lunes, 11 de abril de 2016

#RedesSociales en educación formal. Reflexiones - Parte II


¿De qué manera las redes sociales pueden complementar la educación formal?

Hemos hecho mención que vivimos en redes sociales,  somos seres sociales y las redes forman parte de la cultural del hombre pero, gracias al crecimiento de Internet y de sus formas de comunicación han surgido los sitios de redes sociales virtuales como nuevas estructuras de comunicación. Aunque con una mayor frecuencia de vínculos débiles, estos nuevos espacios han propiciado posibilidades de colaboración y producción colectiva.

Por otra parte, existe también una tendencia a relacionarse a través de las redes virtuales con personas que ya forman parte de nuestra red de contactos, tanto en el social como en lo profesional, potenciando la formación de comunidades educativas de intereses comunes,  generándose así espacios muy ricos de intercambio y que perduran en el tiempo. Hay así un uso evidente que tiene que ver más con encontrarse y compartir novedades, eventos y emociones colectivas.
Otro aspecto interesante es notar que las redes sociales se sustentan en un criterio de popularidad y organizan el flujo de información de acuerdo al lugar que ocupan los mensajes de los usuarios y la cantidad de amigos o seguidores: es lo que define también la jerarquía.

De esta manera, las redes sociales tienen un propósito que requiere que el propio usuario defina y ejecute. Es decir, es el perfil de las personas, lo que escriben, lo que digan, la característica fundamental. Existe también un eufórico entusiasmo que rápidamente se diluye y se evidencia cuando un perfil deja de estar actualizado.  Las redes sociales tienen también rasgos que las convierten en espacios de conectividad, de comunicación inmediata, de socialización extensa y de gran visibilidad, que permiten una circulación horizontal de la información. 

En este contexto, ¿qué pasa con los límites entre lo público y lo privado? ¿Cuáles son las posibilidades y los límites de estos nuevos sitios de sociabilidad?

Sin dudas, en las redes sociales estos límites se desdibujan y y hoy es necesario trabajar sobre ello en la escuela. Muchos profesores han elegido Facebook Twitter para compartir contenidos y generar conversaciones sobre los temas de las clases. Así, no está mal que la escuela esté en Facebook, lo que no debería ocurrir es dejar pasar la oportunidad para trabajar ese "estar" de modo de reflexión crítica sobre el mundo en el que vivimos.  Facebook o Twitter han logrado convertirse en "extensiones del aula" que nos posibilita hablar de intercambios y aprendizajes más informales. Por lo tanto, las redes sociales pueden ser espacios propicios para motivar el aprendizaje y, a partir de aquí, pensar en cambios en la metodología y en los espacios dónde aprender, desde una visión de competencias claves para el futuro.

Ante estos nuevos escenarios de organización y comunicación, ¿cómo aprovechar entonces estos espacios de intercambio para potenciar la comunicación y el aprendizaje en la escuela? ¿Hasta qué punto es posible integrar estas redes y comunidades en la escuela a los mecanismos de socialización ya establecidos por sus integrantes?

Comparto esta excelente presentación de Carlos Magro que describe desde su génesis la situación de la escuela hoy, en tiempos de redes, y que ayuda a responder varios de mis interrogantes....

Como nos dice en su presentación, "Ser más digitales significa ser más sociales".