miércoles, 17 de octubre de 2012

30 días, 30 redes sociales. Un curso entre todos

Escribe: Carlos Bravo


Recientemente finalizó el primer curso en la plataforma de la Red CUED, con el título “30 días, 30 redes sociales” donde se admitió la inscripción de 50 personas.

Una vez terminado el curso se impone un análisis de los resultados, con el objetivo de servir de base al desarrollo de otros cursos que de seguro se impartirán en nuestra Red. En este primer trabajo comentaré sobre la preparación inicial del curso. 

Lo primero a considerar es cómo identificar el curso; es un MOOC (massive online open course),  o un Recurso educativo abierto (OER) o simplemente un curso abierto.

Los MOOC son los cursos que se imparten con carácter regular o formal en instituciones educacionales y que se “abren” mediante la Red a la participación masiva. En otras palabras cuentan con un conjunto de documentos previos, medios y métodos probados en otras situaciones y con un personal entrenado y con experiencia en el tema tratado.

Nuestro curso no puede inscribirse en ese criterio, no cumple con ninguna de las características señaladas. Me inclino a considerarlo como un curso abierto, donde un grupo de interesados se reúnen para opinar sobre un tema único y en conjunto arribar a conclusiones que quedan plasmadas en varios documentos, abiertos a la lectura de todos los interesados. Es esta última cualidad la que me permite su catalogación.

Añado que su desarrollo toma como base a la educación a distancia, al tomar en cuenta los indicadores citados en un reciente trabajo del Dr Lorenzo García Aretio. En él se establecen cuatro importantes características; separación en el tiempo y el espacio, trabajo independiente de los participantes, comunicación mediada a través de varios recursos y el respaldo de una organización.  Por tal razón inscribimos el curso “30 días, 30 redes” dentro de un ambiente abierto y a distancia.

El segundo aspecto a considerar en el análisis es la organización y estructura del curso. Al igual que en cualquier otra forma de superación el curso “30 días, 30 redes sociales” tuvo una base organizativa de carácter didáctico que parte desde la necesidad, la caracterización de los participantes, la determinación de los objetivos, hasta la selección de métodos y medios.

La necesidad del curso se demostró a partir de los variados comentarios emitidos en tres publicaciones anteriores en este blog (Moodle de un lado y las redes socialesdel otro), además de la gran cantidad de opiniones que se pueden leer en la RedCUED tanto en su blog, como en los enlaces a otros trabajos, videos y diferentes medios sobre las redes sociales. 

Los participantes del curso, pertenecen a la Red CUED, profesionales que dedican parte de su tiempo a la educación a distancia, por lo que la mayoría tienen experiencia en el campo educacional.
Con los anteriores campos de trabajo establecidos se diseñaron dos objetivos para el curso: 

  • Valorar la importancia de las redes sociales en la actividad educacional a través del análisis de sus características y funciones.
  • Demostrar la utilidad del desarrollo de un curso abierto en la red social de la Cátedra UNESCO de Educación a Distancia (Red CUED).

Consideramos que ambos objetivos se cumplieron. El primero de ellos se evidencia con la creación colectiva de dos documentos importantes. En estos se analizan desde cuatro indicadores principales el uso de las redes en la actividad educacional.  

El segundo objetivo también cumplido durante el curso, demostró a partir de las diferentes intervenciones en los foros de discusión y en los restantes documentos procesados que es posible desarrollar un curso abierto en nuestra Red. 

En un próximo trabajo comentaré sobre el desarrollo del curso, partiendo de los documentos creados y los métodos utilizados durante el curso.

 García Aretio, Lorenzo. Qué es educación a distancia. http://aretio.hypotheses.org/203 

martes, 16 de octubre de 2012

Ahora es cuando hace falta la pedagogía

Escribe: Cristóbal Suárez

Si pensamos responder a la pregunta ¿qué aporta la tecnología a la educación? es muy probable que podamos dar un listado de nuestras herramientas con las que aprendemos, enseñamos o buscamos interactuar en comunidades de aprendizaje virtual. No obstante, existe otra pregunta, la que está en la orilla de la representación simbólica sobre para qué, qué, cómo, cuándo, con quién o dónde aprender: ¿qué aporta la pedagogía a la tecnología? Esto es, qué función educativa añadimos a las herramientas… más claramente, si intentamos bailar con la tecnología ¿qué música le vamos a poner?

Las herramientas van muy de prisa, están aquí y son muchas, mientras que la pedagogía sobre la virtualidad es más lenta en desarrollarse. Las nuevas pedagogías, las pedagogías emergentes, las pedagogías funcionales para el mundo virtual o, más en confianza, la e-pedagogía está en construcción.

Pero a sazón de la velocidad tecnológica, acaba de publicarse el Top 100 Tools for Learning 2012, elaborado por el Centre for Learning & Performance Technologies, una institución que desde el 2007 ofrece este tipo de aporte.  Esta última edición ha sido elaborada con la opinión de 582 profesores y profesionales de la educación de muchos partes del mundo. Sin duda, cada listado se confecciona con una metodología de la que depende su validez, así como su proyección.

En esta última edición del listado se puede apreciar la evolución de las herramientas. Algunas se mantienen en “el top” como Twitter, YouTube y Google Docs y otras se van abriendo paso como Pinterest –muy previsible- así como algunas herramientas de curación de contenidos y generadores de revistas para iPad (como Scoopit, Flipboard y Zite).

Además del amplio dominio de herramientas gratuitas y sociales, según los responsables del listado, se señala que la “tendencia para este año” (de la herramienta, no del aprendizaje) es el uso de herramientas para organizar recursos digitales, así como el interés por herramientas para tomar notas. Pero también se destaca algo más significativo, los matices que han puesto de manifiesto los que han elaborado el listado respecto al uso de estas herramientas en el aprendizaje en el entorno laboral, en la enseñanza, así como en el autoaprendizaje. En ambos casos se hablan de funciones.

Pues a esto iba. Sin negar el esfuerzo y el aporte que ofrece conocer una tendencia, estos listados no servirían de nada, serían un puro formalismo, sino se pudiese reconocer “la función educativa que añaden al aprendizaje, la enseñanza o la gestión educativa”. Percibir cómo se ha resuelto o mejorado el aprendizaje con estas herramientas, esto es, qué función educativa se ha podido añadir al sistema tecnológico es el criterio de fondo. Este sería, a mi juicio, la razón de ser de este tipo de listados. 


Cuando se dice que una tecnología se impone en la práctica educativa habría que preguntar siempre qué resuelve. Por tanto, las herramientas más mentadas de este u otro listado no son nada –serían sólo ruido tecnológico- si es que no llegan a implicar la función tecnológica dentro de una función educativa.



Del conectivismo al aprendizaje conectado y ubicuo

Escribe: Miguel Zapata

El día 8 de Octubre pasado tuvo lugar esta entrevista para el Laboratório de Educação a Distância e eLearning LE@D, Universidade Aberta.


Miguel Zapata-Ros from LE@D - Universidade Aberta on Vimeo.

Un año antes tuvo lugar esta otra en el mismo lugar y con parecidas características



Interview with George Siemens - LE@D, Universidade Aberta from LE@D - Universidade Aberta on Vimeo.

En el ínterin han tenido lugar sendas producciones y desarrollos que  sería muy interesante analizar, y que por lo que a mí respecta está condensado en los post de CUEDBLOG y de Redes Abiertas:

¿Es el “conectivismo” una teoría? ¿Lo es del aprendizaje? (I)


El viaje a Damasco de Stephen Downes

De todo y resumiendo mucho se pueden concluir dos ideas que siempre están en las críticas que hacemos:

a) Hay que investigar. Hay que diseñar y llevar a cabo muchas investigaciones concretas  sobre los enunciados que se ofrecen en muchos de los escritos sobre y del conectivismo o en sus temas anexos. 

b) Hay un enlace con la práctica, con el encuentro que tenemos todos los días los profesores con los alumnos para que aprendan, y con otros profesores para coordinar nuestra acción y para organizar los recursos, ese enlace es el diseño instruccional. En este punto el conectivismo, este conjunto de enunciados, no tiene propuestas.

miércoles, 10 de octubre de 2012

El aprendizaje en entornos conectivos

Escribe: Paola Dellepiane

El 12 de septiembre de 2012, invitado por Fundación Telefónica de Argentina, George Siemens @gsiemens brindó una conferencia en Buenos Aires titulada: "El aprendizaje en entornos conectivos"


  
Me encantó haber podido "desvirtualizar" a George!! y debo decir que una vez más, "las fortalezas de los lazos débiles", como dice Siemens, me hicieron sentir que lo conocía desde hacía tiempo.
Me gustaría compartir algunas ideas y conceptos que me dejó la ponencia sobre conexiones, redes, nodos, innovación, conocimiento distribuido, y por supuesto de enseñanza y de aprendizaje. Para seguir pensando y construyendo....

Siemens define al conectivismo como la "integración de principios explorados por las teorías de caos, redes, complejidad y auto-organización"

El conectivismo nos trae una manera diferente de comunicarnos, de conocer y de aprender mediados por la tecnología. En este contexto, las conexiones que nos permiten aprender más, tienen mayor importancia que nuestro estado actual de conocimiento.
El conocimiento personal se conforma de una red, que se retroalimenta, proveyendo nuevos aprendizajes: el conocimiento "vive" en las redes.

El conocimiento está distribuido y conectado en la red. Así, es el grupo de personas el que construye conocimiento, y por ello, es fundamental entender el significado de estar en redes. El valor está entonces en conectar con las personas y conocimientos necesarios, en el momento justo.
Siemens trajo el concepto de co-evolución, evolucionamos con las redes y nos convertimos en personas distribuidas. Así, como docentes podemos promover la inteligencia social, sin embargo, nuestros alumnos ya construyen sus redes de colaboración fuera de la escuela.

La innovación se alimenta de ideas conectadas. Los grandes descubrimientos (como ser la máquina a vapor) surgieron (y surgen) de las conexiones que se gestan en la red. Así, las conexiones entre ideas y campos del conocimiento dispares pueden crear nuevas innovaciones.

Las personas de las que más aprendemos son, en su mayoría, con las que nos conectamos de otras maneras, es decir, no necesariamente de aquellas que están más cercanas. Es decir, solemos aprender más de nuestras redes de contacto que de, por ejemplo, nuestros compañeros de trabajo. De esta manera, el lugar físico no resultaría ser determinante para el aprendizaje (estaríamos refiriéndonos a las fortaleza de los lazos débiles)

Otro concepto que trajo fue el de GLOCALIZACIÓN, proceso por el cual con quienes estamos conectados, llegamos a otros vínculos, y esto gracias a que la información fluye en la red, aumentando la probabilidad que la información "más precisa" se encuentre justamente en la red.

En un mundo más complejo de lo que suponemos, si hablamos de conectivismo debemos pensar en el paradigma de la Complejidad. A partir de fines del siglo XX, podemos hablar de una "complejidad organizada", en donde es posible establecer patrones de conectividad para resolver problemas,gracias a las interrelaciones que son posibles establecer en las redes.

Siemens nos dice que necesitamos cambiar los espacios y estructuras de nuestra sociedad para alinearnos con el nuevo contexto y características del conocimiento. Así, "a medida que el conocimiento crece y evoluciona, el acceso a lo que se necesita es más importante que lo que el aprendizaje posee"

Mucho de su teoría apunta al aprendizaje, pero también a la enseñanza: ¿Qué es enseñar desde una posición "conectivista"?

Enseñar es conectar personas, experiencias, conocimiento, contenidos,..... pero también es enseñar a "desconectar", a darse tiempo para la comprensión y tener presente que estar conectado no es suficiente para garantizar el aprendizaje, es necesaria una conexión "profunda" si nos referimos al aprendizaje.

Siemens manifestó la importancia de la escuela como institución educativa que desempeña un papel fundamental, sin embargo, dada la complejida del sistema, no tiene sentido querer comprender su complejidad. La clave entonces está en la tarea del docente en su clase, el profesor se convierte en un "tutor", un "curador" que evalúa, filtra y valida las conexiones adecuadas.

Resulta entonces necesario repensar la forma de diseñar la enseñanza pero, ¿cómo resignificar la enseñanza en tiempos donde las conexiones y la liquidez adquieren relevancia?

domingo, 7 de octubre de 2012

El viaje a Damasco de Stephen Downes

Escribe: Miguel Zapata Ros

Desde Lisboa, preparando ELIES 2012, en una preciosa mañana de un domingo de Octubre, he leído esto: http://halfanhour.blogspot.pt/2012/10/whose-connectivism.html
Muy interesante este post de Downes, no sé si enfadado.

Hace tiempo que señalé que el conectivismo según Downes NO ES el conectivismo según Siemens.

En mi última entrega sobre este tema  http://blogcued.blogspot.pt/2012/09/es-el-conectivismo-una-teoria-lo-es-del.html escribí:

En la formulación actual de Downes (2012) se experimenta un giro radical aceptando que no solo hace falta que sea el individuo quien en un  entorno conectado sea el que establezca enlaces y como resultado se produzca el conocimiento sino que para ello es imprescindible la atribución de significado:
I don't want to spend a whole lot of time on this, but I do want to take enough time to be clear that there are, unambiguously, numerous types of meaning. Why is this important? When we talk about teaching and learning, we are often talking about meaning. Consider the classic constructivist activity of 'making meaning', for example. Or even the concept of 'content', which is (ostensibly) the 'meaning' of whatever it is that a student is being taught.