viernes, 3 de abril de 2020

¿Es posible que ahora haya tantas instituciones y personas que "sepan tanto" de educación a distancia y digital?

Realizo una búsqueda en Google, COVID y educación a distancia, y se me ofrecen 48 millones de resultados. Si busco COVID and distance education, aparecen un total de 644 millones de respuestas. ¡Sorprendente!

Es verdad que buena parte de esos resultados vienen a narrar las experiencias que están llevando a cabo instituciones o docentes con la finalidad de continuar atendiendo a sus estudiantes en tiempos de confinamiento domiciliario. Y eso está bien, diríamos que está muy bien. Todos podemos aprender de las buenas prácticas de otros, y también de sus errores. Y tampoco podemos criticar en exceso ciertos atrevimientos de algunos programas o instituciones que se han tirado a la piscina y ésta no tenía agua. Han intentado lo que pensaban que era bueno, sin demasiado tiempo para una lectura sosegada o un asesoramiento de experto. Ya digo, no voy a criticar estas apuestas porque la situación está siendo crítica y exige respuestas con bastante inmediatez.

Lo que me sorprende en realidad, y por eso este post, es la cantidad de "expertos" que han surgido de la nada. Me llama poderosamente la atención la "enseñanza" que nos llega a través de la red de aquellos docentes, estudiosos, instituciones, organizaciones y administraciones públicas que ayer mismo estaban renegando y criticando con escarnio a la educación a distancia en sus diferentes propuestas y realizaciones. Y sin ni siquiera sonrojarse, pedir disculpas o, al menos, afirmar que donde dijeron "digo", ahora están diciendo "diego", hoy parecen eternos defensores de la causa. Y todo ello, en no más de un mes. Llama la atención, ¿no?...

jueves, 2 de abril de 2020

Planificación EaD (I de VI). Planificar y diseñar claves, del éxito

El confinamiento en nuestras casas de millones de ciudadanos en todo el mundo, está poniendo a prueba las posibilidades de los sistemas educativos que pretenden reafirmar el hecho de que instituciones, docentes y estudiantes, no están de vacaciones. El sistema se pone a prueba cuando al estar cerradas las puertas de todas las instituciones educativas, la actividad continúa, dado que a los sistemas digitales el cierre de puertas físicas no le debe afectar.
Se están acometiendo interesantes experiencias de tránsito desde lo presencial a la modalidad a distancia, digital. En otros casos el caos resulta relevante. No ha de extrañar dado que la pandemia nos invadió de repente, sin tiempo para una planificación sosegada, prudente y bien fundamentada, relativa a esa transición desde lo analógico a lo digital.

Me voy a permitir ofrecerles en ésta y las próximas entradas una aproximación a lo que yo entiendo que podría ser una planificación y diseños eficaces para implementar acciones educativas en entornos de educación a distancia. Ya adelanto que la multitud de elementos y variables que voy a considerar en estas entradas no son todos ellos imprescindibles para el logro de esa calidad, pero sí recomendables o ideales desde mi particular punto de vista.

También soy consciente de que estas fases, etapas y acciones concretas que les propondré, podrían contemplarse cuando se tuvo ocasión de contar con el tiempo preciso para cuidar la coherencia y relación sistémica entre todas las variables. Pero por esa razón no me limité a sugerir "recetas minimalistas" para una acción exprés como la ahora exigida. He preferido proponerles lo que entiendo sería ideal, aunque en el momento actual, las instituciones y los docentes concretos tomen de estas etapas, fases y propuestas, aquellas que en las circunstancias actuales son viables, aunque puedan progresivamente ir reconduciendo la acción según un plan más ambicioso, premeditado y riguroso.

miércoles, 1 de abril de 2020

LMS. Plataformas Virtuales o Entornos Virtuales de Aprendizaje. Ventajas y funcionalidades

El COVID-19 ha roto la mentalidad existente en instituciones educativas, profesorado, estudiantes y familias. El confinamiento en casa y el lógico y razonable compromiso de mentalizar respecto a que la educación y todos sus agentes no están de vacaciones, ha removido los cimientos de tan centenaria estructura.
Hay que continuar enseñando y hay que continuar aprendiendo y hay que hacerlo sin la secular relación física, directa y cara a cara entre profesor y alumnos y de éstos entre sí.
Para aquella población que cuente con conectividad a Internet y con un dispositivo que permita penetrar en la red, resulta patente que, al igual que con el teletrabajo, ha de implementarse la teleeducación.
Muchas instituciones educativas, sobre todo las de nivel superior o universitario, aún siendo presenciales, ya contaban con plataformas virtuales, también algunos centros no universitarios. En estos casos el obligado tránsito hacia la educación a distancia digital, será más suave, en función del uso que de dicha plataforma hayan podido hacer hasta el momento profesores y estudiantes...

martes, 31 de marzo de 2020

¿Por qué van ganando los sistemas educativos a distancia?

Quizás en estos momentos muchos duden de la eficacia y calidad de los sistemas educativos a distancia y digitales a los que se están viendo obligados a penetrar. Quizás se sentían acomodados en la rutina diaria del hacer educativo presencial que, nadie pone en duda, ha mostrado excelentes realizaciones prácticas a lo largo de los siglos y a lo extenso de toda la geografía. Es decir, si la presencial se hace bien, nada que oponer. Al igual, si la modalidad a distancia se lleva a cabo bajo todos los parámetros de calidad que podemos exigir, igualmente puede ser eficaz.

Es decir, hay buena educación presencial y buena educación a distancia, al igual que deplorable educación presencial y desastrosa educación a distancia. Ya me refería en este Blog, en esta serie de entradas relacionadas con el COVID-19, a los avales académicos y científicos que muestra la literatura respecto a la calidad de los sistemas no presenciales.

Pero la realidad es que, antes del COVID-19, la educación a distancia iba ganando a nivel mundial en número de estudiantes, de instituciones, de profesores, de programas y cursos, de investigadores, etc. Probablemente ya iba ganando entonces debido a esas ventajas que apunto más adelante.

Quiero decir que, quienes por las circunstancias actuales, obligados se están viendo a tener que migrar a estos sistemas innovadores, no deberían temer por la pérdida de calidad si cuidan todas las variables curriculares que inciden en la modalidad, empezando por la propia capacitación, aunque tenga que ser, en los momentos actuales, exprés. Ya vendrán tiempos mejores para ahondar en ello.

    lunes, 30 de marzo de 2020

    No temamos. La educación a distancia puede tener calidad, y mucha

    Decíamos en un post anterior aquello de "Obligado te veas...". Pues, en efecto, muchos colegas, profesores presenciales (me referiré más especialmente, como vengo haciendo en las últimas entradas, a los de nivel universitario) se han visto obligados a realizar tareas propias de las que venían desarrollando con normalidad colegas que vienen laborando en sistemas educativos de corte digital, debido a la maldita pandemia que nos azota.

    Muchos de ellos vienen haciendo loables esfuerzos por adaptar sus hábitos y estrategias docentes a esta forma diferente de enseñar. Se esfuerzan por aprender, leen, preguntan, experimentan, etc., con ilusión y esperanza de que este tiempo de cierre de los centros educativos, les abran nuevas oportunidades para la innovación y mejora de calidad de su anterior docencia.

    Pero existen otros que ya eran muy reticentes y críticos con los sistemas a distancia y que a regañadientes están aceptando acomodarse a las exigencias del guión. Pero siguen sin creer en las posibilidades, eficacia y calidad de estos sistemas, cuando los diseños y desarrollos se acomodan a parámetros pedagógicos ya contrastados.

    Trataría de explicarles, a estos últimos que, cada vez hay un mayor número de instituciones, programas, docentes e investigadores comprometidos que confían en esta modalidad y, lo que es más importante, más investigaciones en cuyos resultados sobre eficacia y eficiencia la educación a distancia aparece al menos a un nivel similar al de los procesos presenciales.
    En efecto, algunos estudios realizados por nosotros mismos (García Aretio, 1985, 1987, 1997), que tuvieron como población de análisis, por una parte, a los licenciados de la UNED y, por la otra, a los estudiantes y a los que habían fracasado o abandonado, llegaron a concluir que la eficacia de un proceso educativo no está en la modalidad, sino en el rigor de los planteamientos pedagógicos que sustentan el diseño y desarrollo del proyecto (García Aretio, 2019)...