jueves, 27 de marzo de 2025

Cómo vincular teoría y práctica en el aula con inteligencia artificial

 Por Juan José De Haro

En la enseñanza, uno de los grandes desafíos es conectar los conceptos teóricos con aplicaciones prácticas que sean significativas para el alumnado. La inteligencia artificial (IA) ofrece nuevas posibilidades para lograr esta integración de manera eficaz y personalizada. En este artículo, exploraremos cómo utilizar la IA para diseñar actividades que permitan a los estudiantes aplicar el conocimiento teórico en situaciones del mundo real.

El papel de la IA en la aplicación de conceptos teóricos

La IA puede ayudar a los docentes a diseñar actividades que trasladen los conceptos abstractos a contextos prácticos y relevantes. Esto se logra mediante la generación de ejemplos, simulaciones, estudios de caso y otras estrategias que faciliten la comprensión y el aprendizaje significativo.

El prompt de Aplicaciones prácticas de conceptos teóricos propone una metodología estructurada para que la IA guíe la planificación de actividades en función del nivel y las necesidades de los estudiantes.

Estructura del prompt

El prompt está diseñado para que el docente proporcione información clave y la IA genere actividades adaptadas. Se sigue un proceso en el que se plantean preguntas secuenciales para definir:

  1. Curso y edad de los estudiantes
  2. Concepto específico a trabajar
  3. Aspectos adicionales relevantes

Con esta información, la IA diseña una serie de actividades que incluyen:

  • Una explicación breve de la relación entre el concepto y la vida cotidiana.
  • Ejemplos concretos y adaptados al nivel de los estudiantes.
  • Actividades y ejercicios que refuercen la aplicación del concepto.
  • Estrategias de evaluación para medir la comprensión del alumnado.

Ejemplo de aplicación

Supongamos que un docente de física quiere trabajar el concepto de «fuerza y movimiento» con alumnos de secundaria. La IA podría generar actividades como:

  • Ejemplo en la vida real: Analizar cómo funcionan las fuerzas en un partido de fútbol, explicando cómo la trayectoria del balón responde a las leyes del movimiento.
  • Actividad práctica: Diseñar un experimento con una rampa y distintos objetos para comprobar cómo influyen la masa y la fricción en la velocidad.
  • Evaluación: Un cuestionario con preguntas aplicadas sobre situaciones cotidianas donde intervienen fuerzas, como el uso del cinturón de seguridad o la resistencia del aire en un paracaídas.

Beneficios de este enfoque

  • Mayor motivación: Los estudiantes perciben la utilidad del conocimiento teórico al aplicarlo en contextos familiares o de interés.
  • Aprendizaje significativo: La relación entre teoría y práctica facilita la retención del conocimiento y su transferencia a nuevas situaciones.
  • Personalización: La IA adapta las actividades según la edad, intereses y nivel del alumnado, garantizando una mayor inclusión.

Conclusión

La IA puede ser una aliada poderosa para conectar la teoría con la práctica en el aula. A través de prompts bien diseñados, los docentes pueden obtener actividades adaptadas que potencien el aprendizaje significativo. Integrar esta herramienta en la planificación educativa no solo optimiza el tiempo del docente, sino que también enriquece la experiencia del estudiante al hacer que el conocimiento sea más tangible y aplicable a su entorno.

Preguntas Frecuentes sobre la Integración de la IA para Conectar Teoría y Práctica en el Aula

  1. ¿Cuál es el principal desafío en la enseñanza que la inteligencia artificial (IA) puede ayudar a resolver?
    El principal desafío es conectar los conceptos teóricos con aplicaciones prácticas que sean significativas para el alumnado. La IA ofrece nuevas posibilidades para lograr esta integración de manera eficaz y personalizada, permitiendo que los estudiantes apliquen el conocimiento teórico en situaciones del mundo real.
  2. ¿Cómo ayuda la IA a los docentes a trasladar conceptos abstractos a contextos prácticos?
    La IA ayuda a los docentes a diseñar actividades que trasladan los conceptos abstractos a contextos prácticos y relevantes mediante la generación de ejemplos, simulaciones, estudios de caso y otras estrategias que facilitan la comprensión y el aprendizaje significativo. Esto se logra utilizando prompts que permiten a la IA generar actividades adaptadas al nivel y necesidades de los estudiantes.
  3. ¿Cuál es la estructura del prompt utilizado para que la IA genere actividades prácticas?
    El prompt está diseñado para que el docente proporcione información clave, siguiendo un proceso en el que se plantean preguntas secuenciales para definir: 1) Curso y edad de los estudiantes, 2) Concepto específico a trabajar, y 3) Aspectos adicionales relevantes. Con esta información, la IA genera actividades adaptadas.
  4. ¿Qué tipo de actividades puede generar la IA para aplicar conceptos teóricos?
    La IA puede generar una variedad de actividades que incluyen: explicaciones breves de la relación entre el concepto y la vida cotidiana, ejemplos concretos adaptados al nivel de los estudiantes, actividades y ejercicios que refuercen la aplicación del concepto y estrategias de evaluación para medir la comprensión del alumnado. Esto incluye ejemplos en la vida real, actividades prácticas y cuestionarios aplicados a situaciones cotidianas.
  5. ¿Podría dar un ejemplo de cómo la IA podría ayudar a un profesor de física a enseñar el concepto de «fuerza y movimiento»?
    Claro, para el concepto de «fuerza y movimiento», la IA podría generar: un ejemplo en la vida real analizando cómo funcionan las fuerzas en un partido de fútbol, una actividad práctica diseñando un experimento con una rampa y objetos para comprobar la influencia de la masa y la fricción en la velocidad, y una evaluación a través de un cuestionario sobre situaciones cotidianas donde intervienen fuerzas como el uso del cinturón de seguridad.
  6. ¿Cuáles son los principales beneficios de este enfoque que utiliza la IA?
    Los principales beneficios son: mayor motivación en los estudiantes, quienes perciben la utilidad del conocimiento teórico al aplicarlo en contextos familiares; aprendizaje significativo, facilitando la retención del conocimiento y su transferencia; y personalización, ya que la IA adapta las actividades según la edad, intereses y nivel del alumnado.
  7. ¿Cómo contribuye la integración de la IA en la planificación educativa a la experiencia del estudiante?
    La integración de la IA en la planificación educativa enriquece la experiencia del estudiante al hacer que el conocimiento sea más tangible y aplicable a su entorno. Al conectar la teoría con la práctica de manera efectiva, la IA permite que los estudiantes entiendan mejor la relevancia del aprendizaje.
  8. ¿Cómo optimiza el tiempo del docente el uso de la IA para la planificación de actividades?
    La IA optimiza el tiempo del docente al generar actividades adaptadas de forma rápida y eficiente. Esto permite a los docentes concentrarse en otras tareas importantes como la atención individualizada a los estudiantes y la evaluación, en lugar de pasar un tiempo considerable diseñando actividades desde cero.
Tomado de BILATERIA

miércoles, 26 de marzo de 2025

80 años. Compendio EaD (18). Movilidad virtual en la educación superior

 Por Lorenzo García Aretio

La movilidad estudiantil viene siendo uno de los pilares de la educación superior, pues facilita la inmersión en otras culturas y promueve la colaboración académica. Sin embargo, la movilidad física, que ha sido la habitual, se enfrenta a obstáculos como costos económicos, limitaciones de tiempo, trámites administrativos y disparidades en los sistemas educativos. En este contexto, la movilidad virtual (MV) surge como una estrategia complementaria que democratiza y amplía las oportunidades de internacionalización, permitiendo a los estudiantes acceder a experiencias formativas en universidades de otros países sin necesidad de trasladarse físicamente.

Viene bien traer este tema de la movilidad a esta serie, y en este Módulo I. Necesariamente, esta movilidad virtual ha de sostenerse en programas y materias o disciplinas cursadas a través de sistemas digitales de educación, es decir, mediante una educación a distancia digital.

El proyecto europeo NetACTIVE (AIESAD-EADTU: Credit Transfer in Virtual and Distance Education), cuyo producto principal se publicó en 2008 (García Aretio -dir-, 2008) y enmarcado en el programa Erasmus-Mundus de la Unión Europea –que tuve el honor de dirigir– surgió con la finalidad de proyectar una propuesta que aumentara la movilidad de estudiantes de postgrado a distancia, facilitando la oferta de movilidad virtual desde terceros países hacia Europa.

La mirada en aquel proyecto se centró en Latinoamérica, configurándose como una de las áreas más atractivas para la expansión del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), dado el elevado número de potenciales estudiantes y el notable interés en avanzar en la acreditación y el reconocimiento académico de sus títulos universitarios. Impulsada por la digitalización de la educación y la globalización del conocimiento, esa movilidad virtual que defendíamos en el proyecto europeo se articulaba a través de entornos de aprendizaje en línea, plataformas interactivas y metodologías pedagógicas innovadoras. En esta entrada se describen los fundamentos de la movilidad virtual, su evolución, sus principales beneficios y desafíos, así como los modelos de implementación e iniciativas destacadas, enriquecidos con datos estadísticos actuales y tendencias tecnológicas que apuntan hacia el futuro.

CONCEPTO Y EVOLUCIÓN DE LA MOVILIDAD VIRTUAL

La movilidad virtual la podríamos definir como el uso de las tecnologías digitales para ofrecer a los estudiantes experiencias educativas internacionales sin necesidad de viajar físicamente. De esta forma, los alumnos pueden cursar asignaturas o participar en proyectos colaborativos con instituciones extranjeras, validando sus créditos y aprovechando las ventajas de la internacionalización desde su lugar de origen.

ANTECEDENTES HISTÓRICOS

  • Década de 2010: Finales de la década de 2000 (nuestro proyecto NetActive) y década 2010, las universidades europeas comenzaron a explorar programas de movilidad virtual como complemento a los intercambios tradicionales, apoyándose en el Sistema Europeo de Transferencia de Créditos (ECTS)  y en esquemas como Erasmus+.
  • Consolidación de campus virtuales: El fortalecimiento de los entornos virtuales facilitó la cooperación académica a nivel global, permitiendo el acceso a cursos online ofrecidos por universidades extranjeras y posibilitando la convalidación de créditos.
  • Globalización de la educación superior: Con el incremento de la digitalización y la urgente necesidad de internacionalizar los currículos, instituciones de América Latina, Norteamérica y Asia adoptaron modelos de movilidad virtual, ampliando su oferta académica internacional.

La movilidad virtual ha cobrado mayor relevancia con la expansión de la educación a distancia digital, la creciente adopción de plataformas virtuales y, hace pocos años, la necesidad de continuidad académica durante circunstancias extraordinarias como la pandemia de COVID-19, a lo que se ha agregado recientemente el potencial de la inteligencia artificial generativa.

IMPACTO Y CIFRAS RELEVANTES DE LA MOVILIDAD VIRTUAL (MV)

La MV ha demostrado ser una herramienta eficaz para ampliar el acceso a la internacionalización:

  • Participación global: Mientras que en 2019 aproximadamente 6 millones de estudiantes participaron en intercambios físicos (alrededor del 2,6% de la matrícula mundial), la modalidad virtual ha permitido la creación de más de 3,000 programas de intercambio virtual que en 2020-2021 atendieron a más de 224.000 estudiantes a nivel global. En encuestas posteriores se identificaron incluso cifras superiores, alcanzando programas que involucraron a más de 120.000 participantes en 2021-2022.
  • Alcance regional: En Estados Unidos, donde menos del 1% de los estudiantes realizaba un intercambio físico, la MV ofrece una alternativa accesible a quienes, de otro modo, no tendrían la posibilidad de experimentar la internacionalización. Por ejemplo, el proyecto Erasmus+ Virtual Exchange se planteó para involucrar a 25,000 jóvenes de Europa y países vecinos, extendiendo la oportunidad a estudiantes sin historial de movilidad internacional.
  • Ampliación de oportunidades: En la región Asia-Pacífico, iniciativas como el International Virtual Exchange Project (IVEProject) han conectado a más de 40.000 estudiantes de 25 países. Datos de encuestas indican que en ciertos contextos hasta el 65% de los participantes (en Oriente Medio) y el 78% (en EE. UU.) nunca habían realizado un intercambio internacional presencial, resaltando el potencial inclusivo de la MV.
  • Satisfacción y recomendaciones: Más del 80% de los estudiantes que han participado en programas virtuales recomiendan la experiencia, destacando la posibilidad de conectar con compañeros de distintas culturas, la flexibilidad y la accesibilidad del formato.

Estos datos demuestran que la MV no solo expande la oferta internacional, sino que también democratiza la experiencia, permitiendo que un mayor número de estudiantes acceda a la internacionalización sin los altos costos y barreras logísticas que impone la movilidad física.

BENEFICIOS DE LA MOVILIDAD VIRTUAL

Podría dudarse de las ventajas que pueden tener estos programas de movilidad virtual, ¿merece la pena tantos esfuerzos y recursos para la organización y gestión de este tipo de programas? Vamos a considerar alguno de los beneficios que podrían aportar.

  • Accesibilidad y equidad. La MV reduce drásticamente los costos y obstáculos logísticos. Al eliminar la necesidad de desplazarse, se vuelve accesible para estudiantes con limitaciones económicas, responsabilidades laborales o familiares y aquellos que residen en zonas alejadas. Esta modalidad también derriba barreras geográficas y administrativas, posibilitando la participación de estudiantes que de otra forma quedarían excluidos de experiencias internacionales.
  • Flexibilidad. Los programas virtuales ofrecen formatos asíncronos o con horarios flexibles, permitiendo a los estudiantes compaginar estudios, trabajo y otras responsabilidades. Esta flexibilidad permite que la internacionalización se integre de forma natural en la vida académica del alumno.
  • Desarrollo de competencias digitales e interculturales. La participación en entornos virtuales fortalece las habilidades tecnológicas y de comunicación en línea. Los estudiantes desarrollan competencias interculturales al interactuar con profesores y compañeros de diversas nacionalidades y culturas, lo que resulta fundamental en un mercado laboral globalizado y digitalizado.
  • Sostenibilidad. Al evitar desplazamientos internacionales, la MV contribuye a reducir la huella de carbono y los costos logísticos para las instituciones y los estudiantes, promoviendo prácticas responsables y ecológicas.
  • Fomento de la internacionalización. La movilidad virtual amplía la oferta de programas internacionales sin las limitaciones geográficas inherentes a la movilidad física, promoviendo la cooperación entre instituciones y fortaleciendo las redes globales de investigación y docencia.

DESAFÍOS Y LIMITACIONES

A pesar de estas ventajas, la MV enfrenta ciertos retos que requieren medidas específicas con el fin de no reducir esos posibles beneficios:

  • Reconocimiento académico. Existen diferencias en las políticas y normativas de convalidación de créditos entre instituciones. La falta de acuerdos interuniversitarios sólidos puede limitar el reconocimiento de los estudios realizados virtualmente.
  • Brecha digital. Más allá de que la movilidad física resulta prohibitiva para grandes sectores de la población, en la MV, el acceso desigual a dispositivos y conexiones de internet estables también puede excluir a sectores de la población estudiantil. Es fundamental que las instituciones desarrollen estrategias para garantizar la inclusión digital.
  • Calidad de la enseñanza en línea. Asegurar la equivalencia en la calidad de contenidos, metodologías y evaluación entre cursos virtuales y presenciales es crucial. La capacitación docente en pedagogías específicas para entornos virtuales resulta esencial para lograr un aprendizaje efectivo.
  • Desafíos pedagógicos. La enseñanza virtual demanda un rediseño metodológico que fomente la interacción, la participación y el seguimiento personalizado del estudiante, con estrategias de evaluación adaptadas al entorno digital.
  • Limitaciones como sustituto de la experiencia presencial. Si bien la MV complementa la movilidad física, la experiencia de inmersión cultural y convivencia en otro país sigue siendo insustituible para muchos estudiantes. Por ello, se concibe como un complemento y no como un reemplazo total.

MODELOS DE IMPLEMENTACIÓN

Existen diversos enfoques para llevar a cabo la movilidad virtual en la educación superior:

  • Cursos en línea con reconocimiento de créditos. Universidades de distintos países colaboran para ofrecer asignaturas en línea. Mediante convenios, se garantiza la validez académica de los créditos cursados.
  • Proyectos colaborativos internacionales. Estudiantes de diferentes instituciones trabajan conjuntamente en plataformas digitales, fomentando el aprendizaje intercultural y el desarrollo de competencias de trabajo en red.
  • Programas de doble titulación con componente virtual. Instituciones de distintas regiones diseñan planes de estudio compartidos en los que parte de los módulos se cursan en línea en la universidad asociada, facilitando una experiencia académica mixta y la obtención de títulos conjuntos.
  • Preparación y seguimiento de movilidad física. La MV actúa como complemento previo o posterior a la movilidad presencial, ayudando a los estudiantes a familiarizarse con la cultura y el sistema educativo del país de destino o a dar continuidad a sus estudios una vez regresados.
  • Modelos híbridos (“blended mobility”). Estos combinan lo mejor de ambos formatos, permitiendo experiencias presenciales reducidas y complementándolas con programas virtuales que prolongan el intercambio y fortalecen los lazos académicos.

INICIATIVAS DESTACADAS

Entre las iniciativas que han impulsado la consolidación de la movilidad virtual destacan:

  • Espacio de Movilidad Virtual en la Educación Superior (eMOVIES). Iniciativa de la Organización Universitaria Interamericana (OUI) que promueve la MV como alternativa o complemento a la movilidad física, facilitando el intercambio académico y el reconocimiento de asignaturas entre sus instituciones afiliadas.
  • COIL (Collaborative Online International Learning). Este modelo integra la internacionalización virtual mediante la colaboración en línea entre grupos de estudiantes y docentes de distintos países, propiciando el desarrollo de proyectos y la construcción de redes interculturales.
  • Erasmus+ Virtual Exchange. Programa impulsado por la Comisión Europea para fomentar la participación virtual entre jóvenes de Europa y países vecinos, ampliando las oportunidades de diálogo intercultural y el aprendizaje en entornos digitales.

NUEVAS TENDENCIAS TECNOLÓGICAS QUE POTENCIAN LA MOVILIDAD VIRTUAL

La movilidad virtual se ve potenciada por tecnologías emergentes que multiplican las oportunidades de internacionalización educativa, haciendo posible experiencias formativas internacionales más ricas y accesibles para todos los estudiantes. Entre estas tendencias destacan:

  • Inteligencia Artificial (IA) y aprendizaje personalizado en la movilidad virtual.
    La incorporación de la inteligencia artificial posibilita adaptar las experiencias de movilidad virtual a las necesidades específicas de cada estudiante. Por ejemplo, la IA generativa ofrece tutores virtuales capaces de apoyar continuamente al estudiante, brindando retroalimentación inmediata en cualquier idioma, lo que mejora la comunicación en entornos virtuales internacionales. Asimismo, los sistemas de traducción simultánea impulsados por IA derriban barreras lingüísticas, facilitando que estudiantes de diferentes nacionalidades participen juntos en programas virtuales sin necesidad de dominar un idioma común.
  • Realidad Virtual (RV) y Realidad Aumentada (RA) para la inmersión cultural virtual.
    La RV y RA permiten que la movilidad virtual supere una de sus limitaciones más evidentes: la falta de presencia física en el país anfitrión. Estas tecnologías proporcionan experiencias inmersivas que replican visitas virtuales a campus internacionales, recorridos culturales interactivos y actividades académicas prácticas en entornos simulados. Esto ayuda a los estudiantes a experimentar una cierta inmersión cultural, mejorando significativamente la calidad y el atractivo de los intercambios virtuales frente a las experiencias tradicionales puramente en línea.
  • Blockchain para el reconocimiento internacional ágil de créditos.
    La tecnología blockchain facilita enormemente la convalidación y el reconocimiento inmediato de créditos académicos cursados durante intercambios virtuales internacionales. Al almacenar certificaciones académicas digitales en redes blockchain, las instituciones pueden validar automáticamente la trayectoria formativa de cualquier estudiante, simplificando el proceso administrativo y fortaleciendo la credibilidad de la movilidad virtual. Esto impulsa acuerdos interuniversitarios globales más ágiles y seguros.
  • Campus virtuales en el metaverso como entorno de intercambio internacional.
    El metaverso integra la movilidad virtual dentro de entornos digitales persistentes que replican la experiencia de la vida universitaria presencial. En estos campus virtuales globales, estudiantes y profesores pueden interactuar directamente mediante avatares, participando en clases, seminarios o proyectos multiculturales. Este enfoque potencia la interacción académica internacional, ofreciendo una sensación de presencia física y comunidad universitaria que supera las limitaciones tradicionales de la educación virtual, incrementando el valor de la movilidad virtual como experiencia auténticamente internacional.
  • Plataformas educativas descentralizadas para una colaboración global más fluida.
    Las plataformas descentralizadas facilitan la creación de redes educativas internacionales más abiertas, transparentes y colaborativas, permitiendo que estudiantes de diferentes instituciones participen conjuntamente en cursos, proyectos y actividades académicas sin necesidad de complejos trámites administrativos. Al eliminar intermediarios, estas plataformas favorecen la formación de comunidades globales autogestionadas, promoviendo intercambios virtuales más dinámicos, flexibles y accesibles.
  • Nuevas herramientas colaborativas digitales para la movilidad virtual internacional.
    Las últimas generaciones de herramientas digitales, como laboratorios remotos compartidos, pizarras digitales interactivas y entornos virtuales de co-creación, permiten a estudiantes de universidades distantes trabajar juntos en tiempo real, simulando la cooperación presencial. Estos recursos impulsan modelos innovadores de movilidad virtual, enriqueciendo significativamente la calidad de la interacción y la cooperación intercultural entre estudiantes y docentes de diferentes países.

Estas tecnologías disruptivas, bien integradas en los modelos de movilidad virtual, están redefiniendo la educación superior internacional al proporcionar experiencias más completas, inmersivas y accesibles para estudiantes y universidades de todo el mundo.

PERSPECTIVAS FUTURAS

La pandemia COVID-19 aceleró la adopción masiva de tecnologías digitales en educación, abriendo un futuro aún más prometedor para la movilidad virtual. Entre las perspectivas más relevantes destacan:

  • Fortalecimiento y extensión de infraestructuras digitales.
    Se prevé un aumento significativo en las inversiones en plataformas educativas digitales, entornos inmersivos y conectividad global, lo que permitirá experiencias formativas internacionales más fluidas, accesibles y cercanas a la realidad presencial.
  • Ampliación de redes interinstitucionales.
    La cooperación entre universidades de diferentes países crecerá notablemente, generando nuevos acuerdos académicos enfocados específicamente en programas virtuales internacionales. Esto impulsará una oferta educativa global más diversificada, inclusiva y de calidad.
  • Repositorios globales de recursos educativos abiertos.
    El desarrollo de plataformas internacionales que ofrezcan acceso abierto a materiales y recursos educativos facilitará la cooperación académica global, permitiendo a estudiantes y profesores compartir conocimiento sin importar su ubicación geográfica.
  • Consolidación de estándares internacionales para la calidad educativa virtual.
    Se avanzará en la creación de estándares globales de calidad específicos para la educación virtual internacional, garantizando así que la movilidad virtual mantenga niveles equivalentes a los programas presenciales en términos académicos y metodológicos.
  • Auge de modelos híbridos integradores.
    Los modelos híbridos o blended mobility, que combinan movilidad física y virtual, se consolidarán como el estándar predominante, ofreciendo experiencias internacionales integrales. Esto permitirá a los estudiantes vivir una experiencia académica y cultural completa, alternando presencialidad con espacios virtuales enriquecidos por tecnologías inmersivas y colaborativas.

Para materializar estas perspectivas, será clave fortalecer la capacitación docente en competencias digitales, desarrollar marcos éticos claros en el uso de la inteligencia artificial y garantizar políticas inclusivas que eviten profundizar la brecha digital.

CONCLUSIÓN

La movilidad virtual en la educación superior se perfila como un complemento transformador (y en ocasiones, alternativo) a la movilidad física tradicional. Las tecnologías e innovaciones disruptivas analizadas están derribando barreras de tiempo, espacio e idioma, permitiendo una educación verdaderamente global e inclusiva. La posibilidad de que un estudiante participe en clases internacionales, realice prácticas en laboratorios remotos o colabore en proyectos multiculturales sin salir de su país ya es una realidad emergente.

Estas experiencias enriquecen el proceso formativo de maneras antes impensables: la interacción con pares de diferentes culturas y contextos aporta diversidad al entorno de aprendizaje, enriqueciendo los debates académicos y generando una atmósfera internacional en el aula virtual​. Asimismo, los intercambios en línea bien diseñados contribuyen al desarrollo de habilidades interpersonales e interculturales; al aprender a comunicarse y trabajar en equipo con colegas de distintos orígenes, los estudiantes adquieren competencias globales y una comprensión más profunda de la educación a escala mundial​

En este contexto, la adopción estratégica de IA, realidad extendida, blockchain, metaverso y enfoques colaborativos innovadores potencia la movilidad virtual al hacerla más accesible, atractiva y confiable. Lejos de deshumanizar la educación, estas herramientas, cuando se usan con sentido pedagógico, amplifican el alcance del docente y del campus, acercando el conocimiento a quienes antes no podían acceder a él por barreras geográficas o económicas. La clave está en mantener el foco en los aprendizajes valiosos y en las personas: la tecnología es el medio para facilitar experiencias significativas, no un fin en sí mismo.

Si las universidades logran integrar estos avances de forma equilibrada, combinando lo mejor de la enseñanza presencial con las ventajas de la virtualidad, se conformará un ecosistema educativo híbrido donde la movilidad internacional esté al alcance de un clic. Esto redundará en una educación superior más inclusivacolaborativa y flexible, en la que el intercambio de saberes y culturas sea parte natural del proceso formativo. En suma, las tendencias tecnológicas emergentes no solo potencian la movilidad virtual, sino que están cimentando las bases de una nueva era educativa sin fronteras, preparada para los retos y oportunidades del mundo interconectado actual y futuro.

CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DEBATE

  • ¿De qué forma se pueden establecer mecanismos efectivos para el reconocimiento y la convalidación de créditos en programas virtuales, de modo que se asegure la calidad y la equivalencia académica en comparación con la movilidad física?

  • Ante la incorporación de tecnologías emergentes (como la inteligencia artificial, la realidad virtual/aumentada, blockchain y el metaverso), ¿cuáles son las posibilidades y límites para crear experiencias educativas interculturales auténticas que enriquezcan el proceso formativo?

FUENTES

  • European Commission. (2013; 2019). Publicaciones y reportes sobre Erasmus+ Virtual Exchange.
  • García-Aretio, L. (dir.) (2008). NetACTIVE (AIESAD-EADTU: Credit Transfer in Virtual and Distance Education). UNED.
  • Garcia Aretio, L. (dir), Álvarez B., Ruiz M. (2008). NetACTIVE: bases y propuestas para las buenas prácticas en movilidad virtual (un enfoque intercontinental). Unión Europea / AIESAD / CNED / EADTU / OUUK / UA / UNAM / UNED / UNMDP / UTPL.
  • García Aretio, L. (2009). Perspectiva internacional. En García Aretio, L. ¿Por qué va ganando la educación a distancia? UNED.
  • García Aretio (2012). Proyecto NetActive. MOVILIDAD VIRTUAL vs MOVILIDAD FÍSICA. Contextos universitarios mediados.
  • Knight, J. (2012). Concepts, rationales, and interpretive frameworks in the internationalization of higher educationEn The SAGE Handbook of International Higher Education,DOI: http://dx.doi.org/10.4135/9781452218397.n2
  • Organización Universitaria Interamericana (OUI). (2020). eMOVIES: Movilidad Virtual Interamericana.
  • Ruiz, M, y García Aretio, L Movilidad virtual en la educación superior, ¿oportunidad o utopía?. Revista Española de Pedagogía, 68(246).
  • Ruiz., M., García Aretio, L., Álvarez, B. y Rubio, MJ. (2011). Movilidad virtual en másteres a distancia en Europa y América Latina. Un camino por recorrer. Revista Iberoamericana de Educación, 55.
  • Soria, K. M., & Troisi, J. (2014). Internationalization at Home Alternatives to Study Abroad: Implications for Students’ Development of Global, International, and Intercultural Competencies. Journal of Studies in International Education18(3), 261-280. https://doi.org/10.1177/102831531349657
  • UNESCO. (2021). Reimaginar juntos nuestros futuros: un nuevo contrato social para la educación.
  • Informes recientes (2023) de Stevens Initiative, WENR, y reportes de proyectos internacionales de MV.
OpenEdition le sugiere que cite este post de la siguiente manera:
García Aretio (10 de marzo de 2025). 80 años. Compendio EaD (18). Movilidad virtual en la educación superior. Contextos universitarios mediados. Recuperado 24 de marzo de 2025 de https://doi.org/10.58079/13fvk

martes, 25 de marzo de 2025

¿Cómo pueden certificar los jóvenes sus habilidades? Cinco pasos para lograrlo

 Por  Sonia Suárez - Jasmín Colqui - Carolina Méndez Vargas del blog del BID

En América Latina y el Caribe, millones de jóvenes enfrentan barreras para certificar las habilidades que ya poseen. Esto no solo limita sus oportunidades laborales, sino también su acceso a rutas de aprendizaje que los preparen mejor para el futuro. La pandemia]exacerbó esta situación, dejando a muchos países en medio de una desaceleración económica. En este contexto, es urgente asegurar que los jóvenes cuenten con cualificaciones relevantes y alineadas con las necesidades del mercado laboral (OECD, 2023). 

¿Qué son exactamente las cualificaciones?

Se trata de los conocimientos, habilidades y competencias necesarias para desempeñar una tarea. Estas pueden adquirirse tanto en procesos educativos como a través de la experiencia laboral. Sin embargo, muchas personas no cuentan con una certificación formal que acredite estas capacidades, lo que limita sus oportunidades. 

Pensemos en Aramí. Ella tiene 30 años y, como muchas personas en América Latina y el Caribe, no pudo terminar la secundaria. A los 15 años dejó los estudios para trabajar y apoyar económicamente a su familia. Durante 15 años, ha trabajado incansablemente en un negocio de ropa informal, donde ha desarrollado habilidades impresionantes como la gestión del negocio y la contabilidad. 

Hoy, Aramí sueña con encontrar un empleo formal que valore las habilidades que ha desarrollado, pero carece de una certificación que acredite sus competencias. Aquí es donde un Marco de Cualificaciones podría transformar su vida. 

Con un Marco de Cualificaciones operativo, Aramí podría certificar sus competencias, completar su secundaria y matricularse en un instituto tecnológico para estudiar contabilidad. Gracias a este sistema, no tendría que cursar todo el programa, sino solo los módulos necesarios para adquirir las cualificaciones que aún no posee. Así, podría obtener su título técnico en menos tiempo y acceder a un trabajo formal en el que sus habilidades sean reconocidas y valoradas. 

¿Qué son exactamente las cualificaciones?

Este es un sistema que organiza las cualificaciones en niveles, desde habilidades básicas hasta conocimientos avanzados. Este marco facilita la movilidad educativa y laboral, alinear las rutas de aprendizaje con las demandas del mercado laboral y permitir el reconocimiento de aprendizajes previos. Los marcos de cualificaciones pueden ser nacionales, cuando se circunscriben a un país, o regionales cuando abarcan más de uno. 

A nivel global, hay más de 140 marcos nacionales de cualificaciones (MNC) en el mundo en funcionamiento, 11 de ellos en América Latina. Estos marcos no solo mejoran la pertinencia educativa, sino que también fomentan la transparencia y la comparabilidad de las cualificaciones entre países. 

¿Cómo implementar un MNC? 

Para que un país logre un MNC operativo debe transitar por cinco pasos que conforman las etapas de preparación e implementación.  

Figura 1: Pasos de la preparación e implementación de un MNC y su avance en el mundo 

Fuente: Elaboración propia con información de UNESCO (2022) 

Aunque existen muchos MNC, no todos están en la misma etapa de desarrollo. De un total de 93 MNC revisados por UNESCO, menos de la mitad están operativos. Muchos no llegan a la activación, que es el paso más complejo y demandante, ya que requiere altos niveles de coordinación entre instancias del sector público y privado. 

Por ejemplo, Perú está en etapa de adopción dado que creó y aprobó su MNC en 2021 con apoyo del Programa para la Mejora de la Calidad y Pertinencia de los Servicios de Educación Superior Universitaria y Tecnológica, un programa del Ministerio de Educación cofinanciado por el BID. Países como Colombia han avanzado hacia la  etapa de activación, con la creación de un Sistema Nacional de Cualificaciones, integrando varios elementos asociados al MNC y su implementación. Por su parte, Alemania, un caso exitoso de implementación del MNC, se ha enfocado en el logro de aprendizajes, fortaleciendo la comparabilidad, reconocimiento y visibilidad de los aprendizajes no formales e informales y facilitando la transición de la educación técnica a la educación superior.  

Un país con un MNC operativo es aquel en el que los programas curriculares se actualizan a partir de las necesidades del mercado, mientras que las empresas ajustan sus perfiles de trabajo en los procesos de contratación, supervisión y evaluación de sus trabajadores y la necesidad de capacitación laboral.  

Volviendo a Aramí, un MNC no solo le daría la posibilidad de certificar sus habilidades y avanzar en su formación, sino que también ampliaría sus oportunidades laborales dentro y fuera de su país. 

Un marco de cualificaciones operativo transforma vidas al conectar el talento con las necesidades del mercado laboral. Si más países de la región implementaran estos sistemas, estaríamos apoyando a miles de jóvenes como Aramí a construir un futuro con más oportunidades. 

¿Conocías los MNC? ¿Qué crees que se necesita para implementarlos en más países? 

Conoce CLIC, una plataforma para conectar a nuestros jóvenes con el mundo laboral y las oportunidades, certificando y demostrando sus habilidades. Registrate en este enlace, siguiendo los pasos de este video.

Tomado de Enfoque Educación,. blog del BID

lunes, 24 de marzo de 2025

80 años. Compendio EaD (17). Transformación educativa: necesidad e impacto social de la EaD digital

 Por Lorenzo García Aretio

La entrada de este jueves aborda por qué la EaD digital es tan necesaria y de qué modo impacta en la sociedad, integrando planteamientos vertidos por mí años atrás (García Aretio, 2011, 2014 y 2019). En el último de esos trabajos pueden encontrar citas y referencias que completan la reflexión. Y , como en el resto de la serie, se tratará de actualizar conocimientos al momento actual. Vamos a ello.

La sociedad contemporánea se caracteriza por una profunda imbricación con las tecnologías digitales, las cuales permean prácticamente todas las esferas de la vida. La vertiginosa velocidad a la que se suceden los avances tecnológicos plantea un desafío apremiante para las instituciones educativas y los educadores, quienes deben revisar y reconfigurar sus modelos pedagógicos y prácticas docentes. El objetivo es responder de manera efectiva a las demandas de un mundo globalizado, complejo e impredecible. En este contexto, la educación a distancia (EaD) digital emerge como una estrategia clave para la transformación educativa, capaz de satisfacer necesidades formativas que a los modelos convencionales les cuesta abordar.

CONTEXTO DE DISRUPCIÓN TECNOLÓGICA Y EDUCATIVA

La irrupción de las tecnologías digitales en los ámbitos productivo, laboral y social ha generado un entorno marcado por la rápida obsolescencia de las competencias. Hace décadas, se anticipó la llegada de una era de cambios drásticos y acelerados. La UNESCO, en más de una ocasión, corroboró la existencia de transformaciones profundas, calificándolas de “verdadera revolución” que impactan tanto al ámbito laboral como a la educación. La disrupción tecnológica continúa reconfigurando los modos de vida y trabajo, y se prevé que lo hará de manera aún más intensa en la próxima década.

Estos cambios trascienden la mera tecnología, repercutiendo en la naturaleza del trabajo, la demanda de habilidades y la necesidad de formación continua a lo largo de la vida. Además, modifican las formas de socialización, información y participación ciudadana. Este entorno de volatilidad, incertidumbre, complejidad y ambigüedad (VUCA) ha obligado a los sistemas educativos a replantear su rol y a buscar soluciones innovadoras. En este proceso, la EaD digital se presenta como una vía para reimaginar la concepción de la enseñanza, el aprendizaje y la formación continua, facilitando la adaptación ágil a las transformaciones socio-laborales.

TRANSFORMACIÓN EDUCATIVA Y LA EAD DIGITAL 

En este panorama, la educación no puede mantenerse al margen: son necesarias nuevas metas, contenidos, metodologías y prácticas educativas. Los principios pedagógicos clásicos (Rousseau, Piaget, Dewey, Freire…) continúan teniendo valor, pero deben actualizarse a la realidad digital de forma que se hagan más visibles y potentes. Con la incorporación de formatos virtuales en la enseñanza, se van rompiendo los moldes tradicionales de espacio y tiempo, y se establecen nuevas fórmulas que combinan presencialidad y entornos en línea, o que son directamente en línea (b-learning, e-learning, m-learning).

La EaD digital amplía el alcance de la formación, ofreciendo flexibilidad y acceso a poblaciones con barreras geográficas, temporales o laborales. Sin embargo, la mera integración de la tecnología no es suficiente. Se requiere un cambio profundo en la visión pedagógica y en la mentalidad de administraciones, docentes y estudiantes, así como políticas públicas coherentes que apoyen esta apuesta formativa. Más allá de la digitalización de materiales, se trata de reconfigurar el rol de docentes y estudiantes, el diseño pedagógico, las metodologías y las estrategias de evaluación.

Un impulso a la equidad y a la inclusión

El entorno digital ofrece oportunidades únicas para disminuir las brechas históricas en el acceso a la educación. No obstante, la disparidad en el acceso (brecha digital) podría convertirse en un factor de exclusión si no se implementan políticas de conectividad y alfabetización digital. La EaD se presenta como un instrumento valioso para fomentar una mayor equidad, aunque requiere que los gobiernos y las instituciones mejoren la infraestructura tecnológica y que se adopten enfoques pedagógicos centrados en la participación, la colaboración y una cultura digital responsable.

Adaptación a las necesidades laborales y sociales

La disrupción tecnológica genera empleos emergentes, obsolescencia de otros y exigencia de una formación continua. La EaD digital responde a esta situación, al facilitar la formación continua y la actualización profesional sin requerir desplazamientos o abandono del empleo. La flexibilidad en tiempo, ritmo y espacio se convierte en una ventaja para el desarrollo de competencias a lo largo de la vida, exigido por la sociedad digital. Además, la tecnología digital permite personalizar el aprendizaje mediante analítica de datos y sistemas adaptativos que atienden a la diversidad de itinerarios formativos y habilidades.

Alfabetización digital y pensamiento crítico

La formación digital no se limita a empleos técnicos, sino que abarca competencias para una ciudadanía activa en un ecosistema digitalizado. Los estudiantes de la era digital necesitan orientación para discernir la calidad de la información, procesarla críticamente y tomar decisiones responsables, especialmente ante la sobreabundancia de datos y la manipulación mediática. La EaD digital juega un papel esencial en el desarrollo de estas habilidades, desde la alfabetización digital básica hasta la participación en comunidades de aprendizaje en red.

IMPACTO SOCIAL DE LA TRANSFORMACIÓN DIGITAL A TRAVÉS DE LA EAD

La adopción creciente de la EaD digital no solo afecta a la esfera educativa: la sociedad en su conjunto se ve influenciada. Aún reiterando algunos aspectos tratados en la entrada anterior, pueden distinguirse tres áreas principales de impacto social:

  • Acceso ampliado al conocimiento
    • Democratización educativa. Al suprimir barreras geográficas y temporales, la EaD hace posible que grupos tradicionalmente excluidos (zonas rurales, personas con dificultades de movilidad, estudiantes adultos con responsabilidades familiares o laborales) accedan a la formación.
    • Formación permanente. El rápido avance de los conocimientos y la volatilidad del mercado laboral requiere aprendizaje continuo. La EaD digital facilita que los ciudadanos estén en constante formación, independientemente de su ubicación o condición.
  • Relaciones y redes sociales
    • Comunidades de aprendizaje. Los entornos virtuales permiten que estudiantes y docentes de diferentes regiones o culturas intercambien experiencias, ampliando la empatía y la comprensión intercultural.
    • Aprendizaje colaborativo. Foros, redes sociales y aplicaciones colaborativas facilitan la co-creación de contenido, generando capital social y nuevas dinámicas de participación.
  • Impacto económico y desarrollo local
    • Aumento de la empleabilidad. La adquisición de competencias digitales incrementa las oportunidades laborales y refuerza la competitividad en un entorno global.
    • Descentralización. La EaD digital favorece la retención de talento en zonas poco pobladas y puede impulsar la transformación de economías locales, al no depender únicamente de la oferta formativa presencial urbana.

RETOS, RIESGOS Y ASPECTOS CRÍTICOS PARA LA CONSOLIDACIÓN DE LA EAD DIGITAL

Sin duda, como venimos destacando, la Educación a Distancia Digital se ha convertido en una alternativa atractiva para ampliar la cobertura educativa y responder a las demandas de un mundo cada vez más conectado. Sin embargo, su consolidación enfrenta múltiples desafíos y riesgos que requieren un abordaje integral, desde la infraestructura tecnológica hasta la formación docente y la regulación. A continuación, se desglosan los principales aspectos que influyen en su implementación efectiva.

  • Brecha de infraestructuras y acceso. La desigualdad en el acceso a internet y a recursos tecnológicos constituye uno de los mayores obstáculos para la EaD digital. Muchas regiones carecen de banda ancha o de dispositivos adecuados, lo que profundiza la brecha entre quienes pueden conectarse sin restricciones y quienes deben recurrir a medios más tradicionales.
  • Competencias digitales. Además de la disponibilidad de infraestructura, la alfabetización tecnológica es esencial para que estudiantes y docentes puedan aprovechar las herramientas virtuales. La falta de competencias digitales puede convertir la tecnología en una barrera en lugar de una oportunidad, perpetuando desigualdades educativas preexistentes.
  • Exclusión de contextos no digitales. Limitar la consideración de la EaD exclusivamente a plataformas en línea puede desvalorizar métodos tradicionales (cursos por correspondencia, radio o televisión educativa) que siguen siendo relevantes, especialmente en zonas con poca o nula conectividad. Este enfoque restringido puede excluir a comunidades que no disponen de recursos digitales suficientes.
  • Resistencias culturales y organizativas. La resistencia al cambio por parte de instituciones y comunidades académicas se traduce en la persistencia de estructuras verticales y modelos pedagógicos tradicionales. Para impulsar la EaD digital, se requiere un cambio de visión que incorpore metodologías activas, reconozca la diversidad de itinerarios formativos y valore la autonomía del estudiante en entornos virtuales. Ya abordaremos, mucho más adelante de esta serie, las principales objeciones y resistencias a estos modelos educativos.
  • Percepción de elitismo. En algunos contextos, el énfasis en la tecnología puede percibirse como una iniciativa excluyente, sobre todo cuando la infraestructura digital es costosa o limitada. De esta manera, la EaD digital corre el riesgo de ser vista como una modalidad reservada para quienes disponen de los recursos económicos y tecnológicos necesarios.
  • Calidad y rigor pedagógico. El uso de herramientas digitales, por sí solo, no garantiza el éxito formativo. Es crucial contar con un diseño pedagógico sólido, sustentado en principios didácticos, que favorezca la interacción y el aprendizaje significativo. Además, la integración de tecnologías debe ir acompañada de procesos de evaluación adecuados y de un seguimiento continuo para asegurar la calidad de los programas.
  • Exceso de información. La abundancia de contenidos, recursos y plataformas en línea puede generar saturación y desorientación en el alumnado. Sin una adecuada mediación docente, el estudiante se expone a contenidos dispersos que dificultan la profundización y la construcción coherente del conocimiento.
  • Falta de preparación pedagógica y formación permanente del docente. La transición al entorno digital demanda un rediseño de las estrategias de enseñanza. Cuando la clase magistral se traslada sin cambios a la modalidad virtual, se corre el riesgo de perder interactividad y motivación. La falta de formación específica en pedagogías digitales limita la eficacia de la EaD y afecta la experiencia de aprendizaje. Por otra parte, La capacitación permanente del profesorado es un pilar esencial para el éxito de la EaD digital. Además de las competencias tecnológicas, los docentes necesitan desarrollar habilidades de tutoría virtual, diseño de materiales interactivos y manejo de analíticas de aprendizaje, entre otras.
  • Ética, privacidad y regulación. La creciente dependencia de plataformas digitales suscita preocupaciones en torno a la privacidad de los datos, la manipulación de la información y la legitimidad de calificaciones generadas mediante sistemas automatizados. Resulta imperativo establecer marcos regulatorios y éticos que protejan los derechos de los usuarios y garanticen la fiabilidad de los procesos educativos.
  • Evaluación y control de la autoría. En entornos virtuales, asegurar la autenticidad de los exámenes y trabajos académicos representa un desafío significativo. Aunque existen soluciones tecnológicas (por ejemplo, sistemas de proctoring o verificación biométrica), su implementación debe equilibrar la necesidad de integridad académica con el respeto a la privacidad de los estudiantes.
  • Coste económico. La inversión en infraestructura, capacitación docente y mantenimiento de plataformas puede ser prohibitiva para instituciones con recursos limitados, especialmente en países en desarrollo. Este factor financiero incide de manera directa en la posibilidad de implementar, sostener y mejorar los programas de EaD digital.

En suma, la EaD digital ofrece oportunidades excepcionales para democratizar la educación y responder a las demandas de una sociedad en constante transformación. Sin embargo, su éxito depende de la capacidad para abordar de manera coordinada las brechas de infraestructura, la falta de competencias digitales, las resistencias organizativas y los aspectos éticos y económicos.

HACIA UNA EDUCACIÓN RENOVADA Y UN IMPACTO SOCIAL SOSTENIDO

La incorporación de la EaD digital en la transformación educativa requiere una estrategia integral que contemple:

  • Desarrollo de políticas públicas. Que promuevan la equidad en el acceso a infraestructuras tecnológicas, con un fuerte compromiso político para la reducción de brechas y la formación de profesorado y estudiantes.
  • Diseño pedagógico centrado en la interacción y la adaptatividad. Fomentar un aprendizaje activo, colaborativo y personalizado, apoyado en IA y analíticas de aprendizaje, reforzando la mediación y el acompañamiento docente.
  • Impulso a la investigación y la innovación.
    La colaboración entre universidades, empresas y organismos internacionales puede impulsar proyectos que demuestren el valor de la educación digital, integrando dimensiones económicas, sociales y culturales.
  • Integración transversal de valores y competencias ciudadanas.
    Asegurar que la EaD digital no se limite a la mera transmisión de saberes, sino que facilite la formación crítica y ética en el uso de la tecnología, reforzando la responsabilidad y la empatía en entornos digitales.

En última instancia, la EaD digital puede estimular un impacto social significativo: rompe barreras, potencia la inclusividad y se adecua a las exigencias de un mundo en rápida mutación. Esa capacidad de extender el aprendizaje a distintos momentos y lugares, unida a la posibilidad de personalizar la experiencia formativa, convierte a esta modalidad en un vector para la modernización educativa y, en cierto sentido, para la modernización social. No se trata de eliminar la enseñanza presencial ni de situar la EaD como una panacea absoluta. Más bien, la clave está en armonizar diferentes formatos y metodologías, dejando de concebir la educación como un espacio rígido y unitario.

CONCLUSIÓN

La necesidad de la EaD digital en un mundo caracterizado por la disrupción tecnológica y la demanda de competencias en constante renovación se hace patente. Por un lado, responde a los desafíos educativos de la sociedad digital, brindando flexibilidad, acceso y personalización; por otro lado, su impacto social se ve reflejado en la democratización del aprendizaje y la posibilidad de revitalizar la formación permanente.

Para que esta transformación educativa culmine con éxito, resulta esencial contar con políticas públicas inclusivas, un profesorado formado y comprometido, y un diseño pedagógico sólido, capaz de manejar con prudencia las oportunidades y riesgos que surgen en el entorno digital. Solo así la educación digital podrá ser un factor de cambio sostenible y equitativo, capaz de dar respuesta a las necesidades actuales y, todavía más importante, a las que el futuro —incierto y sorprendentemente rápido— deparará.

En todo caso, pensamos que el futuro de la educación se vislumbra como un ecosistema híbrido y flexible, donde la EaD digital desempeñará un papel central. La inteligencia artificial, el aprendizaje adaptativo y la realidad virtual y aumentada transformarán aún más las experiencias de aprendizaje, exigiendo una actualización constante de las competencias docentes y una visión pedagógica centrada en el estudiante.

CUESTIONES PARA LA REFLEXIÓN Y EL DEBATE

  • Inclusión y equidad: ¿Qué planes o iniciativas resultan más efectivos para llevar la EaD digital a colectivos en situación de exclusión o con conectividad deficiente, evitando la ampliación de brechas educativas?
  • Ética y sostenibilidad: ¿Qué marcos y regulaciones deberían implementarse para proteger la privacidad y garantizar un uso responsable de las analíticas de aprendizaje y la IA en la EaD digital?

FUENTES

  • García Aretio, l. (coord.), (2011). De la educación a distancia a la educación virtual. Ariel.
  • García Aretio, L. (2014). Bases, mediaciones y futuro de la educación a distancia en la sociedad digital. Síntesis.
  • García Aretio, L. (2019). Necesidad de una educación digital en un mundo digital. RIED. Revista Iberoamericana de Educación a Distancia, 22(2), 9–22.
OpenEdition le sugiere que cite este post de la siguiente manera:
García Aretio (6 de marzo de 2025). 80 años. Compendio EaD (17). Transformación educativa: necesidad e impacto social de la EaD digital. Contextos universitarios mediados. Recuperado 24 de marzo de 2025 de https://doi.org/10.58079/13fev