viernes, 2 de agosto de 2024

El auge de las bibliotecas de herramientas

 Tomado de Universo Abierto


. «If You Can Borrow a Book, Then Why Not a Chainsaw? The Rise of Tool Lending Libraries», In These Times 3 de enero de 2023. https://inthesetimes.com/article/tool-lending-library-alternative-economy.

Después de la Segunda Guerra Mundial, surgieron las bibliotecas de herramientas que prestan implementos y brindan orientación práctica a miembros de la comunidad que no pueden permitirse poseer o almacenar sus propias herramientas.

Según un estudio de 2021 de la Universidad Estatal de San José (SJSU), las bibliotecas de herramientas se documentaron por primera vez en los Estados Unidos en la década de 1940. Estas instituciones prestan dispositivos como herramientas eléctricas y manuales, implementos de jardinería e incluso utensilios de cocina a aquellos que necesitan la herramienta adecuada pero no tienen los medios para poseerla o almacenarla.

Hasta mayo de 2021, más de 50 bibliotecas de herramientas operaban en los Estados Unidos. Hubo un auge en el número de estas bibliotecas a finales de la década de 1970, con la creación de bibliotecas como la de Berkeley, California, en 1979. Después de más de 40 años de evolución, la biblioteca de herramientas de la Biblioteca Pública de Berkeley (BPL) ahora se puede acceder a través de su sitio web.

El estudio reveló que las bibliotecas de herramientas se pensaban tradicionalmente como un fenómeno de los años 70, pero ejemplos anteriores datan de la década de 1940, cuando la biblioteca pública en Grosse Pointe, Michigan, abrió la primera biblioteca de herramientas en 1943.

La biblioteca pública de Grosse Pointe creó su primera biblioteca de herramientas en respuesta a la escasez de utensilios domésticos después de la guerra. El Comité de Trabajo de Niños del Rotary Club de Grosse Pointe donó las primeras 25 herramientas para fomentar la destreza manual en la juventud. Hoy en día, su colección incluye más de 150 implementos, desde cortadores de pernos hasta binoculares para observar aves, e incluso juegos de jardín como croquet.

El Rotary Club local adoptó la responsabilidad de mantener y reparar el catálogo variado de artículos y sigue haciéndolo. El estudio afirma que la supervivencia y el crecimiento de la colección de herramientas de la biblioteca de Grosse Pointe podrían no haber sido posibles sin la participación del Rotary Club.

En 1976, se formó la segunda biblioteca de herramientas en Columbus, Ohio, establecida por el gobierno local. Esta biblioteca proporcionaba herramientas gratuitas a propietarios e inquilinos y ahora contiene más de 5,000 implementos. En 2009, la organización sin fines de lucro ModCon Living asumió las operaciones de la biblioteca de herramientas de Columbus, financiándola a través de cuotas de membresía y donaciones.

Otra biblioteca de herramientas se estableció en Seattle en la década de 1970 por un profesor de la Universidad de Washington, quien donó herramientas obtenidas de estudiantes que se mudaban. La Asociación de Vecinos de Phinney asumió el mantenimiento de estas herramientas. La Biblioteca de Herramientas de Phinney todavía está en funcionamiento y cuenta con unos 3,000 artículos.

El mayor aumento en las bibliotecas de herramientas en los EE. UU. se produjo alrededor de 2008 durante la Gran Recesión. Instituciones como la Biblioteca de Cosas de Sacramento en California y la Biblioteca de Herramientas de Chicago en Illinois se abrieron como parte de este «movimiento de préstamo de herramientas».

Las bibliotecas de herramientas también se han establecido en el Reino Unido. La Biblioteca de Herramientas de Edimburgo se estableció en 2015 y sirvió de inspiración para instituciones similares en otras áreas. En 2018, se estableció una Biblioteca de Cosas en Londres, dirigida por voluntarios que ayudan a organizaciones interesadas a crear sus propias bibliotecas de herramientas.

Con la popularidad de los libros digitales y el aumento de la inflación, las bibliotecas públicas en los Estados Unidos y en todo el mundo podrían adoptar los modelos de préstamo de herramientas establecidos por pioneros como las bibliotecas de Grosse Pointe y Berkeley, que han utilizado con éxito estos modelos durante décadas.

Tomado de Universo Abierto

miércoles, 31 de julio de 2024

Protocolo de uso de la IA en centros educativos

 Por Ramón Besonías


La irrupción de la IA generativa en la comunidad educativa es aún escasa, residual y difusa. El impacto real que tiene sobre la práctica educativa es aún minúsculo. Se reduce a un grupo reducido de docentes que empiezan a adoptarlo en su práctica habitual de una forma casi siempre anecdótica, prudente, cuando no recelosa, de cauta sospecha. Debido a esto y el proceso de desarrollo escalonado y vertiginoso de la IA generativa, en constante implementación de mejoras, aún no existe una evaluación seria y contrastada acerca de la utilidad didáctica de la IA generativa en las aulas. Estamos en una fase de descubrimiento y tanteo. No existen expertos en IA, solo exploradores de avanzadilla que analizan el terreno y prueban su viabilidad. 

Hay que tener en cuenta que el ritmo que adoptará la integración de la IA en la vida cotidiana de nuestros alumnos y el resto de la comunidad educativa sucederá más rápido que su integración en las rutinas de aula. En un par de años, todos los móviles contarán con un sistema de asistencia mediante IA, que automatizará buena parte de las acciones que realizamos en nuestros dispositivos. Como ya viene sucediendo desde hace mucho tiempo con las herramientas digitales que precedieron a la IA, el uso cotidiano configurará la forma en la que nuestros alumnos perciben la realidad, conocen el mundo que les rodea y se comunican con sus iguales. La escuela suele llegar tarde y con recelo a los avances tecnológicos, sin conocimiento ni destrezas que le preparen para lo que viene. De ahí la importancia de comenzar a conocer la IA generativa y buscar fórmulas de integración que reflexionen acerca de su impacto y la utilicen de forma creativa, siempre poniendo al ser humano como centro del proceso de aprendizaje. 

Integrar la IA generativa dentro del plan digital de los centros educativos es una reciente asignatura pendiente. Pero para ello es recomendable no abordar la irrupción de la IA de forma aislada, sino en diálogo con el contexto de cada comunidad educativa, reflexionando sobre su impacto y uso, y aplicando medidas educativas que la preparen para potenciales escenarios, cotidianos, educativos y profesionales. Cada centro debe hacer su camino, teniendo en cuenta las peculiaridades y necesidades de sus estudiantes, docentes y familias. A su vez, el plan digital tampoco puede realizarse de forma autónoma, sin dialogar con los objetivos curriculares, las necesidades didácticas, los déficits competenciales. El objetivo es abordar la IA como un elemento más de nuestro proceso de enseñanza, no como eje vertebrador del mismo. La IA debe supeditarse a nuestros objetivos, y no al revés.  

Por eso, no es un reto baladí empezar a reflexionar y actuar desde cada contexto educativo y de forma ética y constructiva acerca de cómo integrar la IA en nuestras prácticas docentes, qué hacer y cómo hacerlo, desde qué edades, con qué herramientas, desde qué metodologías, cómo evaluar esas tareas... Cómo abordar la formación de toda la comunidad educativa, y no solo de los docentes, en este cambio de paradigma tecnológico invasivo. Prevenir los riesgos, conocer sus posibilidades y compartir retos que mejoren el aprendizaje. Y hacerlo juntos, dialogando con alumnos y familias.

He creado un asistente GPT que te guía y ayuda a diseñar un protocolo para la comunidad educativa, adaptándolo a las peculiaridades de cada centro. Te animo a probarlo y e ir pensando cómo integrarlo en tu propio contexto. Puedes acceder a él aquí o pinchando sobre la imagen inferior.

Aunque el asistente GPT que te propongo ya está alimentado con numerosos documentos, a modo soporte de lectura quizá te ayuden estos otros papers:



La propuesta que te hago sigue un modelo inclusivo, donde alumnos y familias sean parte del proyecto. La tecnología no debiera abordarse sin tener en cuenta sus implicaciones sobre la vida cotidiana de nuestros alumnos, implicaciones que a menudo condicionan la percepción de la tecnología en las aulas y su adaptación a las metodologías y modos de evaluar del docente. 

Por poner un ejemplo revelador, los hábitos de uso de audiovisuales en el alumnado están influyendo de forma determinante en sus métodos de estudio. Cada vez más alumnos prefieren recurrir a YouTube para comprender contenidos de aula que a las propias explicaciones del docente en el aula o el recurso habitual al libro de texto. 

A su vez, los hábitos, a veces tóxicos y sin criterios de uso, dificultan el aprendizaje. Por ello, formar y aplicar la IA de forma crítica y eficiente es esencial si no queremos dejar a los alumnos a la deriva. 

Integrar a las familias es esencial en este reto, ya que en el seno de relaciones familiares y entre iguales es donde se maceran hábitos que se asientan en las actitudes y conductas de los alumnos. Mi experiencia me indica que una reflexión-acción sobre la IA, y por extensión, sobre la tecnología en su conjunto, no puede disociarse de la triada móvil-alimentación-sueño. Un modelo integrativo, que incluya la salud como objetivo compatible con el aprendizaje, y no un elemento ajeno o residual, es esencial para abordar este asunto de forma real y constructiva. 

Este curso pasado, como ITED de mi centro, ya empecé a dar algunos pasos en este sentido, con ayuda del departamento de orientación. Y tengo en mente implementar algunas acciones más para el próximo curso.

  • Elaboración de un boletín informativo (en pdf) sobre uso educativo de la IA. Lo remitía por correo a todos mis compañeros docentes. Fue muy útil para aquellos compañeros que tenían curiosidad, pero sin atreverse aún a meter el diente a estas herramientas. En un documento sencillo tenías una guía breve y práctica de por dónde empezar.
  • Creación de un grupo de Whatsapp para compañeros de centro que estén interesados en este asunto. Compartimos recursos y experiencias, resolvemos dudas y coordinamos acciones conjuntas. 
  • Encuentros presenciales, uno por trimestre, para iniciarse en la IA generativa. Eran voluntarios. El próximo curso lo convertiremos en un grupo de trabajo oficial, puntuable con créditos. La idea es que sea un taller práctico, con el objetivo de generar y compartir experiencias reales de aula.
  • Hubo un intento de micro encuentro presencial con las familias, para iniciarles en el uso de la IA y reflexionar sobre asuntos de uso cotidiano de móviles, y su impacto sobre el sueño y la alimentación de sus hijos. No salió adelante, pero el próximo curso insistiremos, buscando un formato que funcione.
  • Incluí en el plan digital de centro la integración de la IA como un elemento más. La idea es que el próximo curso los docentes lo incorporen en sus programaciones de aula y sus situaciones de aprendizaje. 
  • También para el próximo curso tengo pensado poner en marcha una mini formación inicial, al principio de curso, para alumnos y docentes, a través de las tutorías. Contenido: uso rudimentario de la IA generativa, límites y posibilidades. Con prácticas breves y adaptadas a su contexto y necesidades.
  • A título personal, como docente de mi área (Filosofía), tengo pensado seguir implementando la IA en mi práctica habitual de aula. La mejora en los asistentes multimodales facilitarán su integración en determinadas tareas. Igualmente, la mejora en Chat GPT, con la posibilidad de que mis alumnos puedan usar asistentes, me abre un campo abonado a la creatividad. Desde la creación de asistentes de contenidos de área hasta guías para realizar determinados retos y proyectos, pasando por creación de contenidos audiovisuales de ayuda al estudio. Ni qué decir que la IA es una herramienta muy útil para ayudar al docente a elaborar los documentos prescriptivos (programación de aula, memorias, situaciones de aprendizaje, redacción de proyectos, actas...) Aligera mucho el trabajo tedioso de planificar y registrar.
A medida que la IA se vaya integrando cada vez más en sus móviles, habrá que estar atentos y pensar la forma de que vean sus dispositivos como una herramienta creativa y no meramente pasiva. Conocer y aplicar en vez de temer y prohibir. 


Ponerse en marcha, pero no de forma kamikaze, sino en colaboración con el resto de docentes de nuestro centro, aprendiendo juntos. Ese es el reto. 

Te invito a probar el asistente GPT e ir abriendo boca con ideas que se te ocurran y después lleves a tu centro para poner en marcha un plan compartido. Pocas ideas, accesibles, que inspiren confianza, que generen proyectos que mejoren la vida de nuestros alumnos. 

Tomado de IA educativa

martes, 30 de julio de 2024

Páginas versus oídos, ¿aliados o rivales?

 Por Mariana Sofía Jiménez Nájera

¿Cuenta escuchar un audiolibro como leer? Acabemos con el discurso de poner ambas alternativas en contra y comencemos a dejar de menospreciarlas.

La respuesta para el título de esta nota puede parecer muy obvia. Escuchar muchas veces complementa a la lectura: al escuchar a un compañero de clase, leer en voz alta y seguir la lectura, escribir para un dictado o incluso para leer mensajes de nuestro celular con música de fondo. Claramente, un aliado.

Sin embargo, no es el caso para los libros y audiolibros. Es ahí donde muchas personas ponen sus barreras para separar el valor de ambas alternativas, ya sea por concepciones tales como que una es más difícil que la otra o que no se utilizan los mismos sentidos para comprender o imaginar el trasfondo de un texto. Empero, realmente no hay muchas diferencias entre las dos, cada una tiene sus beneficios y es necesario aprender a aceptar estos caminos diferentes que llevan a la misma meta.

Recordemos que tiempos atrás, relatos de la mitología griega eran contados de boca en boca, y las personas que podían leer y escribir eran la minoría. Igualmente, no vayamos tan atrás y recordemos que la radio fue el medio de comunicación más importante en su época, en donde familias enteras se reunían para escuchar las últimas noticias o programas de entretenimiento. Escuchar un relato a través de un audio no es nada nuevo, entonces ¿por qué para algunos escuchar “no cuenta”?

Para algunas personas, la comprensión lectora será mayor al leer que al escuchar, debido a que se percibe que existe una mayor concentración en la primera. Cabe destacar que escuchar un relato no será comprensión lectora, pero sí será comprensión auditiva. Estudios muestran que las mismas partes cognitivas del cerebro se estimulan al escuchar que al leer. La manera en que nuestra imaginación trabaja a través de ambos medios es muy similar: tenemos que imaginar escenarios, personajes y situaciones. Con la diferencia de que en los audiolibros sí podemos escuchar tonos de voces, lo cual puede darle un valor adicional a lo que estemos consumiendo al tener un buen narrador; además de que es posible rectificar la correcta pronunciación de las palabras.

Leer mejora nuestras habilidades lectoras, así como escuchar, mejora nuestras habilidades de escucha y por ende, entre más se lleve a cabo, aumentará nuestra comprensión de la información que recibimos, ya sea a través de la escucha o al leer. Ambas formas son ganancia para ampliar nuestras competencias cognitivas.

También se dice que leer es “más difícil que escuchar”, pero la “dificultad” no acredita que una opción sea superior a la otra. Para algunas personas, escuchar libros es una manera pasiva de consumirlos, lo cual  hace que leerlos sea un mayor reto. Pero como se mencionó anteriormente, las mismas partes de nuestro cerebro se utilizan,  además, emocionalmente tiene el mismo efecto al sumergirse en una experiencia literaria. Estudios han encontrado que el efecto de sentirnos cautivados o atrapados por la historia es el mismo en nuestro cerebro, independientemente si escuchamos o leemos.  

Audiolibros como medios de accesibilidad y mejora continua

Para muchos, no hay como la sensación de que nuestros ojos caigan sobre una hoja de papel y deslicemos nuestros dedos para cambiar de página. Sin embargo, para otros será tedioso cargar un libro por todas partes, ya sea porque es pesado o por miedo a maltratarlo. Es aquí donde la naturaleza del audiolibro facilita el alcance de cualquier texto, donde puedes ingresar no solo a uno, sino a muchos de ellos desde la comodidad de tu dispositivo móvil; donde nunca te faltará un libro cuando estés fuera (o no) de casa.

Cuando leemos, nuestra vista está fijamente descifrando las palabras que vemos en una página o pantalla, por lo que toda nuestra atención debe dirigirse a la lectura para entenderla lo mejor posible, por lo que lo ideal es estar quietos. Sin embargo, es en este tipo de situaciones donde los audiolibros pueden ayudarnos a ahorrar tiempo, ya que es más fácil realizar otras tareas sencillas mientras escuchamos. Podemos escuchar un audiolibro durante un paseo por el parque, mientras doblamos la ropa, lavamos platos o mientras se está atascado en el tráfico. Ojo, realizar tareas más complejas hará que la información que escuchemos no se procese por completo y debemos evitar caer en el multitasking, el cual solo hará que el resultado de las actividades que se realicen no tengan la mejor calidad o comprensión deseada.

El acceso a muchos textos impresos o publicados en Internet es limitado para personas con discapacidades visuales o con padecimientos como la dislexia o hiperactividad. Sin embargo, los audiolibros les ofrecen una excelente alternativa para acceder a ellos. Tomando en cuenta que no todos los libros tienen su versión en audio, el panorama para ello es cada vez más brillante, ya que este medio va ganando cada vez más popularidad: se estima que para el 2030, el mercado global para los audiolibros alcance los 35.040 millones de dólares.

Y al ser aliados, ¿por qué no combinar ambas opciones? Leer y escuchar el mismo texto será de increíble ayuda para que no pierdas la concentración, además de que podrás expandir tu vocabulario al escuchar las pronunciaciones correctas de palabras que no son tan comunes; y ni se diga si actualmente te encuentras aprendiendo un nuevo idioma, llevar esto a cabo podrá acelerar tu aprendizaje. Sea tu idioma nativo o no, tendrás un panorama más amplio sobre la estructuración del texto, mejorando tu gramática.

No importa el medio, sumergirse en nuevos mundos  a los que nos invitan diferentes autores a través de sus libros, en sus diferentes formatos, nos impulsa aprender y conocer nuevas enseñanzas, culturas e ideales. Independientemente de la manera en la que nos adentremos a un nuevo universo, lo más importante es que hagamos un hábito, el leer o escuchar libros y disfrutar de sus contenidos, y de paso, abrirnos a los muchos beneficios que estos nos otorgan. 

Tomado de EDUNEWS del Tec de Monterrey

lunes, 29 de julio de 2024

Un caso de estudio para explorar el uso del Diseño Universal del Aprendizaje (DUA) en cursos en línea

 Por Francisco Iniesto. 

Los objetivos del Objetivo de Desarrollo Sostenible 4 (ODS4) de la UNESCO pretenden garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad, y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos. Esto ha demostrado ser un desafío en el aprendizaje en línea, y en particular en los Recursos Educativos Abiertos (REA) y los Cursos Masivos Abiertos en Línea (MOOC). Aunque los MOOC han marcado un cambio significativo en el aprendizaje en línea, ofreciendo una gran variedad de cursos de acceso abierto al público, la mayoría de las personas que se inscriben en MOOC ya tienen una educación a nivel de posgrado y muchos de los estudiantes inscritos no completan el curso. 

El hecho de que los MOOC estén disponibles para una audiencia global es un aspecto positivo, pero deben ser accesibles para todos, independientemente de sus necesidades. A través de nuestra investigación, nuestro objetivo es contribuir a que los MOOC sean beneficiosos para todos los estudiantes, enfocándonos en el diseño del aprendizaje y examinando si es accesible. Para ello, entendemos que la retroalimentación de los usuarios es importante para el desarrollo futuro de MOOC accesibles. Por lo tanto, utilizamos YourMOOC4all, un sistema de recomendación que permite a cualquier estudiante evaluar libremente un MOOC para ver si cumple con los principios del Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA). El uso del DUA en la educación ofrece beneficios tanto a estudiantes como a educadores, eliminando barreras al aprendizaje y dando a todos los estudiantes la misma oportunidad de alcanzar sus metas de aprendizaje.

Imagen con licencia CC BY creada por Chrissie Butler

La aplicación del DUA en contextos de primaria, secundaria y terciaria es amplia y está en crecimiento. Ya juega un papel significativo en los planes de estudio universitarios y se utiliza en iniciativas educativas internacionales. Los principios del Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA) son:

1. Proporcionar múltiples medios de representación: Ofrecer diversas formas de presentar la información para atender las diferentes formas en que los estudiantes perciben y comprenden la información.

2. Proporcionar múltiples medios de acción y expresión: Ofrecer distintas maneras para que los estudiantes demuestren lo que saben, permitiendo el uso de diferentes métodos para la comunicación y la acción.

3. Proporcionar múltiples medios de compromiso: Involucrar a los estudiantes de diversas maneras para mantener su interés y motivación, adaptándose a sus necesidades emocionales y cognitivas.

El objetivo de nuestra investigación fue (1) evaluar la precisión del uso del marco de evaluación DUA por evaluadores no capacitados y (2) sus percepciones sobre la utilidad del DUA como un marco de evaluación para identificar barreras de accesibilidad. Con esta intención, hemos recopilado retroalimentación de 23 estudiantes de tercer año de grado en Informática que participaron en la asignatura “usabilidad y accesibilidad”.

El articulo completo para su consulta es:

Iniesto, F., Rodrigo, C., & Hillaire, G. (2022). A case study to explore a UDL evaluation framework based on MOOCs. Applied Sciences, 13(1), 476.https://doi.org/10.3390/app13010476

Enlaces:

http://udlguidelines.cast.org

Puedes seguir nuestro trabajo en:

@cova_rodrigo @pacoiniesto @a_gserrano @msantamariauned @asanchezelvira @jldelgadoleal

Referencias bibliográficas:

Barrera, A. G., Hernández, P. G., & López, C. M. (2017). La atención a la diversidad en los MOOCs: una propuesta metodológica. Educación XX1, 20(2), 215-233.

Griful-Freixenet, J., Struyven, K., Verstichele, M., & Andries, C. (2017). Higher education students with disabilities speaking out: Perceived barriers and opportunities of the Universal Design for Learning framework. Disability & Society, 32(10), 1627–1649.

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Cómo referenciar esta entrada:

DiNeLLL (24 de julio de 2024). Un caso de estudio para explorar el uso del Diseño Universal del Aprendizaje (DUA) en cursos en línea. Blog CUED.

viernes, 26 de julio de 2024

Lëttëra: una plataforma para desarrollar la competencia lectora

 Por David Santamaría Cid De León 

Lëttëra: una plataforma para desarrollar la competencia lectora

La lectura nos conecta con el mensaje de otras personas a través de la palabra escrita. Nos permite “dialogar” de manera interna para construir ideas, nuevas posturas o incluso para reforzar las ya existentes. La competencia lectora es relevante porque nos permite incorporar distintas voces y perspectivas a nuestro pensamiento, construir de manera crítica posicionamientos integrales y plurales, por tanto, nos permite crear soluciones ricas y complejas ante los distintos retos de la vida. Para la vida profesional, la competencia lectora es fundamental porque representa un activo valioso para nosotros a la hora de responder a las necesidades de una organización, de clientes y de la sociedad. En la medida en que desarrollamos esta competencia, también lo hace nuestra capacidad de incorporar la diversidad a nuestro pensamiento crítico y por tanto nuestra habilidad para resolver.

Bajtín (1986) describe el proceso del diálogo intertextual como la capacidad de leer para generar de forma interna el diálogo indirecto con quien haya escrito un texto, así como también, confrontar ideas adquiridas en otro lugar como las que se presentan en la lectura. Desde una perspectiva sociocultural, Gadamer (1996) explica que somos precisamente producto del bagaje que acumulamos mediante las distintas lecturas que hacemos, y que este a su vez, nos permite interpretar nuevas mediante el diálogo intertextual.

En México hace falta leer más y saber interpretar lo que se lee

Los países miembros de la OCDE han acordado que la competencia lectora es fundamental para construir el futuro por la vía del desarrollo. Por ello, con el objetivo de impulsar la formación en esta competencia, se realiza una medición periódica a través de la prueba PISA para conocer el estatus actual que han alcanzado los jóvenes en cuanto a esta competencia tan importante. En México no nos ha ido bien. En la última versión de esta prueba, México tuvo un promedio de 415 puntos, que se ubicó notablemente por debajo del promedio de países de la OCDE, 476 puntos (OECD, 2023). Lo que hace este resultado aún más dramático es considerar que un 47 % de la población medida, no alcanzan el nivel 2 que representa una competencia básica para descifrar ideas principales y comprender el propósito de un texto. Lo que quiere decir que, casi la mitad de los jóvenes en México no tienen la competencia suficiente para extraer información explícita de un texto cuando se encuentran a tres años de iniciar su formación profesional.

De acuerdo con Montes Silva y López Bonilla (2017), quienes nos dedicamos a la labor docente, debemos mantener presente que el acercamiento a la competencia lectora representa un potencial de profundizar en ideas que de otro modo sería difícil obtener, y que estas ideas colaboran a la creación continua de nuevas soluciones para la práctica profesional y para la vida cotidiana. Es decir, no solo hace falta leer más, si no que también hace falta saber interpretar lo que se lee.

Desde una perspectiva que apunta a la incorporación de tecnologías para impulsar la labor educativa, Grynyuk et al. (2022) encontraron que los y las estudiantes se motivan ante la convergencia de un mundo que les es familiar, atractivo y moderno, y aquel que por momentos dejamos que permanezca en lo tradicional, el educativo. Por ello, un grupo de profesoras de PrepaTec partieron de la inquietud de integrar tecnologías para motivar al estudiantado haciendo más atractiva la formación de la competencia lectora mediante una plataforma digital innovadora.

Lëttëra: una plataforma para desarrollar la competencia lectora

En el año 2020 un grupo de profesoras de la PrepaTec desarrollaron una plataforma diseñada especialmente para fortalecer el proceso de adquisición para la competencia lectora. Es una plataforma en línea que incorpora elementos de gamificación llamada Lëttëra (Leal Uhlig, Garza León, Cruz Vargas, Hernández Franco y Portuguez-Castro, 2023). Este proyecto fue posible gracias al apoyo NOVUS del Tecnológico de Monterrey, un fondo destinado para la experimentación y la innovación educativa.

La plataforma Lëttëra se centra en la incorporación de distintos textos complejos que cuentan con varios niveles para el desarrollo de la competencia lectora considerados por la OCDE. Son ocho niveles de competencia lectora en total (1c, 1b, 1a, 2, 3, 4, 5 y 6). Para la OCDE, el nivel básico meta es el nivel 2, el cual encierra la capacidad de identificar ideas principales de un texto moderadamente largo e interpretar lo que se presenta de manera explícita, aunque compleja a través de distintas partes del texto. En el nivel 3 de competencia, una persona debería poder incorporar también la capacidad de contrastar con distintos textos que incluyen distintas perspectivas y de hacer inferencias sobre contenidos no explícitos.

De acuerdo con la OCDE los niveles de competencia lectora son:

  1. Nivel 1c. Se comprenden significados literales con sintaxis simples y cortas.
  2. Nivel 1b. Se comprenden significados literales haciendo conexiones sencillas con enunciados adyacentes.
  3. Nivel 1a. Se comprenden significados literales en pasajes cortos y se puede discriminar la información no relevante.
  4. Nivel 2. Se identifican ideas principales de manera explícita, aunque compleja con la presencia de distractores en múltiples pasajes.
  5. Nivel 3. Se integran interpretaciones de distintas partes del texto no explícitas para comprender la idea principal.
  6. Nivel 4. Se realizan inferencias complejas a partir de distintas formas de expresión en múltiples textos y se interpreta la postura del autor o autores.
  7. Nivel 5. Se comprenden textos extensos y se evalúa la pertinencia del contenido, haciendo evaluación crítica y elaborando conclusiones.
  8. Nivel 6. Se evalúan y comprenden múltiples textos extensos comparando perspectivas para construir juicios críticos intertextuales y se construye postura crítica.

La primera versión de Lëttëra trabaja en el desarrollo de la competencia lectora de los niveles 1c al nivel 3. A través de la plataforma Lëttëra las y los estudiantes de bachillerato entran en contacto con textos cuidadosamente seleccionados de forma atractiva, ágil y con un sistema de recompensas para motivarlos a ejercitar las distintas habilidades que forman parte de dichos niveles de lectura. Es importante aclarar que, no es un sistema cuya finalidad sea la de leer y responder, va más allá de eso. Es una herramienta educativa que proporciona al estudiantado la guía adecuada para descomponer en distintos grados de complejidad cada texto con una explicación directa, clara y digerible. Lëttëra sigue un recorrido a través de un mapa virtual que permite acceder a distintos retos conformados por las actividades de lectura e interpretación de los textos.

Estas actividades fueron introducidas en distintas clases como Lengua española, arte y cultura en PrepaTec para acompañar la labor docente y proporcionar una herramienta complementaria que permita realizar intervenciones más allá de los esquemas tradicionales de educación.

En la primera intervención con Lëttëra, la medición se realizó adaptando la prueba Planea 2017 con una escala de 0 a 50 puntos posibles. Los resultados mostraron que el grupo que había utilizado la plataforma obtuvo una media superior en la ganancia de aprendizaje respecto al grupo control. Esta iteración se llevó a cabo en grupos de un solo campus de PrepaTec y quienes usaron la plataforma tuvieron en promedio casi 2 puntos más de ganancia mostrada en la aplicación final del examen (Leal Uhlig, Garza León, Cruz Vargas, Hernández Franco y Portuguez-Castro, 2023).

En un segundo momento, Lëttëra fue aplicado en tres campus de PrepaTec y nuevamente los grupos que la utilizaron mostraron una media superior en ganancia de aprendizaje respecto a los grupos control, llegando en uno de los casos hasta a 4 puntos de diferencia.

Estos resultados sentaron las bases para que el equipo de profesoras estableciera una colaboración con la Secretaría de Educación de Nuevo León y así extender el alcance de los beneficios de Lëttëra.

Lëttëra para la educación pública y privada

La plataforma Lëttëra fue utilizada en distintos planteles educativos de nivel medio superior en el sector público, ubicados en los municipios del Área Metropolitana de Monterrey, Nuevo León, México con el propósito de atender a los resultados obtenidos en la prueba PISA 2022. Las profesoras trabajaron de la mano con la autoridad del estado para implementar la plataforma sustentada en los buenos resultados obtenidos.

Al inicio del ciclo escolar agosto – diciembre 2023, se les aplicó un examen basado en la prueba PISA, de igual manera al finalizar el ciclo escolar se les aplicó otro examen para medir los resultados. La noticia más alentadora fue que no solamente se presenta un incremento en la puntuación de la competencia lectora sino un movimiento sustancial de nivel de esta. Como se mencionó antes, los niveles que marca la OCDE identifican al nivel 2 como el básico y México ubicó al 47 % de su población estudiantil por debajo de tal nivel. Lëttëra como herramienta complementaria y de apoyo, reflejó que aquellas personas que más retos realizaron dentro de la plataforma fueron quienes presentaban puntuaciones por debajo del nivel 2, pero que, al finalizar la experiencia con la plataforma, se movieron efectivamente de nivel 1a hacía nivel 2.

Esto representa que, Lëttëra tiene el potencial de servir como complemento efectivo en la regularización de los jóvenes estudiantes en cuanto a su nivel de competencia lectora. Desde luego, los retos siguen existiendo para garantizar el uso consciente y efectivo de la plataforma, pero en los casos en que eso ocurrió de tal manera, se pudo encontrar una aplicación tecnológica bien sustentada en intención pedagógica, que de hecho impactó en disminuir el rezago de competencia lectora respecto al nivel básico.

No es tarea fácil y desde luego, involucra también la apertura de nosotros como docentes a replantear métodos tradicionales para permitir la incorporación de herramientas tecnológicas que complementen la labor docente. Si queremos impulsar mejores futuros para nuestra juventud, debemos trabajar en las bases que les permitan incorporar esquemas de pensamiento complejo. Si queremos una ciudadanía que a través del diálogo encuentre cómo co-construir ideas innovadoras de soluciones, debemos trabajar en los fundamentos que les permitan primero saber recibir e interpretar argumentos desde otros lugares. De momento, hemos encontrado una pieza funcional en Lëttëra que muestra que la introducción de una tecnología intencionada genera impacto positivo en las personas que no podemos dejar rezagadas en el proceso educativo.

Reflexión

La experiencia con Lëttëra refleja por lo menos dos situaciones que vale la pena reflexionar. En primer lugar, la comprobación de que una tecnología por sí sola no provee soluciones si no tiene de fondo una intención pedagógica. Lëttëra funciona porque está pensada y planeada a partir de parámetros de acuerdo internacional, asimismo incorpora un seguimiento diseñado por docentes. Las profesoras incluyen en cada texto una exposición digerible para estudiantes de lo que deberían estar leyendo y de por qué. Al introducir la opción de varias oportunidades para responder, hacen una invitación constante a seguir intentando a partir de lo que se va aprendiendo con cada intento. Una lección valiosa también proyectada para la vida.

La segunda situación es igual de importante. Los estudiantes son conscientes de las deficiencias que presentan en cuanto a la competencia lectora. Se encontró que, quienes tienen dicha conciencia, de hecho, se comprometieron de manera autónoma a utilizar los recursos que se pusieron a su disposición para nivelarse y regularizarse. El hecho de que, los estudiantes que completaron mayor número de retos hayan sido los que partieron de un nivel más bajo, sin que estas actividades fueran obligatorias, refleja su compromiso y esfuerzo por mejorar, siempre que el sistema o la plataforma incentive, no castigue ni exhiba.

Esperamos que esta experiencia pueda motivar a más educadores y educadoras a salir de la línea recta como lo hicieron Emilia, Xóchitl, Carolina y Sheyla, a seguir haciendo esfuerzos conscientes por implementar tecnologías siempre desde la reivindicación de la humanidad de quienes enseñan y de quienes aprenden.

Acerca del autor

David Santamaría Cid de León (david.santamaria@tec.mx) es investigador de medición de impacto en el Instituto para el Futuro de la Educación. Docente de posgrado en la Escuela de Humanidades y Educación. Doctor en Innovación Educativa en la línea de estudios socioculturales. Trabaja con educación dialógica y desarrollo de ciudadanía.

Referencias

Bajtín, M. (1986). Problemas estéticos y literarios. La Habana: Arte y Literatura.

Freire, P. (1967/2013). La educación como práctica de la libertad. México: Siglo XXI.

Gadamer, H.G. (1996). Verdad y método. Salamanca: Sígueme.

Grynyuk, S., Kovtun, O., Sultanova, L., Zheludenko, M., Zasluzhena, A., & Zaytseva, I. (2022). Distance learning during the COVID-19 pandemic: the experience of Ukraine’s higher education system. Electronic Journal of E-learning20(3), pp242-256.

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Tomado de EDUBITS del TEc de Monterrey