viernes, 1 de mayo de 2015

Ruanda / Rwanda


Ruanda ocupa el número 1 en África y 19 en el mundo - por delante de los EE.UU., Francia y          Corea del Sur - en un índice del Foro Económico Mundial para el entorno político y regulatorio en la ayuda al desarrollo empresarial por la penetración de las TIC.
El informe fue publicado el miércoles en Ginebra, Suiza, como parte de la Networked Readiness Index, que mide las políticas, instituciones y otros factores que promueven el bienestar y la competitividad a través de las TIC.
La mayoría de los países africanos se encontraban en la parte inferior de la clasificación general, teniendo en cuenta sus altos niveles de pobreza y la falta de infraestructura, según Mail & Guardian.

En él, a partir de un nuevo informe del Foro Económico Mundial (WEF), señalan para ver el efecto de las políticas adecuadas que, si tomamos  Sudáfrica y Ruanda como ejemplo, en el ranking NRI general, ocupan la posición tres y seis en África, respectivamente, aunque Sudáfrica es 14 veces más rico en renta per cápita que Ruanda.

Algo pues está pasando.

Para más señas podemos ver:

a) El mapa interactivo del Networked Readiness Index 2015 en http://widgets.weforum.org/gitr2015/

c) The Global Information Technology Report 2015 ICTs for Inclusive Growth, informe completo, de donde está obtenida la tabla:
Donde vemos que está por encima de Brasil, Argentina o Perú. Pero también de Albania, Venezuela o Paraguay. Y muy cerca de Sudafrica, o de países de la Unión Europea como Bulgaria o la república Checa.
¿En qué medida a este desarrollo de Ruanda ha contribuido la implementación del programa OLPC, más de 210.000 laptops distribuidos entre niños y maestros, e inseminados en familias, en el año 2013? 

No lo podemos saber con evidencias empíricas. Pero al igual a como sucedía a Uruguay en relación con Latinoamérica, hay un hecho diferencial en el país con el resto a países africanos y es el despegue en la integración y en el desarrollo de las TIC, que coincide con el despegue en datos de Crecimiento Inclusivo.

Lo que está claro es que el Networked Readiness Index (NRI) es una medida de la predisposición de los países a aprovechar las posiblidades que ofrecen las tecnologías de información y comunicaciones (TIC) para el desarrollo. 

Relaciona de esta forma servicios como son la educación y otros servicios sociales, la infraestructura, la legislación, etc. con el impacto que puedan tener las TIC en el desarrollo del tejido productivo, del bienestar social y del desarrollo, y por ende el impacto de las TIC en la competitividad de las naciones. 

El NRI tiene tres grupos de componentes: el entorno que a las TIC ofrece un determinado país o comunidad (componentes de mercado y de ambiente político: regulación legal e infraestructuras, de todo tipo entre ellas la educativa, aquí ocupa un papel importante los recursos e infraestructuras de la educación, con el parque que por ejemplo en ordenadores suministra la OLPC), la disposición de las partes interesadas del país claves (la conciencia individual, de las empresas y de las instituciones) para utilizar las TIC y, dependiendo de las dos anteriores, el uso de las TIC entre estos los actores implicados. No se trata solo de tener ordenadores y redes sino de implicar en su uso, en un uso eficiente.


Si visitamos la wiki de OLPC Ruanda veremos que los informes de actividades abundan en este tipo de planteamientos, sin descender en aspectos más formales como es la inclusión del ordenador en el currículo, ni el más informal pero no menos importante como es el uso que las familias hacen de los laptops, como base de acceso a servicios y de relación entre comunidades, así como elemento de inserción en contextos científicos y tecnológicos globales. 

Si en casa hay un ordenador conectado a Internet, para las tareas del niño, es inevitable que el padre o la madre no lo utilicen para fines domésticos, acceso a servicios, informaciones o como elemento de relación, para fines sociales, o que el hermano mayor no lo utilice para estudios superiores si los sigue. Se trata de valores añadidos e indisociables que cohesionan a la sociedad y que además abonan el terreno para el desarrollo tecnológico.
  

Tomado de Redes abiertas con permiso de su autor