viernes, 21 de junio de 2019

Publicado el Ranking REDIB-WOS (2018) de Revistas Científicas. Posición de RIED

Escribe Lorenzo García Aretio

La Red Iberoamericana de Innovación y Conocimiento Científico (REDIB) es una plataforma de agregación de contenidos científicos y académicos en formato electrónico producidos en el ámbito iberoamericano, relacionados con él en un sentido cultural y social más amplio y geográficamente no restrictivo. REDIB cuenta con una clara vocación de promoción de la innovación tecnológica de las herramientas de producción editorial. Estas facilitan el acceso, la difusión y la puesta en valor de la producción científica generada en los países de su ámbito de actuación, especialmente en los diversos idiomas que les son propios. Los destinatarios de esta información son tanto la comunidad académica como la sociedad en general, así como los responsables, gestores y analistas de políticas científicas. Internet asegura el alcance global de esta información. Son entidades participantes en REDIB, la Agencia Estatal Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de España y Universia.

Tomado de Contextos Universitarios mediados con permiso de su autor

jueves, 20 de junio de 2019

El impacto económico de los estudiantes internacionales en España

Escribe Cristina Gasset

En el año 2006 confluían el inicio de la crisis económica global y una mayor exigencia en la concesión de visados españoles para los estudiantes de fuera de la Unión Europea. La combinación de estos factores producía una disminución importante en el número de universitarios norteamericanos que cursaban parte de sus estudios en España.
Sobre la crisis económica poco se podía hacer, pero la Asociación de Programas Norteamericanos en España (APUNE) decidió abogar ante las instituciones gubernamentales españolas por la eliminación de las barreras burocráticas que complicaban la tramitación de los visados. Se buscaba informar de una manera fiable sobre los números de estudiantes norteamericanos (study abroad) en España y los beneficios que aportaban a las comunidades que los recibían, algo que nunca se había documentado.
Los procesos largos y complejos para la obtención de visados se han mantenido durante más de una década, contribuyendo a que muchos candidatos internacionales optasen por otros destinos. El primer documento informativo de APUNE evolucionó y creció en este escenario como uno de los proyectos de investigación de la consultoría Spain Education Programs (2014, 2017 y 2018), hasta convertirse en el actual estudio sobre El Impacto Económico de los Estudiantes Internacionales en España. El trabajo ha englobado cada vez más grupos de estudiantes hasta llegar a sumar, en 2018, a los participantes en programas Erasmus+, de idioma y cultura, y posgrados en negocios.
Durante los últimos cinco años se han unido a la iniciativa cada vez más asociaciones y organismos incluyendo: APUNE, la Asociación Española de Escuelas de Negocios (AEEN), EDUESPAÑA, la Federación Española de Asociaciones de Escuelas de Español para Extranjeros (FEDELE), el ICEX como patrocinador, y el Servicio Español para la Internacionalización de la Educación (SEPIE). Esta es la primera vez que un grupo de instituciones tan diversas colaboran con el objetivo común de documentar el estado del mercado educativo internacional y llegar a conclusiones que puedan contribuir a mejorar y adaptar sus programas y facilitar el acceso a más y mejores estudiantes. Así, con el apoyo de todos, desde SEP completamos este último trabajo basado en datos del año 2018.
En nuestra investigación averiguamos que al menos 616.788 estudiantes internacionales se matricularon en instituciones de study abroad, Erasmus+, cursos de idioma, y posgrados en negocios durante el curso académico 2017-2018. Determinamos que su impacto económico conjunto en la economía española ascendió a más de dos mil millones de euros (2.143.631.704 euros). Por cada euro invertido en estos programas educativos los estudiantes gastaron 0,86 euros más en los aspectos extraacadémicos de su estancia. Es decir, el efecto multiplicador fue 1,86.
Los hallazgos de nuestro estudio anterior (2017) establecían un efecto multiplicador mayor que el actual.  Esto indica que existe una población global dispuesta a invertir un mayor porcentaje de su presupuesto en el componente académico de su experiencia en España. El dato debería animar a los proveedores de educación a continuar centrándose en la calidad, el prestigio, y el potencial de sus programas en un mercado laboral global.
Con cerca de medio millón de participantes, los programas de lengua y cultura constituyeron el grupo más numeroso y generaron también el mayor impacto contribuyendo con 793.102.474 euros. Con menor volumen, los grupos de study abroad y Erasmus presentaron números similares de participantes con los norteamericanos gastando casi el doble que los europeos. Los títulos de posgrado en negocios fueron el grupo con menos matrículas aunque sus 27.280 estudiantes tuvieron un impacto económico casi tan alto como el de los 472.150 alumnos de lengua y cultura. Los programas de posgrado se revelan como los que más impacto económico tienen por alumno, con una inversión media estimada en 27.836 euros.
Todos estos estudiantes internacionales y los proveedores de programas educativos que los traen a España están contribuyendo en gran medida a la financiación del sistema tributario español en, al menos, dos maneras. Primero, una parte del gasto que realizan está sujeta al pago del impuesto sobre el valor añadido. En segundo lugar, al menos dos tipos de programas (study abroad y escuelas de idiomas) contratan profesores y/o personal por los que realizan pagos a la Administración de la Seguridad Social. De no existir este mercado educativo internacional, no existirían los 5.340 empleos a tiempo completo creados en este sector. A estos, debemos añadir todos los empleos creados como resultado del gasto indirecto de los estudiantes en pequeñas empresas en las comunidades donde viven, incluidas: alojamientos, cafés y restaurantes de barrio, supermercados, gimnasios, farmacias, tiendas de ropa, etc.
Además de los efectos económicos de la exportación de la educación, debemos destacar los beneficios sociales que se derivan de la presencia de estos estudiantes internacionales, entre ellos: la modernización de las instituciones educativas[1], la internacionalización de las comunidades de acogida, el desarrollo del entorno sociocultural y, finalmente, la mejora de las medidas y políticas que darán forma a las futuras relaciones internacionales de España. Cada uno de los grupos de estudiantes aporta beneficios en maneras similares y particulares, y profundizar en estos efectos es una asignatura pendiente para futuros estudios.
Hay otros aspectos positivos en la realización de este estudio que queremos destacar. El primero es el esfuerzo de las organizaciones en cada uno de los grupos, aportando sus datos y su visión sobre como analizarlos. En España estamos poco habituados a que entidades que compiten entre sí se unan en estas iniciativas, reconociendo que el análisis de la información proporciona un conocimiento que beneficia a todos. El segundo es el aumento en el número de asociaciones, escuelas, universidades y proveedores educativos que han participado. Son factores esperanzadores que esperamos continúen consolidándose en futuras ediciones.
También queremos destacar otros hechos que suponen grandes impulsos para la educación internacional en España. El primero es el avance de datos proporcionado por el Ministerio de Educación y Cultura, que ha facilitado nuestro trabajo. Los datos publicados de forma inmediata son imprescindibles para completar estudios que proporcionen una visión actualizada del mercado, que se puede emplear para el diseño de estrategias efectivas. El segundo es la publicación del decreto ley del 31 de agosto del 2018, en el que se flexibilizan los requisitos para los visados de estudiantes de países fuera de la Unión Europea. Aún pendientes de la aplicación de los nuevos procedimientos, la nueva legislación sienta las bases para unas condiciones más favorables.
El pronóstico para la exportación de la educación en España es prometedor, pero no debemos olvidar que competimos con otros destinos de habla hispana, programas de conocido prestigio, y países que planifican, coordinan, y financian sus estrategias como los EE. UU., el Reino Unido, Australia, Nueva Zelanda y más recientemente China. Esperamos que nuestras conclusiones y las de futuros estudios contribuyan al progreso continuado y la mejora de un sector tan relevante como poco reconocido.

[1] Álvaro Escribano, Director de la Escuela Internacional Carlos III en la Universidad Carlos III de Madrid, comunicación personal, 2 de marzo, 2017
Tomado del blog de Studia XXI con permiso de sus editores 

miércoles, 19 de junio de 2019

¿Cómo solicitar la inclusión de una revista científica en Scopus?


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Pre-evaluación para presentarse a Scopus
Scopus, es la mayor base de datos de resúmenes y citas, para recibir un informe de pre-evaluación gratuito sobre la revista que gestionas debes completar el formulario y responder a las preguntas.
La pre-evaluación de la revista es una comprobación preliminar de los criterios técnicos y administrativos para aumentar las posibilidades de que la revista sea incluida en Scopus, y también para evitar un período de embargo por razones que puedan ser fácilmente identificadas.
El informe de pre-evaluación positiva no garantiza una decisión positiva sobre la inclusión del título en Scopus. La pre-evaluación tampoco será responsable por el resultado final de la evaluación completa de la revista, tal como lo establece el Consejo Asesor y de Selección de Contenido (CSAB, por sus siglas en inglés) independiente.
Tomado de Universo Abierto con permiso de su editor

martes, 18 de junio de 2019

¿Son molinos o gigantes? Revistas quijotescas y grandes corporaciones

Escribe  Arturo GalánFacultad de Educación. UNED Editor de Aula Magna 2.0.
Editor Jefe de Bordón. Revista de Pedagogía.
Un año más por el mes de junio acaba de publicarse la actualización del índice SJR. A tenor de los resultados, no sabe uno bien si reír o llorar. Mirando la situación global de las revistas de educación españolas, creo que podemos estar satisfechos, sin ser autocomplacientes, porque hay mucho camino por hacer. No obstante, si miramos el panorama sólo 20 años atrás, cuando peleábamos por adecuarnos a los criterios de LATINDEX y empezábamos a descubrir la importancia de estar presentes en los rankings españoles e internacionales, caminando más solos que D. Quijote y Sancho Panza, la presencia española en Scopus, con 35 revistas, es más que notoria. España ocupa el 5º lugar por número de revistas. A la vez  que no debemos olvidar que, siguiendo la estela de muchos investigadores, las revistas también emigran al extranjero, encontrándonos publicaciones españolas entre las del Reino Unido o las de los Países Bajos al incorporarse a las grandes multinacionales de la edición científica:
Distribución por países
FrecuenciaPorcentajePorcentaje válidoPorcentaje acumulado
VálidoUnited Kingdom35233,733,733,7
United States34332,932,966,6
Netherlands535,15,171,6
Spain353,43,475,0
Germany323,13,178,1
Australia222,12,180,2
Brazil191,81,882,0
Turkey191,81,883,8
France161,51,585,3
Switzerland121,11,186,5
Canada111,11,187,5
Mexico101,01,088,5
Italy8,8,889,3
Taiwan8,8,890,0
Russian Federation7,7,790,7
Czech Republic6,6,691,3
Lithuania6,6,691,9
Slovenia6,6,692,4
South Africa6,6,693,0
New Zealand5,5,593,5
Poland5,5,594,0
Belgium4,4,494,3
Colombia4,4,494,7
Croatia4,4,495,1
India4,4,495,5
Norway4,4,495,9
Chile3,3,396,2
China3,3,396,5
Greece3,3,396,7
Malaysia3,3,397,0
Portugal3,3,397,3
Serbia3,3,397,6
Japan2,2,297,8
Romania2,2,298,0
South Korea2,2,298,2
Bulgaria1,1,198,3
Costa Rica1,1,198,4
Cuba1,1,198,5
Estonia1,1,198,6
Hong Kong1,1,198,7
Hungary1,1,198,8
Indonesia1,1,198,9
Iran1,1,198,9
Ireland1,1,199,0
Macedonia1,1,199,1
Malta1,1,199,2
Nigeria1,1,199,3
Pakistan1,1,199,4
Philippines1,1,199,5
Saudi Arabia1,1,199,6
Singapore1,1,199,7
Sweden1,1,199,8
Thailand1,1,199,9
Venezuela1,1,1100,0
Total1044100,0100,0
Este hecho es meritorio no sólo por superar los estándares y las exigencias para acceder a esta base de datos selectiva, sino también porque las revistas, con escasos o nulos recursos económicos y humanos, con una imposibilidad de profesionalización, bastantes con ediciones únicamente en castellano, están compitiendo con revistas sostenidas por grandes editoriales multinacionales como Elsevier, Sage, Kluwer, Routledge, Wiley-Blackwell o Taylor & Francis. En este mismo sentido, las revistas españolas no sólo consiguen estar en Scopus, sino que con pocos años de presencia empiezan a estar en las posiciones altas de los rankings (en 2018, 3 Q1, 7 en Q2, 18 en Q3 y 6 en Q4).
20182017201620152011
Q133321
Q279620
Q3181313138
Q4657118
TOTAL3430292817
La presencia de unos y otros países es más que evidente en el siguiente gráfico de sectores. Entre Estados Unidos y Reino Unido, “se comen” casi tres cuartas partes (66,6%) de la tarta de las revistas científicas de impacto del área de la educación.  Lo que nos lleva a plantearnos ¿cómo competir ante estos gigantes?
En este escenario, como decíamos, también pueden dar ganas de llorar, sobre todo a los editores de las revistas. ¿Por qué? Hablemos de dos estadios:
1º) Cuando se solicita la entrada en la base de datos. Ya que estamos escribiendo desde el Blog Aula Magna 2.0, voy a poner el ejemplo de una de nuestras revistas fundadoras,RIED, dirigida por el Dr. Lorenzo García Aretio, fundador también de la primera etapa de este blog. Esta revista, que como puede verse en ESCI o en DIALNET, ocupa posiciones superiores a otras revistas ya presentes en Scopus, no es seleccionada para su entrada en esta base de datos gestionada por Elsevier. No hablemos ya de cómo entrar en el más selectivo Journal Citation Report, de la Web of Science y gestionada ahora por Clarivate Analytics. Habían prometido que la aparición de la nueva base ESCI, de carácter más local, sería la puerta de entrada a las colecciones SSCI (y su correspondiente JCR). Sin embargo, a día de hoy, no se ha informado de ningún trasvase de revistas de ESCI a SSCI. ¿Qué puede hacer un editor ante las negativas de estas grandes corporaciones privadas multinacionales? Poco o nada. Son empresas privadas que siguen sus criterios económicos de crecimiento. El problema es que en España estamos acostumbrados a sistemas más garantistas, especialmente en lo público. No obstante, hay una especie de status quo para evaluar la producción científica a partir de la publicación en las revistas indexadas en ambas grandes bases de datos.
2º) Cuando ya estás dentro y descubres errores. Voy a poner aquí como ejemplo el caso de Bordón. Revista de Pedagogía, la revista que yo mismo dirijo y una de las revistas cofundadoras de este Blog. Hace unos meses descubrimos que 4 números de la revista (los 3 últimos de 2018 y el primero de 2019) no se habían indexado o habían desaparecido. Gracias al nuevo producto CiteScore, encontramos también una decena de citas no contabilizadas por errores de indexación atribuibles a Scopus. Tras numerosos mensajes, corrigen parcialmente el problema, pero resulta que en el momento en el que Scopus pasa la base de datos a Scimago para calcular el factor de impacto SJR, Scopus todavía no había corregido los errores identificados en el CiteScore tracking. La consecuencia: Bordón baja al cuartil 3, quedando la primera de ese cuartil entre las más de 1200 revistas. El reconocimiento a tiempo de esos errores habría supuesto regresar al cuartil 2. Tras idas y venidas de emails con el servicio de soporte, parece que el SJR sólo se modifica una vez al año. ¿Quién se hace responsable de los efectos de estos errores? ¿Quién compensa estos efectos? ¿Cuánto cuesta todo el tiempo que los editores y sus equipos gastan en perseguir estos errores que tanto daño hacen a los autores,  a la propia revista y, en definitiva, a la comunidad científica? ¿Por qué estas grandes empresas, con tantos medios, no actualizan con inmediatez estos errores? Basta con ver la incongruencia entre las citas del CiteScore y las contabilizadas en el SJR, precisamente por la falta de actualización y conexión entre los datos.
Este año ha sido especialmente sorprendente la diferencia entre el CiteScore y el SJR. Dada la importancia en las evaluaciones del SJR, tendrá que ganar en transparencia para que pueda replicarse su cálculo. Tendremos que dedicar otro post a esta cuestión.
Finalmente, una opción que están tomando algunas revistas de educación es pasar a ser gestionadas por una de estas grandes empresas editoras, como hemos mencionado al inicio de este post. Algunas de ellas dejan de ser consideradas españolas, como Cultura y Educación, que entra en el cómputo británico con la empresa editora Taylor & Francis, mientras que otras conservan la nacionalidad española, como la Revista de Psicodidáctica, al ser editadas por la filial local de la editora, como es en este caso Elsevier España.
En definitiva, hay motivos para reír y para llorar. Hay que celebrar, por un lado, el lugar relevante que vienen ocupando las revistas españolas de educación es Scopus y, por otro lado, hay que hacer notar, y alzar la voz, sobre la presencia de errores notorios en los conteos, que tienen consecuencias importantes y significativas. Consecuencias que especialmente son lesivas para el profesorado, para los investigadores, que son evaluados atendiendo a la posición en cuartiles de la revista donde publican. Aunque esta forma de evaluar la investigación es discutible, debemos hacer constar que la distancia entre el Q2 y el Q3 para los evaluadores de la investigación es mucho más grande que las diferencias métricas con las que se calcula. Distancia que para muchos implica el sí o el no en el desarrollo y/o promoción de su actividad académica.  
 Cómo citar esta entrada:
Galán, A. (2019). ¿Son molinos o gigantes? Revistas quijotescas y grandes corporaciones. Aula Magna 2.0. [Blog]. Recuperado de:http://cuedespyd.hypotheses.org/6339
Tomado de Aula Magna 2-0 con permiso de sus editores