jueves, 2 de julio de 2020

Wooc: Video conferencia como método

Escribe Carlos Bravo Reyes

Con la instalación del COVID en todo nuestro Planeta, muchos sistemas tecnológicos pocos empleados o casi desconocidos emergieron en el momento más necesitado. Unos de estos sistemas son las plataformas donde se desarrollan video conferencias, tan habituales que es difícil no participar al menos de una diaria.

La video conferencia prefiero abordarla desde la didáctica como método, que al igual que todos se apoyan en un conjunto de medios, siendo en este caso la plataforma de video conferencia.

Con este tipo de método se ahorra tiempo en el desarrollo de los contenidos, en especial en estos momentos donde muchos seguimos recluidos en las casas, a la par que disminuyen determinados costos. Es un canal de comunicación sincrónico, que a veces si no se maneja adecuadamente se transforma en una actividad monótona, donde el expositor desconoce si los participantes están prestando atención o simplemente están conectado y haciendo otras tareas. Esto implica que no es trasladar la actividad presencial a este tipo de ambiente, error muy frecuente en estos días, sino preparar la conferencia tomando en cuenta que se desarrolla con esas características.

En sentido general las salas de video conferencia son sencillas de manejar, algunas con más elementos que otras, pero al menos lo necesario que es la trasmisión de video, audio y compartir pantallas es muy similar entre todas. Una de las ventajas didácticas al utilizar este método es el incremento de la motivación y en el interés del receptor. Esto está en gran medida determinado por tres elementos, el tema al tratar, el expositor y sus capacidades de interlocución y los demás recursos como el caso de una presentación en PowerPoint o imágenes. 

Este último es el lado débil de muchas video conferencias, las presentaciones son copias de textos, con letra pequeña, excesivo texto, imágenes llenas de información innecesaria, donde no se logra comprender lo explicado. No por el hecho de utilizar la sala de video y disponer de una presentación se está empleando correctamente el método, todo lo contrario.

En el caso de las video conferencias se debe tomar en cuenta dos momentos importante en su selección y empleo, el primero de ellos la preparación inicial y el otro el desarrollo de la misma. En el momento de la preparación es necesario la selección adecuada del contenido, el dominio en el manejo de la plataforma, las posibilidades de retroalimentación y la revisión del equipo técnico necesario, entre ellos la conexión a Internet.

En el diseño de las diapositivas para la video conferencia es recomendable incluir algunas de ellas en las que se realicen preguntas para favorecer y verificar la atención del espectador y el grado de comprensión del contenido expuesto. No podemos ver los rostros de las personas, como lo hacemos en la actividad presencial, por ello una buena vía para “detectar” sus reacciones es con este tipo de pregunta.

El segundo momento de empleo de este método es su desarrollo, donde evidentemente es necesario el dominio del tema, la vinculación entre la voz y las imágenes empleadas, así como las capacidades comunicativas del expositor. En estas intervienen desde su ubicación frente a la cámara, la vestimenta, la iluminación y la forma de dirigirse al auditorio. A veces se confunde hablar frente a la cámara con hablar delante de un auditorio presencial.

En el Wooc se comentó sobre la plataforma Jitsi que no es de las más conocidas, pero tiene casi las mismas posibilidades que otras. Seguir leyendo y descargar las cápsulas 


miércoles, 1 de julio de 2020

La escuela debería ser el espacio donde aprendamos a vivir esperanzados

Escribe Carlos Magro

La escuela debería ser el espacio donde aprendamos a vivir esperanzados,” afirma, nada más comenzar esta conversación, y sin anestesia previa, Fernando Trujillo, profesor de la Universidad de Granada, investigador del Grupo CAAS, socio fundador de Conecta13, autor de varios libros e innumerables artículos y, sobre todo, gran amigo, además de un excelente, inteligente e incisivo conversador.
Esta primera afirmación de Fernando, nos recuerda aquello que tantas veces defendió el pedagogo brasileño Paulo Freire, “que no hay mañana sin proyecto, sin sueños, sin utopía, sin esperanza, sin el trabajo de creación y desarrollo de posibilidades”. Que la escuela (y la educación) es o debería ser, ante todo, creadora de posibilidades, de inéditos-viables.
Que no se puede educar sin soñar, y que soñar es imaginar horizontes de posibilidad.
La escuela como el espacio para aprender a vivir esperanzados es lo que han sostenido y sostienen, desde hace muchos años, numerosas educadoras y educadores de todo el mundo cada vez que se niegan “a distribuir las vidas en distintas orillas” (Graciela Frigerio, 2005).
“No tenemos que asumir nuestro origen para definir nuestro punto de llegada”, continua Fernando. Educar es luchar por generar condiciones de posibilidad para todos. “La educación es un terreno de lucha. No es un terreno de la neutralidad” (Fernando Trujillo).
Así que educar debe ser siempre un acto de resistencia a la reproducción de las desigualdades (Graciela Frigerio, 2004).
Oponerse a transformar diferencias en desigualdades y “rehusar a ser cómplices de un sistema de atribución de lugares, que hace que ciertas vidas sean marcadas por la dote de lo pensable, mientras que otras estén marcadas por la ausencia de dote y, por ello mismo, limitadas a su reproducción” (Graciela Frigerio, 2005).
Son muchos los y las educadoras que, a diario, trabajan por una escuela y sueñan en una escuela, entendida como dispositivo y no solo como lugar físico, que tiene “el potencial para proporcionar a cada cual, independientemente de sus antecedentes, de su aptitud o de su talento natural, el tiempo y el espacio para abandonar su entorno conocido, para alzarse sobre sí mismo y para renovar el mundo “ (Masschelein y Simmons, 2014).
Adriano Agulló cc by https://flic.kr/p/7bGU4o
Adriano Agulló cc by https://flic.kr/p/7bGU4o
Pero ese sueño es también nuestra pesadilla. Ese sueño es también el desafío pendiente de nuestra escuela. O mejor, como plantea el propio Fernando, es el principal desafío de nuestra sociedad, “porque la sociedad no ha sabido construir una escuela de la esperanza. La sociedad ha sabido construir una escuela que se limita a reproducir y a replicar lo que ella misma es: los dramas de la sociedad, las discontinuidades de la sociedad, las rupturas de la sociedad. Las quiebras de la sociedad las hemos repetido en la escuela.”
Un reto, o un sueño, que ahora más que nunca debe ser afrontado colectivamente.
“Soñar colectivamente es un desafío que se les plantea a todos y todas las que luchan por la reinvención de la educación, desde la perspectiva de su democratización, en la escuela y en otros espacios educativos.” (Ana María Araujo Freire)
Soñar colectivamente es asumir la lucha por las condiciones de posibilidad. La educación sigue Fernando es un terreno de juego basado en el conflicto y en el que se confrontan los distintos modelos sociales que nos rodean y que se vinculan con lo económico, con lo político, con lo cultural.” Por eso educar es siempre tomar partido.
Tomar partido en primer lugar por nuestros alumnos y alumnas, trabajando por una educación que no excluya a nadie; que no solo ayude a aminorar las desigualdades, sino que luche por disminuir también, en la medida de lo posible, las condiciones que las crean; que atienda las diversidades que existen en la sociedad, en los centros educativos y en nuestras aulas; que sea capaz de ofrecer a todos y todas las máximas oportunidades para desarrollarse en todos los ámbitos de su vida personal, social, académica y profesional, sean cual sean sus condiciones de partida y sus circunstancias particulares.

martes, 30 de junio de 2020

Elogio de la Flipped Classroom

Por Javier de Navascués[i]
Universidad de Navarra
Aunque la denominación (Flipped Classroom) suene a cosa muy reciente, su empleo procede, al menos, de una época en el que no se había inventado ni siquiera el idioma inglés. Los antiguos griegos la llamaban mayéutica. Una relectura de los diálogos de Platón nos depararía múltiples secuencias en las que el discípulo va avanzando en el conocimiento fuera del aula, a través de preguntas y discusiones que, después de haberlas interiorizado de modo activo, los Alcibíades de turno formulaban al viejo Sócrates. Todo en la Atenas del siglo V era más pedestre que hoy (también porque los estudiantes caminaban por el ágora junto a sus maestros en lugar de conectarse por Internet). Pero el éxito de unos y otros dependía, en el fondo, de lo mismo. Solo un aprendizaje activo, más allá de los espacios físicos de las academias, incide profundamente en la mente del estudiante. Solo hay un verdadero conocimiento cuando el individuo es capaz de elaborar y cuestionar por sí solo una información en un contexto cotidiano, en medio de las rutinas de su vida diaria, antes de hacerse el café de la mañana o mientras pasea a solas delante de un río.
No solo aprende el estudiante, por cierto. Reconozcamos que a algún profesional de la enseñanza le puede resultar un poco incómoda esta sensación de falta de defensas. Para quienes tuercen el gesto con el método del aula invertida, el profesor sale con la cara descubierta, dispuesto a recibir a mansalva preguntas como balazos. Sin embargo, cuando se afronta el reto con el ánimo optimista, incluso deportivo, la clase se convierte en una experiencia siempre nueva, inesperada y sorprendente, sobre todo cuando se descubre en algunos interrogantes de nuestros interlocutores una aptitud para el sentido crítico que nunca habíamos imaginado.
Contrariamente a lo que se pudiera pensar, el aprendizaje inverso no refuta la autoridad del buen profesor, sino que la refuerza. Quien, delante de su auditorio, puede responder a una batería de cuestiones imprevistas, es porque tiene en su mano y en su voz el conocimiento suficiente de la materia, la facultad para adelantarse a los espacios en blanco. El educador no es quien tiene guardadas en un fichero todas las preguntas y respuestas, sino quien ha transitado antes por las mismas dudas que los otros que le siguen.
De ahí que el escenario global de una enseñanza online, ahora que la Historia nos empuja a ello, sea un desafío excelente para recordar que el proceso de aprendizaje nunca dependió de una asimilación pasiva de informaciones. En el fondo, la técnica viene en nuestro auxilio para dar una oportunidad a que unos, desde la barrera psicológica del chat, formulen con más libertad sus opiniones y reten al profesor con sus propias perplejidades. Algo así debió de pasar en la Atenas de Sócrates y Platón. Los discípulos caminaban a lado de sus maestros y seguramente miraban al frente, de la misma manera que nuestros estudiantes nos ven en la lejanía, desde sus pantallas. El escenario digital de hoy, igual que el de ayer, aliviaba del peso de la mirada solemne del maestro, del aula y de las miradas de los otros.
En resumen, la innovación docente es tan novedosa como (oh, paradoja) tradicional. El núcleo de la Flipped Classroom se concentra en potencialidades que están en el ser humano, más allá de las circunstancias de la civilización digital. El éxito no depende en exclusiva del número de aplicaciones que somos capaces de descargar en nuestro programa, sino de la pasión con la que transmitimos a nuestros estudiantes unas destrezas que ya se vivían en aquella Grecia de antaño: formación del espíritu crítico y del propio juicio, aptitud para la argumentación retórica, alimentación de la libertad.
Cómo citar esta entrada:
De Navascués, J. (2020). Elogio de la Flipped Classroom. Aula Magna 2.0. [Blog]. Recuperado de: https://cuedespyd.hypotheses.org/8273
Tomado de Aula Magna 2.0 con permiso de sus editores
[i] Catedrático de Literatura y Director del Departamento de Filología de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Navarra. Es autor de una veintena de libros y un centenar de artículos de su especialidad, la Literatura Hispanoamericana

lunes, 29 de junio de 2020

Audio en educación. Radio y podcast

Escribe Lorenzo García Aretio

En un post anterior de este blog me referí a los medios y recursos más propios para la educación a distancia. Entre ellos, destacaban los recursos audiovisuales que, bien utilizados, está más que contrastado, potencian las posibilidades de aprendizaje y retención. Estos medios cumplen en el campo de la educación algunas funciones que conviene destacar:
  • Pueden suplir, con mayor calidad en el logro de los aprendizajes, muchas de las tareas rutinarias y mecani­cistas del profesor convencional.
  • La cantidad y calidad de la información puede verse potenciada.
  • Presentan y tratan hechos y fenómenos de imposible o muy difícil contacto o visión directos.
  • Desarrollan actitudes críticas contra el acopio de estímulos que se reciben y que pueden llegar a ser alienantes del sujeto.
En próxima entrada me referiré al vídeo y a la televisión, hoy trataré sobre los recursos sonoros que han evolucionado desde las fuentes originales, naturales y directas del sonido (voz, música en vivo, ruidos…) hasta los soportes digitales actuales, pasando por los sonidos de carácter analógico. Dentro del «paquete tecnológico» relacionado con el audio podemos recordar grabadores y reproductores como los discos de vinilo, la casete, el CD, el DVD, el MP3, tarjetas de sonido, sintetizadores…, y, naturalmente, la radio (tomamos notas de estos trabajos, García Aretio, 1994 y 2014).
Hoy, los sistemas digitales pueden alojar, grabar y reproducir cualquier tipo de documento sonoro, y esto último, sea en formato síncrono (en directo) o asíncrono (en diferido). Ya me referí a los medios y recursos didácticos aquí. Y más allá del más escolar y académico de los recursos, por su larga historia (excepción hecha de la voz en directo), que es el texto escrito (aquí y aquí), el documento sonoro en soporte tecnológico ha venido ocupando un destacado lugar en los sistemas educativos no presenciales.
Mediante las comunicaciones síncronas o a través de grabaciones, además de la motivación que suelen generar, pueden desarrollarse habilidades expresivas, la escucha activa, la comunicación verbal, la conversación, la mejora de la dicción y del vocabulario, el goce de la música, la creación e interpretación de efectos sonoros, etc.
Si nos remontamos a los recursos sonoros que históricamente fueron más útiles en las propuestas de educación a distancia, habría de hacerse mención a un soporte de comunicación síncrona, al teléfono, que vino sirviendo para transmitir información, resolver problemas de los estudiantes, generar ideas, hacer preguntas y recibir respuestas, intercambiar y debatir. Al igual que los demás, este medio de comunicación ha ido evolucionando. En tiempos pretéritos las llamadas suponían un alto coste para el estudiante. Hoy, además de la comunicación inalámbrica y móvil, esa dificultad se ha subsanado gracias a las posibilidades que nos ofrecen diferentes resoluciones digitales.
La radio
Es mía, la conservo aún en mi casa. Aparato de 1937 (época de guerra civil en España)
La radio es un medio tecnológico de comunicación social que, a través de las ondas electromagnéticas genera una señal auditiva dirigida a masas, que se recibe de forma instantánea y simultánea. Cumple funciones informativas, educativas y recreativas. La representante de UNESCO en Pakistán, decía en 2017:
La Radio sigue siendo el medio más dinámico y atractivo del siglo XXI, ofreciendo nuevas formas de interactuar y participar. Esta poderosa herramienta de comunicación y medio de bajo costo, puede llegar a la audiencia más amplia, incluidas las comunidades remotas y las personas vulnerables como los analfabetos, los discapacitados, las mujeres, los jóvenes y los pobres.
Es éste un medio tecnológico que se ha venido utilizado por la mayoría de las universidades a distancia en el mundo y en otras muchas propuestas formativas de carácter no universitario, siguiendo en importancia al material impreso. Al tratarse de un recurso económico, versátil, de cobertura universal y de fácil disponibilidad, tuvo éxito en experiencias educativas en diferentes países y en todos los niveles del sistema educativo. El advenimiento de la radio en los inicios del siglo XX y su gran capacidad para llegar a todos, se presentaba como un medio digno de tenerse en cuenta para los fines de la enseñanza a distancia. Y esto, incluso en la era de Internet, al mostrarse en muchos países y regiones del globo como un recurso muy interesante que ha sabido evolucionar y adaptarse a esta sociedad digital.
Su dificultad estribaba en la posibilidad real de escuchar su programación, fuera porque no se sintonizaba la emisora o porque los horarios no eran compatibles con los del estudiante que trabajaba. Si ahora se dispone de conexión a Internet la radio digital anula ese problema. También hoy las emisiones radiofónicas de carácter educativo suelen convertirse en podcast de audio digitalizado que se soporta sin ningún problema en Internet. En efecto, la diversidad de canales en los que puede transmitirse la radio, es amplia: AM, FM, onda corta y, hoy, radio web, radio digital y podcasts.

viernes, 26 de junio de 2020

Micro Mooc a partir de itinerarios de aprendizaje

Escribe Carlos Bravo Reyes

Con el confinamiento producto del COVID numerosas actividades de formación las trasladamos, sin previo aviso, a ambientes digitales y totalmente a distancia. En varios países europeos y asiáticos las labores escolares comienzan a volver lentamente a la normalidad. En otros lugares las fechas para el retorno se alejan considerablemente, como es el caso de Bolivia donde se plantea el regreso para diciembre.

El cambio de ambientes presenciales a virtuales generó una necesidad de talleres, cursos, seminarios y otras formas de superación que están saturando a profesores, padres de familia y los propios estudiantes. Se suceden las conferencias, se incrementan los videos, las redes se llenan de información y todo junto favorece la infoxicación. Con el interés de colaborar en la necesaria alfabetización digital numerosas instituciones crean cursos de variados temas, pero no conforman un sistema de acciones dirigidas a satisfacer las principales necesidades de superación. 

Es común encontrar cursos o charlas que analizan en escaso tiempo herramientas, metodologías y formas de organización, donde los participantes quedan solo con la primera parte de todo. Prima la dispersión de la información, los sitios donde encontrar la continuidad de los cursos son variados y no se diseñan específicamente para dichas necesidades. En otras palabras es difícil crear el camino propio de instrucción, dificultando la construcción del sistema personal de aprendizaje.

Una forma de minimizar la dispersión de la información y contribuir a mejorar la construcción permanente del sistema personal de aprendizaje es mediante la creación de itinerarios de aprendizaje, apoyados en mapas conceptuales.

Los itinerarios de aprendizaje para actividades a distancia.

Una de las características principales de la mayoría de las actividades de capacitación que se realizan en estos tiempos, es la variedad de sus participantes. En esta diversidad encontramos diferencias en los niveles educacionales, intereses desiguales, habilidades para el trabajo con los medios digitales a veces opuestas, entre otras particularidades.

Bajo estos detalles, el diseño instruccional debe ser flexible y orientado a los participantes que puedan resolver sus necesidades de superación. Una forma de encarar la solución de dichas necesidades es mediante la creación de los conocidos itinerarios de aprendizaje.

El itinerario es la ruta flexible empleada en la organización de diferentes contenidos. Las experiencias en este campo lo vinculan directamente a los mapas conceptuales, aunque también pueden desarrollarse a partir de un diagrama de flujo. En nuestro caso lo trabajamos a partir del mapa conceptual, bajo el criterio que esquematiza con mayor claridad la secuencia del aprendizaje e incorpora elementos multimedia que enriquecen las conexiones.

(Barbara de Benito, 2010) Considera que los itinerarios se transforman en organizadores directos de los contenidos, ofrecen una visión rápida de las tareas necesarias para comprender el tema, bajo una organización flexible y adaptable a las características de los participantes.

Los mapas conceptuales es una de las formas de aplicar la teoría de Novak (Novak, 2010) en relación al aprendizaje significativo. Una de las herramientas destacadas para el diseño de los mapas es el conocido programa CMap creado por el Institute for Human and Machine Cognition. Los mapas se construyen preferentemente como respuesta a un elemento que se desea estudiar, analizar o comprender, expresado en la llamada pregunta de enfoque, que es el punto de partida de los demás elementos del mapa. Otro aspecto básico es la presencia de enlaces cruzados, que son los enlaces entre un concepto en un dominio de conocimiento con otro concepto en otro dominio, lo que lo vuelve más creativo. En la confección del mapa se debe prestar atención tanto a la estructura jerárquica, que da respuesta a la pregunta de enfoque como a la forma de buscar y relacionar nuevos enlaces. (Cañas Alberto & J Novak, 2006)

Micro Mooc en Facebook.

Desde el 2013 con estudiantes de final de grado de la licenciatura en educación en nuestra Universidad, emprendimos la tarea de desarrollar diferentes Mooc con el empleo de Facebook. Con estos Mooc se logró que los cursos sean verdaderamente abiertos, que los documentos estén siempre accesibles, demostrando así que lo importante en este caso, no es la plataforma sino el diseño instruccional empleado. En base a esto se elaboró una metodología (Bravo Reyes, 2015) que pone énfasis en los mapas conceptuales, los que se constituyen en el puente para acceder a los contenidos del Mooc. El mapa de la imagen pertenece al Mooc: Tecnología educativa a través de las redes sociales, al que se puede acceder desde este enlace