lunes, 30 de enero de 2017

Herramientas para hacer aprendizaje personalizado.

Escribe Carlos Magro




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Herramientas para la Personalización. Imagen. 1910 France. Jean-Marc. Dominio Público. https://commons.wikimedia.org/wiki/Category:France_in_XXI_Century_(fiction)#/media/File:France_in_XXI_Century._Latest_fashion.jpg
Una de las características de la sociedad industrial fue la aparición de máquinas. Gran parte de esas máquinas se diseñaron para sustituir diversas actividades asociadas al trabajo de los humanos. Comenzaron por sustituir la fuerza bruta pero rápidamente pasaron a sustituir trabajos donde se requería precisión, repetición, velocidad de producción, etc. La primera gran oleada de máquinas sustituyó el trabajo manual de los humanos. Fue el origen de la producción mecanizada en cadena.
Una segunda generación de máquinas surgió para continuar sustituyendo el trabajo de los seres humanos: fueron los ordenadores, cuyo objetivo era sustituir actividades humanas que trabajasen con información. Al principio, fue la rapidez de cálculo y la capacidad para procesar grandes cantidades de información lo que se sustituyó  y posteriormente para cualquier actividad que requiriese trabajo con información.
El ordenador se basaba en dos características: trabajar con información y la adaptabilidad a cualquier proceso que trabajase con dicha información. Estas características, la adaptabilidad y la información, unidas a la capacidad de comunicarse con otros ordenadores (a esto se le denominó TIC – Tecnologías de la Información y las Comunicaciones) confirieron al ordenador una capacidad transformadora de la sociedad, consiguiendo (junto a otros factores) la evolución  de la sociedad industrial a la sociedad del conocimiento.
Debido a sus características, información y adaptabilidad, los ordenadores se comenzaron a utilizar como herramienta de apoyo en el proceso de formación. Los primeros usos se basaban en su capacidad de adaptar la respuesta en función de la información introducida por un alumno. El profesorado pionero utilizaba lenguajes de programación para construir programas que ayudasen a su alumnado en el proceso formativo. Podríamos decir que el comienzo del uso del ordenador en la educación fue para ayudar a personalizarla.
Las aplicaciones que trabajan con ordenadores han evolucionado y están introducidas en todas las facetas de nuestras vidas. Sin embargo en el mundo educativo se abandonó ese enfoque pionero donde se hacían aplicaciones que ayudaban a personalizar el aprendizaje.
Bueno, realmente no se abandonó. Surgieron varias líneas de aplicación, la más conocida fueron los ITS (Intelligent Tutoring System) que permitían simular una tutoría personalizada, establecían un diagnóstico y proponían una serie de actividades de aprendizaje. Actualmente los sistemas más utilizados son los SHAE (Sistemas Hipermedia Adaptativos Educativos) donde se aplican técnicas de inteligencia artificial para realizar presentaciones y navegaciones adaptativas para un alumno de forma individual.
 También existen otras herramientas más rudimentarias (pero con una gran implantación y facilidad de uso) para hacer aprendizaje personalizado como es “el super conocido” Moodle, que actualmente incorpora los condicionales a través de los cuales se pueden hacer procesos de formación personalizada.
Lo mismo que cualquier profesión requiere herramientas que consigan más efectividad y eficacia en su trabajo, el profesorado también requiere dichas herramientas. Las TIC son esas herramientas, la información, la materia prima de trabajo y la adaptación al alumnado lo que conseguirá hacer nuestro trabajo más eficaz y eficiente.
Tomado de Innovación educativa con permiso de su autor