miércoles, 8 de enero de 2014

Nueva Educación para un Año Nuevo

Publicado por: Miguel Zapata-Ros (Universidad de Alcalá)

Es tradición que este momento se utilice para formular nuestros deseos.

Todo lo que sigue se resume diciendo

Lo que quiero para este año nuevo es que el mundo sea más abierto y más personalizado, para todos.


 
Este deseo tiene su aplicación y su desarrollo en la economía, en la sociedad, en las relaciones interpersonales,…

Y también en la Educación:

Todos los individuos tienen capacidades por desarrollar y todos quieren desarrollarlas. Nuestros sistemas educativos sólo dan respuestas a unas pocas habilidades y a unos pocos tipos de personas.

Hay más recursos para aprender que posibilidades de usarlos eficiente-mente, y ya están disponibles, son abiertos, ¿por qué no se utilizan? ¿Por qué entonces los libros de texto, por ejemplo, son caros? ¿Por qué existen?

El problema más auciante que tenemos es el paro, en nuestro país más que en ningún otro sitio. Todos coinciden en que en la nueva sociedad los yacimientos de trabajo, de bienestar y de riqueza están en los bienes del conocimiento. Paradójicamente nos aferramos a modelos y esquemas antiguos. No hay formación en habilidades productivas para la sociedad del conocimiento, no hay formación en computación, por ejemplo. Y eso es por miedo y por comodidad. La gente está aferrada a los privilegios de unos modelos caducos y no abre las puertas a las nuevas generaciones, ni arriesga a que se descubra su inadaptación o su incapacidad. La brecha no es tenológica es de ideas.

Quiero un cambio de mentalidad y una generosidad mayor por las personas instaladas, por los maestros también. Los políticos y la política son un problema. Pero hay cosas, las actitudes personales por ejemplo, que no dependen de los políticos.

Los nuevos modelos abiertos requieren un cuestionamiento de los modelos tradicionales, ya sean modelos de educación, modelos de negocio, modelos de gobierno, modelos de investigación, modelos de edición, de la música o de las artes. De los maestros y docentes también.

Por supuesto, los nuevos modelos pueden dar miedo. Amenazan el status quo, desafían las ideas preconcebidas sobre cómo funcionan las cosas, y generan miedo a lo desconocido.

El deseo de cambio también es para que todos tengamos una mente abierta.

Pero los deseos implican propósitos, yo me he puesto mi sombrero de profesor, de investigador y de asesor en este día de Año Nuevo y ya estoy trabajando en lo que pienso que es un regalo para los demás, y para mí también: Trabajar nuevos modelos en un nuevo año, para el diseño instruccional, cómo lo vamos a hacer, para trabajar en la calidad de enseñar y para hacerlo observando cómo aprende cada uno. Este es un regalo que nos haremos junto con otro: hacer las cosas abiertas y con una mente abierta.

Comencemos.

Este post ha sido publicado originalmente en Redes Abiertas. Autorizada por el autor su publicación en este Blog CUED.