martes, 16 de julio de 2019

Dime qué citas y te diré cómo es tu artículo. Algunas reflexiones sobre las referencias en los artículos de investigación educativa

Escriben . Javier Murillo y Cynthia Martínez-Garrido Universidad Autónoma de Madrid


Las referencias que aparecen al final de un artículo de investigación dicen de nuestro texto mucho más de lo que imaginamos. Así, no sería arriesgado afirmar que un buen artículo “se huele” sólo revisando las referencias. O, dicho de otra forma, ¿es posible un excelente artículo con malas referencias? La respuesta es un no o, no seamos tan estrictos, es muy muy difícil.
Pero no solo eso, las referencias nos dan mucha información acerca de la persona o personas que firman el texto: si son expertas en la temática o se están acercando a ella, si están actualizadas en sus lecturas o viven del pasado… tanto que hasta será posible vislumbrar sus ideas políticas. Y, desde luego, unas referencias descuidadas, mal de formato o que no se corresponden a las citas del texto (por exceso o defecto), muestran que quizá el artículo no está tan mimado como debería.
El apartado de referencias es mucho menos “automático” (que surge directamente de la redacción del texto”) de lo que se podría imaginar. Vamos a usar este blog para atrevernos a formular algunas sugerencias para la mejora de las referencias. Y lo hacemos desde nuestra posición de “viejos”, es decir, que hemos escrito y nos han dado revolcones múltiples, pero también desde nuestra mirada de editores y de personas preocupadas por el tema. Aunque muchas ideas proceden de un estudio que publicamos recientemente (Murillo, Martínez-Garrido y Belavi, 2017) donde revisamos 20 artículos de investigación empírica educativa publicados en revistas JCR, 10 anglosajones situadas entre las primeras posiciones y otros 10 publicados en revistas JCR españolas. De esos la mitad cualitativos y la mitad cuantitativos.
Desde luego es del todo recomendable revisar las referencias al acabar el texto y hacerse algunas preguntas clave:
  • ¿Son muchas o son pocas referencias?
  • ¿Están actualizadas?
  • ¿Son de artículos de investigación u otro tipo de textos?
  • ¿Hay un razonable número de textos en inglés?
  • ¿Me faltan autores o autoras clave o textos que necesariamente deberían estar?
Vamos a dar algunos marcos que ayuden a abordar estas cuestiones.
En primer lugar, ¿cuántas referencias es recomendable incluir? La respuesta, en principio, parece sencilla: las que se necesiten pero sin excederse. Pero vamos a mojarnos, incluir muy pocas da mala imagen, y poner excesivas tampoco es lo más adecuado. Revisando esos 20 artículos que antes dijimos sale una cifra razonable de la que partir: 45 referencias. Aunque, curiosamente, encontramos que los artículos que usan metodologías cuantitativas tiene más referencias, de 56, frente a los 33 de los cualitativos. Con esas cifras de partida, que cada persona se haga su composición.
Mucho más claro es analizar la actualidad de las referencias. En los 20 artículos estudiados, prácticamente el 50% de las referencias tienen menos de 5 años de antigüedad respecto a la fecha de envío del artículo a la revista, y el 70% tiene menos de 10 años. Estas cifran son muy muy exigentes. No solo muestran la enorme caducidad de la investigación, nos exigen estar absolutamente al día en la temática abordada. Con ello una sugerencia “fuerte”: mirad las fechas de vuestras referencias e intentar acercados a que la mitad tengan menos de 5 años.
Desde luego, “la mayoría” de las referencias deberían ser artículos de investigación. Claro, la gran mayoría de las referencias proceden de la revisión de literatura, o marco teórico (la “I” del formato IMRyD) y, con ello, debe recoger “lo que se sabe” del problema de investigación. Y ese “lo que se sabe” está mayoritariamente publicado en artículos de investigación empírica, y no en libros. ¿Eso significa que no se pueden poner libros cásicos?, ¿no puedo citar a Freire? Claro que no, significa que con mucha moderación.
Esta necesidad de recoger “lo que se sabe” nos lleva a la sugerencia de incluir textos en inglés. Nos guste o no nos guste o no, la mejor literatura se publica en inglés, si no usamos artículos publicados en ese idioma casi con toda seguridad nos perderemos textos relevantes.
La última pregunta ha antes formulábamos hace referencia a los atores y autores clave. Y, más allá de la honestidad intelectual y la necesidad de citar a los referentes, apuntamos una sugerencia “de viejos” que puede ser útil para lo que no lo son tanto. Esperemos no pisar muchos callos. Las personas que investigamos somos muy vanidosas. Si enviamos nuestro artículo a una revista de prestigio, lo normal es que acabe siendo evaluado por alguna de las personas clave sobre la temática. Y, sin duda, esa persona “mirará” el artículo con mayor simpatía si se encuentra entre las referencias. Creo que se entiende.
Las referencias no son un apartado más, no es algo que se genera automáticamente como cuando utilizamos un gestor bibliográfico. Las referencias dicen mucho de nuestro texto y de nosotros mismos. Si queremos mostrar nuestro mejor perfil y que, finalmente, nuestro artículo sea publicado, mimémoslo. No es optativo.
Referencias bibliográficas:
Murillo, F. J., Martínez-Garrido, C. y Belavi, G. (2017). Sugerencias para escribir un buen artículo científico en educación. REICE. Revista Iberoamericana sobre Calidad, Eficacia y Cambio en Educación, 15(3), 5-34. https://doi.org/10.15366/reice2017.15.3.001
Cómo citar esta entrada:
Murillo, F. J. y Martínez-Garrido, C. (2019). Dime qué citas y te diré cómo es tu artículo. Algunas reflexiones sobre las referencias en los artículos de investigación educativa.Aula Magna 2.0. [Blog]. Recuperado de: http://cuedespyd.hypotheses.org/6349
Tomado de Aula Magna 2.0 con permiso de sus editores 

lunes, 15 de julio de 2019

Hacia un ecosistema español de Inteligencia Artificial: una propuesta

Escribe Editor de Universo Abierto

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 Arteaga, Félix ; Ortega, Andrés. Hacia un ecosistema español de Inteligencia Artificial: una propuesta. Madrid: Real Instituto Elcano, 2019
La Inteligencia Artificial (IA) no es una tecnología más o una actividad que afecte sólo al ámbito académico y científico. Es una tecnología crítica para la transformación y la economía digital, por lo que su disponibilidad o carencia afecta al bienestar, prosperidad e igualdad de la sociedad española.
Este informe pretende contribuir a un debate verdaderamente “español”, transversal, con propuestas para la construcción de un ecosistema español de IA en el que participen las administraciones públicas, las empresas, el mundo académico y la sociedad. También, se trata de engarzar ese ecosistema español con el ecosistema europeo y con el resto de los actores o ecosistemas internacionales. No es una estrategia nacional de IA que le corresponda al Gobierno impulsar, en línea con otros países y con lo que pide la Comisión Europea, sino una propuesta para la creación de un entorno que facilite la creación, desarrollo y sostenibilidad de esa estrategia.
Como señala la Comisión Europea, el éxito de la coordinación de la IA descansa sobre  tres pilares: (1) aumentar las inversiones públicas y privadas en IA; (2) prepararse para los cambios socioeconómicos; y (3) garantizar un marco ético y legal adecuado. Ninguno de estos pilares se puede construir con un enfoque exclusivamente gubernamental sino con uno ecosistémico. España dispone de actores y conocimiento especializados en IA, pero le falta un modelo de coordinación, por lo que precisa articular un ecosistema que corrija esa carencia. El Gobierno precisa asociarse con el resto de los actores del ecosistema para maximizar su potencial interno y aprovechar las oportunidades de cooperación en marcos multilaterales (como la UE) o bilaterales (como el acuerdo franco-alemán sobre IA) en Europa y fuera de ella. Siendo interdependientes, el ecosistema debe ser inclusivo y permitir la participación de las administraciones públicas, incluidas las autonómicas y municipales, así como la de los sectores económicos, académicos o sociales implicadas en el desarrollo de la IA.
Para señalar objetivos estratégicos y prioridades de IA es necesario desarrollar una capacidad de inteligencia estratégica en IA que permita analizar el estado, necesidades y opciones de la IA española. El mejor conocimiento posible del estado de la IA es imprescindible para que el análisis estratégico pueda identificar y seleccionar los nichos y cadenas de valor donde aplicar la IA con mayor impacto sobre sus objetivos públicos y privados. La prioridad de esta inteligencia estratégica, recogida y procesada por el ecosistema, consiste en estar pendiente de lo que va a venir en IA y no sólo en sacar partido de lo que ya existe, en conocer qué áreas debe desarrollar y cuáles consumir. Toda estrategia española en IA debe ser coherente con una visión de país y con otros ecosistemas y estrategias tecnológicas elaboradas o en elaboración.
La mayoría de las estrategias conocidas apuestan por concentrar los esfuerzos nacionales de IA en la prestación de servicios públicos preferentes y en la producción de alto valor añadido, en lugar de dispersar los recursos limitados en desarrollos de carácter genérico. Su necesidad es más urgente en los sectores públicos o privados ya digitalizados que disponen de datos suficientes para permitir la aplicación de la IA. El ecosistema ha de ser capaz de integrar capacidades de conocimiento con capacidades industriales y sociales. Sus esfuerzos deberían centrarse en impulsar plataformas industriales que utilicen la IA como elemento competitivo de sus negocios y en la prestación de servicios públicos con un gran impacto social.
Tomado de Universo Abierto

sábado, 13 de julio de 2019

Estar informado (semanal 13/7/2019)

CUED: Tendencias de Internet en 2019: el crecimiento y uso de los datos

CUED: Sobre los investigadores más citados de España: análisis del periodo 2015-2018

CUED: Barreras para el aprendizaje de los estudiantes con libros electrónicos

CUED: Apuntes para reflexionar sobre los másteres oficiales

CUED: El CI tiene mas problemas de lo que piensas

Las competencias docentes en entornos virtuales: un modelo para su evaluación | García | https://t.co/LeI8R07HyE

Vídeo educativo y rendimiento académico en la enseñanza superior a distancia | De la Fuente Sánchez | https://t.co/lfDMMXjPND

Case studies of Australian and Indian quality assured online learning – | https://t.co/NWzgxQFQHx

Análisis de revistas científicas en MIAR | https://t.co/lfoKm3sPRP

What are the drivers and innovations shaping tomorrow’s higher education landscape? | https://t.co/Yj1arEcg9o

Afetividade e motivação na docência online: um estudo de caso | Castro | https://t.co/NaCSWfEHPi

Engaging Learning and the Serious eLearning Manifesto | https://t.co/PZMrZBYuQE

Global quality in online, open, flexible and technology enhanced education: An analysis of strengths, weaknesses, opportunities and threats — | https://t.co/9PyYxQMQw1

E-learning is Taking Over Offline Teaching. Here’s Why | https://t.co/uCZMNsty2y

Renacimiento de las Humanidades: el valor de enseñar para el mañana — | https://t.co/LdsHZqLGcM

Dos métodos de aula invertida: el más utilizado y el más avanzado. En 4 minutos. – | https://t.co/z9GwD0saWW

Profundizando en el conocimiento: la reflexión como herramienta de aprendizaje — | https://t.co/V6ttppKoNP

Educación: Cuando Bill Gates gastó más de 200 millones en revolucionar la educación y fracasó | https://t.co/bvcayZe4fo

How young universities aiming for high rankings are preparing for “Generation Alpha”. | https://t.co/iXH7THjmyo

La revolución de la ciencia de datos | https://t.co/eEE4x5xT3Z

La regulación y la educación son los principales obstáculos para la transformación digital. | @scoopit via @lgaretio lacomparacion.com/la-regulacion-

Nuevas combinaciones de aula inversa con just in time teaching y análisis de respuestas de alumnos | Prieto Martín | https://t.co/VDGbzp3PaR

Blended learning, más allá de la clase presencial | Jesús Salinas | https://t.co/epMywvqUJM

Mobile Learning Trends for 2019 | https://t.co/hdqBnH3JwE

viernes, 12 de julio de 2019

Tendencias de Internet en 2019: el crecimiento y uso de los datos


Escribe Editor de Universo Abierto


Young Asian Girl Using Smartphone in urban city
The Internet Trends report 2019
El informe Tendencias de Internet – el juego de diapositivas favorito de todos – de Bond Capital, creado en 1995 por Mary Meeker ·”La Reina de Internet” subraya las tendencias estadísticas y tecnológicas más importantes de Internet
Lo más destacable para 2019 es la desaceleración del crecimiento de las ventas de comercio electrónico, el aumento del gasto publicitario en Internet, el crecimiento de los datos, así como el aumento de los modelos de negocio de suscripción gratuita, la telemedicina, el uso compartido de fotografías, los juegos interactivos, la economía bajo demanda y mucho más. La “Reina de Internet” hizo referencia a Slack, Stripe, Spotify, Dropbox, Discord, Twitch, Zoom, Stitch Fix, Instagram y la compañía de cartera de bonos Canva
Con 3,8B, el número de usuarios de Internet representa más de la mitad de la población mundial. Si bien el comercio electrónico sigue ganando cuota frente a la venta al por menor física, las tasas de crecimiento están disminuyendo. Mientras el crecimiento de la publicidad en Internet es sólido y la innovación es saludable. Mientras que el crecimiento de los usuarios de Internet se está desacelerando, la innovación y la competencia mundial siguen impulsando el crecimiento de los productos. mejoras, nuevos tipos de uso y monetización – especialmente en áreas de vídeo digital, voz, prendas de vestir, servicios locales y mercados tradicionalmente desatendidos.
Fuera de EE.UU., nos centramos se aprecia un crecimiento e innovación especialmente altos en servicios financieros y de cumplimiento directo basados en datos. Se destacan cambios masivos de uso global relacionados con la evolución de las imágenes y los juegos interactivos como herramientas de comunicación y la amplia aparición de los negocios de freemium a escala. El rápido aumento de los datos digitales recopilados y analizados es a menudo fundamental para el éxito holístico de los que actúan de manera más rápida. empresas en crecimiento y más exitosas de nuestro tiempo en todo el mundo. Los datos ricos en contexto pueden ayudar a las empresas proporcionan a los consumidores productos y servicios cada vez más personalizados que a menudo pueden ser obtenidos a precios más bajos y entregados de manera más eficiente. Esto, a su vez, puede aumentar la satisfacción del cliente.
Unas mejores herramientas basadas en datos pueden mejorar la capacidad de los consumidores para comunicarse directa e indirectamente con empresas y reguladores. Los componentes principales (consumidores / empresas / reguladores) están haciendo uso cada vez más de más de datos, aunque los retos de gestión siguen aumentando para todas las partes interesadas, lo que puede ser el primer paso para impulsar el cambio.
Los consumidores son conscientes de las preocupaciones sobre la sobrecarga del uso de Internet y están tomando medidas para reducir su uso. Las principales plataformas de Internet con sede en EE.UU. han implementado herramientas para ayudar a supervisar el uso y el crecimiento del uso de los medios de comunicación social parece que se está desacelerando tras un período de fuerte crecimiento. Debido a la amplificación de los medios de comunicación social, las revelaciones / acciones / reacciones sobre los eventos pueden precipitarse rápidamente.
Esto ha traído un nuevo enfoque a un viejo desafío para los reguladores de todo el mundo, encontrar las maneras más efectivas de amplificar lo bueno y minimizar lo malo, a menudo resultando en diferentes interpretaciones y estrategias regionales. A medida que los sistemas de Internet se vuelven cada vez más sofisticados, ricos en datos y de misión crítica, también lo es la oportunidad de ataques cibernéticos. Nos encontramos en una nueva era de ciberseguridad en la que las cuestiones tecnológicas se entremezclan cada vez más con la diplomacia y la defensa internacionales, y nos centramos en el impacto de Internet en el trabajo (a través de servicios bajo demanda y opciones remotas), la educación y la sanidad.
Tomado de Universo Abierto

jueves, 11 de julio de 2019

Sobre los investigadores más citados de España: análisis del periodo 2015-2018

Escriben Editores del Blog de Studia XXI

Como señalábamos en una entrada anterior (ver aquí), Clarivate Analytics ha analizado las publicaciones científicas en el período 2006 – 2016 y ha publicado la relación de los investigadores más citados del mundo en 21 ámbitos del conocimiento, integrada por 4.060 investigadores; en esta relación figuran 76 investigadores españoles, 7 son mujeres. Además, esta edición ha incorporado un apartado nuevo, el número 22, con una relación de 2.020 investigadores que, aun teniendo méritos relevantes, no superan el umbral para ser incluidos en la lista de los más citados en su ámbito del conocimiento; esta relación incluye 39 investigadores españoles, 9 son mujeres.
La tabla que es ofrecida a continuación proporciona una perspectiva de la presencia  de investigadores españoles en la lista de los investigadores más citados del mundo, así como el peso de las universidades.
La observación de la tabla permite, entre otras consideraciones, afirmar:
  • El número de investigadores españoles en la lista de Clarivate Analytics aumenta anualmente.
  • De acuerdo con el INE, la crisis en la contabilidad nacional se inició en el año 2008 y finalizó en 2014. En consecuencia, los intervalos temporales utilizados por Clarivate Analytics para analizar las publicaciones científicas, solapan con la crisis económica, seis años en la lista publicada en 2015 y siete en las de 2016, 2017 y 2018.
  • La inversión total (administraciones, empresas e instituciones) en I+D, a partir de 2008 inicia un descenso leve hasta el año 2010, para continuar con un descenso pronunciado hasta el año 2014, que “toca fondo”; a partir de 2014 asciende con ritmos diferentes hasta 2017, año en el que la inversión alcanza, aproximadamente, la cuantía de 2011.
  • Sin embargo, y a pesar de la disminución de la inversión en I+D, de la tabla se infiere que la aportación de los investigadores españoles  a la ciencia de excelencia mundial ha mantenido tendencia ascendente, salvo el año 2017 en el que, aunque aumenta el número de investigadores españoles respecto al año anterior, su peso porcentual disminuye.
  • Se revela, por tanto, una especie de inmunidad de la ciencia española de excelencia –siempre considerando solamente el indicador de Clarivate Analytics– ante la disminución de la inversión nacional e I+D. Sin entrar en el análisis detenido de esta circunstancia, una explicación puede estribar en el origen de la financiación, pues los proyectos desarrollados, o participados, por los investigadores españoles citados por Clarivate Analytics, son financiados principalmente por la UE, por organismos y agencias internacionales, por programas estratégicos, y por tanto con garantía de financiación, de las administraciones, por empresas o por consorcios con participación público-privada.
  • En el caso de investigadores universitarios, el porcentaje de su presencia en las listas de la élite investigadora mundial, aumenta desde el 59,62% en la lista de 2015 hasta el 72.36 % en la de 2018. (El 75,08 % si a la lista de 2018 es incorporado el apartado 22).
  • En el caso de los investigadores pertenecientes al CSIC, el porcentaje de su presencia en la listas de la élite investigadora mundial, salvo el repunte 2016, disminuye desde el 40,38% de 2015 al 31,57% de 2018 (el 25,22% si es incorporado el apartado 22).
Finalmente, un dato adicional:
  • El Banco Mundial, utilizando como fuente el Instituto de Estadística de Naciones Unidas, ha publicado el número de investigadores por millón de habitantes para cada país del mundo, correspondiente al año 2016. En este número incluye los estudiantes de doctorado. España ocupa el puesto 27 del mundo con 2.732 investigadores por millón de habitantes, mientras que la media de la UE es de 3.749 investigadores por millón de habitantes (Dinamarca, 7.515; Corea del Sur, 7.113; Islandia, 6.635; Finlandia, 6.525; Irlanda, 5.563; Japón, 5.210; Alemania, 4.893; Reino Unido, 4.430; Portugal, 3.929). España tiene un déficit respecto a la UE de 1.017 investigadores por millón de habitantes; considerando 45 millones de habitantes en España, resulta que para alcanzar la media de la UE es necesario incorporar 45.765 investigadores y doctorandos.
Tomado del Blog de Studia XXI con permiso de sus editores