viernes, 26 de octubre de 2018

Aplicar innovación educativa implica salirse de la zona de confort. #innovacioneducativa

Escribe Ángel Fiallo
Fotografía Ángel Fidalgo
Llevamos varios siglos con un modelo educativo que ha consolidado un conjunto de hábitos tanto en el alumnado como en el profesorado.
Podríamos decir que nuestro modelo educativo es similar a una sesión cinematográfica, pero sin película. El alumnado está en la sala como espectador, en el escenario en lugar de proyectar la película hay un profesor que se la cuenta. Una vez narrada la película el profesorado evalúa la capacidad del alumnado para repetir la narración. Es mejor alumno el que haga la narración más parecida a la que ha hecho el profesor.
Si lo pensamos esto es cómodo, el alumnado está tranquilo escuchando al profesorado, el profesorado narrará lo que tenía previsto narrar (en tiempo y forma). Para ello cuanto más en silencio esté la sala mejor, cuanto más inactivo esté el alumnado mejor y cuanto mejor se tenga preparada la narración el profesorado mejor. Es cierto que el alumnado prefiere un narrador ameno, ya que de esa forma es más fácil recordar lo narrado, pero todo lo que va a pasar en esa sesión cinematográfica es previsible, planificado de antemano y no habrá cambio de guion.
En una asignatura que innova también hay una sala cinematográfica, pero alumnado y profesorado hacen la película. Esto implica participación activa del alumnado, cooperación, ensayos previos, meterse en el papel del personaje y actuar de forma colectiva. Para el profesorado implica continuar narrando; pero mucho menos, ya que tendrá que ser guionista, director, productor, creativo, solucionador de conflictos, manager e incluso actor. Lo que va a pasar en la sesión cinematográfica nadie lo sabe, dependerá de múltiples factores, pero lo cierto es que el alumnado habrá adquirido ciertas habilidades, competencias y además habrá construido conocimiento.
Hacer una película entre todos es salirse de la zona de confort tanto para el alumnado como para el profesorado. Pero también para los gestores educativos, quienes tendrán que darse cuenta que no basta con poner la sala y elegir la película. Hay que poner escenarios, atrezo y cambiar la forma de evaluación. El que apruebe ya no será la persona que sea capaz de repetir la narración del profesorado, será el que haya tenido una perspectiva global de la película, el que haya sabido relacionarse con el resto de compañeros (se me olvidó decir que en esta película no hay monólogos) y el que consiga, con su personaje, hacer realista la obra.
Innovar es salirse de la zona de confort, es asumir riesgos y es cambiar el guion. Pero innovar también es progresar, avanzar y mejorar la sociedad y todo esto, ahora mismo, es responsabilidad del mundo educativo.
Merece la pena salirse de la zona de confort.
Tomado de Innovación educativa con permiso de su autor

jueves, 25 de octubre de 2018

Videoabstract e infografía como nuevas oportunidades de la comunicación científica en Ciencias de la Educación

Por  Santiago Mengual Executive Editor Journal of New Approaches in Educational Research
Dpto. Educación Comparada e Historia de la Educación
Universidad de Valencia
 La comunicación científica está viviendo un cambio sustancial en sus formas y modos de transmisión. La emergencia de la tecnología ha enriquecido los canales de difusión y comunicación de la ciencia.
En los últimos seis años he tenido la satisfacción de participar en la construcción de un proyecto editorial que se inició desde cero, lo que me ha permitido aprender de colegas y editores acerca del mundo editorial de publicaciones científicas y, sobre todo, de las tecnologías de publicación.
En este tiempo he logrado también entender –con mucho esfuerzo- que la comunicación científica y los esfuerzos editoriales no pueden dar la espalda al mainstream presente en el mundo de la edición. Si bien es cierto que la mayor parte de editores y autores tratan de difundir sus resultados de investigación en revistas con factor de impacto, es también importante que los editores fomenten prácticas de difusión y comunicación innovadoras, para ofrecer así valor añadido a los autores y contribuir a la difusión de sus resultados de investigación. No nos referimos a que una revista deba estar en cuantas bases de datos pueda -puesto que eso ya se espera- sino que los editores vayan más allá y exploten las nuevas tendencias que el mundo editorial empieza a incorporar en su haber.
En un post anterior ya se comentaron las oportunidades de una tendencia altamente extendida a día de hoy, los pre-prints (Mengual & Aliaga, 2017); de hecho, PKP ha retomado la idea para incorporarla a sus futuros desarrollos. Pero más allá de esta estrategia concreta, puesta en práctica otras áreas de conocimiento y revistas que marcan tendencia como PLOS, eLife, F1000Research, PeerJ, etc., existen otras interesantes que pueden contribuir a mejorar los procesos de comunicación científica y transferencia social del conocimiento de las revistas de educación. De estas nos gustaría destacar los elementos multimedia de comunicación científica, categoría bajo la que agrupamos los abstracts gráficos, los video-abstracts y las infografías.
En los últimos años nos ha abordado una oleada de herramientas de comunicación académica (Bosman & Kramer, 2015) que, en algunos casos, se han incorporado a las publicaciones periódicas como nuevos canales de comunicación.
Es evidente que las editoriales científicas se han subido al carro de lo gráfico y cada vez son más los proyectos editoriales que empiezan a promover la publicación de video-abstracts como forma de difusión de los trabajos científicos. Esta práctica tiene grandes ventajas desde el punto de vista comunicativo, y facilita su redistribución en redes sociales y, por tanto, permite alcanzar a una audiencia mucho mayor y no tan focalizada en el mundo académico, sino más bien en lo social. Editoriales como PLOS, Taylor & Francis, Nature, Springer, Willey, Cell, Elsevier, SAGE, o la propia British Medical Journal promueven este tipo de prácticas. Incluso encontramos canales específicos como “WeShareScience.com” que permiten la difusión de esos resúmenes en vídeo.
Los videoabstracts pueden ser una buena forma de promoción y difusión de la ciencia que, combinados con las redes sociales pueden ayudarnos a conseguir una mayor audiencia. Un buen ejemplo de revista de educación que promueve esta innovación es la “International Journal of Educational Technology in Higher Education” (Ver Figura 1)
Figura 1: Ejemplo de la revista International Journal of Educational Technology in Higher Education
Los abstract gráficos son también una buena forma de enriquecer nuestro trabajo, al ofrecer una visión sintética de los resultados de investigación; por otra parte, son fácilmente utilizables en redes sociales, en contextos docentes, comunicaciones, etc. Grupos como Elsevier, Springer o PeerJ, ofrecen la posibilidad de adjuntar este tipo de resumen gráfico al artículo enviado. Esta innovación aporta un valor añadido, pues las propias editoriales suelen emplearlos para promocionar el artículo en sus redes sociales.
En una línea similar encontramos revistas que empiezan a crear infografías de las investigaciones que publican. Esta modalidad favorece la difusión y alcance del trabajo, ya que permite hacer una promoción en medios digitales o físicos (empleando la infografía como poster) y aporta un valor añadido a los procesos de divulgación de la ciencia. Destacamos aquí dos proyectos: uno por su amplio reconocimiento, The British Medical Journal, y el de nuestro proyecto editorial: Journal of New Aproaches in Educational Research, por su voluntad y compromiso en la difusión social del conocimiento en Ciencias de la Educación. (Ver Figura 2)
Figura 2: Ejemplo de infografías de la revista Journal of New Approaches in Educational Research
Estas tendencias están siendo explotadas en otros contextos académicos. Así, podemos encontrar bases de datos basadas en explotaciones visuales –como Statista– o proyectos como “Cartoon Abstracts”, de Taylor & Francis, que recibió el premio a la innovación en la difusión y comunicación científica en 2016 (ALPSP Awards Winner).
Sin lugar a dudas estos elementos multimedia de comunicación científica suponen una forma innovadora de presentar los resultados de investigación a la par de ofrecen un servicio de valor añadido a los autores, que ven incrementadas las posibilidades de comunicación de sus resultados de investigación y facilitan la divulgación de la ciencia.
Decíamos al principio que las publicaciones periódicas no deben dar la espalda almainstream del mundo editorial. Desde nuestro punto de vista estas lo favorecen.
Referencias bibliográficas:
Mengual, S. y Aliaga, F. (2017). Pre-prints: nuevas oportunidades para autores y publicaciones periódicas. Aula Magna 2.0. [Blog]. Recuperado de:http://cuedespyd.hypotheses.org/2816
Bosman, J. & Kramer, B. (2015). 101 Innovations in Scholarly Communication: how researchers are getting to grip with the myriad new tools. The London School os Economic and Political Science [Blog]. Recuperado de:http://blogs.lse.ac.uk/impactofsocialsciences/2015/11/11/101-innovations-in-scholarly-communication/
Cómo citar esta entrada:
Mengual, S. (2018). Videoabstract e infografía como nuevas oportunidades de la comunicación científica en Ciencias de la Educación . Aula Magna 2.0. [Blog].Recuperado de: https://cuedespyd.hypotheses.org/4601
Tomado de Aula Magna 2.0 con permiso de sus editores

miércoles, 24 de octubre de 2018

De la digitalización de las universidades a las universidades digitales

Escribe Senén Barro

odos sabemos que las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) son tecnologías imprescindibles en cualquier organización, más aún en aquellas que proveen servicios basados en el conocimiento. El caso de las universidades es paradigmático en este sentido, y es justo reconocer que las españolas han mejorado mucho en los últimos años en cuanto a la integración y buen uso de las TIC. Así lo ponen de manifiesto los informes Universitic que publica anualmente, ya desde 2006, la Comisión Sectorial de TIC de Crue Universidades Españolas. Universitic analiza un muy amplio conjunto de indicadores cuantitativos relativos a las TIC y a lo largo de más de una década ha aportado a las universidades y también a cualquier agente público o privado interesado y al conjunto de la sociedad, la situación y evolución de las TIC en el Sistema Universitario Español. Es más, me atrevo a decir que Universitic ha sido y está siendo un instrumento muy valioso para la planificación estratégica y el gobierno de las TIC de las universidades en nuestro país.
En todo caso, es importante que las universidades entiendan que el destino de este camino no ha de ser simplemente su digitalización sino llegar a convertirse en universidades digitales. La simple digitalización de un periódico en papel para que pueda descargarse en un dispositivo electrónico no es lo que entendemos como periódico digital, que ha de ser concebido, diseñado y construido específicamente como tal. Tampoco es lo mismo digitalizar los contenidos docentes que diseñar una verdadera educación digital. Lo primero puede suponer un aumento de eficiencia, entendida como hacer algo con una menor cantidad de recursos. No obstante, ese “algo” no tiene que ser necesariamente lo que debería hacerse y, desde luego, no todo lo bueno que podría hacerse. Es cierto que llevar los contenidos docentes a un campus virtual supone facilitar su reutilización y actualización, así como ahorrar ciertos costes, como los de su impresión, pero poco más. Por el contrario, transformar la docencia apostando por una educación digital puede modificar la dinámica de la enseñanza-aprendizaje, ajustándola a las capacidades de aprendizaje y posibilidades de estudio de cada alumno. También permite realizar tutorías online y hacer un seguimiento continuo de la evolución del alumno, al tiempo que favorece el estudio colaborativo y la mejora colectiva de los contenidos docentes, por poner solo algunos ejemplos de un sinfín de posibilidades.
Por otra parte, es frecuente que al hablar de universidad digital se piense únicamente en universidades online o a distancia. Pienso que esta es una visión reduccionista. En unos años, no muchos, las mejores universidades serán digitales, tengan su origen y operen como instituciones fundamentalmente presenciales o a distancia, de modo que, en este sentido al menos, no se diferenciarán sustancialmente entre sí. No pensemos que por estar presentes los estudiantes en los campus y en los edificios de una universidad, esta no puede ser una organización digital. Uber es un servicio con coches y conductores. Incluso cuando los conductores ya no sean necesarios, esta empresa, al menos hasta que consiga teletrasportarnos, seguirá ofreciendo sus servicios con vehículos, aunque sean autónomos. De un modo semejante opera Airbnb, gestionando espacios físicos en los que podemos alojarnos, no viajes virtuales por el globo terráqueo. Ambas empresas nos dan servicios a través de la gestión de medios físicos y, sin embargo, las consideramos como paradigmas de la transformación a la economía digital de sectores económicos muy tradicionales. Las universidades tienen que hacer lo propio y no solo por una cuestión de oportunidad sino de necesidad. La necesidad derivaba de la exigencia creciente de sus principales beneficiarios: los estudiantes.[1] Las TIC tienen cada vez más presencia e influencia en la forma en la que los jóvenes estudian, aprenden, se relacionan, tienen ocio, se manifiestan individual y colectivamente e incluso piensan. En la Universidad todo esto es importante y ha de ponerse al servicio de los estudiantes. Si no es así, la Universidad dejará de tener sentido.
Digitalizar una universidad requiere sobre todo un esfuerzo de inversión en infraestructuras y recursos TIC. Sin embargo, para convertirla en una universidad digital es necesario, aunque no suficiente, el liderazgo en TIC, cuyo desempeño principal corresponde al gobierno de la institución. Para intentar explicarme les propongo analizar conmigo el siguiente cuadro:

En el eje de ordenadas se representa la capacidad tecnológica –recursos humanos y medios técnicos, fundamentalmente- y en el abscisas el liderazgo en TIC. En ambos casos se identifica el origen de coordenadas con situaciones negativas o de carencia notable de aquello que ambos ejes representan, mientras que al alejarnos del mismo, asumiremos que la situación mejora. En la figura se distinguen los siguientes escenarios:
  1. Cuando faltan la cultura y capacidad tecnológicas y tampoco hay liderazgo TIC, nos encontramos con universidades a la vieja usanza (todo por hacer, sin saber qué hacer).
  2. Aunque haya buenas infraestructuras TIC y personal adecuadamente formado, si falta el liderazgo en TIC se suele funcionar por inercia y siguiendo una dinámica de abajo arriba –pasando demandas y problemas de los técnicos a los directivos TIC y de estos al gobierno de la institución-, con claras ineficiencias, pérdida de oportunidades, respuestas reactivas y, en general, atendiendo a lo urgente, no necesariamente a lo importante (es un no hacer a toda prisa).
  3. Si hay liderazgo y estrategia, aunque escaseen los recursos, se suele poner el foco en procesos de transformación a medio y largo plazo, llevando a cabo algunas iniciativas de alta rentabilidad potencial en cuanto a resultados/costes (tenemos una cabeza a la que le faltan manos).
  4. El último cuarto es el que posibilita la transformación e innovación digitales y no simplemente la digitalización, lo que permite caminar con paso firme hacia la Universidad digital. No olvidemos que la digitalización de la universidad busca la eficiencia a través de las TIC mientras que la Universidad digital busca sobre todo la eficacia.
Se dice que la transformación digital afecta y afectará a todos los ámbitos de la Universidad, pero veo a veces en esta afirmación la idea de que la transformación se hará por verticales –en este y aquel servicio, área, departamento, centro…-. Esto no debe ser así, ni siquiera pensando en las principales responsabilidades de la academia: la docencia y la investigación. La universidad digital supone un análisis y transformación holísticos de la institución. En definitiva, se trata de repensar la Universidad, no solo de repasarla. Y ese repensar la Universidad ha de hacerse con una visión de conjunto, no por compartimentos, y fundamentalmente desde la óptica de los usuarios y clientes de la institución, no tanto desde la de los proveedores de sus servicios y productos –el personal académico, administrativo, de gobierno… De otro modo la Universidad correrá el riesgo de ofrecerle a los que han de ser sus beneficiarios lo que se quiere que quieran y no lo que realmente quieren.[2]


Notas
[1] No pensemos que la docencia es la única responsabilidad universitaria que está siendo afectada por las TIC. De hecho, e incomprensiblemente, es quizás la que menos. Suelo decir que en nuestras universidades somos profesores del siglo XX los que enseñamos a estudiantes del siglo XXI en aulas del siglo XIX. Por ejemplo, la forma de realizar investigación, incluso el propio método científico, se están viendo alterados por estas tecnologías. Pensemos en la simulación digital de experimentos, la publicación de resultados, la colaboración en red, la generación de hipótesis científicas y su verificación mediante big data… De un modo similar, las TIC están presentes en la creación y difusión cultural o la administración y servicios universitarios. Y suma y sigue.
[2] Un ejemplo muy simple, pero muy ilustrativo, es el hecho de que muchas universidades se empeñan en que sus estudiantes interaccionen con ellas a través de cuentas de correo institucionales, que la mayor parte de los alumnos no usan.
Tomado del blog de Studia XXI con permiso de sus editores

lunes, 22 de octubre de 2018

La Universidad, la mujer de César y este

Escribe Senén Barro

Aunque sean situaciones aisladas, no dejan de ser sonrojantes los casos de centros universitarios gobernados arbitrariamente por caciques académicos, la concesión de títulos aparentemente sin el menor rigor ni exigencia de esfuerzo al “estudiante”, los expedientes X, tanto o más paranormales que los de la serie de televisión homónima, los tribunales “Guadiana”, que aparecen y desparecen como por arte de magia o algunos trabajos académicos que, como las meigas, se dice que haberlos haylos, pero a los que solo les hemos visto la carátula, como si de la Santa Compaña se tratasen. Se me enciende la cara de vergüenza ante este panorama que, como poco, afea a las universidades como instituciones y pone en cuestión a las personas que conformamos sus comunidades universitarias.
La Universidad, como la mujer de César y este, tiene que ser una institución inmaculada y también tiene que parecerlo. El problema es que hay algunos césares en la Universidad que actúan sin sujeción a las leyes y hacen de su capa un sayo, mientras que la institución académica no siempre actúa con la diligencia necesaria para evitarlo o, cuando el mal ya está hecho, para extirpar sus cánceres. Por cierto, que nadie busque en mi referencia a César y a su mujer ningún tipo de sesgo de género. De hecho, pensé en hablar también de Cesárea y de su marido, pero me parece que ya tenemos bastante lío con la que está cayendo.
La institución académica no siempre actúa con la diligencia necesaria.
No podemos escudarnos, aún siendo cierto y demostrable, en que los profesores que no cumplen son pocos, que los casos de corrupción son habas contadas en el conjunto de las instituciones académicas o que los plagios se detectan y se ponen en evidencia cada vez más rápido. No es suficiente. La Universidad tiene la mayor responsabilidad entre todas las instituciones de actuar sin tacha. La educación va más allá del saber de las disciplinas y supone también educar en valores y educar a ciudadanos y profesionales como personas responsables y con firmes principios éticos. La Universidad es el templo del conocimiento y del avance científico, y la ciencia solo avanza desde la búsqueda de la verdad y la purga sin paliativos del engaño, el plagio, la ignorancia y la mala praxis.
En la Universidad, como en cualquier organización compleja, es inevitable que algunos de sus miembros abusen de su poder, se escaqueen, carezcan de escrúpulos, engañen y no se rijan por las leyes. Al fin y al cabo, se trata de una institución de personas y, como tal, no puede ser ajena a los vicios y mezquindades de algunas de ellas. No obstante, por su esencia, por lo que ha sido a lo largo del tiempo y, sobre todo, por lo que ha de ser, la Universidad ha de liderar a la sociedad también en la ejemplaridad, reconociendo sus culpas y actuando sin contemplaciones ante lo que de un modo u otro atente contra su misión: la mejora permanente de la sociedad a través del conocimiento.
La Universidad ha de liderar a la sociedad también en la ejemplaridad.
Por todo esto, y como académico orgulloso de la universidad pública española, no puedo dejar de sentirme avergonzado por ciertas actuaciones que se están poniendo en evidencia, que me abochornan y ante las que ni podemos ser tibios ni escudarnos en que son casos excepcionales y no representativos de la Universidad que tenemos. Siendo esto cierto, estos casos aún representan menos a la Universidad que queremos llegar a tener, así que desde la universidad española, desde la CRUE, desde los equipos de gobierno universitarios, todos y cada uno de los miembros de las comunidades universitarias, cada uno según el alcance de su responsabilidad, debemos decir bien alto: ¡Basta ya! Levantemos más incluso nuestra voz que cuando legítimamente reclamamos un dinero que no llega y una autonomía a menudo castrada. Y para que las palabras suenen y resuenen creíbles, se debe actuar inmediatamente y con luz y taquígrafos. De otro modo, y con razón, la sociedad retirará a la Universidad, “SU” Universidad,  el respeto y la confianza que hasta ahora siempre le ha otorgado.
Tomado del blog de Studia XXI con permiso de sus editores

domingo, 21 de octubre de 2018

Estar informado (semanal 20/10/2018)

CUED: Entrevista radiofónica. De la “D” de Distancia a la “D” de Digital, desde RIED | https://t.co/dfgbbPn3sm

CUED: ¿Hacia la sociedad de la ignorancia?

CUED: Global State of Peer Review Report | https://t.co/EuNtyuY72p

CUED: El alumnado como activista del aprendizaje | https://t.co/rmejKLFDm0

CUED: De la miseria en el medio profesoral | https://t.co/RXZOlLUDCZ

CUED: Los quijotes en ciencia también existen | https://t.co/BeuVq6SkQ1

CUED: Investigar para enseñar y aprender

Como criar um núcleo (ou liga) de empreendedorismo na sua universidade? A gente responde. | https://t.co/E9zWEA1WCQ

7 Instructional Design Standards for better eLearning | https://t.co/Oq9KXmLEXL

El problema del abandono en estudios a distancia. Respuestas desde el Diálogo Didáctico Mediado | García Aretio | https://t.co/OQXOIxm2C1

Juegos digitales y gamificación aplicados en el ámbito de la educación | Contreras Espinosa | https://t.co/VLpZYaEBQx

LinkedIn CEO Jeff Weiner: The main US skills gap is not coding | https://t.co/eDAim0zJJR

The Most Important Skills for the 4th Industrial Revolution? Try Ethics and Philosophy. | EdSurge News | https://t.co/ejldCIkC4j

La calidad de la enseñanza: un apunte - INED21 | https://t.co/s6d3w5Uyna

Uma ferramenta digital que faz games educativos: o contexto brasileiro de ensino e aprendizagem | Farias Coelho |  https://t.co/tsgIKBXG3C

What's the blueprint for a 21st-century college campus? | https://t.co/3dWVeEqgq4

China, el mayor productor mundial de artículos científicos. | https://t.co/GFLjyaVbtb

La conectividad a Internet tiene un impacto positivo en la vida del África subsahariana | https://t.co/LHPSoTe5YV

El MIT y la importancia de la inteligencia artificial » Enrique Dans | https://t.co/uEJucjs6Vw

Investigación-acción como metodología para el diseño de un serious game | Contreras Espinosa  | https://t.co/PFIflQXAL2

Estratégias do Design de Games que podem ser incorporadas à Educação a Distância | Mattar  | https://t.co/byykFZ2S3U

Digital learning experts reflect on evolving field in new book | https://t.co/ptKkratvgH

Academic Library Futures in a Diversified University System | https://t.co/CjeoEpESdL

Games e Gamificação: uma alternativa aos modelos de EaD | Schlemmer | https://t.co/TRMHqejx2v

Unir Gamificación y Experiencia de Usuario para mejorar la experiencia docente | Labrador |  https://t.co/lUihwigLn0

"En prensa": Certificación de la Competencia Digital Docente: propuesta para el profesorado universitario | Durán Cuartero | RIED. Revista Iberoamericana de Educación a Distancia | https://t.co/oaUnDAzU8o

Entrevista radiofónica. De la “D” de Distancia a la “D” de Digital, desde RIED. | https://t.co/zuRvxj68s5

What future(s) for distance education universities? Towards an open network-based approach /¿Qué futuro para las universidades de educación a distancia? Hacia un enfoque abierto basado en la red | https://t.co/uIcbmDGWT2

Impacto del concepto PLE en la literatura sobre educación: la última década | Linda Castañeda |  https://t.co/klvtlbtcQd

Preditores da autoavaliação da Saúde Geral em docentes de Educação a Distância | Kruel Goebel  | https://t.co/R6IBx9blaP


Team-based PhDs would address the isolation caused by current doctoral programmes and improve the efficiency, quality and impact of research | https://t.co/wWPq7agPo6

At a growing number of colleges, faculty get a new role: spotting troubled students | https://t.co/GorNp0i6Pl

“Why it’s Important to Build Positive Relationships With Students” - via @larryferlazzo | https://t.co/B4iOHqxKTR

Los 15 mejores repositorios científicos españoles en acceso abierto según Google Scholar | https://t.co/o6NSjpQglg

How to Get Reluctant Professors on Board with Mobile Learning | https://t.co/HJ4GQ6hCuk

Tendencias en Transformación Digital #infografia #infographic | https://t.co/dD0YA7gHGV

Call for urgent ‘e-volution’ of university libraries - University World News | https://t.co/L67grTsldE

Academics emphasise role of undergraduate research - University World News | https://t.co/0mcHsoBavG

Student death at sea highlights education crisis - University World News | https://t.co/EoyQSpOf6M

Financial Literacy collection of resources from TeachThought staff | https://t.co/B6tibQcaML

How do we teach students to identify fake news? via #EdCan and Dr. Alec Couros | https://t.co/07I7RN4Vua

Tú también puedes fomentar entre tus conocidos buenas prácticas de ciberseguridad  | https://t.co/7hg1ZjgCdJ

Andreas Schleicher: “Los profesores en España parece que trabajan en una cadena de producción” | https://t.co/FIu5QfDgJy

Os principais caminhos para levar tecnologia às escolas e transformar a educação brasileira | https://t.co/MldNVfaEsQ

A classroom teacher’s guide to reducing test anxiety (and testing!) BY KATIE WILLIAMS | https://t.co/8W4h42XgMT

Los investigadores postdoctorales en la Universidad española | https://t.co/DHIcwPllfs

Desarrollo profesional docente: ausencia de carrera profesional | https://t.co/NbClrkcpXa

Hacia la universidad digital: ¿dónde estamos y a dónde vamos? | https://t.co/rZVw8eDmSB

Un total de 27 universidades colaboran con tve en la nueva serie 'universo sostenible' - http://EcoDiario.es  | https://t.co/DaiovgCK1R