domingo, 24 de marzo de 2019

Estar informado (semanal 23/3/2019)

CUED: Apostar por la Universidad

CUED: Una entrevista a Joseph Renzuli | https://t.co/EZMwd9tyGp

CUED: La universidad en funciones | https://t.co/NoYoR410iP

CUED: El papel de los medios en la visibilización de los más capaces | https://t.co/DLEBT6sGAl

CUED: Sobre el sentido de los procesos de garantía y de mejora de la calidad de la educación universitaria | https://t.co/XVb9pliV0o

Los estudios de grado en las universidades españolas (I): evolución y análisis de la oferta actual | https://t.co/BFyirubqAp

Formação de professores a distância para o uso de jogos digitais na escola: mudanças na prática pedagógica? | Ramos | RIED. Revista Iberoamericana de Educación a Distancia | https://t.co/oc4nh2ovIn

El reto de la tecnología blockchain en la Formación y en la Educación | https://t.co/jngTvfbuHZ

España tendrá un déficit de más de 100.000 jóvenes cualificados en diez años | https://t.co/dGaaWnEKfa

Proyecto Jedi , Decálogo para cambiar la universidad | https://t.co/bntz5nXonG

Las habilidades digitales, claves en el mercado laboral | https://t.co/Ad0N1LjvSm

De los nativos digitales a los smartphones zombies | No Toquen Nada  | https://t.co/EwQz2CixxJ

Zapatero y Rajoy no se “atizan” en la universidad | https://t.co/rsItZGkkYF

"If you use social media then you are not working" – How do social scientists perceive altmetrics and online forms of scholarly communication? | https://t.co/OmRIduG624

Tres hábitos de nuestro alumnado causados por el modelo educativo que lastran el aprendizaje ¿Cómo luchar contra ellos? – | https://t.co/1xt3zO44Eb

Las universidades multiplican los grados, una trampa para ganar alumnos que la privada sí rentabiliza | https://t.co/uXBriXtGjq

Roberto Fernández: 'Es falso que sólo con más dinero ya se hace todo bien' | https://t.co/G2AITYkOPA

La brecha educativa y tecnológica, retos para Europa | Tendencias | EL PAÍS Retina | https://t.co/va2CO3joZW

Cotec: La universidad quiere aprender de la Educación Primaria y Secundaria | Fortuna | https://t.co/mC8ypm6Ndy

Flexibilidad, docentes menos académicos y conexión con la sociedad: recetas de Cotec para "hackear" la universidad | https://t.co/ZYLjLdiAra

¿Qué pasa en Internet durante un minuto en 2019? | https://t.co/AQzo0XaZ4B

eLearning Trends Set To Transform Online Learning In 2019 | https://t.co/x0a3DugQr7

La Universidad de Stanford unirá las ciencias y las humanidades en nuevo hub de investigación de la inteligencia artificial — | https://t.co/zXjwk6zPox

Existe déficit en habilidades críticas en dos tercios del mundo, según estudio de Coursera — | https://t.co/yzvPbIarDw

¿Qué es lifelong learning y en qué consiste? — | https://t.co/qagcn8VuqW

Las contradicciones de la educación » Enrique Dans | https://t.co/Bd28P1uRTM

Marina Gorbis: “Las personas están redescubriendo el valor de las pequeñas interacciones y comunidades” — | https://t.co/4lkIc7I7lP

¿La clave de la curiosidad? Hacer las preguntas correctas — | https://t.co/EC704q0nao

No, el método Montessori no es “aprender jugando” | Mamás y Papás | https://t.co/Uu6uhzlAn0

The Hottest Chat App for Teens Is Google Docs | https://t.co/2W3n83a00g

Diez poderosas ideas para reiniciar la Universidad | https://t.co/BQIdrPHWS1

Should university and college instructors ban cell phones in their classes? | Tony Bates | https://t.co/MjufdGCemW

La incidencia del contexto socioeconómico en el empleo de los egresados universitarios | https://t.co/XxsCQLrISU

La gamificación motiva a alumnos y profesores | https://t.co/950uDedfEv

El escándalo de los sobornos resquebraja el sistema universitario de EE.UU. | https://t.co/aZs1KPqlrK

Las nuevas open research platforms: ¿cambiando las reglas del juego? | https://t.co/kOr0VFolvL

Altmetrics, indicadores alternativos para las revistas de Comunicación de Web of Science  | https://t.co/1gVmtfJAR8

¿Hacia una nueva Ilustración? Una década trascendente. Los grandes avances científicos y tecnológicos de la última década y su impacto | https://t.co/idF6N5i8d6

Donald Clark Plan B: Ai starts to crack the critical thinking... astonishing experiment... | https://t.co/lp97yDTGea

121 Conceptos clave en aprendizaje e innovación educativa | https://t.co/wSRihYoSk6

Mito 3- El e-learning es una formación menos exigente | https://t.co/gSXfiWI6hH

20 años de la Declaración de Bolonia | https://t.co/ySSLQ0aB0b

viernes, 22 de marzo de 2019

Apostar por la Universidad

Escribe Ángel J. Gómez Montoro

El 15 de junio de 2018 publiqué en la tercera de ABC un artículo en el que llamaba a reforzar la confianza en la Universidad en un contexto en el que la institución universitaria ocupaba las principales páginas de los periódicos, y no precisamente por logros académicos o investigadores sino con motivo de unos desafortunados y lamentables casos de mala praxis. En esta entrada se destacan las principales ideas que inspiraron mis reflexiones de entonces. Accedo a ello porque creo que siguen siendo válidas más allá de aquella concreta coyuntura.
Vivimos una época de incertidumbre y cambios acelerados, un contexto en el que como sociedad nos planteamos la eficacia y el sentido de muchos de nuestros tradicionales modos de hacer e, incluso, de no pocas de nuestras instituciones. Un debate tan necesario, pues no se puede vivir de espaldas a la realidad, como delicado, pues se corre el peligro de abandonar fundamentos sólidos por modas pasajeras. La Universidad no queda al margen de este debate y creo que eso no es malo pues lo peor sería el desinterés o la indiferencia.
Si hablamos de reputación universitaria, no hay duda de que Estados Unidos –con sus defectos- puede ser una buena referencia. Es verdad que hablar en general de la universidad norteamericana es ya poco preciso pues bajo ese nombre se encubren realidades muy distintas. Entre sus más de 4.500 instituciones universitarias están las mejores universidades del mundo y también muchas que están bastante por debajo de los estándares europeos. Con todo, poca duda cabe de que las universidades son una de sus principales fortalezas. No es solo que año tras año copen los rankings internacionales. Su investigación, gracias a los recursos públicos y privados que dedican, es objetivamente ejemplar y en sus aulas se forman buena parte de las élites mundiales. Solo hay que darse un paseo por sus campus para confirmar cómo son capaces de atraer y retener el mejor talento de todo el planeta.
Hay sin duda muchos factores que han contribuido a esta situación, pero quisiera detenerme en uno que creo explica en no poca medida su éxito: la cercanía y el compromiso de la sociedad con sus universidades. Los norteamericanos son conscientes de lo mucho que estas han contribuido, y siguen contribuyendo, a que su país sea una potencia mundial. Y las familias reconocen el valor que supone estudiar en la mejor universidad posible, un objetivo al que ‑quizás con excesos- orientan muchos padres toda la educación de sus hijos.
Por otra parte, el interés y el compromiso con la universidad no termina al graduarse. Los lazos afectivos con el alma mater se traducen en importantísimas ayudas económicas. Un alto porcentaje de antiguos alumnos aporta cuotas anuales más o menos generosas y no son excepcionales donaciones millonarias: hace solo unos días los medios informaban de la donación de 100 millones de dólares por parte de un antiguo alumno de Harvard para potenciar la presencia del teatro en la Universidad. Este compromiso les permite formar sus endowments y disponer de fantásticas instalaciones, además de poder ofrecer altos salarios a los mejores profesores o destinar importantes recursos a becas.
Estos datos siguen sorprendiéndonos a los europeos y es cierto que tienen una diversidad de causas, entre ellas, el favorable régimen fiscal de las donaciones. Pero uno de esos elementos es sin duda la idea de que quien triunfa profesionalmente no lo ha hecho solo por sus méritos sino también por la formación recibida, así como la percepción de que hay una obligación moral de devolver a la sociedad parte de lo que se ha recibido.
Más allá de la relación personal que cada universitario americano haya construido con la universidad en la que se gradúo, el interés por el futuro de la Universidad en general es compartido por todos. Frecuentemente, se publican artículos en los medios nacionales destacando avances y logros, pero también denunciando errores y carencias. Problemas como el excesivo endeudamiento de las familias por los créditos al estudio, la preocupación por las agresiones sexuales en los Campus o los más recientes boicots a ponentes polémicos, con lo que supone de limitar la libertad de expresión en un ámbito como el universitario, son, por citar algunos, titulares frecuentes. La sociedad americana percibe su universidad como una institución que, a pesar de sus carencias, contribuye como pocas al desarrollo del país.
Volvamos ahora a nuestra realidad para preguntarnos qué sucede en España. Ese compromiso –que no complacencia- de los norteamericanos contrasta con un cansino espíritu crítico que se refleja en los medios de comunicación y en muchas conversaciones. Se aprecia en la opinión pública una actitud pesimista que ha ido creciendo por las posiciones no ciertamente brillantes –aunque tampoco malas, hay que decir- de las universidades españolas en los rankings internacionales. Y cíclicamente vuelven a surgir debates sobre la endogamia, la inadecuada gobernanza, la lejanía, del mundo empresarial, etc. Unos debates que, por desgracia, no concluyen en propuestas concretas de mejora y, en todo caso, no consiguen los cambios de los que nuestras Universidades están tan necesitadas.
Ante estas críticas, la tentación de la Universidad es adoptar una actitud defensiva y de frustración por lo que considera ataques injustos al no reconocerse la contribución que -muchas veces con escasos y claramente insuficientes recursos- se ha hecho al desarrollo económico y social que ha vivido nuestro país en las últimas décadas.
Aunque entiendo que no es fácil articularlo en propuestas concretas –algo que, no obstante, no es imposible y muchas de ellas han aparecido en este mismo blog- sí tengo claro que si queremos que la situación cambie, es necesario superar esos reproches mutuos. Si de verdad nos creemos que el desarrollo de la sociedad depende en buena medida de la educación y la ciencia, es necesario alinear esfuerzos y trabajar de la mano, sin esperar a que se arreglen todos los problemas, algo que nunca sucederá.
La sociedad no puede ni debe tener una complacencia acrítica con las Universidades, pues ello no ayudaría nada; pero no debería verlas como instituciones ajenas o distantes, o limitarse a criticar su ineficiencia o sus defectos como si fuera un espectador ajeno. Por parte de las universidades, debe haber un compromiso para acometer las reformas necesarias, aunque muchas de ellas requerirán también decisiones políticas que van más allá de su capacidad de decisión. Y estoy convencido de que, si queremos que el sistema mejore, las reformas deberían potenciar la autonomía y la competitividad, una de las claves del éxito del modelo norteamericano a la que me referí ya en otra entrada de este blog (ver aquí y aquí)
A nuestro sistema le sobra rigidez (y las últimas reformas, con la ingente burocracia que han supuesto, no han venido precisamente a disminuirla). Los que gobiernan las universidades -especialmente las públicas- tienen un escaso margen de decisión para definir su modelo y no pueden seleccionar a su profesorado ni a la mayoría de su personal de administración y servicios. A ello se suma la escasa movilidad del alumnado (que prefiere estudiar en su Comunidad Autónoma o en su propia ciudad), y del profesorado, que acostumbra a concentrar su vida académica en la misma universidad (en la que, con frecuencia, también ha estudiado).
No puedo detenerme en cómo llevar a cabo esos cambios pero sí quiero dejar claro que no soy partidario de imponerlos; es más, creo que muchas universidades pueden seguir con el perfil actual, dando un servicio sobre todo a la Comunidad Autónoma que la financia (aunque desde luego habría que repasar los mapas de titulaciones de cada una de ellas para ver cómo hacer sistemas universitarios más eficientes y que garanticen un mejor uso de los recursos públicos). Lo que propongo es que aquellas otras universidades que, de acuerdo con su Comunidad Autónoma, quieran cambiar, puedan hacerlo. Si se me permite la comparación, deberíamos ir hacia un sistema en el que la mayoría de las universidades jueguen la liga nacional, con un nivel de calidad alto, pero donde algunas puedan jugar la Champions. Y estoy convencido de que esa diversificación sería muy beneficiosa para el conjunto y no solo para las Universidades capaces de posicionarse mejor.
Esto requiere algunos cambios importantes: en primer lugar, en el modelo de gobierno de las universidades públicas, algo que han hecho otros países con buenos resultados; requiere, asimismo, un sistema más flexible de retribución del profesorado, que permita a las universidades atraer a buenos académicos ‑nacionales e internacionales- mediante mejoras salariales y materiales. Y requiere, por último, favorecer la movilidad del alumnado, lo que pasa por mejorar el actual sistema de becas, pues solo si los mejores estudiantes pueden elegir los mejores centros, con independencia de su renta y del lugar en el que vivan, habrá verdadera competencia (véase al respecto la interesante entrada de Juan Hernández Armenteros publicado hace unos días en este blog).
Esos son, por otra parte, pasos imprescindibles para la internacionalización, es decir, para poder atraer talento -tanto en alumnos como en profesores- de cualquier parte del mundo. España está en una posición óptima para atraer estudiantes de Latinoamérica, pero también de otros países, pues el conocimiento del castellano es algo muy atractivo para quienes ya dominan el inglés. Podemos –y deberíamos- tener en nuestros grados –en el posgrado esa presencia es ya mayor- un porcentaje importante de estudiantes internacionales. Y no hablo desde la teoría: permítanme que me refiera a mi propia Universidad donde en este curso 2018/19 el 25 por ciento de los alumnos que han empezado sus grados proceden de fuera de España.
Hay desde luego mucho que hacer, pero no podemos avanzar desde la crítica estéril y mucho menos desde la desconfianza. Solo tendremos universidades excelentes si como sociedad apostamos por ellas, las sentimos como propias y nos comprometemos –con recursos económicos y las reformas políticas necesarias–a su éxito.

Tomado del blog de Studia XXI con permiso de sus editores

jueves, 21 de marzo de 2019

"Yo no lo veo...", o el papel de los medios en la visibilización de los más capaces

Escribe Javier Tourón


En esta entrada quiero recuperar dos informaciones aparecidas en distinto soporte y momentos, pero que pueden tener su interés como resúmen de tantas ideas sobre los más capaces, su identificación y su educación.

La primera es una entrevista que apareció en el diario La Rioja en diciembre del año 2017. La he releído y sigo bastante de acuerdo con lo dicho.
El otro documento es una entrevista en vídeo que me hicieron y se publicó posteriormente en el canal de una asociación de padres.
Ambos documentos pueden tener interés a modo de resumen. La cuestión es: ¿cuándo cambiará la escuela para abordar las necesidades de todos los escolares?, ¿cuándo las Administraciones legislarán adecuadamente y harán cumplir lo legislado? Por decirlo no será.
Una palabra final para destacar la importancia que los medios de comunicación pueden tener en la tarea de difundir conocimiento y crear una cierta sensibilidad positiva hacia los temas educativos, en particular al que nos ocupa. El impacto es tan grande que también es preciso apelar a la responsabilidad y el rigor a la hora de elaborar reportajes que no siempre ponderan adecuadamente los conocimientos disponibles, o ponen en plano de igualdad las opiniones de unos con las evidencias de otros. Sobre las altas capacidades, su identificación y tratamiento educativo está todo, o casi todo escrito. Hay muchas evidencias científicas y sería bueno que los que escriben "desde fuera" lo tuviesen en cuenta.


Tomado de Javier Tourón con permiso de su autor

miércoles, 20 de marzo de 2019

Sobre el sentido de los procesos de garantía y de mejora de la calidad de la educación universitaria

Escribe José María Nyssen

El momento actual pone sobre la mesa nuevos desafíos de variada índole en los que, crecientemente, se llama a la Universidad a tomar parte como un actor fundamental a la hora de afrontarlos. No constituye novedad digna de mención resaltar este hecho. Ahora bien, cabe reflexionar sobre cómo se está dando respuesta a tales desafíos, y en qué medida los procesos de garantía de la calidad juegan o pueden llegar a jugar aquí un papel importante.
No es baladí insistir en que las políticas que, en relación a la garantía de la calidad universitaria, ponen en funcionamiento los gobiernos, las universidades y las agencias de evaluación, habrían de estar de manera importante al servicio de los objetivos dados a la educación superior -también entendida ésta como bien público- en los marcos generales propuestos desde foros como UNESCO (1998 y 2009), el Espacio Europeo de Educación Superior -EEES- (Ministros europeos de educación superior, 1999), Consejo de Europa (2007) y Unión Europea (Parlamento Europeo, 2012).
Como en años anteriores, la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA), a través de su Informe sobre el estado de la evaluación externa de la calidad en las universidades españolas, ofrece un análisis de situación de la repercusión de las actuaciones de evaluación externa de la calidad en el sistema universitario español y su evolución, incidiendo en la reflexión sobre diversos asuntos de importancia para propiciar la mejora en los procesos y en los resultados vinculados a tales actuaciones. Y lo hace tratando varios temas distribuidos en cuatro grandes bloques.
El primero de éstos bloques se centra en los procesos de evaluación encaminados a la mejora de la calidad de los títulos oficiales universitarios enmarcados en el EEES. Además, presta atención a la futura convivencia de la acreditación de títulos con la acreditación institucional y sus posibles implicaciones. También dentro de este bloque el informe se detiene en las actuaciones de evaluación encaminadas a la concesión de sellos internacionales de calidad a títulos universitarios de grado y de máster como reconocimiento de su orientación profesional en determinados ámbitos.
El segundo bloque se ocupa de la mejora de la calidad en las instituciones y centros de educación superior universitaria. Aquí, se examinan los procesos de evaluación de los sistemas de aseguramiento interno de la calidad de tales centros e instituciones y, en conexión con dichos sistemas, de las actuaciones puestas en funcionamiento desde las universidades para revisar y promover la mejora de la calidad docente. Asimismo, relacionado con los anteriores procesos de evaluación, se reflexiona sobre la nueva acreditación institucional dado el importante papel que ésta está llamada a desempeñar, así como sobre la incidencia que puede tener en otras iniciativas de evaluación externa vigentes.
El tercer bloque del informe da claves sobre la repercusión de los resultados desprendidos de los procesos de evaluación del personal docente investigador (PDI), bien encaminados al reconocimiento de la actividad del PDI en el ejercicio de sus funciones dentro de las universidades, o bien encaminados a la acreditación de candidatos para el acceso a plazas de PDI contratado o funcionario.
Ahora bien, llegados a este punto y considerando los contenidos anteriores, es en el cuarto bloque del informe en el que aquí nos detendremos pues incorpora algunas reflexiones de relevancia sobre la mejora de la calidad enfocada específicamente a la consecución de los objetivos de la educación universitaria a los que se aludía inicialmente.
Los llamados ‘sistemas de garantía de la calidad’, los ‘marcos de cualificaciones’ y los ‘ránquines universitarios’, entre otros, han entrado a formar parte de un entramado instrumental que, al ser concretados en su parte sustantiva, tienen repercusiones directas y evidentes en el comportamiento de la comunidad universitaria a la hora de afrontar su misión y, por extensión, en el resto de la sociedad.
Aun atendiendo al debido respeto a la autonomía de las universidades, una de las cuestiones más importantes en el debate actual de la educación universitaria plantea si, efectivamente, los sistemas universitarios están prestando suficiente atención al conjunto de los objetivos fundamentales de dicha educación o si, por contra, se están centrando solo en una parte de dichos objetivos y apenas están empleando esfuerzos en la consecución de otros también relevantes. Y, en consonancia, surge la pregunta sobre si pudiera estar ocurriendo esto último también con los procesos de garantía de la calidad que contribuyen a orientar a las universidades y a facilitar a éstas mecanismos de rendición de cuentas.
El hecho de no prestar una atención explícita y sistemática a los diferentes objetivos fundamentales de la educación puede generar desequilibrios importantes en cuanto a la atención real que se presta a unos y otros objetivos, e incluso que algunos de ellos, aun siendo importantes, queden relegados en la práctica a un segundo plano.
Así, por ejemplo, se advierte desde determinados foros que “la educación superior debe no solo proporcionar competencias sólidas para el mundo de hoy y de mañana, sino contribuir además a la formación de ciudadanos dotados de principios éticos, comprometidos con la construcción de la paz, la defensa de los derechos humanos y los valores de la democracia (UNESCO, 2009); y, por tanto, se pone de manifiesto el importante papel llamado a desempeñar a la educación superior en muy diferentes facetas a la hora de afrontar retos, entre los que cabría mencionar la inclusión de colectivos con dificultades, la equidad en el acceso a una educación de calidad y en el éxito en su consecución, la sostenibilidad, la internacionalización, etc. Asimismo, dentro de las prioridades que se destacan en el último comunicado de ministros de los países que conforman el EEES (Ministros de educación superior, 2018) se cita el interés por procurar la mejora de la calidad y la relevancia del aprendizaje y la enseñanza, fortalecer la empleabilidad de los titulados y la ciudadanía participativa en sociedades democráticas, así como hacer los sistemas educativos más inclusivos.
De acuerdo con estos ejemplos, varios organismos supranacionales ya ofrecen referentes concretos, entre otros, sobre ciudadanía democrática (CoE, 2016) o desarrollo sostenible en un sentido amplio (UNESCO, 2017); con lo que, al igual que sucede con la revisión en el cumplimiento de aspectos reflejados en los marcos de cualificaciones de los países del EEES, cabría plantearse prestar una mayor atención a este tipo de referentes en ciertos procesos de garantía de calidad aún con un marcado sesgo procedimental y no claramente consciente de la diversidad de objetivos encomendados por la sociedad a la educación superior.
De este modo, entendiendo que los procesos de garantía de calidad tienen un alcance significativo, cabe intentar que los efectos que producen estén claramente al servicio del conjunto de los objetivos fundamentales de la educación universitaria y, por tanto, de las demandas de los estudiantes y la sociedad.
Se trataría aquí, en definitiva, de que los principales objetivos de la educación superior, atendidos por las universidades a través de varias de sus funciones y actuaciones, se vean progresiva y sistemáticamente respaldados en su conjunto de una forma explícita y directa por procesos de garantía de la calidad; pues ello facilitará que tales procesos puedan orientar, acompañar y animar decididamente en el logro equilibrado de tales objetivos.

Referencias
ANECA (2018). Informe sobre el estado de la evaluación externa de la calidad en las universidades españolas. Recuperado de: http://www.aneca.es/content/download/14432/178283/file/informe_calidaddeunis17_181026.pdf
Council of Europe (2007). Recommendation Rec (2007) 6 of the Committee of Ministers[of the Council of Europe] to member states on the Public Responsibility for Higher Education and Research. Recuperado de: https://www.coe.int/t/dg4/highereducation/news/pub_res_en.pdf.
Council of Europe (2016). Competences for Democratic Culture. Living together as equals in culturally diverse democratic societies. Strasbourg: Council of Europe. Recuperado de: https://rm.coe.int/CoERMPublicCommonSearchServices/DisplayDCTMContent?documentId=09000016806ccc07.
Ministros europeos de educación superior (1999). The Bologna Declaration of 19 June 1999. Joint declaration of the European Ministers of Education. Recuperado de: http://www.ehea.info/Uploads/Declarations/BOLOGNA_DECLARATION1.pdf.
Ministros europeos de educación superior (2018). Paris Communiqué. Recuperado de: http://www.ehea.info/media.ehea.info/file/2018_Paris/77/1/EHEAParis2018_Communique_final_952771.pdf
Parlamento Europeo (2012). Resolución del Parlamento Europeo, de 20 de abril de 2012, sobre la modernización de los sistemas de educación superior en Europa (2011/2294(INI)). (2013/C 258 E/08). Recuperado de: http://www.europarl.europa.eu/sides/getDoc.do?pubRef=-//EP//TEXT+TA+P7-TA-2012-0139+0+DOC+XML+V0//ES.
UNESCO (1998). World Declaration on Higher Education for the Twenty-first Century: Vision and Action. Recuperado de: http://unesdoc.unesco.org/images/0014/001419/141952e.pdf.
UNESCO (2009). Comunicado. Conferencia Mundial sobre la Educación Superior – 2009: La nueva dinámica de la educación superior y la investigación para el cambio social y el desarrollo (Sede de la UNESCO, París, 5-8 de julio de 2009). Paris: UNESCO. Recuperado de: http://unesdoc.unesco.org/images/0018/001832/183277s.pdf.
UNESCO (2017). Educación para los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Objetivos de aprendizaje. Paris: UNESCO. Recuperado de: http://unesdoc.unesco.org/images/0025/002524/252423s.pdf.

Tomado del Blog de Studia XXI con permiso de sus editores

martes, 19 de marzo de 2019

Una entrevista a Joseph Renzuli

Escribe Javier Tourón


El pasado septiembre el profesor Renzulli, que participó en el I Congreso Internacional Noroeste sobre Altas Capacidades, visitó la sede corporativa de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR) para grabar una masterclass que es ya material de estudio para nuestros alumnos del Experto Universitario en Altas Capacidades y Desarrollo del Talento, que se encuentra ya en su tercera edición, y que se unirá a la colección de masterclasses de expertos como Pfeiffer, Gagné, Reis...
Aproveché para hacerle una corta entrevista dentro de la serie que empecé hace algún tiempo bajo el título genérico Diálogos sobre Talento Educación y Tecnología.
Le formulé unas pocas preguntas cuyas respuestas no os dejarán indiferentes. Hemos hecho el esfuerzo de traducir y subtitular el vídeo que incluyo, pero también he decidido incluir el texto de los subtítulos porque me parece que su lectura puede ser de interés para todos los interesados en el campo de las altas capacidades.
Espero que os resulte de tanto interés como a mí.
El texto de las preguntas y respuestas se incluye a continuación. Tened en cuenta que al ser la trascripción de un texto oral, ha de tomarse como tal y no como palabra escrita. Me refiero al estilo y modos de decir. Los énfasis del texto, así como algunos enlaces, los he añadido yo para destacar aquello que me ha parecido más importante.
Javier Tourón [JT]. Hoy es un día realmente especial y tengo el gran honor de presentaros a uno de los grandes expertos en el campo de la educación de altas capacidades. Le conocí por primera vez en la Universidad de Nijmegen durante la cuarta conferencia de la ECHA, mi primera conferencia de la ECHA de hecho. Probablemente él no recuerda esto en particular, pero en aquella época estábamos trabajando en nuestra versión española de la escala de valoración de características de comportamiento de estudiantes superiores (SBCSS).
Estoy hablando del doctor Joseph Renzulli que es un líder y un pionero que no necesita mucha más presentación. Es uno de los arquitectos en el campo de la educación de las altas capacidades y ha estado aplicando la mejor pedagogía y formación del profesorado, no solo para los estudiantes dotados, sino para todos los estudiantes. La Asociación Estadounidense de Psicología (APA) lo nombró como uno de los 25 psicólogos más influyentes en el mundo.
Su curriculum es inmenso y no tenemos tiempo de revisarlo ni siquiera mínimamente. Cientos de trabajos, libros, contribuciones a congresos, etc. Su trabajo sobre la Concepción o Modelo de Tres Anillos de las Altas Capacidadesel Modelo Triádico de Enriquecimientoel Modelo de Enriquecimiento para toda la Escuela (SEM) son algunas de sus contribuciones más significativas.
Hay un par de cosas que me gustaría enfatizar ahora, fue uno de los colaboradores del monográfico Revista de Educación, número 368 que tuve el honor de editar, con un trabajo muy interesante sobre la identificación de los dotados. Tuvimos también la oportunidad de ofrecer a los lectores españoles su libro escrito con Sally Reis sobre el enriquecimiento Enriqueciendo el currículo para todo el alumnado.
Y hay algo que me gustaría mencionar, porque en nuestro contexto no es que sea algo poco común, es que nunca ocurre, ha recibido 50 millones de dólares en ayudas para la investigación. Por lo tanto, una larga carrera de 50 años en el campo [de las altas capacidades y el desarrollo del talento], me hace estar orgulloso de tener al doctor Renzulli aquí conmigo en UNIR y estoy seguro de que las preguntas que voy a hacerle cambiarán conceptos erróneos que seguro muchos tienen en este campo.
-[JT]. La primera pregunta es sobre la Concepción o Modelo de Tres Anillos de las Altas Capacidades desarrollado hace unos años y es probablemente uno de los modelos más y mejor conocidos en todo el mundo, pero he visto en muchos sitios, particularmente en nuestro país, que el Modelo de Tres Anillos fue usado como modelo de identificación, cuando no lo es, la gente no menciona nunca el Modelo de Identificación de Puerta Giratoria, por ejemplo. ¿Podría decirnos brevemente cuáles son los dos o tres elementos, o los elementos clave, que tienen que ser entendidos en su modelo para no confundir a los profesores o profesionales del campo de la educación?
-Joseph Renzulli [JR].
Bueno la primera cuestión es que uno debe ver los tres anillos como algo evolutivo, que hay cosas que podemos mejorar en los jóvenes.
La segunda cuestión es que cuando hablo de capacidades por encima de la media no estoy hablando de capacidades académicas tradicionales o las materias tradicionales que los jóvenes aprenden en la escuela y de las que se examinan. Aunque estas cuestiones son más estables en el tiempo son, sin embargo, evolutivas y pueden existir en otras áreas.
La tercera cuestión es que el círculo del compromiso con las tareas y el círculo de la creatividad son el tipo de cosas que no están siempre presentes o ausentes. Una capacidad por encima de la media en matemáticas, por ejemplo, tiende  ser la misma a lo largo del tiempo, pero la creatividad y el compromiso con las tareas son muy específicas según la situación. Puedes estar leyendo un libro o viendo algo en la televisión o escuchando algo en tu clase y de repente tener una idea creativa.
Creo que tenemos que tener cuidado de no hacer con la creatividad  lo mismo que hacemos con el rendimiento académico y darle una puntuación numérica percentil. Estas cosas vienen y van dependiendo de las situaciones. Y lo mismo sucede con el compromiso con las tareas, cuando estoy entusiasmado, lleno de energía e ilusionado por hacer algo, desarrollo un interés muy alto.
Lo que creo que es más interesante sobre los tres anillos es que los tres deben de ser interactivos y trabajar juntos antes de ver lo que yo llamo el desarrollo de comportamientos dotados. Y otra vez los círculos se alimentan unos de otros, así que un joven tiene una idea creativa y decide que le gustaría hacer un proyecto sobre la búsqueda de la contaminación en ríos o arroyos locales pero no realiza las actividades físicas para llevarlo a cabo, lo que llamamos compromiso con las tareas, entonces los anillos no van a juntarse y lo mismo es cierto en la dirección contraria. Un persona puede estar muy comprometido en hacer algo: “Dios mío, tenemos que hacer algo contra el acoso en la escuela”, eso le inspira o provoca ideas creativas para hacer algo en contra del acoso. Estas dos cosas se alimentan la una a la otra.No ocurren en todas las personas, no ocurren ni siquiera en la misma persona siempre, muchos de nosotros podemos tener buenas ideas pero nunca las llevamos a cabo. Generalmente ocurren en ciertos contextos mayormente de gran interés para esa persona. Por ejemplo, una persona puede estar interesada en examinar la contaminación en ríos o arroyos locales y otra persona puede estar interesada en dibujar una caricatura política para un periódico. Por eso siempre tenemos que fijarnos en el área de interés, las maneras en que la gente puede expresar ese interés, algunas personas verbalmente, otras por escrito, otras artísticamente, gráficamente, dramáticamente…así que el interés realmente prevalece a los tipos de comportamientos que reúne los tres tipos de anillos.
-[JT]. Maravilloso. Esto está muy conectado, y probablemente ya tengamos la respuesta, pero algunas personas en el campo educativo, el profesor medio, tiende a pensar que algunos niños son dotados y otros no lo son, y para mí esto es algo difícil de remover de la mentalidad de los profesores. ¿Cree que...? Bueno yo sé lo que piensa. Podría por favor enviar un mensaje de que esto es un modo de pensar un poco antiguo, usted usa la expresión estado del ser, ser o no ser dotado. ¿Podría explicar a los profesores que esta no es una concepción sostenible para la investigación y el pensamiento académico de hoy en día?
-[JR]. 
Creo que la mayoría de los profesores describirían a un estudiante como dotado o no dotado basándose sobre todo en su rendimiento académico en la escuela, en si aprenden bien las lecciones, si absorben toda la información y si hacen bien los exámenes...y creo que obviamente esto es un tipo de dotación, le llamamos alto rendimiento o dotación académica o escolar. Sin embargo, la gente que ha llevado a cabo cosas que han hecho aportaciones importantes, tanto si son al mundo en general, gente como Marie Curie, o como Albert Einstein…básicamente han trabajado en otras áreas además de en las de su rendimiento académico.
Tienen una gran motivación, una gran motivación para aplicarse en su área, una gran energía y normalmente esos son los tipos de cosas que promueven el tipo de dotación que llamamos dotación creativo-productiva, como opuesta a la dotación escolar o dotación de aprendizaje de lecciones. Por lo tanto, creo que los profesores deben ampliar su mirada a los estudiantes que preguntan mucho, que a veces no están de acuerdo con el profesor o se les ocurren ideas que la mayoría de la gente diría que son extravagantes o escandalosas, porque es la gente que tiene ideas la que mueve el mundo. Un famoso filósofo dijo “Si nadie discrepa de tu idea al principio, probablemente no es una buena idea”. Normalmente las nuevas ideas van en contra de las convenciones.
-[JT]. Mucha gente suele decir que los expertos no se ponen de acuerdo entre ellos. Tenemos varias teorías en este campo, varios expertos que han propuesto cosas diferentes, diferentes modelos, diferentes concepciones, hay muchos libros sobre ello. Esto es algo que la gente menos formada o la gente que no sabe mucho sobre este campo usa como excusa, dicen: “bueno no hagas nada diferente porque incluso los expertos no saben exactamente de qué están hablando”. La pregunta es: ¿cree que existe un punto común entre todas las teorías del campo?
-[JR].
Creo que hay un gran punto común y ciertamente la mayoría concuerdan en el concepto de las personas que se desempeñan bien académicamente. Creo que donde hay desacuerdo es en la extensión de la influencia de cosas como la creatividad, el compromiso con las tareas. Pero creo que el campo ha cambiado de opinión durante estos años que he trabajado en él, de la idea de que es simplemente un alto cociente intelectual el que hace a alguien dotado y no hay otras cosas que deben de ser consideradas. El artículo que escribí en 1978 que se titula “What makes giftedness? Reexamining a definiton”, es considerado por algunos como el principio de al menos fijarse en otras cosas además del alto rendimiento medido por pruebas académicas, pruebas de capacidades cognitivas o pruebas de CI. Pero ahora, la mayoría de la gente habla de un enfoque multi criterio para examinar, no si alguien "es dotado" o "no" [es dotado], sino si alguien necesita atenciones, oportunidades o recursos suplementarios para promover el desarrollo de su trabajo o idea.
-[JT]. Tengo una cita de uno de sus escritos de 2005. Escribió: “Aunque muchos autores usan la palabra “dotación” como un sustantivo, yo he usado sistemáticamente la palabra “dotación” como un adjetivo, en vez de como sustantivo. Comportamientos dotados [gifted behaviors] en vez de dotados [gifted]. Por lo tanto, ¿podría explicar con más detalle la relevancia de esta posición para las escuelas y los profesores?
-[JR].
Sí, creo que cuando se usa como sustantivo se refiere a un estado del ser, como si una persona que tiene ojos azules o no los tiene. No me importa usar la palabra “dotado” como un adjetivo y también como una referencia con la población de comparación. Decir que un niño o una niña es el matemático más dotado en mi clase de tercero es perfectamente razonable para mí.
En primer lugar estoy hablando de un área, las matemáticas, y otra gente en el campo usan ahora el término “especificidad de dominio” y eso es exactamente a lo que me refiero con ello. Y estoy hablando también del grupo de referencia de esa persona y esos son los otros niños del tercer curso o del quinto.
Si se proporciona a esa persona los tipos de apoyo correctos, crecerán en matemáticas, comenzarán a hacer un trabajo más avanzado en matemáticas y por eso, por lo que digo que el modelo de tres anillos, la concepción de tres anillos de la dotación es un enfoque de desarrollo, desarrollamos estas cosas en los jóvenes.
-[JT]. Gracias. Muchos educadores o, en general, en muchos lugares piensan que una medida les sirve a todos [one size fits all], tenemos también el Age-Grade Lock-Step y algunas personas suelen decir que tratar de manera diferente a personas diferentes es un tipo de segregación, promueve el elitismo, etc. ¿Es esto necesariamente verdad? Quiero decir, ¿atender a los dotados significa realizar una especie de ofensa al resto de la población? ¿O podemos mejorar la educación de todos atendiendo adecuadamente a los dotados?
-[JR].
Bueno, creo que tratar de enseñar a todos lo mismo, al mismo tiempo, es como ir al médico cuando tienes un problema en la mano y el médico empieza a mirarte el pie.
Algo acerca de los individuos es que cada individuo es único y cada individuo trabaja a distinto ritmo o velocidad y mantener a todo el mundo en la misma página al mismo tiempo es limitar oportunidades para el desarrollo del talento que contribuye al progreso del mundo, que hace crecer la economía de una nación…simplemente piensa en el número de puestos de trabajo que alguien como Steve Jobs creó cuando constituyó Apple, la empresa Apple, y después también cuando entró en el negocio del entretenimiento. Solo un conjunto de ideas creo miles, quizá millones, de trabajos y podemos poner muchos ejemplos de ello.
Y creo que este mundo tan complicado progresa con las ideas, las ideas han hecho todo lo que tenemos en este mundo, desde la ropa que vestimos a los coches que conducimos o los alimentos  que comemos. Todas estas cosas son el resultado de gente creativa a la que se le ocurrieron maneras nuevas y mejores, más efectivas, de hacer las cosas y tratar a todo el mundo exactamente igual probablemente no va a promover ese tipo de modos de pensar en la gente joven.
-[JT]. Vamos a ser creativos por un momento y [supongamos] que le piden establecer una ley local o nacional, en este país o en cualquier país, para promover acciones para tratar a los dotados. ¿Cuáles serían tus tres recomendaciones principales a las autoridades locales o nacionales?
-[JR].
Mi primera recomendación para las autoridades locales es que se proporcionen algunos recursos para desarrollar la dotación y la creatividad y el talento en la gente joven en sus colegios y esos recursos tiene que usarse sobre todo para formar a los profesores. Si los profesores no saben qué hacer para desarrollar e investigar cómo crear modos de pensar, no tienen los materiales o recursos para que esto ocurra, así que no va a funcionar.
Lo segundo es la formación de los directores. Puedes tener al mejor profesor del mundo en un colegio que está dispuesto a hacer cosas maravillosas con los jóvenes, pero tienes un director que dice: "no, en este colegio, el jueves, estamos en la página 27 del libro de lectura o de matemáticas y así es cómo gestionamos el colegio". Por lo tanto, creo que debe haber un entendimiento del desarrollo del talento por parte de los directores y algo de libertad para permitir una flexibilidad en la escuela, de que estos niños se vayan por su cuenta y trabajen con un profesor diferente, o cojan un coche con un adulto y vayan a entrevistar alguien a una institución artística o científica. Es necesario que los directores permitan en su escuela estos tipos de flexibilidad, de otra manera, volvemos al concepto de que una medida les sirve a todos [one size fits all].
-[JT]. De acuerdo. Puedo imaginar cientos de preguntas, podría hablar durante horas, pero no creo que sea correcto abusar de su tiempo y paciencia. Solo quiero agradecerle que haya venido a visitarnos en UNIR, para ofrecernos este bello conocimiento que estoy seguro que el público apreciará muchísimo. También por la grabación de la Masterclass que vamos a ofrecer a nuestros estudiantes del Experto en Altas Capacidades y Desarrollo del Talento así que muchas gracias por venir.
-[JR]. 
Una cosa que me gustaría decir como conclusión es que gracias a Internet, vivimos en, quizá, en uno de los mejores momentos de la Historia para muchos de los tipos de desarrollo del talento que abogamos por que tengan lugar. La gente joven hoy no tiene que tener cerca una gran ciudad, o una gran biblioteca u otros tipos de museos, teatros...otros tipos de recursos. Esas cosas están ahora disponibles, todo lo que tenemos que hacer es ser lo suficientemente listos para saber cómo integrar esas cosas a través de la tecnología en nuestros colegios.
-[JT]. Fantástico. Esa una aportación final muy interesante porque aunque estamos cara a cara, somos una universidad online y sabemos un poco sobre eso. Así que muchas gracias de nuevo y esperamos que nuestros estudiantes y nuestro público vayan más allá y busquen en Internet la página web de su universidad y todos los recursos que ofrece en su idioma [https://gifted.uconn.edu/].
Tomado de Javier Tourón con permiso de su autor