miércoles, 14 de abril de 2021

Informe sobre tecnologías emergentes en bibliotecas de investigación

 Escribe Julio Arévalo


Lippincott, Sarah. Mapping the Current Landscape of Research Library Engagement with Emerging Technologies in Research and Learning. Edited by Mary Lee Kennedy, Clifford Lynch, and Scout Calvert. Association of Research Libraries, Born-Digital, Coalition for Networked Information, and EDUCAUSE, 2021.

Texto completo

La Asociación de Bibliotecas de Investigación (ARL), la Coalición para la Información en Red (CNI) y EDUCAUSE publicaron su informe final sobre para promover el impacto de las bibliotecas de investigación en un mundo moldeado por tecnologías emergentes, este informe de Sarah Lippincott identifica oportunidades estratégicas para que las bibliotecas de investigación adopten e interactúen con tecnologías emergentes, con una duración aproximada de cinco años. horizonte de tiempo. Lippincott considera las formas en que los valores de las bibliotecas de investigación y la experiencia profesional informan y dan forma a este compromiso, las formas en que se reconceptualizarán las funciones de bibliotecarios y trabajadores bibliotecarios, y la implicación de una variedad de tecnologías sobre cómo la biblioteca cumple su misión. Realizado antes de la pandemia de COVID-19, este estudio es un recurso excelente para las bibliotecas de investigación, ya que identifican oportunidades estratégicas para adoptar y comprometerse con tecnologías emergentes.

El informe concluye que “las tecnologías emergentes … han llevado a las bibliotecas a adaptar sus roles históricos como administradores, educadores y curadores confiables para adaptarse a un entorno académico y una sociedad impulsada por datos digitales, marcada por la colaboración distribuida y enfrentando los desafíos de la desinformación, cultura de la supremacía blanca, y una pandemia global…. Las bibliotecas de investigación pueden aplicar la toma de decisiones basada en valores a medida que encuentran el equilibrio adecuado en su enfoque para adoptar y experimentar con tecnologías emergentes: el equilibrio entre agilidad y sostenibilidad, conveniencia y privacidad, transformación y persistencia “.

Tomado de Universo Abierto 

martes, 13 de abril de 2021

La educación a distancia digital. PreCOVID, COVID y PosCOVID (vídeo)

 Escribe Lorenzo García Aretio

Hace un par de días tuve ocasión de impartir una conferencia en las Jornadas para laTransferencia del Conocimiento y el Aprendizaje Digital ante la Crisis PostcovidDicha conferencia la titulé La educación a distancia digital. PreCOVID, COVID y PosCOVID. Debajo del todo tienen ustedes el vídeo de la conferencia completa y la cariñosa presentación que de mi persona realizó mi querida amiga, la Dra. M.Dolores Fernández Pérez.

Insistí en el hecho de que ante todo, la educación a distancia digital es, antes que nada, educación.En tiempos PreCOVID siempre existió interés por parte de ciertos sectores en enfrentar la buena educación presencial a la mala educación a distancia. Difícilmente encontrábamos ejemplos en sentido contrario cuyos contrastes llevarían a resultados bien diferentes.

¿Y qué sucedió, fundamentalmente en los formatos presenciales que a golpe de decreto o normativa oficial, tuvieron que migrar, de 0 a 100, desde una educación de corte convencional a otra de emergencia impartida en remoto? Más o menos lo que muestra la diapositiva siguiente, desde un diseño para esa educación presencial y convencional y un desarrollo que ya se venía haciendo, llegó el shock del confinamiento, la ruptura, y hubo de pasarse a desarrollar una educación a distancia, digital, pero con un diseño pensado para una educación presencial.

Y en el posconfinamiento, se están implementando innovaciones, variantes, modelos, etc., que en muchos casos giran en torno a la hibridación.

Modelos que, desde mi perspectiva, deberían tender a lo que denomino como modelos integrados de aprendizaje.

La conferencia completa y la presentación que realizó la Dra. M.Dolores Fernández Pérez, la tienen ustedes en el siguiente vídeo.

Tomado de Contextos universitarios mediados con permiso de su autor

lunes, 12 de abril de 2021

Dónde hacer curación de contenidos

 Escribe Javier Guallar




Guía básica de content curation: respuestas curadas a preguntas e inquietudes comunes sobre curación / 5

Este post está dedicado a dar respuesta a preguntas habituales acerca de dónde se puede hacer curación de contenidos, en referencia a los ámbitos profesionales o disciplinas en las que se hace habitualmente curación de información.

Dónde hacer curación de contenidos

Como decíamos recientemente, la idea de la curación de contenidos nace vinculada al sector del Marketing digital y ha gozado desde entonces una importante expansión entre las profesiones vinculadas a los Social media y los contenidos digitales tanto en el sector privado como en el público [1].

Es especialmente visible en la práctica profesional y la investigación académica en las áreas de Comunicación y de Gestión de la información, pero también se ha expandido con fuerza en Educación y en Ingeniería y Ciencias informáticas. Dentro del ámbito genérico de la Comunicación, se hace curación tanto en Periodismo como en Comunicación corporativa y dentro de la Gestión de la información, es visible en las Bibliotecas y otras unidades de información [2]. Además, e independientemente del sector profesional es muy buena opción para potenciar la propia Marca personal.

Entraremos más adelante en cada uno de estos enfoques. Fuentes seleccionadas:

Muy pronto un nuevo post de Guía básica de content curation: respuestas curadas a preguntas e inquietudes comunes sobre curación. Si te ha parecido útil, compártelo en tus redes sociales y ¡buena curation!

Tomado de Los content curators con permiso de sus editores

viernes, 9 de abril de 2021

No, no volverá la vieja normalidad en educación

 Escribe Lorenzo García Aretio

Cuando, finalmente, quede atrás esta terrible pandemia ¿alguien aún piensa que volveremos a la vieja normalidad en todas las facetas de nuestra vida?, ¿trabajaremos todos del mismo modo que lo hacíamos en 2019?, ¿será de nuevo eliminado el teletrabajo, o habrá un cómo y dónde trabajar diferentes?, ¿de la deslocalización, de nuevo al aquí y ahora?, ¿se volverá a los mismos atascos o retenciones de tráfico en horas punta como antes de la pandemia, una vez decrezcan las cautelas por usar el transporte público?, ¿el comercio electrónico volverá a la vieja normalidad?, ¿los viajes de negocio retomarán sus constantes?, ¿mantendremos hábitos de higiene similares a los de hace 18 meses?, ¿los que salieron de las grandes urbes y buscaron residencias en entornos rurales, volverán?, ¿abandonarán las tecnologías los que por primera vez se acercaron a ellas con motivo de la pandemia?, ¿visitaremos físicamente nuestra oficina bancaria con la frecuencia de antes?, ¿se recuperará el mundo del espectáculo presencial a cotas prepandemia?, los mayores como protagonistas en la pandemia, ¿volverán a ser olvidados?, ¿desaparecerán 100% las mascarillas?…

Y, probablemente, en todo aquello que afecte a la movilidad o al turismo, aeropuertos, estaciones de ferrocarril o autobuses, hoteles, zonas comunes de ocio, etc.,  se mantengan algunos hábitos de higiene, distancia y otras medidas de seguridad que se hicieron habituales durante estos meses. También se mantendrán algunas medidas probablemente en los hospitales y en las relaciones con los enfermos, ¿se mantendrán algunas comunicaciones en línea en las relaciones servicios de salud-pacientes?…

Quizás las relaciones sociales vuelvan a ser como antes, lo estamos deseando. Sin embargo, no porque durante la pandemia se hayan debilitado los lazos familiares, por ejemplo. Quizás, en algunos casos pudieron reforzarse. Pero, ¿y en la educación, volveremos a una vieja normalidad?, ¿será todo como en 2019? Categóricamente, de ninguna manera, de forma más especial en los estudios superiores.

En educación, ¿podemos soñar en alcanzar los mismos hábitos, costumbres, formas de trabajar y relacionarnos que hace 18 meses?, ¿no sería una vuelta atrás?, ¿no sería preferible en lugar de saltar hacia atrás hacerlo hacia adelante? ¿Diríase que no hemos aprendido nada nuevo y valioso en educación durante estos últimos meses?, ¿podría afirmarse que nada de lo asimilado será válido para aprovecharlo en tiempos de pospandemia?, ¿volveremos a una educación aquí y ahora, evitando o reduciendo la deslocalización y descentralización del aprendizaje? Categóricamente no, y más aún conforme el nivel de estudios es superior.

En todo caso, cualquier respuesta fundada a muchas de estas cuestiones tendrá su base en decisiones gubernamentales o institucionales, pero de manera fundamental, en la actitud de la persona que desea aprender. Y también, cómo no, del profesorado con respecto a la vuelta o no a aquella vieja normalidad o, en su lugar, dar un salto hacia adelante a una normalidad nueva, diferente, enriquecida, flexible…, adaptada a los nuevos tiempos.

Decía en un reciente artículo, con respecto a estas actitudes hacia lo digital por parte del profesorado en tiempos de confinamiento, estas cosas (García Aretio, 2021), generalmente referidas a niveles universitarios, aunque algo puede aprovecharse en otros aprendizajes, por su similitud:

a) Actitud de rechazo. Si nos trasladamos a las épocas más duras del confinamiento, hubo muchos docentes que abominaron, más que antes, de las pedagogías no presenciales, convenciéndose de que tenían razón cuando negaban posibilidades educativas dignas de consideración a esas modalidades digitales. Naturalmente, se trataba de docentes que a fuerza del mandato de las autoridades sanitarias tuvieron que virar 180º en sus formas de hacer educación. Probablemente se limitaron a replicar su acción pedagógica en formato digital, fuese síncrono o asíncrono. Y, casi seguro, no funcionó.

b) Los conversos. Pero con seguridad, en sentido frontalmente contrario, hubo docentes que se convirtieron de forma radical, al estilo de como lo hizo cayendo del caballo, San Pablo. Pero este santo parece que contó con el impulso divino que quizás no se prodigue en el tema que nos ocupa. Algunos de estos “conversos” han llegado a ser prolijos en “vender” modelos y metodologías maravillosas, alejadas de la relación presencial entre docente y estudiante. De ignorar, o incluso atacar, a las metodologías a distancia, sin estudio ni reflexión ni asesoramiento previos, escribían, argumentaban y defendían el reciente “hallazgo”.

c) Los flexibles y abiertos. Otros fueron descubriendo una serie de valores, antes ignorados, de las tecnologías aplicadas a la educación. No como para abjurar de la enseñanza presencial que siempre hicieron bien, pero sí para valorar otras posibilidades que podrían enriquecer sus experiencias docentes futuras, a través de algunas propuestas combinadas o de incipiente hibridación metodológica. Posiblemente se pusieron a estudiar, a debatir, a asesorarse, etc.

d) Los convencidos. No faltó aquel profesorado que, aún desenvolviéndose en entornos básicamente presenciales, ya habían experimentado y descubierto las bondades de ciertas tecnologías aplicadas a determinadas acciones educativas, en coherencia con algunos objetivos y competencias establecidos y en función de las exigencias de las actividades de aprendizaje propuestas. Estos tuvieron mínimo problema ante el obligado cambio de contexto.

e) Los que ya trabajaban en esos sistemas. Naturalmente, ya estaban aquellos que se desenvolvían en contextos en línea, para quienes el confinamiento, a efectos educativos, no tuvo especiales dificultades.

f) Los que, además, estudiaban e investigaban. Y, finalmente, quienes, además de conocer la práctica educativa en estos entornos, se dedicaron desde años a estudiar, investigar, innovar y escribir sobre este fenómeno educativo que, manejado con rigor, vienen aportando soluciones de valor dentro del ámbito educativo.

Ubíquese cada cual en alguna de estas categorías. Pero, mejor, piensen en qué posición se encuentra buena parte del profesorado de nuestro entorno. Personalmente no me fío de las categorías a) y b). En ambos casos se detecta una falta de consistencia argumental, y la que se ofrece suele estar apoyada en la ignorancia o, en insistir en enfrentar las buenas prácticas presenciales, que ciertamente abundan, frente a las malas prácticas a distancia, que por desgracia también proliferan. Nunca contrastan en sentido contrario. Suelen ser actitudes escasamente sustentadas en argumentos científicos.

Personalmente, quisiera tener grandes esperanzas en las categorías c) y d) de aquel profesorado que en la antigua normalidad prepandémica laboraba en entornos presenciales. Fundamentalmente desde ellos se generará la nueva normalidad educativa, siempre apoyados por criterios aportados desde la categoría f), de la que algunos de ellos, con seguridad, también forman parte.

¿Que se recuperará la presencialidad en las instituciones y programas presenciales?, por supuesto, aunque seguro que no en todas, y mucho menos al 100%, ni en la forma que la conocíamos. Y, ¡atención!, se van a incrementar ineludiblemente los aprendizajes no formales, fuera del sistema educativo reglado. Y ello, pese a quien pese. Saltaremos hacia adelante y no volveremos atrás, seguro que con muchos errores, pero también con aciertos. Las tecnologías digitales, la inteligencia artificial, las conexiones, la flexibilidad, la combinación, la hibridación, la sincronía y asincronía, la integración de metodologías, recursos, modelos, sistemas, la oferta y la demanda, las competencias, etc., en suma, formarán parte del futuro de la educación, de esa nueva normalidad educativa que personalmente vislumbro.

                                       https://pixabay.com/es/photos/vuca-volatilidad-incertidumbre-5406169/

No olvidemos que en la escuela tradicional, y universidad, estudiantes y docentes nos vinimos moviendo en un entorno SCSC (Stability, Certainty, Simplicity, Clarity). Tras la pandemia, ¿volveremos al confort de esas claves? Ahí, probablemente, al menos bastantes docentes se sentirán más confortables y seguros. Y desde ahí ¿se podrá preparar a ciudadanos que, sin duda van a moverse en un entorno VUCA (Volatility, Uncertainty, Complexity, Ambiguity)? Será interesante reflexionar sobre estos conceptos.

En fin, como docentes, o nos preparamos, todos, para la nueva sociedad de estos nuevos tiempos volátiles, inciertos, complejos y ambiguos, o nuestro trabajo será menos relevante y tendrá, probablemente, menor impacto social. A pesar de ello, no seré de los que nieguen la relevancia de la Stability de tantos principios, las Certainty y evidencias que nos muestra la ciencia (aunque el conocimiento sea más o menos provisional), la Simplicity de tantas cosas que nos hacen vivir y disfrutar, o la necesaria Clarity en la transmisión del saber, sea en presencia o en línea. Entender estas categorías y tratar de combinarlas o integrarlas con los tiempos que fluyen (VUCA) sería una buena estrategia para pensar la nueva educación. Mejor ahora, en tiempos de pospandemia, que nunca.

Referencia: García Aretio, L. (2021). COVID-19 y educación a distancia digital: preconfinamiento, confinamiento y posconfinamiento. RIED. Revista Iberoamericana de Educación a Distancia, 24(1), 09-32. doi:https://doi.org/10.5944/ried.24.1.28080

Tomado de Contextos universitarios mediados con permiso de su autor

jueves, 8 de abril de 2021

Aprendizaje personalizado: moda o necesidad

 Escribe Javier Tourón


Hace unas pocas fechas se ha publicado el informe del Observatorio de Innovación Tecnológica y  Educativa (ODITE) sobre Educación en tiempos de pandemia. Una lectura altamente recomendable en la que se pueden encontrar multitud de artículos relevantes sobre temas y tendencias de interés pedagógico y educativo.

El informe, dirigido por Juanmi Muñoz y Xavier Suñé, tiene tres secciones. La primera dedicada a tendencias educativas en la práctica, con temas como: aprendizaje basado en retos, gamificación, videojuegos, robótica, diseño e impresión 3D, escape rooms, etc. Una segunda sección se dedica tendencias educativas en desarrollo, con temas como: el diseño de aulas inteligentes, el diseño universal de aprendizaje, la educación inclusiva o el aprendizaje personalizado, entre otros. Se cierra con una sección de tendencias en perspectiva en la que se tratan temas tan sugerentes como: Telegram como herramienta educativa o los chatbots.

Por tanto, todo el informe merece la pena ser leído y pensado atentamente, tanto por profesores como por responsables educativos, administraciones y, desde luego, padres y estudiantes también. Cuanto más al día esté la comunidad educativa más fácil será el tener reflexiones y conversaciones inteligentes que nos permitan atender a todo el alumnado de manera óptima.

He tenido la oportunidad de contribuir en dicho informe con un tema que hemos tratado en muchas ocasiones en el blog desde diversos ángulos: el aprendizaje personalizado. En mi contribución, necesariamente breve, hago algunas reflexiones que pueden resultar de interés al pensar en el nuevo enfoque que deberíamos dar a la Escuela (pp. 86 a 95) para que se convierta en un verdadero ámbito del desarrollo del talento de todos los estudiantes.


Página 1 / 192
Zoom 100%
Powered by wp-pdf.com


Si prefieres ver el informe en la plataforma ISSUU en la que se ha publicado originalmente haz clic aquí.

Muchas gracias a todos los que lo han hecho posible tanto desde el punto de vista conceptual como formal. Un gran trabajo de coordinación y maquetación realizado por mi buen amigo y colega Antonio Calvillo que ya se ve que de caótico solo tiene el nombre. Es un informe muy elegantemente editado, que nada tiene que envidiar a otros que vemos en los entornos internacionales.

Tomado de Javier Tourón con autorización del autor