5. Obras de referencia.
6. Bibliografías comentadas.
7. Objetos abiertos de aprendizaje.
8. Plataformas Web especializadas.
9. Manuales de formación en tecnología educativa.
10. Libros electrónicos (como ensayos, memorias y estudios).
Acreditación y propiedad intelectual

Todas las obras publicadas por la Dirección de Seminarios de la redCUED serán acreditadas apropiadamente respecto a su autoría, tanto de grupo de seminario como de manera individual. Todos los productos se publicarán con licencia Creative Commons bajo propiedad de la redCUED como instancia de investigación y editorial.

Este grupo inicial de coordinación en redCUED mantendrá abiertas las inscripciones permanentemente. Cuando logremos nuestros primeros 16 miembros, entre ellos comenzaremos la formación de equipos de trabajo y asignación de responsabilidades en la Dirección, sin cerrar el grupo. Cuando el grupo de los 16 concluya sus trabajos de organización comenzaremos con la definición de seminarios específicos y la formación de los equipos de trabajo para cada seminario, convocando a todos los suscriptores ya presentes a integrar los equipos de seminarios específicos.

Es importante señalar que todo el grupo de coordinación y los grupos de seminarios recibirán información y formación en el modelo que seguiremos y en el manejo de dos plataformas externas al actual espacio en de la redCUED. Las dos plataformas son:

1. Una red especializada en gestión de conocimiento con base de web semántica.
2. Un gestor de proyectos y administrador de flujos de trabajo.


Posteriormente, sobre estas dos plataformas comenzaremos con el trabajo en tres ejes:

1. Apertura de grupos de seminario.
2. Impartición de seminarios y formación interna.
3. Organización conceptual, técnica y editorial para el desarrollo de los productos de seminarios.


Responsable del grupo y de la Dirección de Seminarios

La Cátedra UNESCO de Educación a Distancia (CUED) asigna la tarea de Coordinación del Grupo a:
Miguel Ángel Espinosa Mondragón Periodista egresado de la Escuela de Periodismo Carlos Septién García, especializado en Comunicación Educativa y con posgrado de Virtual Educa y Organización de Estados Iberoamericanos en “Desarrollo de Ambientes Virtuales de Aprendizaje”.

En el trabajo académico actualmente se desempeña como coordinador de Medios Digitales del Capítulo Iberoamericano de la World Future Studies Federation. Radica en México, D. F.

En el ámbito profesional actualmente es director de Metadata, Consultoría y Servicios deComunicación S. C. 

En su desempeño profesional ha sido periodista en medios, funcionario público, miembro de organizaciones no gubernamentales y consultor acreditado ante instituciones como el Banco Mundial, la ONU, el BID, ministerios del gobierno mexicano y diversos organismos de educación, comunicación y pastoral social de la iglesia católica en América Latina.

Correo del responsable

Inscripciones

Para inscribirse en el grupo basta con solicitar el ingreso a través del Grupo creado en redCUED. Las inscripciones quedarán abiertas permanentemente.

Una vez que alcancemos un mínimo de 16 miembros comenzaremos entre ellos la propuesta de organización de comités de trabajo para el desarrollo de la Dirección. Estructurada el área continuaremos con las indicaciones de actividad, organización y formación en el modelo de trabajo con el que operaremos.

Dicho modelo se basará principalmente en buenas prácticas de:

1. Seminario investigativo.
2. Gestión del conocimiento.
3. Gestión de proyectos académicos.
4. Flujos de trabajo en línea.
5. Desarrollo editorial de productos de investigación.

Requisitos de participación

1. Mucho entusiasmo por la propuesta.
2. Compromiso real de participación en el esquema de coordinación que corresponda.
3. Capacidad e interés en la gestión de proyectos académicos.
4. Tiempo de trabajo en línea, individual y en grupo.
5. Interés, empeño, compromiso y tiempo para aprender el manejo de las dos nuevas plataformas (tendremos Webinars programados bajo calendario para el efecto). Nuestras dos plataformas, ya mencionadas párrafos atrás:

a. Plataforma de la Dirección de Seminarios de la Red CUED.
b. Espacio de teletrabajo de la Dirección de Seminarios de la redCUED.

Esperamos sus comentarios y participación en el grupo.

lunes, 9 de marzo de 2015

Un llamado a la evolución de las revistas científicas digitales.

Publicado por Carlos Bravo Reyes
 
En noviembre del pasado año, el Dr Lorenzo García Aretio publicó un video donde explica de manera sintética y precisa la importancia de las revistas científicas en la divulgación de la educación a distancia y pone énfasis en el desarrollo de RIED (Revista Iberoamericana de Educación a Distancia). Lo expresado por el Dr Lorenzo me ayudó a mejorar algunas ideas que hace tiempo me vienen dando vueltas sobre la modernización o adaptación de este tipo de revistas a los escenarios digitales. 
 
La mesa del silencio.Escultura que se encuentra en el jardín
del Convento de San Francisco de Asís. La Habana
La ciencia va de la mano de la divulgación, le exigimos a nuestros estudiantes que plasmen sus trabajos finales de grado en un documento casi siempre en formato impreso, lo mismo hacemos para las maestrías y doctorados y por supuesto para las investigaciones. Sin embargo vivimos en la época digital, donde gran parte de la información se obtiene en la Red y muy poca en un documento impreso. 

En la décima edición del Directorio de Revistas publicado por Ebsco, se provee acceso a 175.000 títulos provenientes de 250 países y con información sobre 86.000 editores científicos y comerciales. LATINDEX  atesora en su catálogo electrónico más de 21 mil revistas de 32 países iberoamericanos. Encontrar cifras exactas en este campo es casi imposible, pues asistimos desde hace varios años a un frenesí de revistas, artículos y documentos que incrementan  la explosión informativa y la consiguiente “infotoxicación” como afirman diferentes expertos. 

En un trabajo de Mercedes Patalano, denominado “Las publicaciones del campo científico:las revistas académicas de América Latina” señala: “…la investigación que no pueda ser objeto de un artículo de revista científica- reconocida por su prestigio entre la comunidad de pares- no pierde su valor dentro del campo científico en cuestión, simplemente no existe” Estemos de acuerdo o no con dicho planteamiento pero es la realidad que cada día vivimos.

A las universidades se les exige publicaciones en revistas de prestigio, a los profesores nos piden publicar, con lo que estoy de acuerdo, pero las publicaciones las seguimos pensando más para el formato en papel que para su distribución mediante la Web. ¿Por qué?  

La revista digital, electrónica, en línea o mejor dicho casi siempre en formato PDF.

Maricela López en una investigación sobre las características de las revistas electrónicas señala que la primera publicación con carácter arbitrado y en línea se distribuyó en 1987. Conocida como New Horizons in Adult Education que aún se puede encontrar en la Red. 

Por otra parte Ernest Abadal enumera varias posibilidades de las revistas científicas digitales, entre ellas el ahorro de los costos de impresión y distribución, la capacidad de incluir hipervínculos a diferentes formatos, llegar a un mayor público y en menos tiempo, así como la accesibilidad desde cualquier lugar. 

La digitalización también facilita la búsqueda en las numerosas bases de datos y en especial el filtrado por palabras claves entre otras referencias conocidas. 

Ernest Abalad en el mismo trabajo y después de estudiar los indicadores propuestos por varios autores para la evaluación de este tipo de publicación los concentra en cuatro grupos: autoría, contenido, accesibilidad y ergonomía. Los dos primeros son heredados de las revistas impresas y deben mantenerse pues aseguran el rigor de las publicaciones. 

Pero los otros dos en mi opinión, son los puntos débiles de las revistas científicas digitales. La mayoría de las publicaciones científicas que se trasladan a la pantalla de la computadora, tienen los patrones del texto impreso. Aun cuando se denominan “digitales” esta característica viene dada casi totalmente por la forma de distribución y muy poco por la reorganización de su contenido. Los artículos comienzan en el procesador de texto, se revisan y terminan de editar en el mismo procesador, los escribimos investigadores y académicos que en general no somos expertos en esta tecnología y menos en otros formatos diferentes a los que heredamos de la imprenta. Esta puede ser una de las razones por las que las revistas científicas digitales aún están en la época del papel, mantienen su estructura y formato. 

Digitalizar la revista no es su distribución en archivos PDF, que para colmo se muestran muchas veces en dos o tres columnas que obligan a desplazar el texto arriba y abajo en la misma página. Por otra parte la justificación que el PDF es el mejor formato para la impresión carece de sentido, pues muy pocas veces se imprime.

En qué pueden mejorar las revistas científicas digitales. 

El primer elemento es tomar en cuenta la ergonomía en la lectura, lo que implica la elaboración para la pantalla de la computadora, tomando en cuenta los movimientos con el mouse, la modificación del tipo de letra, las facilidades de búsqueda, la incorporación de un índice interactivo, a los hipervínculos y cualquier otro elemento que favorezca su lectura en la pantalla. En otras palabras olvidarnos que es un texto para imprimir. A lo anterior hay que agregar que también se leen en el celular, en la netbook y en la tableta, con otras resoluciones de pantalla, condiciones de iluminación y elementos distractores variados. 

Un punto que está casi ausente en este tipo de revista es la descripción de las investigaciones mediante videos, fotografías y otros recursos multimedia. Vencimos la reticencia de muchos científicos a considerar tan válida la revista digital como la impresa, pero aún falta comprender el valor de los recursos multimedia. Es bien conocido que la documentación de todo trabajo científico también requiere de otros recursos, como los anteriormente señalados. Es muy probable que el investigador quiera incluir en su artículo el enlace a un video donde explica o muestra el trabajo de campo, las opiniones de los participantes en vez de escribir páginas donde se describe lo anterior. También y es un buen recurso, una recopilación de fotos que de seguro puede ser más convincente que toda la extensa descripción. Sin embargo muy pocas revistas científicas lo toman en cuenta. 

Al revisar las normas de publicación lo más que encontramos en relación a lo anterior es el formato de las imágenes y tablas, muchas veces sugeridas en escala de grises, pues se piensa en la publicación impresa y no en la digital. Este es uno de los puntos donde las revistas científicas digitales, pueden acercarse más al receptor.

Otro elemento casi ausente, es la existencia de códigos Qr o marcadores de realidad aumentada los que incrementarían el carácter multimedia de estas revistas. Existen revistas que incluyen estos recursos, pero casi todas están en el campo de la publicidad, pero muy pocas en nuestro campo.

Evidentemente autores, científicos, editores y directores de revistas científicas debemos convencernos que el tránsito del papel a la verdadera digitalización no es para mañana, ya comenzó.
Lluís Rius, Ernest Abadal “Revistas científicas digitales: características e indicadores” Revista de Universidad y Sociedad del Conocimiento Vol. 3 - N.º 1 / Abril de 2006 http://www.uoc.edu/rusc/3/1/dt/esp/abadal_rius.pdf
López Ornelas, Maricela. Un intento por definir las características generales de las revistas académicas electrónicas. Razón y Palabra, Febrero-Marzo 2005, Número 43 Instituto de Investigación y Desarrollo Educativo. Universidad Autónoma de Baja California. http://revistas.um.es/analesdoc/article/view/1451/1501


Patalano, Mercedes. Las publicaciones del campo científico: las revistas académicas de América Latina. En Anales de documentación, Nº 8, 2005, PÁGS. 217-235 http://revistas.um.es/analesdoc/article/view/1451/1501
Publicado inicialmente en http://366-dias.blogspot.com con autorización de su autor 

jueves, 5 de marzo de 2015

La evolución de la Educación Abierta

Publicado por Miguel Zapata Ros

Está próximo a aparecer el artículo El diseño instruccional de los MOOCs y el de los nuevos cursos online abiertos personalizados, en el número 45 de RED. En él hacemos una introducción, como no podría ser menos tratándosee del diseño instruccional de la enseñanza abierta, de la situación en que se nos presenta en la coyuntura actual. Por la relativa relevancia que tiene es por lo que sacamos el texto siguiente en forma de post, destacando así este aspecto singular en la evolución de la enseñanza universitaria.

Han cobrado extraordinaria vigencia los debates sobre la naturaleza y sobre las características de un nuevo modelo de enseñanza superior que se vislumbra tras la irrupción de los MOOC, con fuerza primero y de manera crítica después. Ha sido un debate genérico, sobre el nuevo modelo o sobre el modelo en ciernes. Pero también han cobrado importancia los subdebates derivados de él, las proyecciones del debate general sobre otras discusiones: el modelo de negocio, las condicionantes sociales y económicas, el contexto de sociedad en cambio donde se produce, el de los recursos, su naturaleza abierta. Pero más allá de estos debates y del discurso sobre las metodologías docentes emergentes-recurrentes, lo cierto es que hay dos circunstancias innegables en presencia, dos hechos constatados:

El primero lo constituye la evolución de los modelos nacientes de MOOC, o de los cursos en línea en general, hacia opciones que evolucionan muy rápidas. Se han catalogado hasta 10 tipos, según Clark (2013), o un número indefinido según el sistema de 12 dimensiones propuesto por Conole (2013). E incluso de la conversión de estos en modelos nuevos como son los que se enumeran en “Sistemas de Apoyo al Aprendizaje y al Rendimiento” (Zapata-Ros, 2015a) (ver figura 1) con un denominador común: El carácter predominante de la nueva educación universitaria como una educación abierta
.
Fig.1 La evolución de la Educación Abierta
El desarrollo de estas líneas va a continuar (Zapata-Ros, 2014a), es la esencia de los xMOOC, que una vez transformados en una modalidad de formación universitaria (en la alianza OAE según hemos visto (Zapata-Ros, 2014a)) el resultado es coherente con lo que Ferenstein (Sep 9, 2013) señala como su objetivo:
 (…) hay un montón de estudiantes brillantes de todo el mundo que sólo tienen acceso a los cursos a través de Udacity o KhanAcademy; la Alianza OEA permitiría a estos prodigios, por primera vez, para demostrar su talento a las empresas de tecnología, tomar cursos y obtener certificados de los proveedores de educación en línea.
(…)La OEA va a crear (esperemos) una nueva meritocracia en la educación superior.

Pero hay otra línea de desarrollo en el uso de la tecnología como apoyo a la educación, es la línea adaptativa, a la que con más propiedad hemos llamado de personalización[1]. Término que, recordemos, hemos tomado en el sentido de utilizar los recursos que la tecnología nos proporciona para, a través de su socialización, conseguir una percepción lo más completa posible de cuáles son las preferencias y las representaciones que el individuo posee de la realidad y del mundo que le rodea, cuáles son las características de su andamiaje cognitivo, para a partir de él, y de su rol en él, presentar los nuevos conocimientos.

El otro hecho constatado es el cambio sobre su línea inicial de ausencia de diseño instrucional, o si lo queremos el avance desde situaciones casi de espontaneismo pedagógico explícito, defendido en los primitivos cMOOC por los autores[2] (Downes, 2011 a través deWiley, 2012 y Zapata-Ros, 2013a p.33 y 36), hasta y hacia modelos de diseño instruccional cada vez más apoyados en los avances de la moderna pedagogía, de las teorías del aprendizaje, de los modelos sobre cómo se aprende, se evalúan los aprendizajes y cada vez más apoyado también en el diseño instruccional (Weller, 2013). Tendencia que Coursera pone de manifiesto en su guía Building a Coursera Course (CIT, 2013), un manual ortodoxo sobre diseño instruccional, secuenciación, elaboración de guías didácticas, etc. y también en su apuesta por el método de tutoría, evaluación y docencia Mastering learning (Brandman, 2013).


Hay que constatar que en cualquier caso los MOOC, por su naturaleza de acceso indiscriminado, aunque algunos de ellos como veremos sean personalizados, mayoritariamente no es ésta su característica principal. Este hecho afecta a elementos del diseño instruccional como son la definición de objetivos, la evaluación, los recursos o el diseño de actividades. Pero hay un elemento que es inmune a esta naturaleza de los MOOC, y que siempre hay que tener en cuenta, sea cual fuese el grado de apertura de acceso o de personalización. Nos referimos a la secuenciación.

Para todas las modalidades de MOOC o de cursos en línea personalizados los contenidos han de ser secuencializados según las técnicas clásicas, que atribuyen un papel central, en cómo se organizan, a la forma de aprender o de representarse el conocimiento que tiene los alumnos, a sus preferencias, objetivos personales, concepciones, etc. Esto constituye una base común del diseño.


Referencias


Brandman, R. (2013) 5 Tips: Learn more effectively in class with Mastery Learning. Blog Coursera. http://blog.coursera.org/post/50352075945/5-tips-learn-more-effectively-in-class-with
CIT (Center for Intructional Technologie) (2013) Building a Coursera Course Version 2.0 https://docs.google.com/document/d/1ST44i6fjoaRHvs5IWYXqJbiI31muJii_iqeJ_y1pxG0/edit?pli=1
Clark, D. (2013). MOOCs: taxonomy of 8 types of MOOC. Donald Clark Plan B. http://donaldclarkplanb.blogspot.com.es/2013/04/moocs-taxonomy-of-8-types-of-mooc.html
Conole, G. (2013). MOOCs as disruptive technologies: strategies for enhancing the learner experience and quality of MOOCs. http://eprints.rclis.org/19388/
Crosslin, M (2014 May). Designing a Dual Layer cMOOC/xMOOC. http://www.edugeekjournal.com/2014/05/04/designing-a-dual-layer-cmoocxmooc/
Downes, S. (2011). Connectivism and Connective Knowledge 2011 (CCK11). How This Course Works. http://cck11.mooc.ca/how.htm
Fink, L.D. (2003), A Self-Directed Guide to Designing Courses for Significant Learning. http://www.deefinkandassociates.com/GuidetoCourseDesignAug05.pdf
Reigeluth, C. M., Merrill, M. D., Wilson, B. G., & Spiller, R. T. (1980). The elaboration theory of instruction: A model for sequencing and synthesizing instruction. Instructional Science, 9(3), 195-219.
Reigeluth, C. M. & Stein, R. (1983). Elaboration theory. Instructional design theories and models: An overview of their current status, Lawrence Erlbaum, Hillsdale, NJ, 335-381.
Reigeluth, C. M. (1999). The elaboration theory: Guidance for scope and sequence decisions. Instructional design theories and models: A new paradigm of instructional theory, 2, 425-453.
Reigeluth, C. M. (2012). Teoría instruccional y tecnología para el nuevo paradigma de la educación. RED, Revista de Educación a Distancia. Número 32. 30 de septiembre de 2012. Consultado el (dd/mm/aaa) enhttp://www.um.es/ead/red/32
Siemens, G. (2014, May). Multiple pathways: Blending xMOOCs & cMOOCs. http://www.elearnspace.org/blog/2014/05/06/multiple-pathways-blending-xmoocs-cmoocs/
Weller, M. (2013). Good post by Martin Weller [@mweller] on Coursera’s new plans – The Ed Techie: You can stop worrying about MOOCs now http://ow.ly/1WTQCf,http://nogoodreason.typepad.co.uk/no_good_reason/2013/05/you-can-stop-worrying-about-moocs-now.html
Wiley, D. (2012). Thoughts on Conducting Research in MOOCs. http://opencontent.org/blog/archives/2205
Zapata-Ros, M. (2012). Teorías y modelos sobre el aprendizaje en entornos conectados y ubicuos. Bases para un nuevo modelo teórico a partir de una visión critica del conectivismo”. http://eprints.rclis.org/17463/
Zapata-Ros, M. (2013a). MOOCs, una visión crítica y una alternativa complementaria: La individualización del aprendizaje y de la ayuda pedagógica. Campus Virtuales, II, (1), 20-38.
Zapata-Ros, M. (2013b). Las teorías del aprendizaje y el diseño instruccional. El esquema incompleto. http://redesabiertas.blogspot.com.es/2013/04/las-teorias-del-aprendizaje-y-el-diseno.html
Zapata-Ros, M. (2014a). Los MOOC en la crisis de la Educación Universitaria.: Docencia, diseño y aprendizaje. Amazon.
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Zapata-Ros, M. (2015a). Sistemas de Apoyo al Aprendizaje y al Rendimiento. RED El aprendizaje en la Sociedad del Conocimiento. http://red.hypotheses.org/847
Zapata-Ros, M. (2015b). Diseño instruccional de cursos abiertos on-line. Universidad de Alcala. https://openeducation.blackboard.com/mooc-catalog/courseDetails/view?course_id=_232_1



[1] Descartamos la expresión “adaptativo” por dos razones. La primera por diferenciarlo del “aprendizaje adaptativo”, suficientemente conocido, que únicamente utiliza las necesidades de aprendizaje del estudiante para presentarle los contenidos de aprendizaje, y en nuestra propuesta lo que se individualiza es el diseño instruccional en su conjunto, o en lo más posible, para adaptarlo a las características de aprendizaje detectadas en el entorno personal del alumno. Y la segunda para hacer más énfasis en el sujeto de la expresión, que es el que tiene que hacer el esfuerzo para adaptarse a una situación compleja y cambiante. El ser humano es, en un plazo más largo que el de su vida, un sistema adaptativo. Pero nosotros hablamos de sistema educativo. En nuestro caso la fuerza recae sobre el objeto del sistema, en este caso el individuo y sus características de aprendizaje.

La expresión adaptativo se vincula con sistema adaptativo complejo (CAS, del inglés complex adaptive system) que es un tipo especial de sistema complejo; El ser humano sí se puede considerar como un sistema complejo, como lo es la bolsa de valores o un ecosistema, en el sentido que se utiliza en estos dominios teóricos. En el sentido de que es diverso y conformado por múltiples elementos interconectados, algunos de los cuales son emergentes.

Pero en este caso los sistemas educativos no hacen énfasis en estos aspectos o en esta dimensión del ser humano por ser una dimensión ontológica que no tiene como referencia el individuo singular. A los sistemas educativos les interesa el individuo singularizado en un intervalo de tiempo que afecta a una fase de su vida o exclusivamente a su vida.

En todo caso cabría hablar de meta-adaptativo pero solo atendiendo a las formación de las competencias que desarrollan las características adaptativas del individuo.
 

[2] One of the philosophical underpinnings of MOOCs as practiced by Siemens, Downes, et al. has been the rejection of the idea of pre-defined learning outcomes. For example, the LAK12 syllabus reads in part:

“You are NOT expected to read and watch everything. Even we, the facilitators, cannot do that. Instead, what you should do is PICK AND CHOOSE content that looks interesting to you and is appropriate for you. If it looks too complicated, don’t read it. If it looks boring, move on to the next item.” The learning outcomes will, consequently, “be different for each person.”



Publicado originalmente en  http://redesabiertas.blogspot.com.es/ Autorizada por el autor su publicación en este Blog CUED. 


martes, 3 de marzo de 2015

Investigar en Educación y Tecnología en el S. XXI

 Verónica del Carmen Quijada-Monroy. @veronicaquijada  Original para el Blog

¿Cuáles son los temas fundamentales a investigar y difundir en Educación y Tecnología en el S. XXI?¿Qué? ¿Acerca de qué? ¿Cómo? ¿Para qué investigar?

Integremos un grupo de trabajo internacional para intercambiar puntos de vista acerca de las temáticas y áreas de interés que deberían abordarse en Educación y Tecnología en el S. XXI. Compartamos resultados y contribuyamos al desarrollo de nuevas propuestas y proyectos.


Si investigar acerca de Educación o de Tecnología, como dos grandes áreas del conocimiento humano es complejo, investigar acerca de Educación y Tecnología, vistas como una conjunción, implica otras consideraciones, que en el siglo XXI, con sus múltiples posibilidades, cobran especial importancia.

Para iniciar un intercambio, planteo brevemente algunas consideraciones al respecto:

El aprendizaje y la instrucción.
¿Qué es el aprendizaje? ¿Qué es la instrucción? ¿Qué significa un modelo centrado en los alumnos? Entre los intereses que más se aprecian entre los investigadores en educación, especialmente en ámbitos de la psicología educativa, se encuentra el cómo saber si la instrucción (la forma) afecta en el aprendizaje y por lo tanto, en los resultados. 

Algunas de las perspectivas para la investigación acerca del aprendizaje y la instrucción, son el enfoque conductista, el cognitivo y el contextual (Mayer, 2010). Asimismo, Mayer (2010) distingue tipos de procesos cognitivos, de conocimientos, y factores en el proceso de enseñar y aprender; destaca cuatro características de la investigación científica en educación: predicciones contrastables, métodos adecuados, conclusiones lógicas, y escrutinio constante. 

¿Cómo distinguir una moda pasajera, de propuestas con fundamento científico, en las prácticas en educación?

La educación a distancia.

Entre los ámbitos más discutidos en cuestiones de educación y tecnología, se encuentra el de la educación abierta y a distancia, que actualmente cumple ya más de 150 años (García Aretio, 1999). Algunas experiencias en el nivel universitario comenzaron en la Universidad Abierta del Reino Unido (The Open University) en 1969; en México, la Universidad Nacional Autónoma de México, aprobó los Estatutos de su Sistema de Universidad Abierta y Educación a Distancia (SUAyED) en 1972 (SUA, 2014); ese mismo año, en España surge la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) a través de un decreto (García, 2006).

¿Qué se ha investigado acerca de la educación a distancia? Tanto la búsqueda de acuerdos respecto a su definición, como la identificación de sus metas, indicadores, efectividad y buenas prácticas, han sido por décadas algunos de los elementos a investigar. Hoy en día, con nuevas opciones tecnológicas y planteamientos didácticos, se observan ciertas orientaciones. 

En el ámbito anglosajón, Bozkurt y colaboradores (2015) estudiaron las tendencias en el campo de la investigación en educación a distancia, realizaron un análisis descriptivo y de redes en 861 artículos publicados en siete revistas arbitradas entre 2009 y 2013. El estudio se organizó en: métodos teóricos y marcos conceptuales, variables, métodos, modelos, estrategias, recolección y análisis de datos, y participantes. En cuanto a aspectos teóricos y de bagaje conceptual, los resultados destacan diez temas, los primeros de la lista son las comunidades de aprendizaje, el aprendizaje colaborativo, el constructivismo, el conectivismo, el aprendizaje híbrido, la teoría de la distancia transaccional, y el aprendizaje móvil. 

En la mayor parte de las investigaciones analizadas, los autores utilizaron métodos cualitativos (47%), enseguida cualitativos (37%) y finalmente mixtos (16%), asimismo, también la mayoría (43%) utilizó a las encuestas como instrumento para recolectar información. Respecto al análisis de datos cuantitativo, casi por igual se usaron métodos descriptivos (51%) e inferenciales (49%), de los diferenciales, la mayor parte (85%) fueron paramétricos y en particular análisis de varianza, prueba t, correlación, análisis de factores, regresión, análisis de confiabilidad, y solamente en tres casos ecuaciones estructurales. 

En las investigaciones que se apoyaron de análisis cualitativo, se empleó el análisis de contenido, temático y del discurso. En cuanto a las variables, se encontraron 17 categorías, las más estudiadas fueron percepción; satisfacción, género, interacción y motivación. El nivel en que se aplican los estudios es en su mayor parte (31%) en el nivel licenciatura y posgrado, y relativo a académicos.

Otra fuente de investigaciones son las tesis doctorales, respecto a las cuales García & García (2014) realizaron un estudio descriptivo longitudinal retrospectivo en el que examinaron 183 documentos presentados entre 2004 y 2011 en 11 países y 32 universidades de América Latina, primero mediante un análisis descriptivo para analizar tendencias y necesidades de investigación a distancia en este nivel educativo y enseguida para analizar las referencias bibliográficas que indican las citas de los trabajos. 

En los resultados, los autores señalan que no hay cambio significativo en las áreas de investigación a lo largo del periodo revisado e identificaron dos áreas como susceptibles de ser desarrolladas en la educación a distancia. El 53% de las tesis se centraron en el nivel medio, de las tres categorías revisadas (micro, medio y macro) según la clasificación de Zawacki-Richter (2009), donde destacan dos subcategorías: “nuevas tendencias de la tecnología dentro de la educación a distancia” e “interacción y comunicación en las comunidades de aprendizaje”, así como respecto a las características de docentes y alumnos. En las subcategorías de “Calidad” y de “Servicios al estudiante” las tendencias se mantuvieron en los periodos revisados. Por el contrario en el caso de “Diseño instruccional”, “Gestión y organización” y “Costes y beneficios” se vieron disminuidos.  En dos subcategorías no se encontraron tesis: “Investigación en educación a distancia y transferencia de conocimiento” y en “Acceso, equidad y ética”.

En lo relativo a las citas, García & García (2014) encontraron que la mayor parte (38.93%) corresponden artículos de revistas, seguida de libros, capítulos de libros, otros, actas de congresos y en mucho menor porcentaje (0.31%) tesis doctorales. 

En general, los autores mencionan que si bien existe amplia investigación respecto a la aplicación de la tecnología a la educación, se precisa profundizar en ella. 

¿El diseño instruccional ha perdido relevancia? ¿Contrario a la educación personalizada el planteamiento de estructuras lineales y estandarizadas se impone en la práctica? ¿La educación a distancia de tipo empresarial se impone sobre la universitaria?

“Los Medios” y la “Nuevas tecnologías” y las “TIC-TAP-TEP”

En la década de los 90 se intensificó el interés por el uso de “medios audiovisuales” en el aula, una tendencia que se inclinó a destacar la recepción crítica de los estudiantes, a la forma de “ayudar a desvelar la no transparencia de los medios de comunicación, a conocer el entramado ideológico que los sustenta, a reconocerse como audiencias que pueden disfrutar del juego que proponen los medios sin que esto signifique la pérdida de su capacidad crítica” (Aparici, 1996). 

Después, y con el surgimiento de Internet, el interés se reorientó hacia la “Nuevas Tecnologías Aplicadas a la Educación” diferentes medios de comunicación utilizados en el aula, donde se aprovecha como recurso didáctico (todavía) a la televisión, la radio, los audiovisuales, el video, el Internet, la videoconferencia, el correo electrónico, los programas de ofimática, el hipertexto, los blogs, el software libre, entre otros, y se promueve el uso y diseño de multimedia. Así, en ese momento, “de las cosas que vamos sabiendo sobre el impacto y la influencia de nuevas tecnologías en los contextos educativos, es que la estructura organizativa en la cual se inserten, va a condicionar no sólo su eficacia, sino también la diversidad de las formas en que puede ser utilizado”. (Cabero, 2007)

Llega la época de las llamadas Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), la web 2.0, las Tecnologías del Aprendizaje y el Conocimiento (TAP), y las Tecnologías del Empoderamiento y la Participación (TEP) (Reig, 2011). ¿Finalmente no son todas TIC?

¿Qué viene?

El informe Horizon 2015 para educación superior señala como tendencias que se adoptarán en un corto plazo (en uno o dos años)  la evolución del aprendizaje en línea y el replanteamiento de los espacios de aprendizaje, para orientarlos hacia una mayor interacción (smart roms), cara a cara mediante dispositivos como pantallas y conexiones web, también prevé el aumento de las analíticas de aprendizaje, el aprendizaje adaptativo, la mezcla de herramientas síncronas y asíncronas, y nuevas formas de enseñanza y aprendizaje, como el caso del aula invertida, desde un paradigma de aprendizaje activo.
Desde hace varios años, el mencionado Informe plantea que es inminente la entrada de varias tecnologías y formas de promover la enseñanza y el aprendizaje, como la Realidad aumentada, la gamificación, o el aprendizaje móvil.

¿Hoy en día se aplican las prácticas y tecnologías señaladas en el Informe, en amplios sectores educativos de forma intencional o planificada? Y, en todo caso ¿Es lo adecuado para todos? ¿Por qué?

¿Y si la innovación no es suficiente?

Desde otras posturas, la propuesta es distinta: la escuela, como la conocemos, es obsoleta. Es decir, “necesitamos para el siglo 21, un nuevo marco a partir del cual todo emana: La habilidad más importante del siglo 21, es la capacidad de formarse de manera personal, y debido a ello, no es lo mismo para todo el mundo y por tanto el aprendizaje clásico debe desaparecer ya que ni tienen ni tendrá sentido” (Farnós, 2014). En las propuestas de la educación disruptiva, es preciso terminar con “los espacios de aprendizaje”, pues “el aprendizaje está en las personas” (Farnós, 2015)

Hoy en día, ¿la escuela, la universidad, no tiene sentido como la conocemos? ¿Cómo debería ser? ¿Debería seguir existiendo?

¡Participemos en la discusión!

Es muy amplio el campo para la investigación, para la experimentación y la difusión; durante décadas los investigadores han formulado teorías y propuestas, han encontrado respuestas a muchas de las preguntas que de la educación y de la tecnología se derivan, algunas concluyentes, otras por comprobarse. Sin embargo, todos los días surgen nuevos cuestionamientos, tantos como personas, con sus circunstancias, dirigen su mirada y su interés hacia el tema. 

¿Qué debemos seguir investigando? ¿Qué no es preciso seguir investigando? ¿Qué se preguntan los docentes, quienes todos los días se enfrentan a un nuevo mundo, con herramientas de uno antiguo? ¿Qué es pertinente hoy en día, donde las preguntas, y también las respuestas, las construimos entre todos?

Nuestra propuesta es integrar un grupo de trabajo, conformado por profesores-investigadores de todos los niveles educativos interesados en compartir sus propuestas acerca de Educación y Tecnología, desde la formulación de las mismas para realimentarlas, promoverlas, aplicarlas (incluso de forma compartida) y potenciar su impacto, tanto en términos de difusión como de aplicación.

Un objetivo inicial es plantear el primero de varios proyectos de investigación donde juntos establezcamos el propósito, método y alcance, y los llevemos a cabo desde nuestras regiones para después darlos a conocer de manera conjunta. Seguramente encontraremos colegas con intereses comunes.

El grupo contará con un espacio en la redCUED para entrar en contacto, y con un sitio web propio, ligado a CUED, en el cual nos apoyaremos para colaborar, publicar propuestas y resultados, y extender posibilidades.

Si quieres participar en el grupo “Investigar en Educación y Tecnología en el S. XXI” escribe a vquijada@red.unid.mxn con tu nombre, intereses y correo, o solicita acceso desde la redCUED en el grupo Investigar en Educación y Tecnología en el S. XXI


Referencias

Aparici, R. (1996). La revolución de los medios audiovisuales. Educación y nuevas tecnologías.  España: Ediciones de la Torre.
Bozkurt, A., Akgun-Ozbek, E., Yilmazel, S., Erdogdu, E., Ucar, H., Guler, E., Sezgin, S., Karadeniz, A., Sen-Ersoy, N., Goksel-Canbek, N., Dincer, G., Ari, S., & Aydin, C. (2015). Trends in distance education research: A content analysis of journals 2009-2013. The International Review Of Research In Open And Distributed Learning, 16(1). Consultado el 26 de febrero de 2015 en http://www.irrodl.org/index.php/irrodl/article/view/1953/3192.
Cabero, J. (2007). Nuevas Tecnologías Aplicadas a la Educación. México: McGraw-Hill/Interamericana, Madrid.
CUAED. (2014). ¿Qué es el Sistema Universidad Abierta y Educación a Distancia (SUAyED)? Consultado el 29 de febrero de 2015 del sitio web del SUAyED de la UNAM: http://suayed.unam.mx/img/Acerca_del_SUAyED_4septiembre2014.pdf
Farnós, J. (20 de octubre de 2014). ¡El aprendizaje sólo es posible cuando la ignorancia exterioriza errores! [Mensaje en un blog]. Recuperado de https://juandomingofarnos.wordpress.com/tag/aprendizaje/
Farnós, J. (28 de marzo de 2015). Debemos acabar con "los espacios de ‪#aprendizaje"...el aprendizaje está en las personas...@juandoming. [Actualización de estado en Facebook], Consultado en https://www.facebook.com/juandon?fref=ufi
García, L. (1999). Historia de la educación a distancia. Revista Iberoamericana de Educación a Distancia (RIED). 2, 1, 11-40. Consultado el 27 de febrero de 2015 en http://e-spacio.uned.es/fez/eserv/bibliuned:20191/historia.pdf
García, L. (2006). La Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) de España. Revista Iberoamericana de Educación a Distancia (RIED). 9, 1-2, 17-51. Consultado el 02 de marzo de 2015 en http://revistas.uned.es/index.php/ried/article/view/1029/945
García, M. y García, L. (2014). Líneas de investigación y tendencias de la educación a distancia en América Latina a través de las tesis doctorales. Revista Iberoamericana de Educación a Distancia. 17,1, 201-30. Consultado el 27 de febrero de 2015 en http://revistas.uned.es/index.php/ried/article/view/11581/11048
Johnson, L., Adams Becker, S., Estrada, V., y Freeman, A. (2015). NMC Horizon Report: 2015 Higher Education Edition. Austin, Texas: The New Media Consortium.
Mayer, R. (2010). Aprendizaje e instrucción. España: Alianza Editorial.
Reig, D. (11 de octubre de 2011). TIC, TAC, TEP y el 15 de octubre. [Mensaje en un blog]. Recuperado de http://www.dreig.eu/caparazon/2011/10/11/tic-tac-tep/
Zawacki-Richter, O. (2009). Áreas de Investigación en Educación a Distancia: un estudio Delphi. IROLD. Revista Internacional de Investigación en Aprendizaje Abierto y a Distancia. 10, 3. Consultado el 26 de febrero de 2015 en http://www.irrodl.org/index.php/irrodl/article/vie+wArti-cle/674. 

Publicado con autorización de su autora Verónica del Carmen Quijada-Monroy. @veronicaquijada